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Son plantas marinas,
que al igual que las terrestres, necesitan luz, tienen clorofila,
raíces, tallos...; aunque su estructura es mucho
menos compleja. Muchas se utilizan en la alimentación,
en cosmética o con fines médicos.
Hay algas tan simples
que están compuestas de una sola célula y
otras tan grandes que forman muros naturales en los fondos
marinos. Muchas de las personas cuya dieta no sea estrictamente
vegetariana ingieren algas casi todos los días, quizás
sin saberlo. Aunque no se vean a simple vista, entre otros
muchos usos está el de cuajar postres fabricados
con leche, helados, zumos de frutas… Las algas contribuyen
a dar a estos productos alimenticios una textura y aspecto
más agradables. En otros países (Japón,
Chile, Islandia, Centro de Europa, Sur de Gales…),
las algas son alimentos integrantes de la alimentación
cotidiana.
Adquirir algas no supone un gran problema,
por lo menos el producto en estado seco, ya que actualmente
se comercializan en la mayoría de las tiendas de
herbodietética y herboristerías.
Algas pardas:
- Nori
(ova marina, laver, sloke, slake): rica en proteínas
y provitamina A, combina bien con alimentos fritos.
- Nishime Kombu
(wrack, tangle, carweed): aporta yodo, potasio y da sabor,
ablanda y endulza.
- Ito Wakame:
es rica en calcio, potasio, vitaminas del grupo B y C, combina
con vegetales cocinados.
- Hiziki:
es rica en minerales tales como potasio, hierro, calcio
y oligoelementos, combina bien con plantas de raíz
(remolacha, zanahoria…).
- Arame:
es rica en yodo y calcio, de sabor ligero y textura blanda.
- Alaria (wing kelp,
murlins, dabberlocks): es rica en vitaminas y minerales,
se utiliza como ingrediente en sopas.
Algas rojas:
- Dulse: rica
en minerales como el hierro, el potasio, el fósforo
y proteínas, combina bien con cereales cocinados.
- Agar-agar (Shiro
kanten): rica en fibra soluble, es una gelatina
suave y nutritiva.
- Carragaheen (musgo
de Irlanda): rica en hidratos de carbono complejos,
potasio y calcio, es gelatinosa y espesante.
Algas azules:
- Espirulina:
una microalga rica en proteínas y aminoácidos.
Generalmente se vende en comprimidos.
El uso de algas marinas en la alimentación
humana está muy extendido en la zona del Pacífico.
Esto ha generado el desarrollo de varias técnicas
de cultivo y la creación de una compleja red de comercialización.
Si nos remitimos a los recetarios tradicionales de las comunidades
costeras encontramos antecedentes del uso de algas en la
alimentación principalmente en Japón, Corea
y China, pero también en Europa, Canadá y
Sudamérica.
Actualmente,
junto con el desenfrenado uso de aditivos y productos artificiales
-entre ellos varios derivados industriales de las algas-
se revalorizan algunos productos naturales. Es el caso de
aquellos que provienen de las dietas de los pueblos de Oriente,
como las algas.
La conveniencia del uso de
estos productos naturales desde el punto de vista dietético
es motivo de estudio de los correspondientes profesionales.
Pero es indudable que algunas especies son particularmente
agradables por su sabor y textura, por lo que sería
posible introducir fácilmente su uso en los mercados
nacional y sudamericano.
En general
las algas que van a ser utilizadas en alimentación
son sometidas a procesos de conservación por secado
o en envases herméticos (conservas). Solamente en
las islas del Pacífico perdura la costumbre de consumir
frescas algunas especies por el fácil acceso que
tienen a ellas las comunidades humanas litorales.
Las tradicionales hojuelas
de “hoshi-nori” consumidas en Japón se
preparan prácticamente todas a partir de Porphyra
de cultivo y por métodos mecanizados. El producto
obtenido es comercializado luego de una cuidadosa clasificación.
Este alga es conocida en Chile bajo el nombre de “luche”,
y se la consume prácticamente sin otra elaboración
que un secado o tostado.
La especie
más frecuente y abundante de Porphyra en la Patagonia
es Porphyra columbina, cuyo talo es relativamente grueso.
Luego de secarla, tostarla ligeramente y molerla adquiere
un sabor agradable que la habilita como condimento de arroz,
pescado y salsas. Combina muy bien con salsa de soja para
aderezar todo tipo de platos calientes y también
con pollo, pescados y verduras en rellenos de tartas, buñuelos
y empanadas. Su color brillante y oscuro y su sabor marcado
permiten utilizarla para espolvorear canapés y dar
variedad a rellenos de sandwiches, mayonesas para fiambres
y comidas tanto standard como dietéticas -bajas en
colesterol-.
Una alternativa
es la elaboración de “laver-bread”, similar
al producido en Swansea –Gales-, en base a varias
especies de Porphyra .
Otro alga que podría
comercializarse -sobre todo en la zona sur del país
donde la colectividad chilena la utiliza-, es Durvillaea
antarctica. Sin embargo las zonas de colección de
esta especie se limitarían a puntos muy específicos
y de difícil acceso en Tierra del Fuego. Se expende
seca en atados y se cocina principalmente en guisos, reemplazando
por su textura a la carne. El sabor -si bien es particular-
no es desagradable y acepta muy bien el tipo de sazonado
tradicional en nuestro país.
