| El
aceite con mas cualidades |
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El término
ACEITE, etimológicamente, proviene del árabe
AZ-ZAIT que significa "jugo de ACEITUNA", al igual
que OLEO proviene del latín OLEUM que significa "jugo
de OLIVA". Por tanto los términos Aceite y Oleo
significan lo mismo y son empleados erróneamente
para designar a las grasas líquidas o fluidas no
procedentes de la aceituna u oliva.
El olivo, protagonista indiscutible de
la agricultura mediterránea, tiene una larga historia
que va unida a la evolución de los hombres y de los
cultivos que -como el trigo y la vid- han sido básicos
en la alimentación de los pueblos del Mediterráneo.
La importancia del
aceite de oliva venía dada por sus muchas
utilidades, ya que servía no solo como alimento,
sino que era un producto básico para la medicina
tradicional, la higiene y la belleza. Se utilizaba como
combustible para la iluminación, como lubricante
para las herramientas y los enseres del campo, como impermeabilizante
para las fibras textiles y, ademas, su comercio -especialmente
por via marítima- tuvo un papel predominante en el
desarrolllo de la economía mediterránea.
La calidad
de un producto puede definirse como el conjunto de características
propias que posee y que permiten considerarlo como mejor,
igual o peor que los restantes de su misma especie.
Los criterios de
calidad que se aplican normalmente al aceite de oliva virgen
vienen definidos por:
Parámetros
químicos: grado de acidez, estado de oxidación,
componentes anormales.
Análisis sensorial de sus caraterísticas organolépticas
(olor y sabor), definidas por los expertos a traves de una
cata.
Respecto a la acidez es importante saber que el grado de
acidez no se refiere a lo que la palabra "ácido"
significa normalmente. Como parametro químico, la
acidez se refiere a la proporción de ácidos
grasos libres que contiene el aceite, expresada en grados.
Estos grados no tienen relacion con la intensidad del sabor.
Un aceite de oliva virgen
extra de baja acidez no es un aceite de poco sabor. Se trata
de la garantía de un fruto sano, elaborado en condiciones
óptimas en todo su proceso.
Quede claro pues que los grados de acidez del aceite de
oliva son una pauta para catalogar, pero no guardan ninguna
relación con el sabor.
La calidad de un aceite de
oliva nace en el campo por la combinación de factores
ambientales (clima y suelo), genéticos (variedad
de aceituna) y agronómicos (técnicas de cultivo),
y continua con las operaciones siguientes a la recolección
hasta el envasado.
CATA.
Las caraterísticas organolépticas del aceite
de oliva (sabor, olor y color) dependen sustancialmente
de los componentes presentes en la carne del fruto y que
son extraídos del aceite que contiene.
Aspecto
Se valorarán como buenos o normales los aceites que
presentan un aspecto limpio de filtrado y limpio de decantación.
Se consideran defectuosos los que presentan un aspecto turbio,
sucio u oscuro.
Color
La gama de colores normales abarca las siguientes tonalidades:
amarillo paja, amarillo dorado, amarillo verdoso, verdoso
y verde intenso.
Se consideran defectuosos los aceites que presentan colores
atípicos y poco corrientes: rojizos, blanquecinos,
parduscos y oscuros.
Generalmente, los tonos amarillo-dorados
corresponden a aceites de oliva dulces, extraídos
de aceitunas maduras de recolección tardía.
Los tonos amarillo-verdosos
son propios de aceites de oliva afrutados, un punto amargos,
que provienen de las aceitunas que aún no han ultimado
su procesos de maduración.
Flavor (examen
olfato-gustativo)
Se valorarán las sensaciones aromáticas, pudiendo
ser agradables y desagradables.
Agradables: aromas de fruta madura, fruta verde, fruta de
aceituna, manzana, hojas o hierba verde.
Desagradables: los aromas avinagrados, avinado, agrio, alpechín,
humedad, metálico, borras, atrojado y rancio.
