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Carbohidratos
para Bajar de Peso |
El arroz,
la pasta y las legumbres son la principal fuente de hidratos
de carbono complejos de nuestra dieta y junto con las frutas,
verduras y hortalizas deben constituir la base de nuestra
alimentación. Sin embargo, nuestra preocupación
por la línea y la falsa creencia de que los alimentos
en carbohidratos engordan nos ha llevado a disminuir su
consumo. El estudio CARMEN (Carbohydrate Ratio Management
in European National Diets) demuestra lo equivocado de nuestra
postura.
Con este estudio se pone de manifiesto que sufrir sobrepeso
es menos probable con dietas ricas en carbohidratos complejos
en las que abunden las verduras, hortalizas, frutas, pastas,
legumbres y cereales integrales. Estos alimentos, característicos
de la dieta mediterránea, vuelven a estar de moda
por sus múltiples beneficios. Son una fuente importante
de vitaminas, minerales, proteínas y fibra vegetal
y su aporte de grasa es casi nulo. El valor promedio de
los carbohidratos viene a ser de 4 calorías por gramo,
similar al de las proteínas e inferior a las grasas
que aportan 9 calorías por gramo.
En los últimos años,
su consumo había decaído en favor de una alimentación
rica en proteínas de tipo animal y con exceso de
grasa saturada, propia de las dietas occidentales del norte
de Europa. Ahora, con este estudio, se demuestra que reducir
las grasas -especialmente las saturadas- y aumentar la proporción
de carbohidratos, además de ser beneficioso para
el corazón, parece favorecer la pérdida de
peso.
Sobrepeso
El sobrepeso es el resultado
de un desequilibrio energético que se produce cuando
hay una ingestión calórica excesiva en relación
con el gasto de energía del sujeto. Al ingerir más
energía de la necesaria, ésta se almacena
en forma de grasa. El primer paso es reducir el consumo
total de calorías al día. Al bajar el consumo
total de calorías, hay que consumir menos de todo.
También de carbohidratos. Lo que se plantea es subir
el porcentaje de hidratos sobre el total del aporte enegético
a costa de reducir el de las grasas.
RECUERDE
Una alimentación
óptima obtiene el total del aporte energético
de la siguiente forma :
50% Hidratos de Carbono 30-35% Grasas 15% Proteínas
Encontrará más
información sobre calorías y necesidades energéticas
en el artículo, "conceptos básicos de
nutrición" . Debe tener en cuenta que son rerecomendaciones
para personas sin sobrepeso.
Reducción
de calorías eliminando grasas
Cuando se trata de perder
peso, la reducción total de calorías al día
es imprescindible. En qué porcentaje se reducen y
durante cuánto tiempo sólo lo puede decidir
un médico. Sin embargo, partiendo de la base de que
no todas las calorías son iguales y que la grasa
aporta 9 calorías por gramo y apenas tiene efecto
saciante, hay consenso entre la clase médica de que
las grasas deben ser reducidas a un 25% aproximadamente
de las calorías totales.
No habrá que probar
ni mantequillas, margarinas, natas, quesos grasos ( sí
quesos frescos y requesón desnatado), bollería
y pasteles (tienen grandes cantidades de grasa oculta) ,
lácteos enteros, mayonesas y salsas diversas, frutos
secos, embutidos. Olvídese, también, de los
refrescos de cola, por su alto contenido en azúcar,
así como dulces y golosinas (carbohidratos simples)
y evite las carnes rojas muy ricas en grasas. Deberá
también suprimir los fritos y no abusar del aceite
de oliva virgen extra.
Sustituir grasas por carbohidratos complejos
Sustituir parte de las grasas
por hidratos de carbono complejos, contenidos en los vegetales
redunda en nuestro peso corporal. ¿Cómo? aumentando
los carbohidratos complejos en torno al 55%. Esto no significa
comer inmensos platos de legumbres, arroz y pasta, ya que
no debemos sobrepasar las calorías diarias asignadas
a este grupo.
El grupo de los carbohidratos
lo forman las legumbres, los cereales, las verduras, hortalizas
y frutas. Las cantidades en gramos de verduras, hortalizas
y frutas a consumir, deben ser superiores a las de legumbres
y cereales y una parte de las hortalizas se debe consumir
crudas en forma de ensalada.
Recuerde que las verduras,
hortalizas y frutas son nuestra principal fuente de minerales
y vitaminas. El tomar carbohidratos complejos tiene otra
ventaja. Al introducir el grupo de legumbres, nos aseguramos
que una porción de las proteínas que consumimos
son vegetales.
Las legumbres, verduras,
hortalizas, frutas y cereales contienen sustancias indigeribles
en el tubo digestivo humano, denominadas fibra dietética
o alimentaria, que ejercen una influencia notable sobre
la fisiología digestiva y el metabolismo del colesterol.
La fibra tiene efectos muy beneficiosos sobre el metabolismo
lipídico con descensos del colesterol total, colesterol
LDL y trigliceridos.
Recomendaciones saludables
para preparar platos de pasta, cereales, legumbres y verduras
>Cocinar con poca sal para prevenir la hipertensión.
Los platos de verduras hervidos con poca agua o al vapor.
El agua de hervir las verduras no se debe tirar. Beba ese
caldo, contiene las vitaminas y minerales de las verduras.
Para el aliño de verduras, utilice el aceite de oliva
virgen extra con moderación.
> La pasta se cocinará al dente, para evitar subidas
rápidas de glucosa. Las legumbres deben consumirse
al menos dos veces por semana y SIN AÑADIR EMBUTIDOS.
>Se preferirán siempre el pan, los cereales, las
harinas o la pasta integral. La acción protectora
de la fibra vegetal frente a las enfermedades cardiovasculares
es importante y no debe subestimarse.
Resultados del estudio CARMEN
Según este estudio, realizado en 5 países,
entre una población de más de 400 voluntarios
sanos con sobrepeso, se ha demostrado que es posible perder
peso aumentando el porcentaje de hidratos de carbono y disminuyendo
el consumo de grasas. Los 400 voluntarios se dividieron
en tres grupos.
El grupo 1 siguió
una dieta baja en grasa y rica en hidratos de carbono complejos
(legumbres, pasta, pan, arroz, patatas). El grupo 2 siguió
la misma dieta baja en grasa, pero sustituyó la mitad
de las calorías por hidratos de carbono complejos
y la otra mitad por hidratos de carbono simples. El grupo
3 siguió con su dieta habitual, actuando como grupo
de control.
A los seis meses, el grupo
de control ganó un poco de peso. Mientras que los
otros dos grupos que siguieron una dieta baja en grasas
y alta en hidratos de carbono perdieron peso.
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