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Si
bien en ciertos casos algún problema hormonal o determinada
enfermedad pueden ser la causa, generalmente, el exceso
de peso es producto de una mala alimentación, en
la que las grasas y las comidas muy calóricas estuvieron
a la orden del día. Esto es una regla de oro. No
hay excusa. Por eso, para perder los kilos de más
el primer paso será aceptar los desarreglos hechos.
El segundo, cambiar radicalmente el menú que hasta
ahora llevábamos adelante y comenzar una dieta sana,
nutritiva y baja en calorías. Sin embargo, esto no
quiere decir pasar hambre. Es posible bajar de peso comiendo
lo suficiente para sentirnos satisfechos. Un reducido aporte
calórico (1300 calorías por día), la
combinación adecuada de los diferentes grupos de
alimentos y un mayor consumo de aquellos que son de lenta
asimilación (ricos en fibra), es la clave para lograrlo.
Precisamente,
la propuesta es dieta diferente. usted comerá, se
sentirá satisfecha, no se aburrirá, y perderá
hasta 3 kilos en menos de 15 días. Como siempre,
nada de lo que aquí se dice es “mágico”...
esta vez, como se lo anunciamos, el secreto esta en las
famosas fibras.
Algo
sobre las fibras
Nuestras abuelas solían
llamarlas "bagazo" y aunque los científicos
la denominan "fibra dietética", se han
popularizado con el nombre de "fibra". Los alimentos
ricos en fibra ocupan un papel de gran importancia para
la buena nutrición.
Bien conocidos por su bajo aporte calórico, los alimentos
fibrosos, como el apio, las legumbres de hoja verde, las
hortalizas, las manzanas, poseen también otras importantes
ventajas para el control del peso. Requieren mayor tiempo
para masticarlos adecuadamente y son evacuados del estómago
más lentamente, lo que contribuye a controlar la
sensación del hambre.
inicio
Grupos
de alimentos
Las verduras y hortalizas
constituyen un alimento nutritivo en la dieta humana debido
a su gran número y variedad, convirtiéndolas
en apetitosas opciones para preparar caldos, estofados o
ensaladas.
De algunas hortalizas de la familia de las crucíferas,
como las coles y el berro, se comen las hojas; de otras,
como la coliflor, las flores, y de los nabos y los rábanos,
las raíces.
Crucíferas
Son un alimento remineralizante,
cuyo poder nutritivo reside en que son plantas bienales,
es decir, que durante el primer año de vida almacenan
alimentos en sus hojas, tallos o raíces, y florecen
o dan semillas durante el segundo. De esta manera, el alimento
y la energía almacenados durante el primer año
de desarrollo pueden ser aprovechados por el hombre en el
siguiente.
El agua constituye entre el 80 y el 90% de su composición;
allí se encuentran disueltas las sales minerales
y las vitaminas. Estos elementos tienen un papel preponderante
en importantes funciones del organismo, como la transmisión
de los impulsos nerviosos, el mantenimiento de la presión
arterial, el estado tónico de las células
de los tejidos, la síntesis de hormonas y enzimas
y, sobre todo, la hidratación correcta del organismo.
Sin embargo, este alto contenido de minerales y vitaminas
se pierde fácilmente al cocinarlas. Para un consumo
adecuado es conveniente no prepararlas hasta el último
momento antes de ingerirlas, puesto que perderían
la vitamina C y las sales minerales (tampoco deben dejarse
en remojo). Lo correcto es lavar las hojas enteras bajo
el chorro de agua y cocinarlas en poca agua hirviendo. Nunca
se deben sumergir en agua fría para cocerlas, sino
en agua hirviendo.
Coles (crucíferas)
Son hortalizas ricas en
fibras, minerales –en especial, calcio, hierro y un
alto contenido de azufre– y vitaminas, particularmente
ácido ascórbico, la vitamina C. Las variedades
más consumidas son los repollos, la col lombarda,
los repollitos de Bruselas y la col forrajera o rizada.
Todas tienen una composición nutritiva muy semejante,
y sus sabores son similares debido a que poseen una importante
proporción de azufre. Es precisamente el azufre lo
que les confiere el característico olor fuerte durante
la cocción.
Contra las creencias generalizadas, las crucíferas
no son verduras indigestas, y pueden consumirse, según
el tipo que se trate, tanto crudas como hervidas. Conviene
comer las coles verdes hervidas, ya que tienen un gran contenido
en fibras. Su caldo puede aprovecharse como consomé,
al que si se le agrega germen de trigo logra una mayor consistencia
y alimento. También puede aprovechar sus hojas en
la preparación de distintos platos.
El repollo resulta muy indicado para consumirlo crudo en
ensaladas, siempre que se mastique cuidadosamente. Para
facilitar su digestión puede espolvorearse la ensalada
con comino molido.
La col lombarda, por su sabor suave resulta un buen complemento
en las ensaladas y un ingrediente imprescindible para cualquier
caldo vegetal.
