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El
propósito de estas dietas es proporcionar una
nutrición adecuada para el entrenamiento.
La
recuperación y las competencias de los deportes
de resistencia, como la carrera y la natación
de grandes distancias, las competencias de tenis y
los triatlones donde se mantiene una actividad continua
por mas de 80 minutos.
Los
rangos que se dan a continuación son de un
plan de alimentos para atletas entre 55 y 75 kilogramos
de peso. La ingesta diaria de proteínas se
basa en 1.5 gramos de proteína por kilogramo
de peso corporal. Las raciones de cereales, tubérculos,
frutas y verduras pueden variar dependiendo de la
intensidad y duración de las sesiones de entrenamiento.
Es recomendable ingerir las raciones de energía
que se sugieren y variar las raciones de carbohidratos
de acuerdo al apetito de cada persona. Se aconseja
llevar un record semanal de peso para controlar las
necesidades energéticas.
La
dieta debe ser ALTA en:
Carbohidratos
Complejos: el 55-60% de las necesidades de energía
deben provenir de alimentos ricos en carbohidratos,
ya que se transforman posteriormente en glucosa, que
es la fuente de energía preferida para que
trabajen los músculos. Estos alimentos son
el pan, arroz, pasta, cereales de caja, frutas y tubérculos.
Se pueden ingerir raciones adicionales de carbohidratos
unos días antes de la competencia, para saturar
el hígado y los músculos de glucógeno
(la forma como se almacena la glucosa).
Líquidos: debe mantenerse el cuerpo bien hidratado
durante y después de los entrenamientos y las
competencias.
Debe tenerse cuidado con el consumo de bebidas que
contengan cafeína.
La
dieta debe ser BAJA en:
Grasas: deben evitarse alimentos con alto contenido
de grasa. El consumo de una pequeña cantidad
de grasa es necesaria para una buena salud, especialmente
para la absorción de las vitaminas liposolubles.
La grasa no es una buena fuente de energía
para el trabajo muscular, por lo que es conveniente
consumir alimentos con bajo contenido de grasas y
evitar el uso de grasa adicional como la mantequilla,
margarina, crema y mayonesa.
La
dieta debe ser MODERADA en:
Proteínas: los atletas de resistencia necesitan
incrementar sus raciones de proteínas para
asegurar una adecuada recuperación de los músculos
después del ejercicio. Para esto no es necesario
incrementar el consumo de proteínas con suplementos
proteínicos, simplemente consumir mayor cantidad
de alimentos con proteínas.
Se recomienda una ingesta diaria de una ración
de proteína por cada 5-8 Kilogramos de peso
corporal, donde una ración equivale a 30 gramos
de carne roja, pollo sin piel o pescado, un huevo
entero ó 250 mililitros de leche descremada.
Fibra: los atletas de resistencia generalmente necesitan
ingerir mayor cantidad de alimento, por lo que no
es conveniente el consumo de alimentos con alto contenido
de fibra porque son muy llenadores.
Ejemplo
de un Menu para atletas de Deportes de Resistencia
La
siguiente dieta se sugiere para este tipo de atletas:
Desayuno
2 vasos de agua al levantarse.
2 tazas de cornflakes con una taza (250 ml) de leche
descremada, ó 2 rebanadas de pan tostado con
un huevo, o con 30 gramos de queso, o atún.
Jitomate rebanado o vegetales verdes al gusto.
1 pieza de fruta fresca, ó ½ taza de
jugo.
Té o café descafeinado con un poco de
leche descremada si desea.
Colación
a media mañana
2 rebanadas de pan con mermelada o miel, ó
una rebanada de pan con un plátano grande.
2 vasos de agua.
Comida
90-120
gramos de carne roja magra ó pollo, ó
180-240 gramos de pescado asado o al vapor, ó
2-3 huevos con 30 gramos de queso Oaxaca.
2 papas medianas con ½ taza de chícharos
o granos de elote, ó 2/3-1 taza de arroz o
pasta con ½ taza de chícharos, ó
2-3 rebanadas de pan.
Zanahorias o vegetales verdes al gusto.
1 pieza de fruta fresca o una taza de ensalada de
frutas con ½-1 taza de leche descremada o yogurt.
2 vasos de agua.
Colación
de la tarde
1 pan integral con miel o mermelada.
30 gramos de queso, ó 200 gramos de yogurt
descremado, ó 1 taza de leche descremada.
Cena
Un sandwich con 60 gramos de pollo, o jamón
bajo en grasa, o atún, o queso, ó 2
huevos.
Ensalada de vegetales al gusto.
Una pieza de fruta fresca.
Café o té descafeinado con un poco de
leche descremada si desea. 2 vasos de agua.
Consumo
de leche
500 mililitros diarios de leche descremada.
Los
alimentos se deben consumir 2 ó 2 ½
horas antes del entrenamiento.
Recomendaciones:
Repartir el consumo de alimentos a lo largo del día
y dar tiempo para la digestión antes del entrenamiento.
Incrementar el consumo de raciones de pan ó
tubérculos si es necesario, para mantener el
peso corporal ó para el almacenamiento de glucógeno
dos ó tres días antes de la competencia.
Beber agua durante todo el día.
Evitar las grasas y los aceites, los alimentos fritos
y las botanas.
Si es necesario comer mayores cantidades de alimento,
reducir el consumo de alimentos altos en fibras.
Dietas para Deportes de Fuerza
El
propósito de estas dietas es proporcionar una
nutrición adecuada para el entrenamiento, la
recuperación y las competencias de deportes
de fuerza como el futbol, hockey, básquetbol
y fisicoculturismo.
