Se
utiliza mucho la mandioca y el maíz, es de destacar
que también los porotos ya sea en ensaladas o
sopas (porotos negros y blancos), la mandioca hervida
(caliente) reemplaza al pan en la mesa diaria.
Se consumen muchos guisos, y sopas, una de las más
ricas es la realizada con base de verduras sofritas
a la que se agrega carne picada remojada en agua fría
(no se revuelve hasta que hierva) y se sirve con “tortillitas”
que se hacen con una mezcla de huevos, leche y harina
de trigo y a las que se puede agregar queso paraguay
(tipo como una mezcla para crepes espesa) –solo
significa carne-. La sopa paraguaya es infaltable en
cualquier fiesta (casamientos, compromisos, cumpleaños,
navidades, fin de año, etc.). Es típico
la “cabeza de vaca enterrada” en las fiestas
de casamiento y quinces.
Se consume mucho el asado acompañado de mandioca
y los chorizos, hay una variedad denominada “besito”
que son pequeños y suelen ser bien picantes.
Es costumbre con los guisos y fideos con salsa de tomate
consumir ensaladas de hojas verdes con tomate fresco.
Las empanadas se consumen acompañadas de pan.
Las comidas más típicas
son
“sopa paraguaya”, “Chipá guazú”,
“payagua mascada”, “pastel mandió”,
“surubí a la parrilla”, “sopa
de pescado” (igual que las europeas pero a la
que se incluye leche y queso paraguay), “caldo
avá”, “sopa soo”, “chipa”,
“chipa soo”, “sopa de porotos”.
“borí-borí” y “borí
– borí con puchero de gallina”, “puchero”
más líquido que el nuestro de argentina,
empanadas de carne, pollo, queso, etc., “polenta”,
“guiso de pollo o carne vacuna con arroz o papas”
(es una de las comidas diarias más habituales),
y dentro de los postres: “arroz con leche”,
“coserevá”, “queso paraguay
con miel negra”, “cascos de guayabas y mamón
en almíbar”.
Sobre los chef de allí en realidad solo conozco
a uno con el que estuve compartiendo amistad y trabajo
que es “Enrique Landó” (hermano de
la famosa conductora de televisión Vivi Landó),
con el estuve en Canal 13 de Asunción (con Menchi
Barriocanal) y luego estando en el Polo, Yacht y Golf
Club” en Canal 9 de Asunción en “las
mañanas de cada día” con Adela Mercado
(viví 7 años en Asunción del Paraguay)
Por esos tiempos estuvo allí el Gato Dumas en
“Casa Pueblo” y Francis Mallman en el “Mburicaó”.
Las materias primas son las originales de nuestra América
tropical:
-
Mandioca y sus derivados
-
Maíz
-
Pescados de rió (surubí, piraña,
pacú, etc.)
-
Carnes salvajes (carne de yacaré, carne de
jabalí, etc.)
-
Frutos tropicales
-
Ají morrón (Locote)
-
Zapallo (Andahí)
Más las introducidas por la conquista europea
(española y portuguesa sobre todo), aunque no
olvidemos que en Paraguay hay comunidades alemanas:
-
harina de trigo
-
carne vacuna, porcina o ovina
-
arroz
-
productos lácteos
Pastel Mandio
Especie
de empanada con masa de mandioca
Autor: Norberto E. Petryk
Ingredientes
Masa:
1kg de mandioca hervida
1 huevo
1 cucharada de harina de trigo
Relleno:
Cualquiera
para empanadas de carne (pero sin pasas de uvas o dulces)
Procedimiento:
Se
pelan y se hierven las mandiocas. El secreto está
en no hervir hasta que se ablanden totalmente, sino
hasta que estén al dente, de esta forma absorben
menos grasa o aceite.
Se retiran del agua, se les extrae el hilo que llevan
dentro, y se las pasa por un molino para obtener un
puré.
Se incorporan la harina y el huevo, y se amasa. Se hace
un cilindro de unos 10-15 cm., de diámetro y
se cortan discos de 1a 1,5 mm los cuales se estiran
con un palote o botella, sobre una mesa con harina de
trigo o de maíz; se coloca el relleno en el centro
y se sierra como una empanada, mojando los bordes.
Se dejan descansar en frío 1-2 horas y se fríen
en abundante aceite o grasa, a alta temperatura, -es
importante, ya que si la temperatura del aceite o grasa
es baja, se desarman por absorberla-. Se sirven calientes.
