|
|
|
| En
las zonas andinas del Perú, el cultivo de la
papa es una actividad de alto riesgo, debido a que se
desarrolla en condiciones climáticas adversas
y variables, caracterizadas por las frecuentes presencias
de heladas, granizadas e inumerables plagas que atacan
a la planta. |
|
Asimismo,
la intensidad y la frecuencia de precipitaciones pluviales, que
varían de un tiempo a otro, incluso en el mismo año
agrícola, originan graves alteraciones en el desarrollo
de la planta de papa, ya sea por escasez o excesiva humedad.
En consecuencia, las pérdidas producidas por las bajas
temperaturas alcanzan hasta un 90 por ciento; en especial en zonas
por encima de los 800 metros de altura, como revelan estudios
efectuados por especialistas del Instituto Nacional de Investigación
Agraria (INIA).
Ante este problema y en busca de una solución pedida también
por los agricultores, el INIA, con el apoyo del Centro Internacional
de la Papa (CIP), trabajó arduamente en este proyecto que
salió a la luz el martes 16, con el lanzamiento de dos
nuevas variedades de papa INIA.
Hablamos de la “puneñita” (en Puno) y la “colparina”
(en Huancayo), tolerantes y a la vez resistentes a las heladas,
sequías y plagas como la rancha, el nemátodo rosario
y el quiste (gusano), que se arraiga en la raíz de la planta
y merma su crecimiento.
“Estas investigaciones duraron alrededor de 20 años,
las labores se realizaron en red nacional con las diversas estaciones
experimentales, seleccionando el material genético con
tolerancia a los factores ambientales y de enfermedades.”
“Los resultados fueron observados por los investigadores
del INIA, con el respaldo de expertos del CIP”, explica
el ingeniero Edmundo Catacora, director de la Estación
Experimental de Huancayo (EEA).
“Colparina”
y “puneñita”
Estas
dos nuevas variedades de papa se trabajaron genéticamente
en el CIP, donde se efectuaron los cruces iniciales de los clones,
refiere el ingeniero Alberto Gonzales, fitopatólogo de
la institución.
“Estos clones, al encontrarse en las últimas fases
de selección, fueron llevados a las estaciones experimentales
para probar su crecimiento en el piso agroclimático y ser
evaluados directamente por los investigadores del INIA.”
Después, se examinaron otros aspectos para observar el
desarrollo de la planta en las parcelas de las estaciones experimentales
junto con otras variedades de papas, las que en su mayoría
resultaron desplazadas por las genéticamente superiores.
En la etapa final, si el resultado es positivo y se logra resolver
el problema que aquejaba a la planta de la papa en dicha zona,
se lanza para reproducirla con los semillistas y los agricultores,
llevándola al campo para que se desarrolle en una mayor
extensión.
“El CIP posee un buen potencial de clones promisorios a
escala nacional, por lo que el Perú se ha revestido en
años recientes con estos nuevos avances de primera calidad”,
refirió Gonzales.
MARÍA CASARETTO FLORES
Papa
Criolla
(Colombia)
Originaria de América tropical, el cultivo de papa criolla
se extiende desde México hasta el norte de Chile. Taxonómicamente
pertenece a la familia Solanacea, serie tuberosa, de las cuales
Colombia es centro de origen de 4 especies entre las que se destacan
comercialmente la solanum tuberosum spp. andigena y la solanum
phureja (papa criolla).
Botánicamente es una planta de 60 cm. de alto, conformada
por varios tallos herbáceos con muchas ramificaciones de
donde brotan flores blancas o rojas que se conservan hasta el
final del ciclo y hojas compuestas de color verde oscuro. El sistema
radical se conforma de raíces con ramificaciones laterales
y estolones a partir de los cuales se forman los tubérculos,
que son órganos de reserva de la planta. El color de los
tubérculos tiene distintos matices de amarillo y, en algunos
casos, presenta tintes rojos; tiene forma redonda a ovoide, ojos
u hoyos distribuidos por toda la superficie. En promedio, se estima
que la planta produce hasta 40 tubérculos esparcidos en
contorno.
