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ollas de cobre Nico Marin son el resultado de una esmerada
búsqueda llevada a cabo entre los utensilios
del 1500, que ha permitido el descubrimiento de valores
estéticos, pero sobretodo funcionales, que bien
se adaptan a las exigencias de la cocina de nuestros
días. |
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La
Elaboración y la estañadura interna, rigurosamente
artesana, garantizan la calidad de un producto capaz de sugestiones
antiguas y prestaciones sorprendentes.
Estampación
La
primera fase para la creación de las ollas Nico Marin,
consiste en imprimir en una placa de cobre de notable espesor
(2,0 - 2,5 mm) la forma deseada. Esta se obtiene adaptando a presión
la placa de cobre en un molde.
Martilleado
A
la forma obtenida con la estampación, se extirpan las partes
sobrantes y la superficie externa de la olla tiene que renderse
uniforme, prestando particular atención a retocar cuidadosamente
los bordes de la olla. Para hacer esto, se martillea la superficie
de la olla, eliminando simultáneamente, la porosidad del
cobre, en parte natural y en parte creada con la estampación
(fundamentalmente para evitar posibles dispersiones del calor,
esencial para la cocción).
Los
instrumentos
El
martilleado requiere una vasta gama de utensilios, según
la superficie que tiene que ser trabajada.
Estañadura
A través de las fases precedentes, se ha obtenido la forma
definitiva de la olla. Se pasa, ahora, a una operación
muy delicada: la estañadura dicha "a fuego vivo".
Esta operación, que transmitida del Renacimiento continua,
hasta la fecha la más eficaz, consiste en calentar la olla
sobre una llama (fuego vivo) y en su interior derretir el estaño
puro.
Detalles
de la estañadura.
Con una madeja de "raffia", se hace adherir uniformemente
el estaño en toda la superficie interna. Se obtiene de
esta manera, entre cobre y estaño, una fuerte cohesión
a tal punto de crear una sola cosa. La estañadura, de esta
manera, podrá durar largo tiempo.
Pulimentación
A consecuencia de las precedentes fases, la olla lleva las señales
de la oxidación. Tiene que ser, así pues, pulimentada,
utilizando discos de cuerda de tela y pastas abrasivas. Este trabajo
se llevará a término hasta que el cobre no presentará
sus clásicos resplendores rosas.
Fusión
del latón para las asas.
Operación complementaria a las precedentes es aquella de
la fusión de las asas. Dicho tipo de fusión se llama
"fusión en tierra" por que se utiliza, para preparar
el molde, una tierra especial para fusiones.
El
latón viene colado en el molde.
Del crisol viene prelevado el latón fundido que irá
colado en el interior del molde preparado con anterioridad.
Preparación
de los agujeros para los tornillos.
Una vez pulimentada la olla, se preparan los agujeros para hacer
pasar los tornillos de cobre, utilizando para unir, establemente,
las asas a la olla.
Montaje
de las asas.
Los tornillos de cobre vienen golpeados con el martillo en un
punzón a posta para este trabajo. Este método configura
a las asas una elevada resistencia.
Detalle
de las asas
Punzonadura.
La realización de la olla Nico Marin ha llegado a su fin.
No queda sólo que imprimir, en el fondo de la olla, la
marca Nico Marin.
Nico
Marin snc - corso Roma, 90 - 33097 Spilimbergo (PN) Italia - tel.
& fax +39.427.50550
nicomarin@nicomarin.com
Nico
Marin: la pasión de un hombre
Nuestra
historia es la historia de la gran pasión que ha acompañado
la experiencia personal y profesional de Nico Marin, conocido
anticuario friulano, desde siempre a la búsqueda de aquellas
tradiciones que han hecho grande la cocina italiana.
Su empeño, madurado entre los sugestivos callejones medievales
de Spilimbergo (PN), y dirigido a los aspectos culturales estrechamente
relacionados al amor por la buena mesa, ha puesto de manifiesto
la exigencia de descubrir de nuevo los instrumentos que estan
a la base de la evolución gastronómica de nuestra
cocina.
Las ollas de cobre de Nico Marin nos llegan a través de
la recuperación de las tradiciones del Renacimiento italiano.
En el jardín del castillo, el cocinero de corte comparaba
las propias opiniones con el que golpeaba las placas y el herrero,
que con sus conocimientos de los metales, secundaban las exigencias
contribuyendo a una continua evolución de la olla de cobre.
Después
de 500 años, Nico Marin reanuda esta tradición seguro
de la calidad de aquellos antiguos instrumentos, todavía
hoy insuperables gracias a la extraordinaria propiedad física
de este metal noble.
Es gracias a las manos de los expertos artesanos de la Nico Marin
y a los preciosos consejos de grandes cocineros italianos, que
la vasta producción de nuestras ollas de cobre ha sabido
imponerse sea en el sector de la restauración que en aquel
de los gourmet, que han sabido apreciar en seguida las características.
Cada una de las ollas de cobre de Nico Marin es un trocito de
historia de la cocina , historia del hombre y de sus deseos de
tratarse bien, que nos llega a través de sus líneas
mórbidas y dulcificadas de los siglos y de la experiencia,
pero inmutada en su esencia.
Desde el inicio, Nico Marin, ha entendido que interviniendo con
oportunas mejorías en formas y espesores, los utensilios
del 500 son aún válidos y actuales en cuanto funcionales.
Así pues, le ha bastado mirar al pasado para ofrecer al
futuro la posibilidad de conquistarse un sitio en la mesa.
El
amor que ha caracterizado su atenta búsqueda, dejando una
señal indeleble en el panorama gastronómico italiano,
ha implicado la familia Marin al completo que, en el momento de
la prematura desaparición de Nico, ha sabido continuar
esta importante experiencia gracias al consolidado prestigio de
la marca Nico Marin.
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