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antes del descubrimiento de América el viejo
mundo no conocía la papa, así como numerosas
otras plantas comestibles que existían en América. |
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Alvaro
Montaldo (1984) dice: Cristóbal Colón y sus compañeros
nunca supieron que en la "ruta de las especies", habían
descubierto el verdadero "tesoro de las Indias": la
papa.
El
Tesoro de las Indias
Más
adelante señala: la papa "el tesoro de las indias",
entró en forma oscura e igualmente se reprodujo en su nueva
casa. La cultivo el campesino modesto, produjo cosechas generosas
allí donde los cereales tradicionales: trigo, cebada, centeno
o avena, por lo riguroso del clima lo hacían con dificultad.
Dio confianza al campesino y así la agricultura y la vida
fueron más placenteras en los países fríos
de latitudes extremas como Inglaterra, Escocia, Irlanda, Alemania,
Holanda, Polonia y Rusia.
Pero
en el año 1845 ocurrió la gran epitifía de
tizón debido al hongo Phytopthora infestans, infestans
que provoco la pérdida de cientos de variedades nativas
que no tuvieron resistencia al ataque incontrolable de esta enfermedad.
El hambre y el desconcierto se apoderó de la población
y en los años siguientes se vivieron tiempos muy difíciles
por la escasez de papas. Lo más desalentador era que no
se sabía como enfrentar a esta enfermedad. que mató
a cientos de miles de consumidores de papa, por inanición,
e hizo emigrar otros hacia nuevos horizontes, situación
que se prolongó en el tiempo, hasta que a fines de la década
del año 40 del siglo XX (1949 en adelante), las papas nativas
sufrieron el ataque violento y devastador del tizón tardío
debido al hongo Phytopthora
De
acuerdo a los historiadores de esta planta, la Revolución
Industrial del Siglo XIX no hubiera sido posible sin el auxilio
del bienestar alimenticio proporcionado por este tubérculo
Las
primeras referencias europeas de su hallazgo son un tanto confusas
y se le atribuye a Sir Francis Drake el haber encontrado la especie
Solanum tuberosum que utilizaban los indios del Sur de Chile como
un cultivo establecido para su alimento.
De
aquí la especie empieza a ser consumida, primero en los
barcos europeos como una importante fuente alimenticia. Su cultivo
en Europa, sin embargo, no se registra hasta 1565 o 1570; se cita
a Sir Walter Raleight como su introductor a Irlanda alrededor
de 1588; a territorio norteamericano llega alrededor de 1621 y
definitivamente es introducida como la patata de Irlanda por los
inmigrantes irlandeses en 1719. (Mora, 1983)
Hawkws
(1967) estima que Drake nada tuvo que ver con la introducción
de la papa a Inglaterra, pues su arribo a Europa ocurrió
mucho después de un año de su visita a la Isla Mocha
y un tubérculo de papa no pudo haber resistido tal travesía.
(Drake estuvo en Isla Mocha el 25 de Noviembre de 1578. Embarcó
por primera vez papas, raíces y dos huanacos muy gordos.
Regreso a Plymouth en 1580, después de dar la vuelta al
mundo con papas y tabaco de América).
La
introducción de la papa a Europa, según el mismo
Hawkes se hizo primero a España alrededor de 1570, posiblemente
como provisión de los barcos y de ahí pasó
a Italia, Bélgica, Alemania y otros países.
Otra
ruta que podían haber seguido las papas de Chile era la
del Estrecho de Magallanes. La primera travesía del Estrecho
desde el Pacífico al Atlántico para seguir después
a España fue hecha por el Capitán Superior Pedro
Sarmiento Gamboa en la nave Nuestra Señora de la esperanza,
que dejó la boca atlántica del Estrecho el 24 de
Febrero de 1580, y la papa ya estaba en Europa.
La papa, que en algunas zonas llaman patata, es originaria de
los Andes peruanos, y fue introducida en Europa en el siglo XVI
por los exploradores españoles.
Cuando los primeros conquistadores españoles llegaron al
Perú, observaron que los Incas cultivaban para su alimento
una extraña planta cuyo tubérculo crecía
bajo tierra. La llevaron al viejo continente, llegó a España
hacia 1550 y se expandió por Europa en la segunda mitad
del Siglo XVI.
hacia 1750, a dos siglos de su entrada al continente europeo,
ya era considerada un artículo de primera necesidad para
la alimentación; y se constituyó en una de las más
importantes cosechas de esa época. Pero en Francia se resistían
a aceptarla, pues desconfiaban de la papa como alimento.
El cultivo se difundió rápidamente, sobre todo en
las regiones templadas y, a principios del siglo XVIII, se introdujo
en el norte de América (Estados Unidos y Canadá).
Los Incas cultivaban en las altas mesetas, alrededor de 200 tipos
de papas, y eran unos de sus alimentos básicos.
Habían inventado un sistema de conservación de las
papas por largo tiempo, y consistía en secarlas para luego
fabricar una harina a la que denominaban "chuño";
quizás un adelanto de los actuales purés deshidratados.
Varios fueron los alimentos descubiertos por los conquistadores
a su llegada a América. Entre ellos estaba la papa, pero
al principio solamente la usaban como comida para los cerdos,
y comenzaron a darla también a los enfermos terminales
y a los presos. Por muchos años, este tubérculo
fue desmerecido en su valor alimenticio en el viejo continente,
especialmente en Francia.
Recién en 1785, entró a los salones parisienses,
cuando el francés Antoine Parmentier ofreció en
París un banquete para la corte con un menú integrado
por platos como el pastel de papas, las papas fritas, ensaladas
de papas, croquetas de papas, puré y otras variedades que
fueron la delicia de los comensales y pasó a ser uno de
los alimentos básicos de todas las clases sociales.
Cuentan
que para popularizar el consumo, Parmentier cultivaba un campo
en París, con este tubérculo. Lo hacía custodiar
de día, para incitar a que le robaran plantas durante la
noche y las plantaran en sus hogares, para lograr así difundir
el consumo.
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