Este
alga contiene altos porcentajes de magnesio, vitamina C y potasio,
entre otros nutrientes. Dos cucharadas de Porphyra columbina
lavadas con agua de mar y secas (30 g) por plato aportarían
según la época de recolección:
Porcentaje
de cobertura para mujer adulta
- ácido
Ascórbico 85 - 124 mg 129 -202 % IR
- Potasio
400 - 636 mg 19 - 29 % IR
- Magnesio
200 - 272 mg 64 - 90 % IR
- Proteína
9.02 - 6.18 g
- Fibra
Dietaria 11.64 - 16.28 g
- Sodio
1.03 - 2.11 g Puede sustituir a la sal común
Considerados auténticos tesoros nutritivos, las algas
son una de las formas de vida más antiguas de la tierra.
A pesar de que su consumo directo está poco extendido,
algunos de sus derivados aparecen como aditivos en la mayoría
de los platos preparados. Con alto contenido en minerales y
oligoelementos, son ricas en yodo y sales captadas directamente
del mar.
Las
potencialidades nutricionales halladas en gran variedad de productos
del mar argentino no se limita a los peces y mariscos que se
comercializan habitualmente. Ahora se ha comprobado que las
algas pertenecientes a la especie "porphyra columbina",
contienen altos porcentajes de magnesio, vitamina C y potasio,
entre otros importantes nutrientes. En Chile, suele consumirse
en diferentes comidas y es popularmente conocida con el nombre
de "luche".
La investigadora María Angélica Fajardo, de la
Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad local, observó
que 30 gramos de alga seca de la especie porphyra colombina
aportan entre 85 y 124 miligramos de ácido abscórbico
(vitamina C), 400 a 636 miligramos de potasio y entre 200 a
272 miligramos de magnesio.
En tal sentido, la Organización Mundial de la Salud insiste
en recomendar a las mujeres adultas que incorporen diariamente
5 miligramos de vitamina C; 2.000 miligramos de potasio y 320
miligramos de magnesio. Está altamente comprobado que
la deficiencia de vitamina C puede provocar fatiga, pérdida
de apetito y lenta cicatrización de heridas. Una baja
ingesta de potasio y de magnesio produce apatía, debilidad
y calambres. Por su parte, las fibras insolubles en agua previenen
la constipación, hemorroides, colitis ulcerosa, pólipos
y cáncer de colon y las fibras solubles están
vinculadas a la prevención de arteriosclerosis, la isquemia
cardiaca y la diabetes.
Un
sabor al que hay que acostumbrarse
En
la zona de Punta Peligro, la doctora María Angélica
Fajardo recolectó varios ejemplares de porphyra colombina
y luego de comprobar que eran aptas para el consumo humano,
las acercó hasta el Jardín de Infantes Juana Manso
para la preparación de la comida.
Las
algas fueron lavadas y secadas en la cocina de la institución
ante la mirada de los pequeños quienes se encargaron
de desmenuzarlas hasta transformarlas en una especie de condimento
"similar al orégano" comentó la maestra.
"Los niños estaban muy entusiasmados viendo cómo
Elsita, la cocinera, mezclaba las algas con el arroz para hacer
las torrejas".
Esta
actividad mantuvo fascinados tanto a padres como a hijos. Es
más, el menú del día incluyó un
plato que sorpresivamente hizo llegar la abuela de uno de los
pequeños. "Ella amablemente nos preparó un
omelette con "luche" para que probemos", sonrió
la docente con entusiasmo.
Los alimentos acapararon la atención de todos los presentes,
sin embargo "todavía hay que acostumbrar el paladar
a ese sabor", reconoció Barthe, al recordar que
"al principio los chicos decían ¡guácara!,
pero luego los alimentos tuvieron bastante aceptación",
aclaró.
