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Ideal en anemias y desnutrición, es un alimento
rico en hierro, proteínas, vitaminas y minerales;
a tener en cuenta también en la osteoporosis,
ya que contiene calcio y magnesio.
Las hojas tienen más
hierro que las espinacas. Contienen mucha fibra, vitamina
A, C, asì como Hierro, Calcio y Magnesio. Algunos
especialistas advierten que si usamos el Amaranto
como verdura hemos de hervirlo ya que, sobre todo
en terrenos con poco agua, las hojas pueden contener
altos niveles de oxalatos y nitratos.
Tiene un alto nivel
de proteínas, que va del 15 al 18 %. Mientras
que el contenido de proteínas de maíz,
trigo y arroz mejorados genéticamente oscila
de 10 a 13 por ciento, el de amaranto sin mejoramiento
ex profeso varía de 15 a 18 por ciento y la
calidad es francamente mejor. La calidad del contenido
proteínico mayoritario puede compararse en
varios parámetros a la de la proteína
de la leche, la caseína, que se considera nutricionalmente
la proteína por excelencia; la principal proteína
en el amaranto, descubierta y bautizada como amarantina
(aunque se debió haberla llamado irapuatina)
es superior nutricional y funcionalmente a cualquier
otra proteína vegetal conocida hasta ahora.
Pero además, lo interesante es su buen equilibrio
a nivel de aminoácidos y el hecho de que contenga
lisina que es un aminoácido esencial en la
alimentación humana y que no suele encontrarse
(o en poca cantidad) en la mayoría de los cereales.
Los niveles de lisina son superiores a los de todos
los cereales
Contiene entre un 5
y 8% de grasas saludables. Destaca la presencia de
Escualeno, un tipo de grasa que hasta ahora se obtenía
especialmente de tiburones y ballenas. El aceite de
amaranto es de buena calidad y el contenido superior
al de maíz, cereal que se emplea comercialmente
como fuente de aceite; contiene altos niveles de ácido
linoleico, ácido graso esencial precursor de
prostaglandinas cuya función es análoga
a la de las hormonas. El aceite no tiene colesterol
y las semillas prácticamente no tienen factores
antinutricionales tan frecuentes en leguminosas como
soja.
Su cantidad de almidón
va entre el 50 y 60% de su peso. Existen materiales
de amaranto que tienen almidón ceroso, es decir,
rico en amilopectina que le da un comportamiento especial
para usarse como ingrediente alimentario; la fuente
industrial actual es maíz mejorado genéticamente
para ello. La industria alimentaria está estudiando
sus características ya que parece ser que puede
ser un buen espesante.
Es una planta con mucho
futuro, dado que aparte de su interés nutricional
también se puede aprovechar en la elaboración
de cosméticos, colorantes e incluso plásticos
biodegradables.
Algunos
detalles a tener en cuenta para su cultivo:
El amaranto es una
alternativa de cultivo muy interesante por diversos
motivos: Hay una gran demanda en el mercado y sus
precios lo hacen un cultivo rentable. Se adapta a
diferentes tipos de suelos y climas y soporta muy
bien la escasez de agua; las hojas se pueden consumir
incluso antes de recolectar las semillas. Así
nos podemos alimentar nosotros y nuestros animales.
Por supuesto todo lo que quede después de la
cosecha se aprovecha también para los animales.
Hasta ahora no había
experiencia para cultivarlo de forma mecanizada ya
que tradicionalmente se ha hecho a mano y en terrenos
pequeños. Es una planta con una gran tendencia
a hibridarse con malezas y otras especies similares.
Conviene obtener, pues, semillas muy seleccionadas
para intentar que sean lo más puras posibles.
Productos
de amaranto
Un negocio que hasta
los antiguos dioses recomendarían
Por Nancy García
Las antiguas culturas
ubicadas en el territorio mexicano consideraban al
maíz como regalo de los dioses; mientras que
el amaranto era deleite exclusivo de las deidades,
sólo degustado por las clases privilegiadas.
