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El
más común, el de todos los días
en muchas mesas, es el que está elaborado con
harina de trigo, pero en muchos países y culturas
no se acostumbra a consumirlo |
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Tal
es el caso de Japón y muchos países de oriente en
donde se utiliza arroz hervido, en el Brasil y otros países
de América se utilizan porotos hervidos y en Paraguay mandioca
hervida, pero regresemos al pan de harina de trigo, que también
se puede confeccionar con otros tipo de harina de cereales, ¿desde
cuando comemos pan?:
El trigo, traído a estas tierras, se considera fue originario
de Persia con una antigüedad de 6.700 años a. C.;
4.500 años a. C. se lo consumía crudo o tostado
al fuego; 4.000 años a. C. se consumían los granos
tostados y molidos, también empapados con agua, en forma
de papilla; 3.000 años a. C. ya se consumía en hogazas
cocidas sobre piedras calendadas al rojo en el fuego; y 2.500
años a. C. ya se consumía como pan cocido en hornos.
Bueno, ya hace bastante tiempo que el hombre trae consigo la costumbre
de consumir pan, en realidad: hidratos de carbono, pero ¿qué
se puede decir de uno de los alimentos más antiguos y más
representativos del hombre en esta tierra?, cada vez que lo consumo
me recuerda muchas cosas, mucho más allá de aquellos
recuerdos vividos y excitantes se encuentra presente el del sol,
la semilla, el surco, la tierra, el labriego, la molienda de la
harina, las manos del panadero, el fuego de la leña en
el horno, la sal y el agua, el fermento de la levadura, y ese
sabor único e irremplazable del pan nuestro de cada día.
¿qué?, ¿Qué lo hacen con máquinas?,
sí, ya sé, pero no me quites los sueños,
mi pan es un pan de vida…
Entre tantos tipos de pan podemos ver su uso en ofrendas no solo
en la iglesia católica en que el pan representa el cuerpo
y el vino la sangre de Jesucristo, sino también en el culto
a Afrodita: “los hijos amontonan la leña, los padres
la prenden fuego y las mujeres amasan la harina para hacer las
tortas de la Reina del cielo y libar a los dioses extraños,
para darme pesadumbre”. –Jeremías 7,18-
El
Pan
Símbolo
de la naturaleza, que suele representarse con cuernos para expresar
los rayos del sol y la fuerza agresiva de Aries; y con patas llenas
de vello para expresar la vitalidad de lo inferior, la tierra,
las plantas, los instintos.
Los panes confeccionados con la semilla de trigo (harina), son
símbolo de fecundidad y de perpetuación, siendo
ésta la causa por la que a veces presentan formas relacionadas
con lo sexual; los alargados con forma de flauta representan el
miembro viril masculino, los que adquieren la forma de rosca los
genitales femeninos. Ejemplo: la rosca de pascua, acompañada
de un huevo que es símbolo del renacimiento; las pascuas
en la antigüedad y muchos siglos antes de Cristo, estaban
dedicadas a las diosas Madres que eran adoradas durante la primavera
durante la cual resucitaban los dioses que la precedían,
casi siempre guardianes de las cosechas, la vid, y la fecundidad
del ganado. El cristianismo luego tomó estas costumbres
y las reinterpreto para representar la resurrección de
Jesús-Cristo.
Veamos
alguna forma de preparar el pan:
Pan
de miel y naranjas
Ingredientes:
-
70g de manteca
-
1 taza de miel
-
1 huevo
-
ralladura de la cáscara de una naranja
- ¼
taza de jugo de naranjas
-
2 y ¼ tazas al ras de harina
- ¼
cucharadita de sal
-
2 cucharaditas llenas de polvo de hornear
- ¼
taza de nueces picadas
Procedimiento:
Batir la manteca con la miel, agregarle el huevo, la ralladura,
el jugo, y, poco a poco la harina mezclada con el polvo de hornear
y cernida, la sal y, por último ponerle las nueces, mezclar
bien uniendo todo y colocar en un molde de budín inglés
enmantecado y enharinado, cocina en horno a temperatura moderada
durante 1 y ¼ hora más o menos. Dejarlo enfriar
sobre un rejilla de alambre. Servir con crema batida y cáscaras
de naranja abrillantadas –cortadas en finas tiras-, decorar
con hojas de menta fresca.
Tipos
de panes:
Siempre
ha habido arte en la creación del pan; nunca ha sido lo
mismo el pan candeal que el integral, ni el industrial que el
casero, ni el de bocadillos o el de mesa, ni, por supuesto los
gigantes para competir en algún record o animar las fiestas
alimentando hasta miles de criaturas, que el bollo individual.
