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Chef Norberto E. Petryk
¿Nos tomamos mas de cinco minutos?
El arte es largo, y la vida breve..
Bueno,
hablando de té, ¿Quién no participó
alguna vez en su vida de alguno inolvidable?, ¿quizás
alguna tarde en el Richmont? de la calle Florida-,
¿o en casa de alguna tía abuela?.
Yo recuerdo esos te-cena que solíamos preparar
con Margarita Bibolini en su departamento de la calle
Esmeralda y Arroyo, en donde casi sin querer aparecía
alguna bajilla de la abuela, que fue guardada con
amor y respeto. O aquel que tomamos una tarde -de
otoño- en compañía de María
Laura y Miguel Ángel, en el magnifico Palacio
Saint-Souci en Victoria-, invitados por Pepita”
Durini su dueña-. O esos tomados en una tarde
lluviosa, acompañando las torrijas con sabor
a Asturias- de la abuela Etelvina; o las berlinesas
arrastrando esencias de ciruelas, desde las estepas
de Ternopol- de la abuela Ana.
El embajador Miguel Espeche Gil aficionado por el
té, y amante de los dulces- nos contó
de ese nuevo lugar que había descubierto sobre
Av. Santa Fé en donde era casi imposible acabar
uno solo con el té completo-. Recuerdo también
el samovar en la carpa de esos gitanos, cuando la
esposa del jefe de una tribu del brasil nos invito
una tarde para beberlo más frío lo volcaban
en el plato-. Como recuerdo esos sabores frescos,
frutales y dulces de ese variedad de té, que
me invito una tarde Alejandro Manna un importador
árabe de Ciudad del Este-. O el que preparé
aquella tarde de agosto para agasajar a unas amigas
de la embajada de Venezuela, y, cuando llegaron me
dijeron:
Oye chico, ¿Qué es eso?,
tira esa agua sucia y échate unos tragos En
fin, nada es perfecto.
¿El
té de las cinco?
Las infinitas posibilidades de la Camelia sinensis
Más
allá y bastante más acá del clásico
té de las five o´clock, el de la Camelia
sinensis es un mundo para explorar a toda hora y en
cualquier circunstancia: para entrar en calor si se
tiene frío, refrescante si hace calor, animarse
si se está deprimido, o calmarse si tensionado.
Conocido como infusión; y por conocerse, también,
como ingrediente de recetas: arroz Earl Grey a las
finas hierbas, chuletas de cordero al té, gambas
fritas al té de jazmín o salmón
con arroz al té japonés, entre otras
disponibles con sólo cliquear en www.teandco.com.ar
T&Co y La corte, dos nuevos reductos porteños,
tienen qué ofrecer al respecto. El primero,
con más de 30 variedades de té negro,
verde, mezclas y saborizados desde su página
en Internet ( con opción directa de compra)
o a través del showroom en Barrio Norte, que
no es salón de té, pero dispone de cómodas
mesas para degustar antes de decidir la compra. Allí
se destacan los nidos prensados trucha, un té
negro de origen chino que se ralla como si fuera nuez
moscada sobre el agua; las bochas de Bai mu dan, un
té verde que en contacto con el agua se expande
como una esfera; o las Silvering balls, pequeñas
bolitas hechas a mano con hojas enrolladas longitudinalmente
que toman la forma de crisantemos una vez en agua.
Además, accesorios como coladores de bambú
o plata, infusotes de metal o porcelana, cucharas
artesanales para medir y desechar el polvillo, y 22
opciones diferentes de cajas de regalos.
Entre otras claves para disfrutarlo mejor, Iris Benjamín
y Noemí Zlochisti, anfitrionas del lugar, asesoran
sobre los distintos productos y recuerdan algunas
claves de sibarita: el agua (según el caso
debe estar entre 75 y 90 °C), el tipo de tetera
ideal de acuerdo al té, el tiempo de infusión
(las hojas grandes requieren más de 5 minutos),
y cómo escaldar a apropiadamente una tetera.
Por las dudas, cada tipo de té viene con una
tarjeta con recomendaciones específicas para
disfrutarlo en su mejor estado.
Para tomar en el lugar o llevar, en La Corte hay una
docena de alternativas de blends, además de
la vajilla apropiada. Entre otras tentaciones, las
hay ricas en antioxidantes y vitamina C, refrescantes
y tónicas. Pero también con historia,
como el chai y su receta milenaria de la India, con
clavo de olor, canela y jengibre, servido por los
chaiwallas, “dueños de una de las sonrisas
más lindas que se puedan ver.
-T&Co., abierto de lunes a viernes de 10 a 19;
sábados, de 10 a 13; Juncal 1690, 2°B.
-La Corte, abierto de martes a domingos, de 9 a 4;
Arévalo 2977, Las Cañitas.
-“Revista” La Nación. 22/06/2001-
Receta
Bavarioise
El
babaroise es una reconfortante bebida caliente, que
se acostumbre ha servir en los parties por la tarde.
No se debe confundir bavaroise (femenino) con babarois
(masculino) á la créme o babarois aux
fruits, que son cremas hechas con gelatina.
Esta receta es para 2-3 bebidas calientes
-
15g de azúcar
-
2 yemas de huevo
-
150ml de té fuerte caliente
- 150ml
de leche caliente
para dar gusto:
-
1 cucharada de kirsch, ron o Cointreau o se añade
a la leche
-
60 g de chocolate o
-
1 cucharada de café fuerte o
-
1 cucharada de jugo de naranjas o
-
½ cucharada de jugo de limón o
-
un trozo de vainilla en rama.
Prepare un té fuerte, y caliente la leche hasta
que hierva. Bata las yemas con una batidora eléctrica,
añada poco a poco el azúcar y continúe
batiendo hasta que esté espeso y color amarillo
pálido. Añada el té caliente
y la leche, batiendo todo el tiempo, hasta que esté
espumoso y espeso. Incorpore el licor y viértalo
en los vasos. Si quiere omita el licor y déle
gusto a la leche con el ingrediente correspondiente.
Es posible helar esta mezcla para hacer helado de
té.
-Receta de: “Comiendo con Marcel Proust”
Recetas de la Belle Epoque. Shirley King-
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