En la actualidad ya sin su velo ritual, el amaranto
se muestra como un alimento con diversas ventajas
que bien pueden aprovecharse y convertirse en oportunidades
de negocios muy apetitosas.
El origen
El amaranto es una
planta que pertenece a la familia de las amarantáceas;
según evidencias arqueológicas se cree
que es originario de Puebla, México. Se ha
cultivado desde Arizona y Nuevo México en Estados
Unidos, hasta Perú y Bolivia. Su nombre significa
vida eterna debido a que crece en tierra poco fértil
y con una mínima cantidad de agua también
porque una sola planta puede producir cerca de un
millón de semillas, y sin ser gramíneas,
pueden conservar sus propiedades por más de
40 años. En México se cultiva en los
estados de Puebla, Veracruz, Tlaxcala, Distrito Federal
y el Estado de México.
Tiene un alto valor nutritivo debido a la cantidad
y calidad de sus proteínas; cuenta con el doble
de proteína que el maíz y el arroz,
y de un 60 a 80 por ciento más que el trigo.
De igual manera posee el doble de lisina (un aminoácido
proteico) que el trigo y el triple que el maíz.
Es rico en fibra dietética, calcio, hierro,
almidón amilopectinado, metionina, vitamina
C y complejo B; grasas poliinsaturadas y es bajo en
gluten.
Por su elevado nivel nutrimental, desde 1979 la Academia
de Ciencias de los Estados Unidos de Norte América
(NAS, por sus siglas en inglés) y la Organización
para la Alimentación y Agricultura de las Naciones
Unidas (FAO) determinaron al amaranto como uno de
los cultivos en el mundo con un elevado potencial
para su explotación económica y nutricional
a gran escala. Así mismo, lo calificaron como
el mejor alimento de origen vegetal para consumo humano.
Oportunidades
a explotar
La calidad de proteína
del amaranto y su perfil de aminoácidos esenciales
permite la elaboración a gran escala de una
diversa gama de productos con excelentes relación
costo-beneficio.
Benito Manríquez de Lara, presidente del Grupo
Nutrisol, explica: "En los últimos años
se ha ampliado su mercado de consumo en países
industrializados como Estados Unidos, Japón
y Alemania". Con excepción de México,
el consumo de alimentos procesados con amaranto ha
sido principalmente en el ramo naturista. Sin embargo,
se ha constatado la presencia creciente de productos
elaborados con amaranto destinados al mercado masivo.
"El amaranto, asegura Manríquez, tiene
una serie de aplicaciones análogas al de los
cultivos básicos, principalmente del maíz,
que van desde dulces artesanales, granola, harinas
integrales, frituras, panificados, pastas; hasta productos
más sofisticados como aceites comestibles,
papillas para bebés, concentrados proteicos,
barras energéticas, y alimentos nutracéuticos
especiales para enfermos diabéticos o con cáncer."
Las galletas y panes adicionados con harina de amaranto
son un alimento hipoalergénico para los que
padecen intolerancia al gluten, y no pueden consumir
panificados a base de harina de trigo. Sólo
en Europa hay más de diez millones de personas
con este padecimiento; dato que permite dimensionar
la potencialidad de estos productos en el mercado.
Un negocio recomendable es la explotación del
amaranto reventado, el cual se puede vender como cereal.
Sólo se requiere un sencillo molino casero
para fabricar la harina de amaranto o para preparar
galletas, pan integral, pastas, atoles, mazapanes
y frituras semejantes a las que se realizan con maíz.
Para explotar cualquiera de estas vetas es importante
contar con un reventador de amaranto industrial que
puede conseguirse en Instituciones como la Universidad
Autónoma de Chapingo, la Facultad de Química
de la Universidad Nacional Autónoma de México
o con el Grupo Nutrisol.
Los precios del reventador va de 40 mil a 50 mil pesos
(US$4,210 a US$5,260), con capacidad para 15 kilos.
Alimento para muchos
El amaranto reventado
o cereal de amaranto tiene diversas aplicaciones.