Las provincias patagónicas
están evaluando la posibilidad del desarrollo de
su acuicultura como alternativa económica. Las aguas
libres de polución de nuestras costas permiten el
cultivo de Undaria, un alga exótica que sirve de
base para la producción de “wakame”.
Este alga posee un valor interesante en el mercado internacional
ya que su consumo ha crecido en Oriente aproximadamente
cinco veces en los últimos 50 años. El kilogramo
de Undaria fresca tiene un precio estimativo de 0.8 dólares
estadounidenses. Sería interesante desarrollar su
utilización como forma de control de su excesiva
proliferación.
Las algas
verdes del grupo de las Ulvales y afines, especialmente
Ulva y Enteromorpha han sido aprovechadas comercialmente
en la producción de harinas para la alimentación
de aves, por su contenido en carotenos.
La utilización
de Ulvales en alimentación humana no es muy elevada.
Sin embargo, en lugares donde el uso de algas no es tradicional
son fácilmente aceptadas -como en Uruguay, donde
se consume Ulva en algunas localidades costeras-.
En Comodoro Rivadavia
-Chubut, Argentina- se llevaron a cabo pruebas piloto sobre
la aceptación de comidas frías y calientes
en base a Enteromorpha y Ulva con los resultados alentadores.
Una mezcla de Monostroma,
Enteromorpha y Ulva es comercializada como “aonori”,
que se utiliza para sazonar platos de “sashimi”
-pescado crudo-. La única especie de Monostroma observada
hasta ahora en el litoral patagónico es Monostroma
undulatum. Esta especie tiene sabor y aroma muy agradables
mientras está fresca y es algo difícil de
secar.
Las algas son plantas marinas, similares
a las que están en la tierra, que se han revelado
como buenas aliadas de los vegetarianos, ya que aportan
nutrientes fundamentales para su alimentación. Pero
las algas no sólo están presentes en el vegetarianismo:
muchas de ellas sirven para mejorar el aspecto de ciertos
alimentos y se utilizan en procesos industriales, como por
ejemplo, para elaborar zumos, helados o postres lácteos.
En algunos países,
las algas ya están completamente asimiladas en la
dieta por su alto valor nutritivo, sobre todo, por sus grandes
cantidades de minerales y vitaminas. Los islandeses, japoneses
y alemanes ya se han dejado fascinar por los beneficios
que aporta al organismo introducir estas plantas en su alimentación
diaria. Al contrario de lo que pudiera parecer, es muy fácil
adquirir estos productos, ya que se encuentran con facilidad,
normalmente en forma de algas secas, en tiendas especializadas
en dietética y herboristerías.
Propiedades y consumo
Las algas destacan
por su alto poder nutritivo y su escaso contenido en grasa
y calorías. Además, son depurativas, poseen
fibra, reducen el nivel de colesterol y disponen de altas
concentraciones de vitaminas A, B, C, D, E y K,
aunque también, en menor medida, de vitamina
B12.
Se adquieren
en las tiendas con un envase hermético, normalmente
secas, aunque al remojarlas incrementan bastante sus dimensiones.
Son relativamente baratas y deben conservarse en casa en
lugares alejados de la luz. Algunas variedades requieren
una cocción previa antes de consumirlas.
Algunas de las algas
más consumidas
Algas azules:
alga espirulina
Hierro:
dispone de cantidades ingentes de este mineral, superando
con mucho a las espinacas.
Vitaminas:
posee vitamina B12, E y A -15 veces más que la zanahoria-.
Proteínas:
el 70% de su contenido son proteínas.
Rica en aminoácidos.
Consumo:
tiene un sabor muy fuerte. Se puede consumir en comprimidos,
como suplemento alimenticio, o para cocinar, en forma de
pasta, mezclada con sémola de trigo integral.
Algas pardas
Nori: deliciosa
como acompañamiento de alimentos fritos. Suave y
deliciosa para acompañar ensaladas o enriquecer caldos.
Rica en proteínas y vitamina A.
Nishime Kombu:
para endulzar alimentos o aromatizarlos. Rica en potasio
y yodo.
Arame:
sabor suave, y rica en yodo y calcio.
Hiziki:
muy rica en vitamina B12, calcio y hierro, esta planta es
esencial para enriquecer la dieta de los vegetarianos estrictos.
Aunque su sabor es muy fuerte y su apariencia no muy atractiva,
se puede combinar bien con la remolacha o la zanahoria.
También dispone de oligoelementos y potasio.
Algas rojas
Agar-agar:
se vende en polvo, y diluida en agua, solidifica como la
gelatina, por lo que se convierte en un excelente sustitutivo
de ésta. Buen espesante y muy nutritiva, su composición
se completa con grandes cantidades de fibra soluble, excelente
como regulador del tránsito intestinal.
Dulse:
posee importantes cantidades de proteínas, así
como minerales (hierro, potasio, fósforo).
Carragaheen:
útil como espesante, posee potasio, calcio e hidratos
de carbono complejos.
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