Nota: Leí en un libro de cocina
española, una receta similar, pero con puré
de papas.
¿Un postre que amen los paraguayos?: “arroz
con leche”, y si no, queso paraguay con miel de
caña.
Chicharón trenzado con
mandió chyryry
Chef
Norberto E. Petryk
Dentro
de los platos típicos del Paraguay éste
es uno de mis preferidos y muy rico para justificar
unas cervecitas bien frías.
Ingredientes para dos:
-
500 g de matambre
-
1 diente de ajo
-
¼ de una cebolla
-
1 cucharada de orégano
-
1 cucharadita de ají molido
-
sal
-
el jugo de dos naranjas amargas o lima o limón
-
aceite o grasa para freír
- ½
Kg. de mandioca pelada y hervida en agua con sal.
Procedimiento:
Limpiar de grasa y membranas al matambre. Cortarlo en
tiras finas y largas. Tomar tres tiras del mismo largo
y atarlas por un extremo. Trenzarlas fuertemente y atar
el otro extremo para que mantenga su forma. Proceder
del mismo modo con toda la carne. Picar el ajo y la
cebolla y mezclar con el orégano, ají
molido y el jugo de la naranja (puede sustituirse el
jugo por vinagre blanco). Se maceran allí las
trenzas por una hora.
En una cacerola (puede usarse una olla a presión)
se coloca la carne con agua y el líquido de maceración.
Se cocina hasta que la carne esté súper
tierna. Se deja enfriar allí mismo y una vez
frío se retira cuidadosamente para que no se
rompa y se deja escurrir muy bien. Se pueden guardar
en la heladera o freezer hasta el momento de ser utilizadas.
Se
calienta a temperatura alta aceite o grasa y se fríen
las trenzas hasta que queden crocantes por fuera y súper
tiernas por dentro (no olvides que ya están cocidas).
Se sirve de inmediato y se pueden acompañar de
mandió chyryry, que es mandioca frita, (previamente
hervida en agua con sal y luego cortada en bastones).
De postre yo prefiero una porción de queso paraguay
con miel negra, y para beber alguna de las cervezas
de CERVEPAR.
Cocina Neolítica
“Caldo
avá”
caldo de menudencias vacunas y verduras
Chef Norberto E. Petryk
Ingredientes
para un batallón de famélicos:
-
1/2kg de rabo de vaca
-
½ Kg. De entraña gruesa de vaca
-
1 seso de vaca
-
1 corazón de vaca
-
1 lengua de vaca
-
½ Kg. de hígado de vaca
-
½ Kg. de riñón de vaca
-
½ Kg. de molleja de vaca
-
½ Kg. de nuez de quijada de vaca
-
½ Kg. de mondongo
-
½ Kg. de redecilla
-
½ Kg. de librillo
-
½ Kg. de cuajo
-
½ Kg. de baso, aorta y tendones
-
½ Kg. de chinchulines de vaca
-
½ Kg. de zanahoria
-
½ Kg. de zapallo
-
½ Kg. de papa (patata)
-
½ Kg. de batata (boñato, patata dulce)
-
¼ Kg. de ají morrón
-
½ Kg. de cebolla
-
1 cabeza de ajo
-
½ Kg. de acelga
-
2 plantas de ajo porro (puerro)
-
4 plantas de cebolla de verdeo
-
2 tazas de maíz desgranado (choclo)
-
2 tazas de porotos (colorados, blancos, negros)
a gusto
-
2 ají (chili / guindilla)
-
sal
Procedimiento:
Lavar bien todos los ingredientes y cortarlos en trozos
pequeños, colocarlos en una olla “bien
grande” (tipo del ejército) con abundante
agua fría. Hacer hervir durante varias horas,
hasta que todo se deshaga (o casi se desintegre, ya
que parte de las carnes permanecerán enteras),
debe quedar un caldo espeso pero muy jugoso.
Se sirve con mandioca hervida.
Algo más sobre esta Receta
Este es un caldo, que según dicen en los pagos
del noroeste de la Argentina y en el Paraguay, puede
reconstituir al más aturdido por el alcohol (doy
fe), dejar de cama por varios días a los debilitados
porque les inyecta tal cantidad de vitaminas que necesitan
de ella para recuperarse, y alienta fogosamente a los
amantes.