Dentro de los aceites de oliva se pueden distinguir:
En comparación con
los de semillas, el de oliva es mucho más aromático
y sabroso, de elaboración más simple, más
estable y más apropiado para la fritura, ya que aguanta
mejor las altas temperaturas sin descomponerse.
Tipos de aceite de
oliva:
Virgen:
se consigue triturando las aceitunas hasta obtener una pasta
o torta, aplicando presión en frío para exprimir
el aceite. Tan solo se somete a procesos físicos
que eliminan las partículas sólidas que contiene
en suspensión y para hacerlo transparente. En función
de la cantidad de ácidos grasos libres y según
las características del fruto, su calidad y suavidad
será mayor o menor.
* Extra: de sabor y aroma afrutados y suaves, la acidez
es inferior a 1º (1% de ácidos grasos libres).
* Fino: la acidez máxima es de 2º.
* Corriente: hasta 3º de acidez.
Refinado: es aquel que se obtiene a partir
de un aceite que en su inicio contiene muchos ácidos
grasos libres debido a que ha sido obtenido mediante presión
en caliente a partir de la torta de aceitunas o a que procede
de frutos de poca calidad, por lo necesita ser refinado
para hacerlo comestible. Es de color pálido, su acidez
no llega a 0,2º por lo que apenas tiene sabor y contiene
muy pocas vitaminas, fitosteroles y sustancias responsables
de aroma.
Aceite de oliva o puro de oliva: es una
mezcla del de oliva virgen y de aceite de oliva refinado.
Su acidez no debe superar 1º. Es el aceite más
común en el mercado.
Aceite de orujo de oliva: se obtiene a
partir de la torta o residuo que queda después del
prensado de las olivas y que contiene todavía entre
un 10-20% de aceite que también se puede aprovechar.
Es el de peor calidad y necesita ser refinado para reducir
su acidez máxima a 0,3º.
Propiedades del aceite
de oliva…
Dentro de los diferentes tipos de aceite de oliva, el virgen
y el puro de oliva o de oliva, son los más ricos
en vitamina E (de acción antioxidante) y fitosteroles
(sustancias que contribuyen a reducir los niveles de colesterol
en sangre).
En conjunto, todos ellos destacan por su elevado aporte
de un tipo de grasa llamada monoinsaturada; sobre todo,
ácido oleico.
El aceite de oliva, debido a su particular composición,
contribuye a reducir los niveles de colesterol total en
sangre, a expensas del llamado mal colesterol (LDL colesterol)
y evita su oxidación, uno de los factores que hace
que el colesterol tienda a adherirse a las paredes de los
vasos sanguíneos, en relación con las enfermedades
cardiovasculares. Así mismo, aumenta los niveles
en sangre del llamado 'buen colesterol' (HDL-colesterol).
Consejos en el empleo
* Conviene usar el aceite
de oliva para freír, ya que resiste mejor que los
de semillas (girasol, maíz, soja....) temperaturas
de hasta 160-190º, que son las que se alcanzan con
la fritura.
* Es el aceite más estable, se descompone más
lentamente que el resto de aceites y, así mismo,
impregna menos de grasa al alimento.
* No se recomienda mezclar nunca aceite nuevo y viejo, ni
tampoco el de oliva con los de semillas. Tienen diferentes
puntos de humo, el de oliva aguanta más temperatura
que los otros y si los mezclamos, uno quema al otro y se
producen sustancias irritantes y potencialmente tóxicas.
* Hay que evitar el sobrecalentamiento. Lo preferible es
no sobrepasar durante la fritura la temperatura de 170º.
Si se utiliza una freidora eléctrica, hay que regular
el termostato para que el aceite no humee ni se oscurezca.
Si la temperatura es demasiado elevada se generan sustancias
irritantes y potencialmente tóxicas por lo que deberemos
desechar siempre el aceite sobrecalentado.