Semilleros
Comunales de Papas Nativas del Perú
Por:
Ph. O. Zósimo Huamán
Investigador de Pro biodíversidad de los Andes
Las variedades de papa nativa (Solanum spp.) y otros tubérculos
andinos como el ulluco (Ullucus tuberosum), oca (Oxalis tuberosa)
y mashua (Trapaeolum tuberosum), que son conservadas por generaciones
de agricultores andinos, están en peligro inminente de
extinción debido a:
• Su reemplazo por nuevas variedades mejoradas y de mayor
rendimiento;
• La infección con virus y la mayor presión
por enfermedades y plagas causada por la cercanía de campos
comerciales con variedades mejoradas de relativa uniformidad genética;
• La reducción de la extensión del área
cultivada con variedades nativas tradicionales debido a la falta
de oportunidades de mercado y la migración de la población
rural a las grandes ciudades; y
• Las mayores pérdidas causadas por heladas, sequías
y granizadas producidas por los efectos del calentamiento global.
Por lo tanto, es importante establecer los medios para reforzar
su conservación en los campos de los agricultores andinos
(in situ) con una serie de materiales gen éticos y opciones
tecnológicas disponibles en los centros de conservación
ex sítu. Esta complementación entre la conservación
in situ y ex sítu, indudablemente, contribuirá a
una conservación a largo plazo más sostenible de
estos valiosos recursos genétícos.
Los bancos de conservación de recursos genéticos
existentes disponen de muestras de variedades colectadas hace
muchas décadas. Además, ellos disponen de la tecnología
necesaria para erradicar los virus y otras enfermedades de los
tubérculos-semilla. Por ejemplo, el Centro Internacional
de la Papa, CIP, que tiene su sede principal en el Perú,
conserva una de las colecciones de papa más grandes del
mundo. De las 3,500 variedades de papas nativas provenientes de
nueve países de América Latina que conserva en custodia,
casi 2000 son del Perú. El CIP tiene la tecnología
y los recursos financieros proporcionados por la comunidad internacional
para limpiar de virus más de 500 variedades de papa por
año. Actualmente en el CIP ya se dispone de más
de 1.300 variedades de papa libres de virus. Por lo tanto, estas
variedades saneadas ya pueden ser devueltas a los agricultores
andinos para reemplazar las papas "cansadas", que gradualmente
van disminuyendo sus rendimientos hasta desaparecer completamente
por causa de las enfermedades. Es ampliamente conocido que la
erradicación de virus en variedades de papa incrementa
en por lo menos 20% su rendimiento, lo cual beneficiaría
la economía de los agricultores. Los tubérculos-semillas
de afta calidad fitosanitaria también extenderán
las posibilidades de sobrevivencia de esas variedades nativas.
Repatriación
de semilla saneada de variedades nativas a los agricultores andinos
Se ha iniciado un proyecto piloto para facilitar el proceso de
repatriación a los agricultores andinos de las variedades
saneadas en el CIP. Una opción para realizar una transferencia
ordenada, de las pocas cantidades de semilla saneada que se produce
en el CIP, es la formación de una red de Semilleros Comunales
(SC) en los micro-centros de diversidad gen ética de la
papa. Estos SC multiplicarían la semilla saneada y la redistribuirían
a un mayor número de agricultores. El establecimiento de
dos o más SC en cada departamento del Perú, donde
tradicionalmente se cultiva una gran diversidad de papas nativas,
permitiría restaurar las variedades perdidas por causas
naturales o sociales, tanto en otros SC como por cualquier otro
agricultor de la zona.
Entre las variedades limpias de virus que están disponibles
en el CIP se tienen variedades provenientes de 16 departamentos
del Perú, y pueden ser solicitadas por cualquier comunidad
andina. Entre las variedades disponibles, 975 fueron colectados
en un sólo departamento y el resto provienen de 2 a 13
departamentos. Esto muestra que algunas variedades nativas son
más ampliamente distribuidas que otras.
Establecimiento
de los Semilleros Comunales
En
la campaña agrícola de 1997-98 se organizaron los
primeros SC en las Comunidades de San José de Aymará
y Collpatambo (departamento Huancavelica). Los agricultores de
estas comunidades ganaron por varios años los primeros
premios de biodiversidad de papas nativas en la "Ferias de
Semillas" de Pazos. Ambas comunidades están ubicadas
a 3;900 metros de altitud; tienen una gran superficie cultivada
con papas; muchos agricultores siembran parcelas con mezclas de
papas nativas para auto-consumo; y hay varios grupos organizados
que han participado en las "Ferias de Semillas" de los
últimos cinco años. El número de nombres
de variedades de papas nativas registradas en estas ferias ha
sido de más de 260.