Sin embargo, ha sido actualmente, cuando la civilización
del ocio nos hace disponer de más tiempo, cuando el afán
creador se multiplica y se buscan nuevos recursos consumistas,
es decir al alcance da la mano, fáciles.
Poco a poco se va introduciendo el arte puro en la confección
del pan; el pan es objeto de arte por fuera y por dentro. Por
fuera cada vez más se esfuerzan los especialistas en manifestar
sus habilidades profesionales, no sólo haciendo el pan
más fácil de utilizar (cortes adecuados, tamaños
convenientes, formas atractivas), sino cuidando también
el tostado de cocción de la corteza que es como el moreno
que hace atractivas a las personas) Se ha llegado ya a presentar
el pan con flores, cenefas, muñecos, dibujos, etc., detalles
que transforman una pieza de pan en un objeto de escaparate consumista,
y allí se queda, duro y más que duro, porque de
lo que se trata es de decir al público que en ese establecimiento
se entiende de pan. ¡Hay piezas tan bellas que no se podrían
consumir por la pena que produciría su destrucción,
si es que se vendieran, que no lo sé! Los escaparates de
las panaderías actuales pueden ser tan atractivos o competitivos
en arte como los de un comercio de modas.
Pero
bueno, no solo de pan vive el hombre y alrededor de este alimento
ha creado toda una variedad de fantasías para realizarlo
y otras variantes que tenemos incluidas dentro de nuestras costumbres
alimenticias, como por ejemplo la pizza y focaccias, de origen
italiano, las primeras con tal aceptación en varios países
que ya se consideran como un plato típico más, pero
veamos un poco más acerca de cómo nacieron estas
formas:
PIZZA
Las
pizzas son originarias de Nápoles, en un principio eran
preparadas con una masa de pan a la que se le colocaba por encima
queso, con el descubrimiento de América y el advenimiento
del uso del tomate (porque inicialmente no fue tan aceptado) se
coloco por encima de la masa tomate y anchoas, siendo esta última
versión la verdadera “napolitana”.
Receta de Pizza
Ingredientes para tres pizzas grandes:
-
1kg de harina
-
1 cucharadita de miel
-
25 g de levadura para masa fina (30 para masa media, y 50
para masa alta)
- ¼
taza de aceite de oliva
-
sal y pimienta
-
agua cantidad necesaria
Procedimiento:
Colocar en un bol la levadura con la miel, 4 cucharadas de harina
y ¼ taza de agua, dejar que esponje muy bien (debe duplicar
el tamaño). Hacer un anillo con la harina, colocarle la
sal y pimienta, poner en el centro el aceite y un poco de agua,
agregar la esponja de levadura y comenzar a trabajar uniendo todo,
si hace falta ir agregando agua, no debe quedar ni muy dura ni
muy blanda, debe resultar una masa elástica y suave, trabajar
muy bien con las manos hasta que despegue totalmente de ellas
y seguir trabajando un poco más. Tapar la masa con un lienzo
limpio y dejar que eleve al doble, aplastar nuevamente con las
manos aceitadas y separar en tres o más porciones que se
estiraran sobre la asadera ya aceitada. Dejar levar nuevamente
en un lugar tibio y si se colocará cebollas sobre la misma
hacerlo con la masa en crudo al igual que las cebollas, si llevará
salsa de tomate colocar un poco sobre la masa pintándola
bien con el mismo sin llegar a los bordes. Llevar al horno bien
caliente (180°), este es el secreto de la pizza: “horno
bien caliente”, debe quedar un fondo crocante y una masa
esponjosa con una superficie caliente: queso, tomate o lo que
se le pueda poner.
FOCACCIA
De
origen tan antiguo como el pan; de por sí el pan más
popular de Italia. Su nombre proviene de “focus” (del
latín: “fuego”).
Se
cuenta que los romanos hacían esta especie de “pan
chato” y lo cocinaban sobre el lecho de hojas de laurel;
actualmente en algunas regiones de Italia se lo cuece sobre un
lecho de hojas de castaño.
Así
como la “pizza” tiene su cuna en Nápoles, la
focaccia pertenece a la Liguria, región rica en plantación
de olivos, siendo este aceite el principal ingrediente de esta
especialidad, el cual se enriquece con hierbas olorosas que crecen
en esas tierras; por ello cada región posee una focaccia
con personalidad propia acorde a las hierbas que aromatizan la
masa.
Las
focaccias más altas y esponjosas son de la región
de Puglia, cuya masa incluye entre los ingredientes cierta proporción
de puré de papas. La de Recco se caracteriza por estar
rellena de queso.