* Los alimentos deben estar en lo posible secos, el agua
favorece la descomposición del aceite.
* Se debe filtrar el aceite tras cada fritura para eliminar
restos de alimento que quedan flotando y que favorecen su
oxidación y descomposición.
* Cambios frecuentes del aceite de fritura. Un aceite no
debería utilizarse más dos o tres veces para
freír, en especial si ha humeado o está oscurecido.
* Si queremos que los alimentos empanados o rebozados queden
más crujientes y se empapen menos aceite, se ha de
añadir por cada huevo batido una cucharada de agua.
Si además ponemos papel absorbente de cocina para
que empape el exceso de aceite tras la fritura, mejor.
El aceite de oliva virgen y el puro de oliva, son los más
ricos en vitamina E (antioxidante natural).
En comparación con los aceites de semillas, el de
oliva, es mucho más aromático y sabroso, de
elaboración más simple, más estable
y más apropiado para la fritura, ya que aguanta mejor
las altas temperaturas sin descomponerse.
En la Salud
El aceite
de oliva virgen es un zumo de frutas naturales que conserva
el sabor, aroma, vitaminas y todas las propiedades del fruto
del que procede, siendo además el único aceite
vegetal que puede consumirse directamente virgen y crudo.
Su valor calórico es de 9 calorías por gramo.
La misma proporción calórica que cualquier
otra grasa animal o vegetal.
Las grasas (o lípidos)
son nutrientes indispensables para el organismo. Su función
es predominantemente energética. Aportan la energía
que permite al individuo desarrollar actividades físicas
e intelectuales y son una fuente de calor.
Además de hacer las
comidas más apetitosas, poseen un evidente valor
biológico ya que los tejidos necesitan los lípidos
para desarrollar su actividad. Por otra parte como algunas
vitaminas (A, D, E, K) sólo son solubles en las grasas,
necesariamente dependen de los lípidos para ser absorbidas.
Los lípidos están constituidos por ácidos
grasos que pertenecen a dos grandes grupos:
Los ácidos grasos
saturados, que se encuentran en las grasas de origen animal
(carne, quesos, mantequilla, nata) y en los aceites de coco
y de palma.
Los ácidos grasos insaturados (no saturados) presentes
en los aceites vegetales y en los pescados, comprenden a
su vez los ácidos monoinsaturados y polinsaturados.
De estos ácidos grasos presentes en los aceites vegetales,
hay dos que resultan fundamentales para la vida humana:
El ácido oleico (monoinsaturado),
que constituye el 80% del aceite de oliva.
El ácido linoleico (polinsaturado) también
presente en el aceite de oliva, que es esencial para el
organismo.
El colesterol es una sustancia grasa contenida en los organismos
animales que juega un importante papel en las funciones
vitales. Muchas hormonas del organismo, indipensables para
la vida, se elaboran en el cuerpo humano a partir del colesterol.
Las grasas y el colesterol,
para ser transportadas por la sangre, se asocian con proteínas
formando unas asociaciones moleculares llamadas lipoproteínas.
La proteína de baja
densidad LDL (o colesterol malo)
La proteínas de alta densidad HDL (o colesterol bueno)
El colesterol malo (LDL) se deposita en las paredes internas
de las arterias en forma de placas de ateroma, estrechándolas,
siendo el factor causante de la ateroesclerosis, que es
una forma de arteroesclerosis, con el peligro que esto conlleva
para las enfermedades cardiovasculares.
El aceite de oliva, por la
cantidad de ácido oleico que contiene, se considera
la grasa ideal.
El ácido oleico aumenta el colesterol bueno (HDL),
que ejerce un papel de protector, ya que transporta el colesterol
malo depositado en las arterias hasta el hígado para
su eliminación, reduciendo los riesgos de trombosis
arterial y de infarto.
Resumiendo, los efectos beneficiosos del aceite de oliva
sobre el organismo son:
Aparato circulatorio
Ayuda a prevenir la
arterioesclerosis y sus riesgos.