Con estos tres tipos de coles se prepara la col fermentada,
que se caracteriza por sus importantes propiedades dietéticas.
Es muy rica en ácidos lácticos, enzimas prodigestivas
y vitaminas. Además ayuda a la asimilación
de los demás alimentos.
Por su peculiar sabor y su pequeño tamaño,
los repollitos de Bruselas pueden prepararse de maneras
muy variadas: rebozados o asados al horno, hervidos o en
ensaladas. Es conveniente siempre cocinarlos enteros para
que no pierdan sus sales minerales. Actúan de modo
eficaz como diuréticos, por lo que son especialmente
recomendados en los regímenes de adelgazamiento.
La col forrajera es muy nutritiva y rica en vitaminas. Si
se hierve ligeramente, conserva el doble de vitamina C que
su equivalente en peso de jugo de naranja.
Coliflor y brócoli
Las coliflores son blancas
y tienen un sabor muy suave. El brócoli presenta
tres variedades: blanco, verde o morado, y posee un sabor
más fuerte que el de la coliflor. Tanto de uno como
de otro se consumen habitualmente las flores de la planta.
Ambas verduras son aconsejables para las personas obesas
o que están siguiendo una dieta de adelgazamiento,
ya que alimentan, pero no engordan. Tienen un importante
contenido de calcio, hierro y vitamina C, que les otorga
propiedades diuréticas, antianémicas, laxantes
y depuradoras de la sangre.
Berro
Debido a su contenido en
yodo, azufre, fosfatos, oxalato potásico, otras sales
minerales y por sus vitaminas, el berro es tónico,
refrescante, antiescorbútico, aperitivo, vermífugo,
estimulante y depurador. Es muy recomendable para las personas
débiles, anémicas o asténicas, y para
aquellas que se hallan afectadas de bronquitis, diabetes,
eccemas, obesidad o de cálculos urinarios.
Como el yodo que contiene estimula la glándula tiroides
favoreciendo así el consumo de las grasas acumuladas
en el organismo, el berro está indicado en todos
los regímenes hipocalóricos, o sea aquellos
destinados a combatir la obesidad.
Este vegetal debe consumirse muy fresco, crudo, en ensaladas,
al comienzo de las comidas y en cantidades moderadas.
Rábano y nabo
Durante el primer año,
los nabos y los rábanos almacenan los elementos nutritivos
en la raíz, en lugar de hacerlo en las hojas y en
los tallos. Los rábanos son muy ricos en hierro y
en vitaminas C. Poseen importantes propiedades depurativas,
tanto en las raíces como en las hojas, y están
recomendados para combatir resfriados y catarros.
El nabo, por su parte, es una hortaliza muy poco nutritiva
que debe consumirse siempre cocida y en muy poca cantidad.
Sus hojas, conocidas como nabizas, resultan más ricas
que la raíz por su alto contenido vitamínico.
Tomate
Está considerado
como el “rey de las hortalizas”, tanto por sus
virtudes dietéticas como por la variedad de aplicaciones
culinarias. Puede comerse en ensaladas, crudo y con piel,
en jugo o cocidos, acompañando todo tipo de platos:
guisos, asados, purés, pastas, hortalizas, legumbres
y sopas.
Es un excelente diurético, remineralizante del organismo
y aporta especialmente vitamina A y C. Contiene pocos hidratos
de carbono y sodio. Todas estas propiedades lo convierten
en un fruto particularmente recomendable para los lactantes,
los diabéticos y los aquejados por dolencias nefríticas.
También es aconsejable el consumo de tomate para
los obesos, a quienes proporcionan valiosos elementos nutritivos,
con un bajo número de calorías, favoreciendo
la eliminación del agua retenida, mejorando el tránsito
intestinal y combatiendo el estreñimiento. En todos
los casos, se debe evitar consumir sus semillas.
Morrón
Existe una enorme variedad
de morrones cuyo tamaño, color y sabor varían
desde el rojo –de un dulzor intenso, grande y carnoso–
hasta el picante "chile" -magro y pequeño,
que sólo puede usarse como condimento-. También
están los verdes y amarillos.
El morrón más grande y carnoso es una fuente
excepcional de vitamina C, aunque también tiene pequeñas
cantidades de vitaminas B y E, además de una gran
cantidad de minerales, especialmente de potasio y caroteno.
Su contenido calórico es muy bajo.
En general, su digestión resulta algo lenta, generalmente
provocada por una insuficiente masticación y por
no haberse combinado de forma adecuada con otros alimentos
ricos en fibra, que ayudan a evacuar el estómago.
Los morrones estimulan la secreción gástrica,
y por su volumen, distienden el estómago produciendo
una notoria sensación de saciedad.
El pimentón y la paprika se obtienen moliendo pimientos
desecados. Si se los incluye en salsas o se condimentan
carnes y verduras, favorecen la digestión y aportan
las mismas sales minerales que el morrón crudo.
