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Te
propongo una entrada para un día especial,
quizás para recibir a un amigo/a muy especial
con quien puedas hablar de todas esas cosas que
llevamos dentro…
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Hongos
Gratinados Rellenos con Centolla
-de
New York á la terre de Feu-
(Hongos gratinados rellenos con centolla)
Chef Norberto E. Petryk
Ingredientes
para dos amantes que han aspirado una flor:
-
6 hongos de París grandes o 12 medianos (champignons /
setas)
- 250g de carne de centolla (puede ser: langosta, langostino,
camarones o cangrejo)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharada de manteca (mantequilla)
- ½ échalote o 1 cucharada de ciboulette picada
- ½ diente de ajo picado
- 1 copa de vino blanco seco o champagne
- 1 cucharadita de pimienta verde en grano
- 1 cucharada al ras de fécula de maíz (Maicena)
- 100ml de crema de leche (nata)
- 2 cucharadas de perejil o cilantro picado (culantro, coriandro,
curatú)
- sal.
Procedimiento:
Limpiar
con una servilleta o repasador de cocina los hongos, no lavarlos
bajo un chorro de agua porque absorberían mucho líquido
(son como esponjas). Quitar el tallo o cabo y picarlos bien. Reservar
los sombreros o cabezas. Pintar las cabezas de los hongos con
aceite de oliva, salar y pimentar. Asarlos a la parrilla o plancha
bien caliente por unos 4 a 5 minutos. Retirar y reservar.
Colocar
en una sartén o paila 1 cucharada de aceite de oliva, los
cabos picados, sal y pimienta, rehogar un minuto y agregar el
ajo, remover un poco e incorporar la carne de la centolla (u otra
a elección), sal, y cocinar entre 3 a 4 minutos más.
Retirar y reservar.
En la misma sartén agregar la manteca y rehogar allí
la échalote o la ciboulette, agregar sal y la pimienta
verde, cuando la cebolla esté transparente incorporar el
vino y dejar cocinar 1 a 2 minutos. Mientras tanto disolver en
un poco de agua la fécula e incorporarla, revolver unos
minutos hasta que se ponga espeso y agregar la crema de leche,
cocinar revolviendo unos minutos más. Retirar y pasar por
un chino o colador de maya fina. Reservar al calor.
Procesar
o pasar por un mixer la carne de centolla con los tallos y un
poco de la salsa (para facilitar el molido; no debe resultar una
pasta blanda). Rellenar las cabezas de los hongos con la pasta
y ponerlos en una placa para horno, cubrirlos con el resto de
salsa, reservando parte de esta. Llevar a horno bien caliente
por unos 2 a 3 minutos.
Al
resto de salsa se le puede agregar opcionalmente un poco de huevas
de salmón o lumpo, o caviar. Salsear en forma de media
luna los platos en donde se servirá y colocar en cada uno
tres hongos gratinados. Espolvorear con perejil o cilantro picado
y decorar con hojas enteras frescas o fritas (quedan muy bien
y son deliciosas). Servir de inmediato, recomiendo acompañarlo
con un buen champagne.
«
-Je connais une planète oú il y a un Monsieur cramoisi.
Il n´a jamais respiré une fleur. Il n´a jamais
regardé une étoile. Il n´a jamais aimé
personne. Il n´a jamais rien fait d´autre que des
additions. Et toute la journée il répète
comme toi : « Je suis un homme sérieux ! Je suis
un homme sérieux ! » et ça le fait gonfler
d´orgueil. Mais ce n´est pas un homme, c´est
un champignon ! » -« Le Petit Prince » ; Antoine
de Saint-Exupéry -1900/1944-.
Hace
65 años este gran escritor, y piloto aeronáutico,
realizo el recorrido de Nueva York –Estados Unidos- a Tierra
del Fuego –Argentina-, visitando nuestro país y conociendo
a su gente, escribiendo luego “Terre des hommes” (1939).
Un año antes de su muerte, en 1943 publicó el bello
regalo que nos ha dejado a todos los eternos soñadores
y adolescentes, para todos los niños que aun llevamos dentro:
“El Principito”. Y esta receta es una forma de recordarlo,
y se la dedico a él, a ese hombre que jamás fue
un hongo…
“Yo
conocí un planeta en donde había un señor
color carmesí. Él nunca aspiró una flor.
Él nunca observó una estrella. Él nunca amó
a alguien. Él no hacia otra cosa que no fuesen cuentas.
Y todo el día repetía como tú: “¡Yo
soy un hombre serio!, yo soy un hombre serio. Y eso lo hacía
inflar de orgullo. Pero no era un hombre, ¡era un hongo!”.
Dedico también esta receta para todos esos/as valientes,
personas mayores, que aun llevan vivos a sus niños dentro,
a todas esas personas que se la pasan mirando el cielo y aspirando
flores, a toda la gente del mundo que a pesar de la guerra y la
codicia aun insiste en amar..
Mis
mejores augurios para estas fiestas y un ferviente deseo de un
año próximo colmado de amor y paz, y como decía
José Narosky: “Gloria a Dios en las alturas, y en
la tierra…¡Insiste hombre!, insiste…”.
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