Beneficios
para la salud y potencial económico
La
Phorphyra columbina, es un recurso renovable de la
costa patagónica por su elevado contenido de proteínas,
fibra soluble e insoluble, ácido ascórbico, potasio
y magnesio. Debe tenerse en cuenta que la variación estacional
es considerable para la mayoría de los nutrientes además,
en los períodos estudiados es decir, 1993, 1994, 1995
y 1996 se observaron variaciones de un año al otro. Por
un lado porque el ciclo biológico está influenciado
por los factores ambientales y por otro lado por que la etapa
reproductiva tiene lugar hacia el final del invierno y comienzo
de la primavera.
Por lo tanto, en nuestras costas, para considerar a la Porphyra
columbina como un portador importante de ácido ascórbico
y proteínas debería recolectarse en los períodos
en los que el alga es grande y el contenido en estos nutrientes
es máximo, fin del invierno y principio de primavera.
En función de los resultados obtenidos
se puede concluir que dos cucharadas soperas de alga seca por
plato, aportarían según la época de recolección
entre 85 a 124 mg de ácido ascórbico, 400 a 636
mg de potasio y entre 200 a 272 mg de magnesio, esas cantidades
representarían un porcentaje importante de las ingestas
recomendadas de esos nutrientes para una mujer adulta: entre
el 129% y 202% para ácido ascórbico; entre el
19% y 29% para potasio y entre el 64 % y 90 % para magnesio.
Además aportarían también
entre 9,02 a 6,18 g de proteínas y entre 11,64 a 16,28
g de fibra dietaria. Por otra parte debido a su aporte de sodio
de 1,03 a 2,10 g podría sustituir a la sal común,
incrementando simultáneamente la ingesta de los nutrientes
antes mencionados.
A
nivel mundial, las algas son consideradas como una
fuente importante de nutrientes esenciales, siendo creciente
su incorporación en las dietas occidentales.
Teniendo en cuenta su contenido en nutrientes algunas especies
algas deberían ser consideradas como un interesante alimento
no tradicional.
El valor económico de las macroalgas
destinadas a la alimentación es varias veces mayor que
el de las utilizadas para la obtención de productos industriales,
aspecto que no ha sido considerado para su explotación
en Argentina. En la actualidad se utilizan fundamentalmente
4 especies: la Porphyra columbina, para consumo directo en alimentación
humana. Gracilaria verrucosa, para la producción de agar;
Gigartina skottsbegii, para la fabricación de carragenano;
y Macrocystis pyrifera, como complemento de alimentos balanceados
y productos cosméticos.
Las algas son vegetales acuáticos marinos
o de agua dulce que también se encuentran en hábitats
húmedos sobre la tierra. Tienen pigmentos o sustancias
colorantes con las que son capaces de captar energía
luminosa del sol y fabricar sus hidratos de carbono mediante
fotosíntesis. Además, disponen de un órgano
de fijación, similar a la raíz, para adherirse
a algún soporte sólido, y hojas llamadas frondas.
Se reproducen mediante esporas y pueden tener vesículas
de aire que las mantienen erguidas dentro del agua.Consideradas
auténticos tesoros nutritivos, las algas marinas tienen
un alto contenido en oligoelementos y minerales, entre los que
destaca el yodo.Además, son ricas en sales captadas directamente
de los océanos. Las variedades marinas nos aportan igualmente
polisacáridos, azúcares complejos que forman parte
de la fibra vegetal. Estos materiales absorben gran cantidad
de agua, superando en algunos casos una relación de 20
a 1 en peso con respecto al líquido que retienen.
Receta:
Fritos de algas con Hongos
Ingredientes: 250
g de patatas, 2 dl de aciete de oliva, 2 cascos de cebolla,
30 g de agar-agar, 15 hojas de apio, 30 g de alga de tesana,
200 g de boletos, 1 diente de ajo, sal y una ramita de perejil.
Elaboración:
cocer
las patatas con la cebolla en el agua necesaria para hacer un
puré, ajustando el punto de sal. Limpiar los hongos,
filetearlos y saltearlos con aceite. También se fríen
las algas y las hojas de apio. Preparamos una salda, emulsionando
el ajo machacado y el perejil con el aceite hasta conseguir
una mezcla homogénea que servirá para aliñar
los componentes.