Existe una demanda creciente tanto en el nicho naturista
como para el consumo general. Existen empresas e instituciones
públicas y privadas que han comenzado a incluir
los productos derivados de amaranto para sus planes
de apoyo social. Por ejemplo, el Programa Progresa
(ahora llamado Contigo) y los DIF estatales.
El amaranto reventado puede venderse desde presentaciones
al menudeo de 100, 250, 500 gramos y por kilo, o bien
en costales para su comercio a granel.
Planta
de ganancias
El amaranto, además
de ser un alimento completo con un gran potencial
para su comercialización, tiene otras vertientes
que podrás explotar como oportunidad de negocio.
Esta hermosa planta puede alcanzar más de metro
y medio de altura. Según las variedades puede
presentar diferentes tonalidades que van desde rojos
intensos, verdes o dorados. Como oportunidad de negocio
en este sentido la recomendación es comprar
la planta completa para procesarla y venderla como
naturaleza muerta al final. Puedes comercializarla
en el mercado con un precio de $20 cada una. Pero
la opción de sólo comercializar la planta
es una buena idea. En este renglón lo más
conveniente será asociarte con los productores
para contar con un mejor precio.
Origenes
y antecedentes
En las épocas
precolombinas, hace más de 500 años,
una semilla conocida como Huautli, actualmente amaranto
o alegría, era uno de los alimentos básicos
en América, casi tan importante como el maíz
y el frijol.
Su cultivo se remonta
a más de siete mil años. Algunos autores
afirman que los Mayas serían los primeros en
cultivarlo y que luego poco a poco lo fueron haciendo
Aztecas e Incas. El Amaranto, la Quínoa y el
maíz eran consideradas plantas sagradas y los
españoles prohibieron su cultivo, ya que veían
con malos ojos que las utilizaran en rituales (De
hecho, cualquier alimento del que no hablase la Biblia
era puesto en duda sobre su idoneidad como alimento).
Miles de hectáreas
de tierras aztecas, incas y de otras culturas, se
encontraban cultivadas con estas hermosas plantas
altas y rojizas; 17 provincias mandaban -al igual
que maíz, frijoles, calabazas y chiles- más
de 20,000 toneladas de sus granos a la antigua Tenochtitlán
(hoy la Ciudad de México), en tributo anual
al emperador azteca Moctezuma.
El amaranto se entrelazaba
con los rituales: en varias fechas del calendario
religioso las mujeres aztecas molían la semilla,
la mezclaban con miel y formaban figuras de víboras,
aves, montañas, venados y dioses, para ser
comidas en las ceremonias, en los grandes templos
o en pequeñas reuniones familiares
El maíz y el
frijol (nativos de nuestro continente) se convirtieron
en dos de los cultivos principales que alimentan al
mundo, mientras que el amaranto pasó a la oscuridad.
La conquista española terminó con su
uso como un artículo de primera necesidad en
América, porque aparentemente su utilización
en los rituales espantó a los conquistadores
españoles, y con el colapso de las culturas
indias después de la conquista, el amaranto
cayó en el olvido. Su cultivo cayó en
desuso y solamente sobrevivió en América
en pequeñas áreas de cultivo esparcidas
en zonas montañosas de México y los
Andes.
La diseminación
de este alimento altamente nutritivo en la agricultura
mundial tuvo que esperar a su "descubrimiento"
por la ciencia del siglo xx. Hoy en día el
cultivo de amaranto está tomando un gran auge,
ya que se están redescubriendo sus grandes
propiedades. Aparte de producirse en países
tradicionales como México, Perú o Bolivia
ya hay otros que se han puesto manos a la obra como
China, Estados Unidos o la India. El Lejano Oriente
es donde más ha sido utilizado.
El amaranto tiene grano;
el cual una vez limpio y seco puede ser guardado durante
muchos años. Este grano, forma parte del grupo
de cereales; con características nutricionales
muy valiosas, tiene un alto contenido de proteína
mayor que el de otros cereales como el maíz
y el trigo; es rico en hidratos de carbono; contiene
poca grasa y es rico en fósforo, calcio, potasio
y magnesio.