Había sentido algo acerca de él, pero
fue en una madrugada, al salir de una discoteca, cuando
una amiga me invitó a desayunar en el mercado,
es costumbre del campesino el desayuno fuerte, más
de los trabajadores del mercado que arrancan sus tareas
tan de madrugada. Allí estábamos degustando
este placer de dioses, yo ya iba por el segundo plato,
cuando me enteré de la historia de esta comida,
“avá” en guaraní significa
“los hombres”, y había sido que antes
y aun durante la llegada de los españoles, los
guaraníes ya lo consumían pero con sus
enemigos dentro.
Fueron
los Jesuitas los encargados, cansados de ir a parar
dentro de las hoyas, de cambiarles los gustos…
Los guaraníes eran antropófagos, al igual
que muchos pueblos de cultura amazónica, eran
comedores de carne humana, pero esto solo iba dirigido
a los prisioneros de guerra y tenía carácter
ritual, a los prisioneros que no se mataba en el acto,
se les trataba bien, se les daba mujer y mucha comida
para engordarlos, podía pasar más de un
año antes de que se lo sacrificara y lo mismo
se hacía con su descendencia ya que los guaraníes
solo la reconocen como propia por la rama patriarcal.
El sacrificio mismo se efectuaba en un acto público,
frente a una gran multitud, y uno de los guerreros era
designado para ejecutar al prisionero con una macana,
después de muerto se despedazaba el cuerpo y
se repartían los trozos, todo el mundo debía
tomar y probar la carne, y dice el padre Lozano, que
cuando ella no alcanzaba por ser varios millares los
concurrentes, entonces se hacía hervir un buen
pedazo y se repartía el caldo; hasta las madres
daban un sorbo a sus hijos. El gustar la carne de un
enemigo sacrificado daba derecho o imponía la
obligación de cambiarse el nombre.
Pero estos salvajes, como así los pintaban los
conquistadores europeos, no lo eran tanto y tenían
profundas creencias religiosas, tal es así que
ellos sostenían que “el mundo se ha vuelto
demasiado malo para permanecer en él mucho más
tiempo; lo abandonamos para instalarnos en la tierra
donde el mal está ausente” (profecías
guaraníes, siglo XV y XVII); abandonaban Ywy
mba´e e megua ( la mala tierra o la tierra imperfecta)
para alcanzar Ywy marrey (la tierra sin mal) y esperaban
que los dioses les anunciasen la venida de los tiempos
de las cosas que no mueren, de la plenitud acabada,
de ese estado de perfección en y por el cual
los hombres trascienden su condición.
Pero veamos, no eran los únicos en ese tipo de
gustos gastronómicos, la receta de cadáveres
cocidos, preferida por los aztecas, consistía
en un estofado condimentado con pimientos y tomates,
de Sahagún afirma que ponían flores aromáticas
en la carne.
En muchos sitios el surgimiento de estados e imperios
contribuyó a la desaparición de las pautas
caníbales de sacrificio humano. A diferencia
de los dioses aztecas, los máximos dioses del
viejo mundo declaraban tabú el consumo de carne
humana, solo en Mesoamérica los dioses alentaron
el canibalismo, hay autores que afirman que el motivo
aparente podía haber sido un agotamiento del
ecosistema y la carne humana se constituía en
fuente de proteínas; hace incluso cincuenta o
cien años el sacrificio de prisioneros de guerra
a pequeña escala y la redistribución de
su carne eran practicas comunes en cientos de sociedades
preestateles diseminadas en África, al sur del
Sahara, en el sudeste asiático, Malasia, Indonesia
y Oceanía.
En la Europa posromana el canibalismo era tenido por
delito tan grande que solo las brujas, los seres humanos
transformados en lobos, los vampiros y los judíos
eran considerados capaces de practicarlo.
Las personas pueden aprender que el gusto de la carne
humana les agrada o les desagrada, del mismo modo que
pueden aprender que la tortura les divierte o les horroriza;
comerse al enemigo es, literalmente extraer fuerzas
de su aniquilación, en consecuencia, es necesario
explicar porque las culturas que no tienen escrúpulos
en matar a sus enemigos se abstienen de comerlos.
