|
|
|
| Consiste
en una serie de diez dietas que van de
menos tres a más siete. La dieta siete, se compone
exclusivamente de cereales. |
|
La
palabra "macrobiótica", proviene de la asociación
de dos palabras realizada por Oshawa (filósofo oriental)
y su escuela para distinguir un régimen cerealista: Macro
(griego) = grande, largo y Bios = vida.
Hufeland
utilizó este mismo término hace dos siglos para
designar el modo de vivir mucho tiempo por medio del régimen
alimenticio y unas reglas de higiene general. No es por tanto
algo nuevo, aunque muchos defensores lo crean así; sólo
se han incorporado principios de la filosofía Zen-Budista.
Zen
en japonés, Chan en chino, es la meditación asiática
Budista. La palabra sirve hoy para designar una filosofía
que busca la felicidad del género humano y que preconiza
una serie de reglas para poder alcanzar la felicidad, la libertad
y la justicia.
Sus
adeptos, siguen una reglas de vida que residen en la orientación
de su alimentación en armonía con la naturaleza,
absteniéndose, en la medida de lo posible, de todo alimento
adulterado.
Las
reglas dietéticas del "Budismo Zen" son muy severas.
El arte del rejuvenecimiento y la longevidad se basa en los datos
de la experiencia y en la ley del Yin y el Yang. Todo es Yin o
Yang en el universo, las estaciones, el clima, los seres humanos
y todo lo que existe bajo la faz de la tierra, incluidos los alimentos.
Principios
que rigen la dieta macrobiótica
- Se deben suprimir los alimentos industriales, azúcar,
conservas, colorantes, huevos no fecundados.
- Hay que cocinar los alimentos con aceite vegetal o agua, en
recipientes de barro cocido, pyrex o de hierro esmaltado, salar
con sal marina no refinada ni enriquecida.
- Abstenerse de frutas y verduras cultivadas o tratadas con abonos
químicos.
- Evitar los alimentos procedentes de los países alejados
del lugar donde se vive.
- Comer preferentemente las verduras de cada estación.
- Evitar las hortalizas Yin, como patatas, berenjenas y tomates.
- No tomar especias ni ingredientes químicos.
- Está prohibido el café; sólo se admite
beber té de China natural y té japonés.
- Están vivamente recomendados los cereales: arroz completo,
trigo, alforfón, centeno, maíz, cebada, mijo, cocidos
o crudos, hervidos o salteados, al horno o a la crema.
- Se debe reducir al máximo la ingesta de líquidos.
- La masticación es importante. Hay que masticar cada bocado
por lo menos 50 veces.
Características
de la dieta y consecuencias de su empleo
El
sistema macrobiótico preconizado por Oshawa consiste en
una serie de diez dietas que van de menos tres a mas siete. Las
cinco primeras (-3 a +2) incluyen cantidades decrecientes de alimentos
de origen animal. Las dietas restantes (+3 a +7) son exclusivamente
vegetarianas y contienen cantidades crecientes de granos de cereales,
hasta llegar a la dieta siete. Esta se compone exclusivamente
de granos de cereales groseramente triturados.
En la medida en que este régimen llega a ser exlusivamente
cerealista, es muy desequilibrado: insuficiencia proteica en calidad
(los cereales son bajos en el aminoácido lisina) y cantidad,
carencia de hierro, vitaminas A, D, B12, caroteno, vitamina C.
Bajo contenido en calcio y hierro, dificultada la absorción
por la presencia de ácido fítico en las envueltas
de los granos de cereales.
Se detectan casos de: anemia, escorbuto (por carencia de vitamina
C), hipocalcemia (déficit de calcio) e hipoproteinemia
(déficit proteico).
Por
otro lado, la reducción del agua de bebida para todas las
dietas, constituye un peligro que se manifiesta por deshidratación
e insuficiencia renal.
Para
el lactante, el pecho es sustituído, en el momento del
destete, por una mixtura especial, el Kokoh, mezcla extremadamente
diluída de granos de sésamo, arroz, judías
rojas, trigo, avena y soja. El equilibrio en aminoácidos
es correcto, pero el valor calórico global es muy escaso,
por lo que las proteínas se utilizan como fuente energética
y no para la construcción de tejidos. Con frecuencia se
observa un retraso en la estatura, el peso y carencias de minerales
y vitaminas en niños alimentados de ese modo: raquitismo
o síndrome de Biermer (Revista médica Lancet.- 9
de junio de 1973).
No es por tanto sorprendente que se hayan descrito en la literatura
médica repetidos casos de muerte en personas que seguían
la dieta macrobiótica sin ningún tipo de control
ni conocimiento.
En
el año 1996 el Gran jurado del Estado de Nueva Jersey sentenció
que la dieta macrobiótica constituía un peligro
para la salud de la población.
|