Aparato digestivo
Mejora el funcionamiento del éstomago y páncreas,
el nivel hepatobiliar y el nivel intestinal.
Piel
Efecto protector y tónico de la epidermis.
Sistema endocrino
Mejora las funciones metabólicas.
Sistema óseo
Estimula el crecimiento y favorece la absorción del
calcio y la mineralización.
Por su contenido en vitamina E y el efecto antioxidante
de ésta sobre la membrana celular, el aceite de oliva
está especialmente recomendado para la infancia y
la tercera edad.
Cómo comprar,
mantener y utilizarlo
Al comprar aceite de oliva,
dentro de la amplia gama que existe actualmente, su elección
dependerá del uso que le vaya a dar, puesto que del
mismo modo que se elige un vino para acompañar cada
plato, Ud. puede elegir y utilizar un aceite distindo dependiendo
del alimento que vaya a preparar.
En crudo, para aliñar ensaladas, verduras y pescados
blancos, resultan excelentes los aceites de oliva suaves.
Estos aceites son igualmente adecuados para tortilla, revueltos,
huevos fritos, salsa mahonesa y repostería.
Los aceites de oliva con
un sabor frutado medio darán más personalidad
a las ensaladas y otros platos regionales (escabeches, pescados
en salsa verde, bacalao, gazpachos, etc).
Para potenciar el sabor de
los fritos, en especial de las patatas, y como base de los
sofritos, guisos y estofados, darán un excelente
resultado los aceites de oliva con un sabor frutado más
intenso e incluso con un matiz amargo.
Con la práctica, Ud.
puede llegar a sabe seleccionar un aceite de oliva por sus
cualidades sensoriales y por su lugar de origen, entre la
amplia gama existente, todos ellos con sus características
propias diferentes, sin que esto implique que unos sean
mejores que otros.
El aceite de oliva es un
producto «vivo». Para conservar su frescor e
integridad hay que mantenerlo alejado del excesivo calor,
del aire, de la humedad y, sobre todo de la luz.
El aceite de oliva virgen
extra conserva todas sus propiedades biológicas y
las cualidades sensoriales cuando se utiliza en crudo. Es
el más apropiado para ensaladas, aderezos o para
untar pan o tostadas.
La salsas emulsionadas en
frío (la mahonesa, por ejemplo) se debe preparar
con un aceite de oliva de sabor poco pronunciado.
Las masas para empanadas,
empanadillas, etc, adquieren una mejor textura al utilizar
aceite de oliva como ingrediente.
En la repostería el
aceite de oliva tiene un protagonismo indiscutible puesto
que participa tanto en lo interno, como ingrediente de las
masas, como en lo externo cuando estas masas requieren una
fritura posterior.
El aceite de oliva
en las frituras
La fritura es un sistema
de cocción que consiste en sumergir los alimentos
crudos o cocidos en un baño de aceite de oliva, en
un recipiente hondo, a una temperatura lo suficientemente
elevada (mínimo 130°) para que queden dorados
y crujientes, evitando así que se embeban en el aceite
de la cocción.
En las condiciones adecuadas de temperatura de fritura (no
calentándolo en exceso), el aceite de oliva no manifiesta
ningún cambio sustancial de su estructura y conserva
mejor que otros aceites sus propiedades dietéticas.
Otra ventaja del aceite de oliva como grasa de fritura es
la formación de una corteza en la superficie del
alimento que impide la penetración de aceite en el
interior del mismo.
Consejos prácticos para frituras
No se debe mezclar aceite de oliva con otros aceites vegetales
ni con otras grasas.
Dependiendo del alimento que se fríe, el aceite de
oliva puede utilizarse más o menos veces. En general,
no debe emplearse en más de cuatro a cinco ocasiones.
Y para terminar recuerde
que el aceite de oliva es el más, el más ligero
y el más sabroso para las frituras, siempre que lo
utilice adecuadamente.
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