De ese origen es también la palabra “barbacoa”
que proviene del “carib” “barbricot”;
los aborígenes carib, de allí la palabra
“caníbal”, utilizaban la barbricot,
una parrilla hecha con ramas verdes, para preparar sus
festines caníbales. Pero veamos, la palabra “hostia”
deriva de “hostis” que significa “sacrificio”,
los primeros rituales de comunión consistían
en sacrificios de hombres, más tarde animales,
ofrecido a los dioses y luego comidos por la comunidad,
de allí la palabra comunión; no por nada
en el cristianismo el pan representa a la carne y el
vino a la sangre de Jesús sacrificado para salvar
a los hombres; bueno, acá vemos una vez más
la integración de la comida con la religión
y como el cristianismo no se puede escapar de esas raíces
paganas para seguir manteniendo la adherencia de sus
seguidores.
Leyendo “El retorno de los brujos” de Loüis
Pauwels y Jacques Bergier: “la vida del hombre
sólo se justifica por el esfuerzo, aun desdichado,
para comprender mejor, y la mejor comprensión
es la mejor adherencia. Cuanto más comprendo
más amo: porque todo lo comprendido es bueno”,
me doy cuenta de lo mucho que nos alejamos de nuestros
orígenes, pero también de lo mucho que
nos falta para llegar al Ywy maraey de los guaraníes.
La Cocina del Paraguay
CHIPA
SO´O
Ingredientes
-
2kg de harina de maíz
-
10 huevos
-
500g de queso
-
250g de grasa (manteca de cerdo)
-
½ litro de leche
-
sal a gusto
Procedimiento:
Batir el huevo con la grasa, con la mano hasta que se
integre bien (ello dicen que hasta que no tenga más
olor), luego se le coloca el queso, la leche y la harina
de maíz, se condimenta con un poco de sal, se
mezcla todo muy bien y se amasa muy bien con la mano.
Se hacen bollos, se los parte al medio y se agrega el
relleno, que es el mismo que para una empanada de carne
(carne picada/molida, cebolla, ají morrón/locote/pimiento,
grasa/mantequilla de cerdo, comino, orégano,
sal y ají molido). Se cocinan en el horno de
barro/horno de leños/tatacua, hasta que estén
doraditos.
Aconsejo a los muy golosos no más de uno, suelen
ser un tanto pesados.
CHIPA
Ingredientes
-
2k de almidón
-
1kg de maíz harinado
-
1k de queso Paraguay (tipo queso rústico
de campo, entre fresco y seco)
-
500g de grasa (manteca de cerdo)
-
¾ litro de leche
-
1 docena de huevos
-
sal y semillas de anís a gusto
Procedimiento
Batir en un bol el huevo y la grasa hasta que no tenga
más olor a huevo, luego agregar el queso desgranado
con la mano o cortado en pequeños cuadraditos,
junto con la leche salada, mezclar todo muy bien y agregar
el almidón y el maíz con el anís.
Mezclar todo junto, dejar un rato tapado con un paño
y luego amasar y dar la forma deseada, ya se de pancitos
alargados o de roscas, pequeños o grandes. Cocinar
en el horno de leña/horno de barro/tatacua, u
horno de cocina, hasta que estén dorados, pero
no mucho.
CHIPA GUASÚ
En realidad se trata de una especie de torta/tarta de
maíz/choclo/elote fresco.
Ingredientes
-
1kg de maíz fresco (choclo/elote), preferentemente
blanco, desgrandado
-
½ kg de cebolla cortada a medio y luego en
finas láminas (plumé)
-
½ litro de leche o cuajada
-
¼ kg de grasa (manteca de cerdo)
-
1kg de queso Paraguay (queso rústico de campo,
se puede suplantar con queso fresco o ricota un
tanto seca)
-
1 docena de huevos
Procedimiento:
Se ralla el choclo/ maíz o se lo desgrana, la
mitad es pasado por la batidora/licuadora o mortero
para molerlo bien.
En la grasa o manteca se fríe la cebolla y se
deja que baje la temperatura.
Se baten muy bien los huevos hasta que espumen bien,
se les agrega la leche.
Se mezcla el maíz, mitad grano entero y mitad
molido con la cebolla junto con su grasa, el queso desgranado
con la mano o cortado en pequeños cubitos y la
leche con los huevos. Debe quedar semilíquido.
Se coloca en una fuente para horno previamente enmantecada
y enharinada o cubierta con hoja de banano/plátano,
se lo introduce al horno hasta que cuaje bien como una
torta, debe quedar sequito pero con cierta humedad.
Se corta en cuadrados grandes o pequeños y se
sirve. Puede guardarse en el refrigerador y calentar
en el momento de ser servido.
