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La dieta del pomelo, la de la sopa comegrasas, la
de la alcachofa, las disociadas... prometen hacerte
perder mucho peso en poco tiempo. Si lo consiguen
es a costa de tu salud y, además, enseguida
vuelves a recuperarlo. Por tu salud y tu economía,
huye de las ‘dietas milagro’ para adelgazar.
Hay
algo peor que comer mucho o tener unos kilos de más:
las ‘dietas milagro’. No se puede perder
en dos días lo que se ha ganado en varios meses
o años: va en contra de toda lógica
y de la naturaleza misma.
Las
dietas muy restrictivas, basadas en la ingestión
de un solo alimento o en la disociación rompen
nuestro equilibrio interno y pueden poner en grave
riesgo nuestra salud... Y no es para menos: durante
‘X’ días nos alimentamos poco y
exclusivamente de uno o varios alimentos, lo que supone
un déficit muy grave de los nutrientes que
el cuerpo necesita para funcionar correctamente.
Pero
el cuerpo, que es muy sabio, nos pasa factura en poco
tiempo: cansancio, dolor de cabeza, insomnio, cabello
quebradizo, uñas débiles, piel apagada,
nerviosismo, mal humor, etc. Si la dieta se mantiene
durante un periodo más largo de tiempo, los
problemas pueden ser mayores: envejecimiento prematuro,
anemia, desarreglos hormonales, mal funcionamiento
de los riñones, trastornos de la alimentación,
alteraciones estomacales...
Y
lo más frustrante: rápidamente se recuperan
los kilos perdidos. La explicación es muy sencilla.
La pérdida de peso se debe sobre todo a la
pérdida de líquidos y glucógeno
en lugar de grasa. En consecuencia, al volver a la
dieta habitual, aunque se coma poco, nuestro cuerpo
asimila muy rápidamente todo aquello de lo
que se le ha privado. En una dieta muy restrictiva,
el metabolismo baja y llega a reducirse tanto que
cualquier migaja engorda y no hay forma de adelgazar.
Respecto
a los ‘productos milagro’ (pastillas,
cremas, infusiones, preparados...), son tan engañosos
y perjudiciales como las dietas rápidas. No
hay nada que permita perder peso como por arte de
magia, aparte de una dieta adecuada a las características
de cada persona y el ejercicio.
Para
perder peso de una forma eficaz y duradera, no hay
más remedio que seguir una dieta hipocalórica
individualizada y elaborada por un especialista (endocrino
o nutricionista). La dieta debe ser equilibrada y
contener todos los alimentos necesarios para el organismo,
reduciendo el consumo de grasas y azúcares
innecesarios. Y, por supuesto, se necesita tiempo.
Pero
lo más importante es que esa dieta nos conduzca
hacia unos hábitos alimenticios sanos de por
vida. Si esto no se modifica, ninguna dieta nos hará
adelgazar y seremos víctimas del efecto ‘yo-yo’
y de una mala salud general. Si a unos buenos hábitos
alimenticios sumamos algo de ejercicio, el éxito
para nuestra figura y nuestra salud estará
asegurado.
Huye
de estas dietas
A
continuación te presentamos algunas de las
dietas populares para perder peso rápidamente.
Son las típicas que te recomienda una amiga,
un falso experto en nutrición o lees en una
revista poco seria. Cuáles son, en qué
consisten y, sobre todo, por qué no debes hacerlas:
-
dietas altas en proteínas: no han
demostrado su eficacia en la pérdida de peso
a largo plazo, ya que suelen ser también altas
en grasa y escasas en nutrientes básicos como
minerales y vitaminas
-
la dieta de la sopa comegrasas: se trata
de una sopa a base de verduras y un cubito de caldo
que hace perder de 6,5 a 8,5 kilos en una semana.
Es una dieta hipocalórica totalmente desequilibrada.
Pretender adelgazar de 6,5 a 8,5 kilos en una semana
es una auténtica barbaridad. Lo único
que se consigue es perder agua y masa muscular y,
al abandonarla, el efecto rebote es inmediato
-
dietas disociadas: evitan mezclar en una
misma comida glúcidos y proteínas para
que el organismo se vea obligado a quemar sus reservas
de grasa para obtener más energía. Están
basadas en conceptos totalmente erróneos y
sin ninguna base fisiológica. La disociación
de alimentos resulta un tanto utópica, ya que
pese a existir alimentos ricos en proteínas
y otros ricos en féculas, un mismo alimento
puede contener ambos nutrientes. La Sociedad Española
para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) ha lanzado
la voz de alerta sobre el peligro de estas dietas,
afirmando que muchas son "pura fantasía"
-
dieta a base de frutas: manzana, piña...
son dietas hipocalóricas, monótonas
y desequilibradas que si se mantienen durante varios
días pueden acarrear graves deficiencias nutricionales.
