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| Es
habitual que individuos sanos ocasionalmente tengan
una defecación difícil o incompleta. |
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La
epidemia de la obesidad ha planteado a la industria alimenticia
un gran desafío: Elaborar comidas de exquisitos sabores,
texturas, consistencias y olores que no engorden, para cumplir
el sueño inalcanzable de comer sin medida papas fritas,
chocolates, helados...todas esas maravillas sin aumentar ni un
kilo de peso.
El gran desafío no ha sido completamente resuelto, pero
poco a poco, gracias a nuevas invenciones, las personas que sufren
de obesidad o enfermedades que afectan la alimentación,
como la diabetes, pueden comenzar a cumplir su sueño. Sin
embargo, no sirve de nada la oferta de productos de complicados
nombres como aspartame, sorbitol, olestra, salatrim o sucralosa,
si no se conocen su composición y efectos completamente.
Los
lípidos -nombre científico de la grasa- son los
elementos nutritivos que más engordan y, casi como el peor
de los colmos, son los que más gustan de la dieta habitual.
Contienen nueve calorías por gramo, versus los azúcares
y las proteínas que tienen 4 calorías por gramo.
Los avances de la tecnología se han introducido al mercado,
donde se puede encontrar una amplia gama de sustancias que ofrecen
un sabor similar, pero con la mitad, un cuarto y hasta cero aporte
energético.
La
doctora Carolina González, nutrióloga de Clínica
Alemana, explica cómo se producen estos sucedáneos:
"Se obtienen de modificaciones químicas de las estructuras
de componentes naturales, ya sea carbohidratos, sacarosa o lípidos;
o son completamente artificiales, es decir, imitaciones fabricadas
químicamente."
Grasa
0% materia grasa
A
partir de carbohidratos, lípidos o proteínas y del
exclusivo trabajo de laboratorio se elaboran sustitutos de la
grasa como el salatrim, simplese y olestra, que son algunos de
los productos que aspiran a reemplazar la grasa en su aporte energético,
pero no en su sabor y textura.
El
simplese se obtiene de la proteína láctea o de la
clara del huevo y aporta 1 a 2 calorías por gramo, y al
igual que el salatrim -derivado de la modificación de algunos
lípidos que aporta 5 cal/g- pierde sus características
al calor, por lo que no se puede usar para freír ni cocinar.
El olestra es una creación química que tiene la
particularidad de no aportar energía al cuerpo, es decir,
el organismo no lo absorbe, y además puede ser calentado.
Según explica la doctora González, estas sustancias
se utilizan generalmente en la industria alimenticia y, por lo
menos en Chile, no pueden ser adquiridos en un supermercado.
Como
efectos secundarios del olestra se cuentan las molestias digestivas
y diarreas, y en el caso de que una persona sólo se alimente
con sucedáneos de la grasa puede generar trastornos por
la ausencia de ciertos nutrientes que se absorben sólo
con grasa, como las vitaminas A, B, E y K.
Más
dulce que el azúcar mismo
Los
sustitutos de la sacarosa -un tipo de carbohidrato que se encuentra
en la caña de azúcar y remolacha- se llaman edulcorantes
y pueden ser derivados del azúcar, por lo tanto, tener
valor calórico, pero menor, o ser sintéticos. Sorbitol,
xilitol y maltitol, son algunos de los naturales y tienen entre
1,6 a 2 calorías por gramo. La doctora advierte que "muchas
personas creen que la fructosa engorda menos, pero eso es falso,
porque es un tipo de azúcar, la diferencia es que tiene
un efecto distinto en la elevación de los niveles de azúcar
en la sangre." Estos compuestos presentan también
el riesgo de producir diarrea osmótica.
Dentro
de los artificiales, el último en ser aprobado porla Food
and Drug Administration (FDA) -organismo que fiscaliza la entrada
al mercado de alimentos y medicamentos en Estados Unidos- fue
la sucralosa, la que endulza 600 veces más que el azúcar
y no tiene ninguna caloría. La dosis máxima a ingerir
diariamente son 0,15 g por kilo de peso, parece poco, pero su
potencia es tan alta que no es fácil llegar al límite.
Los
más conocidos, el aspartame, que endulza de 160 a 220 veces
más que el azúcar, y la sacarina, que es 200 veces
más dulce, tampoco tienen carga energética. Sin
embargo, de ellos se han dicho muchas cosas negativas. Cáncer,
esclerosis múltiple o pérdida de memoria son algunas
de las acusaciones, pero en sus estudios, la FDA no ha comprobado
ninguna de ellas. Sólo en cantidades extremadamente mayores
a las que usaría un humano en toda su vida, la sacarina
produjo cáncer a la vejiga en ratas de laboratorio. Para
el aspartame se definió una dosis máxima de 40 gramos
por kilo de peso y se introdujo una advertencia para las personas
que sufren de fenilcetonuria, pues esta sustancia contiene fenilalanina,
componente que es tóxico para estos pacientes.
La
profesional afirma que en las situaciones que más cuidado
se debe poner es en los niños, ya que en ellos es más
fácil pasarse de los límites de consumo por su bajo
peso. En todo caso, no recomienda el uso de todos los sustitutos
en forma masiva, ya que cuando se tiene una dieta balanceada,
no es necesario utilizarlos y "uno enseña más
que a reemplazar productos naturales por los no engordadores,
a tener una alimentación saludable".
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