A cada comunidad se entregó muestras de 5 tubérculos
libre de virus de todas las variedades de papa que fueron colectados
en el Departamento de Huancavelica y que son conservados en el
CIP desde 1971. Los agricultores participaron en su recepción
y verificaron sus nombres nativos. Ellos hicieron notar que muchas
de las variedades entregadas son muy antiguas y que algunas de
ellas desaparecieron en sus comunidades.
También se realizaron encuestas de biodiversidad de tubérculos
andinos a los agricultores que tenían parcelas con por
lo menos cinco variedades diferentes de papas nativas. En San
José de Aymará se registraron datos en parcelas
de 52 agricultores. El número de variedades de papas nativas
por parcela fue de 5 a 20. El grupo "Callpanchic" que
agrupa a 5 familias mantiene una colección de más
de 100 variedades de papas nativas. En Collpatambo se evaluó
la biodiversidad en 56 parcelas. El número de variedades
de papas nativas por parcela fue de 5 a 25. Hay dos agricultores
conservacionistas que mantienen importantes colecciones, uno tiene
134 y el otro 197 variedades de papas nativas cada uno. Tanto
en Aymará como en Collpatambo se siembran muy pocas áreas
con variedades de oca, ulluco y mashua, debido principalmente
a los daños ocasionados por los gorgojos.
Las encuestas de biodiversidad, tanto de Aymará y Collpatambo
como las de varias comunidades de la Provincia de Concepción
(departamento de Junín), mostraron que un 40% de los agricultores
no hacen mayor esfuerzo para restaurar las variedades de papa
nativa que se les pierde, por diferentes factores. Aquellos agricultores
que reponen las variedades perdidas, generalmente lo hacen por
intercambio o compra en los mercados o ferias locales. Las Ferias
de Semilla de Pazos, Comas y otras localidades están siendo
reportadas como una fuente importante para la recuperación
de la diversidad gen ética perdida. Por lo tanto, la promoción
de la organización de Ferias de Semilla es una alternativa
para salvaguardar la diversidad genética.
Como es importante que los SC también conserven la diversidad
gen ética de su comunidad y que sus agricultores participen
en su mantenimiento, se informa a los agricultores de los objetivos
de los SC en asambleas comunales. En ellas también se les
solicita la nominación de un comité de tres agricultores
conservacionistas que coordinen las labores culturales en el SC.
Además se les solicita la contribución voluntaria
de muestras de las variedades nativas de papa que conservan individualmente.
Todas las muestras de las variedades locales y la semilla repatriada
del banco genético ex situ se siembran en parcelas separadas
en un terreno de la comunidad descansada por cinco años.
La preparación del terreno, la siembra, aporque y cosecha
se realizan en faenas comunales liderados por el comité
del SC y las autoridades locales. Al inicio es necesario proporcionar
el guano de corral para la siembra, así como tubérculo-semilla
de variedades de papa comercial para sembrarlo alrededor del SC.
A la cosecha, se organiza un día de campo para agricultores
conservacionistas de las comunidades vecinas para fomentar la
creación de otros SC. Los tubérculos cosechados
de las papas nativas son seleccionados y depositados en un almacén
de luz difusa acondicionado dentro de un local comunal. Las variedades
comerciales y los tubérculos no seleccionados de las variedades
nativas son distribuidos equitativamente entre todos los participantes
a la cosecha.
De las muestras de papas nativas aportadas por la comunidad, a
la cosecha se identifican aquellas que son duplicados de la misma
variedad con la activa participación de los agricultores
conservacionistas más renombrados de cada comunidad. Por
ejemplo, en Aymará, de 215 muestras obtenidas se identificaron
147 variedades diferentes.
Hasta la fecha se han establecido once semilleros comunales en
el Centro del Perú. Estos incluyen los Departamentos de
Huancavelica (2), Junín (4), Huánuco (2), Apurímac
(1) y Urna (2). Varios SC han participado y ganado los primeros
premios en las Ferias de Semillas. Su participación ha
permitido mostrar a otros agricultores conservacionistas muchas
variedades consideradas como perdidas en sus comunidades.