La
“sfoglierata” es una focaccia sumamente aromática,
se rellena la masa con hojas frescas de albahaca y se arrolla
para luego cocinarla..
Focaccia
di Recco
Ingredientes:
-
500g de harina
-
25g de levadura
-
1 cucharadita de miel
-
sal y pimienta
-
1 taza de aceite de oliva
-
1 cucharada de hojas de romero
-
1 cucharada de hojas de salvia
-
1 cucharada de hojas de tomillo
-
agua cantidad necesaria
Relleno:
-
200 g de queso mozzarella
-
200g de queso tibo
-
100g de queso azul o roquefort
-
1 taza de hojas de albahaca
- ½
taza de aceite de oliva
Procedimiento:
Colocar en un bol la levadura con la miel, cuatro cucharadas de
harina y ½ taza de agua, dejar en un lugar tibio para que
esponje muy bien.
Hacer una anillo con la harina poner sal y pimienta, colocar en
el centro las hierbas con el aceite y el agua que sea necesaria
(siempre que se utilice agua tibia facilitará el trabajo
de la masa), incorporar la esponja de levadura y unir todo muy
bien trabajando la masa con las manos hasta que se despegue fácilmente
de ellas, debe quedar una masa tierna, ni dura ni blanda, taparla
con un lienzo y dejarla en un lugar tibio para que leude, cuando
duplicó el volumen aplastarla nuevamente con las manos,
tomar porciones y estirarlas con ayuda de un palo de amasar, las
mismas tendrán la dimensión del molde o placa que
será utilizado, aceitar bien el molde o la placa, cubrir
con la masa que deberá ser lo más fina posible,
sobre ella poner esparcido los quesos que se prepararán
rallando a los mismos y mezclando con las hojas de albahaca y
el aceite. Cubrir con otra capa de masa y presionar bien en los
bordes o partes sin queso. Dejar levar nuevamente en un lugar
tibio y llevar al horno bien caliente (180°) hasta que esté
dorada. Servir caliente. Se puede acompañar de un mix de
hojas verdes con vinagreta de aceto balsámico y aceite
de oliva.
El Consumo
Ahora
veamos que diferencias hay en el consumo de los panes:
Con respecto a si es más sano el pan de salvado y la creencia
de que no engorda, te cuento que todos los panes integrales (salvado,
centeno, integral) tienen mayor cantidad de fibras y sólo
un poco menos de calorías que los panes blancos (240 contra
250 calorías cada 100 gramos). La diferencia está
en que la digestión de las fibras produce un mayor gasto
de calorías.
Los
cereales Quizá sólo te suenan los que se toman en
el desayuno, pero a este grupo pertenecen también el pan,
la pasta y el arroz, entre otros. Al ser hidratos de carbono complejos
(polisacáridos) no engordan tanto como los dulces o el
azúcar (disacáridos), estos últimos más
fácilmente asimilables por el organismo y más rápidamente
almacenados por él en forma de glucógeno y de grasa.
También contienen vitaminas (más cantidad si son
integrales, o sea, con la cascarita del grano que es donde están
las vitaminas del grupo B) y celulosa, que supone fibra para nosotros,
pues al no poder asimilarla "sale tal cual entra", lo
cual es bueno.
El pan nuestro de cada día de toda la vida, antiguamente
no existía otro tipo de pan. El pan blanco se inventó
en la era de la industrialización porque al pretender almacenar
la harina molida se vio que se estropeaba enseguida y que si se
le quitaba el germen y la cascarilla esto no sucedía.
El pan blanco no nos ofrece más que hidratos de carbono
y proteínas incompletas, mientras que el pan integral aporta
numerosas vitaminas, minerales, enzimas, proteínas más
completas, hierro y ácidos grasos.
Es importante saber que el verdadero pan integral se hace con
el grano molido completo con la cáscara y el germen y se
fermenta con la levadura madre, se distingue por su sabor, la
textura es más compacta y el color marroncito que tiene,
no debemos confundirlo con el pan blanco al que han añadido
salvado, lo mejor es comprarlo en las tiendas de dietética.
Los
cereales integrales y el pan elaborado con los mismos, han sido
desde tiempos inmemoriales, el alimento básico del ser
humano. Desde hace relativamente poco tiempo comenzó a
prepararse el pan en su forma actual: con harinas blancas o refinadas
y con aditivos.