En la actualidad es
aprovechada casi toda la planta del amaranto: los
tallos tiernos se consumen como verdura y sus hojas
se guisan; pero la parte más utilizada es la
semilla, ingrediente básico en incontables
alimentos, principalmente la típica "alegría",
que hasta hoy es elaborada con un proceso similar
al que se usaba en tiempos de Moctezuma.
El amaranto es un vegetal
con un muy alto valor nutritivo por su alto contenido
de proteínas, aminoácidos y minerales.
Se siembra en muy baja escala, y por ello los investigadores
no han desarrollado un material genético que
pueda ser calificado como variedad. Es una hierba
anual productora de pequeñas semillas en abundancia.
Estas semillas tienen propiedades particulares que,
aún no siendo gramíneas, se pueden conservar
por tiempo prolongado sin que pierdan sus propiedades.
Una de sus principales
propiedades es que revienta en condiciones muy calientes
y se convierte en una palomita cerealera, con muy
alto contenido nutritivo, con 15 a 18 % de proteína
y presencia de lisina y metionina, alto contenido
de fibra, calcio, hierro y vitaminas A y C. Además
es una planta muy adaptable a condiciones de crecimiento
muy limitadas en agua y nutrientes minerales. Resiste
mucho el calor extremo.
Se puede usar la hoja
fresca y seca, el grano seco molido, el grano seco
reventado y muchas combinaciones como mezclador alimenticio.
Tradicionalmente se prepara para palanquetas llamadas
alegría fina con miel de abeja y ordinaria
con piloncillo (chancaca o azùcar de caña).
No es panificable por la ausencia de gluten, pero
se puede anexar a la harina de trigo para panificación
y repostería, y con maíz y soya para
tortillería.
Con amaranto se preparan
atoles, papillas y mazapanes. Estos productos de amaranto
se siguen mejorando por combinaciones de harinas,
para aportar alimentos de alto contenido nutritivo
y gustativo, dirigido a la nutrición de niños,
desde muy temprana edad. Ha sido considerado por la
Organización Mundial de la Salud como uno de
los alimentos recomendados para el futuro, y la NASA
lo incluye como un alimento para un futuro lejano.
Actualmente la mayoría
de la población mundial recibe el grueso de
sus requerimientos proteicos y calorías de
20 especies vegetales únicamente, en especial
de los cereales como el trigo, el arroz, el mijo y
el sorgo; tubérculos como la papa, el camote
y la cassava; leguminosas como el frijol, el cacahuate
y la soya, y otros alimentos, como la caña
de azúcar, el betabel y el plátano.
Conscientes de la conveniencia
imperiosa de diversificar la base alimentaria tanto
en una escala global como a nivel individual, la Academia
Nacional de Ciencias de los Estados Unidos realizó
un estudio extensivo para precisar los cultivos óptimos
para su desarrollo y diseminación. El resultado,
publicado en 1975 en un estudio titulado "Plantas
tropicales subexplotadas con valor económico
prometedor", seleccionó al amaranto dentro
de los 36 cultivos más prometedores del mundo,
determinando que el amaranto es un buen alimento de
origen vegetal para consumo humano
Desde entonces se han
realizado exhaustivas investigaciones sobre el amaranto,
confirmando su enorme potencial como alimento de alta
calidad.
El grano de amaranto,
al igual que la quínoa, es considerado como
un pseudocereal, ya que tiene propiedades similares
a las de los cereales pero botánicamente no
lo es aunque todo el mundo los ubica dentro de este
grupo.
El amaranto se puede
emplear en muchos platillos como sopas (grano y harina),
pasteles, galletas, panes (harina, grano entero, grano
reventado), cereal para el desayuno (entero, reventado
o germinado y molido).
El objetivo principal
de llevar a su mesa productos elaborados con amaranto
o mezclados con él es el de dar un mejor valor
nutritivo a los alimentos, a un costo muy económico,
mejorando así el estado de salud de la población.
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