Berenjenas
Las berenjenas son vegetales
muy pobres como fuente alimenticia. Contiene menos vitaminas
y minerales que la mayoría de los vegetales, pero
con ellas es posible elaborar numerosas variedades de platos
con sabores exquisitos, que resultan muy jugosos debido
a su pulpa carnosa. Siempre deben comerse cocidas, ya que
crudas son muy indigestas debido a su alto contenido en
fibras celulósicas.
Pueden ser consumidas por todo el mundo, con excepción
de las personas que sufren trastornos cardíacos,
ya que contienen una sustancia, la solanina, que tiene efectos
tóxicos para el corazón.
El menú que acompaña
estas páginas respeta en su contenido la proporción
de fibras que usted necesita para perder peso sintiendo
que “come más que nunca”. Ponga manos
a la obra, pésese hoy, y en dos semanas verá,
con asombrolos resultados. Y, como dijimos al comienzo,
nada tiene que ver en esto la magia... o mejor dicho, siempre
hay algo mágico cuando aprendemos de nuestros errores
y mejoramos un mal hábito.
inicio
Primera
semana
Lunes
Almuerzo
Ensalada mixta
Arroz integral con tomate fresco
Cena
Tomate con sal y orégano
1 porción de chauchas en ensalada
Bife de lomo o cuadril, desgrasado a la plancha (aproximadamente
140 gramos)
1 rodaja de pan integral
Martes
Almuerzo
Ensalada de escarola, rábanos, morrón, arroz
y alcauciles (Verduras, abundantes. Arroz integral, 1 taza
de té).
Cena
Chauchas en ensalada (150 gramos)
1 berenjena a la parrilla
1 rodaja de pan integral
Miércoles
Almuerzo
Fideos integrales con atún (al natural) apio y zanahoria.
Cena
Ensalada mixta (abundante)
Puré de calabacita con cebolla
2 huevos (duros, poché o pasados por agua puré)
1 rodaja de pan integral
Jueves
Almuerzo
Tomates con pepino en ensalada (abundante)
1 porción de lentejas hervidas
Cena
Espinacas hervidas salteadas con ajo
Queso magro (160 gramos)
Viernes
Almuerzo
Ensalada verde (lechuga, o escarola, o radicheta, o acelga)
Filet de lenguado o merluza (en aluminio, a la plancha o
al horno)
1/2 rodaja de pan integral
Cena
Ensalada de ají,
palmitos, apio y
zanahoria
Lentejas (40
gramos) salteadas con cebolla
1/2 rodaja de pan integral
Sábado
Almuerzo
Arroz integral (80 gramos) con tomate fresco
Cena
Chauchas hervidas en ensalada
Sopa de verduras
Rosbif (en aluminio al horno)
Domingo
Almuerzo
Ensalada de zanahoria, lechuga y apio
Pollo a la parrilla
Cena
Ensalada verde con brotes de soja
1 morrón (pequeño) a la parrilla: abierto
al medio con queso magro, cebollitas y 2 aceitunas negras
picadas
inicio
Segunda
Semana
Lunes
Almuerzo
Fideos integrales con morrón (70 gramos de pasta,
un morrón,
salsa de tomate y un cuarto de cebolla).
Cena
Espinaca hervida, con jugo de
limón
1 cuenco de sopa de verduras (sin ningún tipo de
pastas ni arroz) Peceto al horno
1 rodaja de pan integral
Martes
Almuerzo
Arroz integral
Con ensalada de rabanitos y
pepino
Cena
Espinaca saltada con cebolla y ají.
Tomate al natural
2 tostadas integrales.
Miércoles
Almuerzo
Papas (150 gramos) hervidas, con perejil picado
Ensalada de hinojo y apio
Cena
Ensalada verde (abundante)
Langostino hervidos
Jueves
Almuerzo
Ensalada mixta
Arroz integral con lentejas
Cena
Ensalada de morrón y berenjena
Tortilla de espárragos (6 espárragos, 2 huevos,
sal y pimienta). Viernes
Almuerzo
Tomates con albahaca y (70gramos) de fideos integrales.
Cena
Escalopes de ternera
Ensalada de apio, champiñones y pepino
1 rodaja pan integral
Sábado
Almuerzo
Ensalada de coliflor mezclados con arroz integral
Mejillones a la provenzal
Cena
Espinaca con cebolla y ají.
Tomate al natural
2 tostadas integrales.
Domingo
Almuerzo
Ensalada de tomate y
alcauciles
Albóndigas al horno (carne
picada sin grasa y apio picado. Cubrir con zanahoria en
rodajas y cebolla).
Cena
Ensalada de chauchas, cebolla y huevo (uno)
Hígado a la cacerola (hígado de ternera, 1
cucharada de vino, cebolla picada y 2 tomates
pequeños).
inicio
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