Recientes investigaciones médicas concluyen que una buena
parte de las enfermedades contemporáneas tienen su principal
origen en el régimen alimenticio. Básicamente por
la supresión de las fibras vegetales en particular de los
cereales. Por esto, los productos preparados con harinas integrales,
y que no poseen aditivos ni conservantes, son ideales e irremplazables
para el organismo. Constituyen un elemento básico para
la conservación y restitución de la salud.
Cerca de la mitad de la energía que necesitamos debe proceder
de alimentos ricos en hidratos de carbono
Debido a la creencia de que los hidratos de carbono (presentes
en alimentos como pan, pasta, patata, arroz o legumbres), engordan
y carecen de importancia nutritiva, su consumo es insuficiente
y dista mucho de las cantidades mínimas recomendadas por
diversos organismos de Salud. Sin embargo, estos alimentos son
fundamentales en toda dieta equilibrada y deben consumirse prácticamente
en todas las comidas del día. Aproximadamente la mitad
de la energía que necesitamos debe proceder de alimentos
ricos en hidratos de carbono. Elaborado exclusivamente de harina,
agua y sal (este último ingrediente es prescindible), el
pan no contiene ningún nutriente cuyo consumo excesivo
se asocie con un mayor riesgo en el desarrollo de las llamadas
patologías occidentales (obesidad, diabetes, enfermedades
de vasos sanguíneos y corazón...).
Algunos tipos de pan
Integral,
pseudo-integral o de salvado, de centeno u otros cereales: el
pan elaborado con verdadera harina integral aporta más
vitaminas y minerales que el blanco, ya que se emplea harina producida
a partir del grano de cereal completo, a excepción de la
cubierta más externa. Si se ven fragmentos enteros de salvado,
posiblemente sea porque han sido añadidos artificialmente
a la harina blanca o refinada para producir pan de salvado o pan
pseudointegral (el que se vende habitualmente en las panaderías).
Este pan aporta más fibra que el blanco, pero similar cantidad
del resto de nutrientes.
El pan de centeno es más compacto que el de trigo, ya que
el centeno contiene menos gluten y su masa no atrapa tanto gas
al fermentar, quedando menos esponjoso. Estos tipos de pan son
especialmente recomendables para quienes sufren de estreñimiento,
diabetes, problemas de colesterol o siguen dietas de adelgazamiento
(la fibra facilita el tránsito intestinal, reduce la velocidad
de absorción de los azúcares, contribuye a reducir
las tasas de colesterol en sangre y retrasa el tiempo de vaciado
del estómago, lo que disminuye la sensación de hambre
entre horas).
Pan tostado o bizcotes: el valor nutritivo es
semejante al pan de barra, sólo que con mayor densidad
nutritiva, ya que contienen menos agua. Una rebanada de pan de
dos dedos de grosor (20 gramos) se puede cambiar por dos tostadas
(15 gramos) sin que varíe significativamente el valor nutritivo
y energético, salvo para ciertas variedades comerciales
que incluyen mayores cantidades de grasa.
Pan de molde: muy similar al pan normal. Aunque
se le añade grasa para mejorar el sabor, su valor calórico
es muy similar al pan de barra.
Pan sin sal: no se añade sal en el proceso
de elaboración. Indicado para quienes siguen una dieta
baja en sodio.
Pan sin gluten (de maíz): elaborado con
harina de maíz que, al igual que el arroz, no contiene
gluten. El gluten se encuentra en el grano del trigo, la avena,
la cebada, el centeno y el triticale (híbrido de trigo
y centeno). Las personas que padecen celiaquía no toleran
el gluten y sólo pueden consumir este tipo de pan.
Pan no leudado o sin fermentar (pan ácimo):
es el pan más sencillo de producir. La masa es compacta
y su digestión resulta más lenta que la del pan
normal. Algunos ejemplos: el chapati (tortas finas típicas
de la India), las tortitas de maíz comunes en Centroamérica,
los matzot o panes ácimos que los judíos toman durante
la Pascua. La mayoría de los cristianos toma también
pan no leudado en la comunión.
Sandwich
Pero
veamos, el pan muchas veces lo consumimos en sándwich,
tan típico dentro de las costumbres alimenticias de la
argentina, tiene su origen en un noble ciudadano inglés
Juan Montagu, cuarto Conde de Sándwich, nacido en 1718,
Primer Lord del Almirantazgo, quien bautizó con el nombre
de Sándwich a las islas homónimas, y también
inventó el emparedado que todos conocemos y lleva su nombre.