SOPA PARAGUAYA
En realidad no se trata de una sopa, pero se cuenta
que en sus orígenes se trataba de una denominada
“borí-borí” y que la cocinera
de un presidente al olvidarla en el fuego cuando vio
que se le hizo una pasta decide agregarle un poco de
leche y huevos y la lleva al horno, al momento de servirla
el presidente le dice: “que rico, ¿qué
es esto?”, a lo que ella le responde: “Sopa”,
y de allí le ha quedado este nombre.
En fin es como una torta/tarta de polenta, pero ni intentes
hacerla si no cuentas con la harina de maíz fresca
del noreste argentino (Misiones, Corrientes, Chaco,
Formosa) o la del Paraguay, ya que solo sale bien si
utilizas ese tipo de maíz que allí se
cultiva y si la harina es fresca. Infaltable en cumpleaños,
casamientos, compromisos o fiestas de fin de años.
Ingredientes
-
1kg de harina de maíz muy fresca
-
1kg de queso Paraguay (o queso de campo fresco,
o ricota medio secona)
-
1 docena de huevos frescos
-
1 litro de leche
-
¼ kg de grasa / manteca de cerdo
-
1kg o ½ de cebolla (a gusto)
-
sal y pimienta (a gusto)
Procedimiento:
Freír la cebolla finamente cortada en la grasa,
enfriar un poco. Mezclar la harina de maíz con
la leche y esponjar bien, incorporarle los huevos muy
bien batidos, hasta que espumen , la cebolla con su
grasa y el queso Paraguay desgranado con las manos o
cortado en pequeños cuadraditos, sal y pimienta
a gusto.
Enmantecar y enharinar una fuente de horno un tanto
profunda o cubrirla con hoja de banano/plátano.
Llenar con la mezcla esparciendola pareja y dando una
altura de entre 5 a 8cm y llevar al horno caliente (si
es un horno de lenós/barro/tatacua mucho mejor)
cocinar como una torta hasta que esté sequita.
Se corta en cuadrados o rectángulos grandes o
pequeños y se sirve, ya sea sola como antipasto
o para acompañar una cerveza bien helada o como
guarnición de una comida. Generalmente es tomada
como un aperitivo antes de la comidas principales.
BORÍ-BORÍ
Se trata de una sopa con tropezones (tipo ñoquis)
de harina de maíz y queso Paraguay. Para lo cual
se parte de una sopa o puchero de gallina o de carne
vacuna, cuando llega casi a estar listo se procede a
hacer los tropezones o bolitas con:
Ingredientes:
-
½ kg de harina de maíz
-
¼ kg de queso paraguay
-
1 cucharón de caldo bien caliente
Procedimiento:
Se desgrana muy bien el queso con las manos y se mezcla
con la harina de maíz muy fresca, se une todo
con el caldo caliente y se hacen pequeñas bolitas.
15 minutos antes de servir el plato se introducen las
bolitas en la olla junto con el puchero o sopa y se
cocina sin revolver. Se apaga el fuego y se sirve de
inmediato pescando con el cucharón, del fondo
bolitas para cada plato junto con el caldo, parte de
las verduras y una presa de pollo o carne.
Payaguá mascada
-La traducción textual es: chicle de perro, pero
puede hacer alusión a lo que comían los
aborígenes “payagua” que habitaban
frente a Asunción del Paraguay, cruzando el río
Paraguay-
La forma es la de una hamburguesa o albóndiga
aplastada que se realiza con un puré de mandiocas
mezclado con carne desmechada (sobrante del puchero),
ají morrón picado y cebolla picada. Se
fríen en abundante aceite o grasa bien caliente
y se consumen bien caliente
KOSEREVA
-conserva de naranjas apepú en miel
negra-
Se utilizan las naranjas amargas (salvajes) a la que
se raspa la cáscara y luego se hierven en agua
con sal, se dejan enfriar en esa misma agua, se cuelan
y se vuelve a repetir el procedimiento (hervir) al día
siguiente pero solo con agua, se repite la operación
por tres cuatro días más, se parten las
naranjas al medio al 5to día y se vuelven a hervir
en agua con azúcar y miel negra (miel de caña),
se dejan enfriar y se vuelven a hervir en la misma agua
por dos días más. Se envasa en frascos
herméticamente serrados como cualquier conserva
de dulces. Se comen solas o con queso paraguay.
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