Además, lo que se pierde son sobre todo líquidos,
por lo que el peso se recupera rápidamente
al abandonarlas
-
‘dieta light’: mucha gente llena
su cesta de la compra a base de alimentos dietéticos,
light o integrales pensando que así va a adelgazar.
Nada más lejos de la realidad: aunque algunos
tengan menos calorías, por sí solos
no adelgazan. La mayoría son, simplemente,
productos más sanos o naturales e incluso más
calóricos
Hay
algo peor que comer mucho o tener unos kilos de más:
las ‘dietas milagro’. No se puede perder
en dos días lo que se ha ganado en varios meses
o años: va en contra de toda lógica
y de la naturaleza misma.
Productos
milagro para adelgazar
Cápsulas
de vinagre de manzana, cremas reductoras de volumen,
infusiones adelgazantes, sustancias quemagrasas...
Además de las dietas, en el mercado existen
montones de ‘productos milagro’ para adelgazar
que, en la mayor parte de los casos, lo único
que sirven es para aligerar el bolsillo del consumidor.
Algunos
de estos productos –infusiones, preparados de
fitoterapia, cremas...- se venden en herbolarios,
centros de estética e incluso farmacias. No
es que sean peligrosos para la salud sino que, por
sí solos, no adelgazan. Si se toman debe ser
preferiblemente con control médico y teniendo
muy claro que son sólo una ayuda o refuerzo.
Cualquier otro producto de origen poco fiable debe
ser rechazado.
Algunos
de estos falsos ‘productos milagro’:
-
cápsulas de vinagre de manzana: prometen quemar
la grasa acumulada y adelgazar en un tiempo récord
sin régimen, pero es totalmente falso. El vinagre
de manzana es depurativo, mejora la circulación
sanguínea, es rico en vitaminas del grupo B
y un excelente condimento, pero no quema grasas
-
cápsulas adelgazantes con piña: es una
fruta muy digestiva y adecuada contra el estreñimiento,
pero ni mucho menos tiene la capacidad de quemar grasas
o acabar con la celulitis
-
cremas adelgazantes, reductoras y anticelulitis: son
un negocio redondo y aunque son inocuas para la salud
ni adelgazan ni queman grasas Según el doctor
José Enrique Campillo, responsable del departamento
de Fisiología de la Facultad de Medicina de
Badajoz, “el proceso fisiológico que
debería sufrir nuestro organismo para hacer
realidad las promesas realizadas en la publicidad
de algunas cremas y productos adelgazantes es totalmente
imposible. Si realmente se quemara y metabolizara
la cantidad de grasa que algunas anuncian, las reacciones
fisiológicas que debería llevar a cabo
nuestro organismo provocarían un aumento de
la temperatura corporal de varios cientos de grados,
un efecto que va en contra de todas las leyes de la
física.”
Adelgaza
con seguridad
Las
'dietas milagrosas' prometen bajar kilos a velocidad
supersónica. Lo que no dicen es que en nutrición
no hay milagros y que esos kilos se recuperan a velocidad
de vértigo. Para adelgazar de forma seria y
sin ‘efecto rebote’ hay que seguir una
dieta personalizada elaborada por un endocrino o experto
en nutrición y dietética.
Este
tipo de dietas suelen ser hipocalóricas y lo
más equilibradas posible, lo que permite perder
peso de forma eficaz y progresiva, evitando el 'efecto
rebote'. Una dieta seria debe ofrecer menús
completos para las cinco comidas diarias: desayuno,
tentempié, almuerzo, merienda y cena.
Cada
dieta debe ser preparada de manera personalizada según
las necesidades, características y objetivos
del paciente. También debe incluir recomendaciones
dietéticas a seguir, nociones sobre los alimentos
a evitar y los aconsejables, así como pautas
alimenticias para comer fuera de casa.
Lo
ideal es combinar la dieta con ejercicio físico,
aunque en casos de obesidad graves lo primero es bajar
de peso.
Para
adelgazar hay que ingerir menos calorías de
las que el cuerpo necesita y esto debe hacerse siguiendo
una dieta adaptada a las características y
necesidades de cada persona y preparada y supervisada
por un especialista en nutrición
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