Comparadas
con los productos lácteos, las algas proveen hasta un
10% más de hierro y calcio. En las civilizaciones orientales
tradicionalmente se ha reconocido la importancia de las algas
como alimento para fortalecer la sangre, el corazón y
el sistema circulatorio.
Pero no sólo es conocida y reconocida su faceta alimenticia,
también se ha comprobado que las algas tienen efectos
antibacteriales, antivirales y anticancerosos. Así mismo
se ha descubierto que varios tipos de algas reducen los niveles
de colesterol en la sangre, previniendo la hipertensión
y arteriosclerosis, mejorando el metabolismo de grasas. Además
diversas variedades de algas contienen anticoagulantes sanguíneos,
similares a la heparina, el anticoagulante natural de la sangre.
Las algas son asimismo famosas en lograr resultados rapìdos
en belleza. Una aplicacion de algas puede reducir un abdomen
en 3 cm y otro tipo de laga spueden borrar las arrugas durante
14horas en menos de 2o minutos
Algas
y Alimentacion
El uso de algas marinas en la alimentación humana está
muy extendido Esto ha generado el desarrollo de varias técnicas
de cultivo y la creación de una compleja red de comercialización.
Si nos remitimos a los recetarios tradicionales de las comunidades
costeras encontramos antecedentes del uso de algas en la alimentación
principalmente en Japón, Corea y China, pero también
en Europa, Canadá y Sudamérica.
Actualmente,
junto con el desenfrenado uso de aditivos y productos artificiales
-entre ellos varios derivados industriales de las algas- se
revalorizan algunos productos naturales. Es el caso de aquellos
que provienen de las dietas de los pueblos de Oriente, como
las algas.
La
conveniencia del uso de estos productos naturales desde el punto
de vista dietético es motivo de estudio de los correspondientes
profesionales. Pero es indudable que algunas especies son particularmente
agradables por su sabor y textura, por lo que sería posible
introducir fácilmente su uso en los mercados nacional
y sudamericano.
En
general las algas que van a ser utilizadas en alimentación
son sometidas a procesos de conservación por secado o
en envases herméticos (conservas). Solamente en las islas
del Pacífico perdura la costumbre de consumir frescas
algunas especies por el fácil acceso que tienen a ellas
las comunidades humanas litorales.
Las
tradicionales hojuelas de “hoshi-nori” consumidas
en Japón se preparan prácticamente todas a partir
de Porphyra de cultivo y por métodos mecanizados. El
producto obtenido es comercializado luego de una cuidadosa clasificación.
Este alga es conocida en Chile bajo el nombre de “luche”,
y se la consume prácticamente sin otra elaboración
que un secado o tostado.
La
especie más frecuente y abundante de Porphyra en la Patagonia
es Porphyra columbina, cuyo talo es relativamente grueso. Luego
de secarla, tostarla ligeramente y molerla adquiere un sabor
agradable que la habilita como condimento de arroz, pescado
y salsas. Combina muy bien con salsa de soja para aderezar todo
tipo de platos calientes y también con pollo, pescados
y verduras en rellenos de tartas, buñuelos y empanadas.
Su color brillante y oscuro y su sabor marcado permiten utilizarla
para espolvorear canapés y dar variedad a rellenos de
sandwiches, mayonesas para fiambres y comidas tanto standard
como dietéticas -bajas en colesterol-.
Una
alternativa es la elaboración de “laver-bread”,
similar al producido en Swansea –Gales-, en base a varias
especies de Porphyra .
Otro
alga que podría comercializarse -sobre todo en la zona
sur del país donde la colectividad chilena la utiliza-,
es Durvillaea antarctica. Sin embargo las zonas de colección
de esta especie se limitarían a puntos muy específicos
y de difícil acceso en Tierra del Fuego. Se expende seca
en atados y se cocina principalmente en guisos, reemplazando
por su textura a la carne. El sabor -si bien es particular-
no es desagradable y acepta muy bien el tipo de sazonado tradicional
en nuestro país.
Las
provincias patagónicas están evaluando la posibilidad
del desarrollo de su acuicultura como alternativa económica.
Las aguas libres de polución de nuestras costas permiten
el cultivo de Undaria, un alga exótica que sirve de base
para la producción de “wakame”. Este alga
posee un valor interesante en el mercado internacional ya que
su consumo ha crecido en Oriente aproximadamente cinco veces
en los últimos 50 años. El kilogramo de Undaria
fresca tiene un precio estimativo de 0.8 dólares estadounidenses.
Sería interesante desarrollar su utilización como
forma de control de su excesiva proliferación.
Las
algas verdes del grupo de las Ulvales y afines, especialmente
Ulva y Enteromorpha han sido aprovechadas comercialmente en
la producción de harinas para la alimentación
de aves, por su contenido en carotenos.
La
utilización de Ulvales en alimentación humana
no es muy elevada. Sin embargo, en lugares donde el uso de algas
no es tradicional son fácilmente aceptadas -como en Uruguay,
donde se consume Ulva en algunas localidades costeras-.
En
Comodoro Rivadavia -Chubut, Argentina- se llevaron a cabo pruebas
piloto sobre la aceptación de comidas frías y
calientes en base a Enteromorpha y Ulva con los resultados alentadores.
Una
mezcla de Monostroma, Enteromorpha y Ulva es comercializada
como “aonori”, que se utiliza para sazonar platos
de “sashimi” -pescado crudo-. La única especie
de Monostroma observada hasta ahora en el litoral patagónico
es Monostroma undulatum. Esta especie tiene sabor y aroma muy
agradables mientras está fresca y es algo difícil
de secar.
Son plantas marinas, que al igual que las terrestres, necesitan
luz, tienen clorofila, raíces, tallos...; aunque su estructura
es mucho menos compleja. Muchas se utilizan en la alimentación,
en cosmética o con fines médicos.
Hay algas tan simples que están compuestas de una sola
célula y otras tan grandes que forman muros naturales
en los fondos marinos. Muchas de las personas cuya dieta no
sea estrictamente vegetariana ingieren algas casi todos los
días, quizás sin saberlo. Aunque no se vean a
simple vista, entre otros muchos usos está el de cuajar
postres fabricados con leche, helados, zumos de frutas…
Las algas contribuyen a dar a estos productos alimenticios una
textura y aspecto más agradables. En otros países
(Japón, Chile, Islandia, Centro de Europa, Sur de Gales…),
las algas son alimentos integrantes de la alimentación
cotidiana.
Adquirir algas no supone un gran problema, por lo menos el producto
en estado seco, ya que actualmente se comercializan en la mayoría
de las tiendas de herbodietética y herboristerías.