Es que Juan Montagu era un empedernido jugador de naipes, incapaz
de levantarse de la mesa de juegos, de tal manera que un día
le pidió al camarero de su club privado que en lugar de
servirle el “roatbeef” como siempre en plato y con
cuchillo y tenedor, se lo sirviese cortado en tajadas, aprisionadas
entre dos rodajas de pan, de modo que así pudiese continuar
su juego y comer sin interrumpirlo. Dice Abel González
en su libro “Elogio de la berenjena” (Javier Vergara
Editor): “Fueron los holandeses los que tuvieron la bendita
idea de abrir locales llamados “broodejeswinkels”
en los cuales sólo se podía comer sándwiches”.
Hoy en día es uno de los negocios más frecuentes
en la city porteña y sus locales son altamente concurridos
en horas del almuerzo por infinidad de oficinistas apurados para
comer algo.
¿Engorda
el pan?
SANDWICHES
Cantidad Calorías
Para muchas personas suprimir el pan de la alimentación
es una de las mejores maneras de evitar o corregir el exceso de
peso. Pero aunque el pan aporta energía, su consumo no
es causa directa del aumento de peso, siempre y cuando se respete
la cantidad recomendada para cada caso. En realidad lo que aumenta
las calorías de un trozo de pan es lo que normalmente lo
acompaña: mermeladas, mantequilla, embutidos, salsas, etc.
A igualdad de contenido calórico, el pan provoca un menor
acumulo de grasa en el cuerpo que otros alimentos ricos en grasas.
Es decir, 100 gramos de pan aportan unas 250 calorías,
pero engordan menos que 35 gramos de mantequilla o margarina o
un bollo, que también proporcionan unas 250 calorías,
debido a que la grasa de los alimentos se acumula más fácil
en nuestro cuerpo que los hidratos de carbono complejos, abundantes
en el pan y el resto de farináceos. En resumen: consumiendo
la misma cantidad de grasas o hidratos de carbono, engordan más
las primeras.
Tipo |
Calorias |
De
miga mixto |
120 |
Big
Mac |
560 |
Hamburguesa |
435 |
Hamburguesa
con queso |
540 |
Pancho |
320 |
de
Huevo Frito |
225 |
Jamon
Cocido |
460 |
Cuarto
de Libra |
420 |
Jamon
Cocido y Queso |
330 |
Whopper |
640 |
Whopper
doble |
870 |
Lechuga
y Tomate |
135 |
Leverwurst |
310 |
Pavita |
240 |
Pollo
y Lechuga |
300 |
Queso
crema y nueces |
220 |
Queso
y aceitunas |
265 |
Queso
y Tomate |
170 |
Salame |
300 |
Salame
y Queso |
375 |
Alimento
energético
El componente más abundante del pan es el almidón,
un hidrato de carbono complejo que proporciona al cuerpo la energía
que necesita para poder funcionar y desarrollarse correctamente.
Un aporte adecuado de hidratos de carbono implica el mantenimiento
del peso y la composición corporal, al impedir que se utilicen
las proteínas y las grasas como fuente de energía.
La grasa, el otro nutriente energético, está presente
en cantidades muy bajas en el pan (1%), a excepción de
ciertas variedades comerciales de pan de molde y tostado, en las
que el contenido graso oscila entre el 5% y el 15%.
Un bajo consumo de pan puede desequilibrar de manera importante
la dieta, en la que cerca del 50% del total de calorías
de la alimentación deben proceder de alimentos ricos en
hidratos de carbono, el 15%-18% de alimentos ricos en proteínas
(carnes, pescado, huevos y lácteos…) y el 30%-35%
restante de alimentos ricos en grasas (la propia de los alimentos
y la que utilizamos como condimento).
El
pan, fuente de…
Proteínas
El pan aporta proteínas vegetales procedentes
del grano del cereal. En el pan de trigo abunda una proteína
denominada gluten, que hace posible que la harina sea panificable.
El valor nutritivo de estas proteínas puede equipararse
a las de la carne, el pescado o el huevo, si consumimos pan junto
con otros alimentos como legumbres o con alimentos de origen animal
como lácteos. Ejemplo: sopas de pan con leche, bocadillo
de pan con queso, garbanzos salteados con pan rallado, etc.
Vitaminas y minerales
Es una buena fuente de vitaminas del grupo B (tiamina
o B1, riboflavina o B2, piridoxina o B6 y niacina, necesarias
para el aprovechamiento de los hidratos de carbono, proteínas
y grasas, entre otras funciones) y de elementos minerales como
fósforo,magnesio y potasio.
Fibra
Las variedades integrales y de cereales son las más
ricas en fibra.
Bueno, estos son algunos datos recabados de distintas fuentes
que te podrán ayudar en la dieta y el reconocimiento de
los alimentos, espero que nos sigamos encontrando aquí
para seguir conociendo más sobre lo que comemos.
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