Otras actividades realizadas en loS SC
En
las comunidades donde se establecen los SC se proporciona a los
agricultores interesados capacitación mediante actividades
participativas en la aplicación de una serie de tecnologías
que permitan incrementar la prodtJctividad. Así se pone
bastante énfasis en las practicas culturales para el control
integrado del gorgojo de los Andes (Premnotrypes spp.), las que
reducen significativamente el porcentaje de tubérculos
dañados por este insecto. A la cosecha se almacenan los
tubérculos que serán usados como semilla en almacenes
rústicos que permitan exponerlas a la luz difusa y producir
el verdeamiento de la semilla. Esto elimina la necesidad de eliminar
los brotes muy largos que se producen cuando la semilla se almacena
en la oscuridad. La semilla verdeada también produce una
emergencia más rápida de las plantas y un incremento
en los rendimientos de cerca del 20%.
Selección
de variedades de papas nativas de gran calidad culinaria y nutritiva
La
única forma de asegurar la sostenibilidad de la conservación
de las papas nativas y otros cultivos andinos en los campos de
los agricultores (in situ) es mediante la promoción del
consumo en los mercados urbanos de muchas variedades nativas con
alta calidad culinaria y nutritiva. La gran diversidad de formas
y colores de los tubérculos producidos por las variedades
nativas, los variados colores de la pulpa y más importante
aún, su excelente calidad culinaria, deben ser más
ampliamente promovidos. No cabe la menor duda que los agricultores
andinos continuarán conservando la gran diversidad de papas
nativas si tienen una oportunidad de mercado para sus cosechas.
Con el objetivo de identificar las variedades de pa pas nativas
con mayor potencial económico, se evaluaron 133 variedades
provenientes de los agricultores de las comunidades de Aymará
y Collpatambo. De ellas se seleccionaron 31 variedades con un
alto contenido de materia seca (24 a 31%) y de un sabor y textura
similar o superior a la de las variedades nativas comerciales
como la Papa Amarilla y Puca Huayro. Muchas de ellas tienen la
pulpa amarilla y otras tienen dos colores en la pulpa distribuidos
en anillos o manchas que le dan un aspecto muy exótico.
Las variedades seleccionadas están siendo multiplicadas
en los SC y por los agricultores de las comunidades participantes.
Como el problema con las papas nativas es que su oferta es más
o menos estacional y abarca muy pocos meses del año, se
ha iniciado la difusión de almacenes rústicos para
papa dedicado al auto-consumo o la venta en los mercados. Estos
almacenes han sido mejorados experimentalmente hace muchos años
para reducir las mermas en el peso y el arrugado de los tubérculos
por el brotamiento, y en ellos se aprovechan las plantas repelentes
de insectos y las bajas temperaturas existentes en la sierra después
de la cosecha.
Conclusión
Para
asegurar la conservación de las papas nativas del Perú,
que son el fruto del proceso de domesticación, selección
y conservación realizado por nuestros antepasados, es necesario
una coordinación de esfuerzos de todas las instituciones
nacionales e internacionales. La colección de papas peruanas
conservada en el CIP debe ser repatriada a los agricultores andinos
ya las instituciones peruanas con infraestructura para su conservación
in vitro. Los Ministerios de Agricultura e Industria, los medios
de comunicación y las cadenas de mercados deben realizar
una amplia promoción de las papas nativas de gran calidad
culinaria en los mercados locales, regionales, nacionales e internacionales.
Los agricultores que participan en los SC de papas nativas están
concientizados para continuar conservando tanto las variedades
nativas con potencial comercial como las que no las tienen. Ellos
saben que unas variedades son apreciadas por su calidad culinaria,
otras variedades lo son por SU resistencia a ias heladas, enfermedades
y plagas, otras por su uso en la próducción de pigmentos
naturales, y otras pueden tener un uso medicinal. El Gobierno
peruano debe legislar las normas necesarias para fomentar una
mayor valorización de estas variedades nativas que sean
producidas orgánicamente en sus lugares de origen. También
se deben proteger loS derechos de los agricultores que han conservado
estos valiosos recursos gen éticos por generaciones.
|