Los
rangos que se dan a continuación están
elaborados para atletas entre 75 y 100 kilogramos
de peso. El consumo diario de proteína se basa
en 1.5 gramos de proteína por kilogramo de
peso corporal. Las raciones de cereales y tubérculos
pueden variar dependiendo de la intensidad y la duración
de las sesiones de entrenamiento. Es conveniente consumir
las raciones de proteínas como se sugiere y
variar las raciones de carbohidratos dependiendo del
apetito de cada atleta. Se recomienda un control de
peso semanal para controlar la ingesta de energía.
La
dieta debe ser ALTA en:
Carbohidratos
Complejos: los alimentos como el pan, el arroz, las
pastas, los cereales de caja, las frutas y los tubérculos
deben incluirse en cada una de las comidas a lo largo
del día. Los fisicoculturistas desean incrementar
la masa muscular por lo que tienden a usar las proteínas
como fuente de energía, pero esto no es conveniente
ya que se producen productos de desecho extras que
provocan que los riñones trabajen mas.
Líquidos: se debe mantener el cuerpo bien hidratado
durante y después del entrenamiento, también
durante las competencias para ayudar a la eliminación
de los productos de desecho.
La
dieta debe ser BAJA en:
Grasas y Aceites: debe evitarse el consumo de alimentos
con alto contenido de grasas. El ingerir una pequeña
cantidad de grasas es necesario para la absorción
de las vitaminas liposolubles. La grasa no es una
buena fuente de energía para el trabajo muscular,
por lo que es preferible escoger alimentos con bajo
contenido de grasas y evitar añadir margarina,
mantequilla, aceite, crema y mayonesa a los alimentos.
La
dieta debe ser MODERADA en:
Proteínas: los atletas necesitan incrementar
el consumo de raciones de alimentos con proteínas
para asegurar un adecuado restablecimiento y crecimiento
de los músculos (en tamaño ó
fuerza), pero no a expensas de alimentos ricos en
carbohidratos. El tiempo de consumo de proteína
es mas crítico (pequeñas cantidades
a lo largo del día para ayudar a controlar
el hambre y una cantidad mayor inmediatamente después
del entrenamiento, dentro de las siguientes dos horas).
Los suplementos de proteínas y carbohidratos
son convenientes para consumir inmediatamente después
del entrenamiento. Hay que evitar el consumo de grandes
cantidades de proteínas 3 horas antes de la
competencia ó de los entrenamientos. Los atletas
que desean perder grasa corporal y adquirir mas tono
muscular para una competencia deben ingerir una ración
diaria de alimentos con proteína por cada 5-8
kilogramos de peso corporal, en donde una ración
equivale a 30 gramos de carne roja magra, pollo sin
piel o pescado, 1 huevo entero ó 250 mililitros
(1 taza) de leche descremada.
Fibra: debido a que los atletas de fuerza deben consumir
en ocasiones grandes cantidades de alimentos para
mantener ó incrementar el peso corporal deben
consumir alimento ricos en fibra de una manera moderada,
ya que son muy llenadores. Es conveniente que elijan
alimentos con menor cantidad de fibra como el pan
blanco, bollos y panecillos que no estén elaborados
con harina integral. No son necesarias grandes cantidades
de verduras, pero es importante que se incluyan en
la dieta cuando menos una vez al día.
La
Cafeina y el Rendimiento
La cafeína es probablemente la droga disponible
más popular en todo el mundo. La cafeína
se encuentra en las hojas, las semillas y el fruto
de la planta del café. La cafeína actúa
como un estimulante ligero en el sistema nervioso.
Aumenta la atención, la alerta y la habilidad
mental. El consumo de cafeína también
tiene efectos negativos como, la producción
de ansiedad en algunas personas, desórdenes
gastrointestinales, nerviosismo, irritabilidad, insomnio
e incapacidad para concentrarse. El uso de la cafeína
en los deportistas ha provocado mucha controversia,
ya que los efectos negativos pueden alterar el rendimiento
de los atletas. Algunos estudios muestran que el consumo
de la cafeína antes del ejercicio, puede aumentar
el rendimiento del deportista, sin embargo, otros
estudios muestran que la cafeína no beneficia
en nada a los atletas. Debido a estos estudios, existen
muchas teorías sujetas a discusión.
El
Comité Olímpico Internacional y el Comité
Olímpico de los Estados Unidos pusieron en
la lista de drogas prohibidas a la cafeína
en grandes dosis. Si una concentración en la
orina de 12 microgramos de cafeína por litro
de orina da positivo en la prueba de drogas para cafeína,
esto trae como resultado la descalificación
del atleta. Estos niveles ilegales de cafeína
se detectan en el organismo si durante 2 ó
3 horas se consumieran 7 tazas de café, 16
refrescos de cola, 34 tazas de té helado u
11 cápsulas de medicamentos para el dolor de
cabeza que contienen cafeína. Como puede verse,
esta cantidad es muy elevada, y los beneficios sobre
el rendimiento de los atletas, se han observado en
niveles que equivalen a 2 ½ tazas de café.
Si
se decide consumir cafeína antes del ejercicio,
es conveniente tomar en cuenta los siguientes consejos:
La
cafeína es un diurético que estimula
la pérdida de agua. Es necesario beber líquidos
extra para compensar las pérdidas de fluidos.
El consumir de 3-6 miligramos de cafeína por
kilogramo de peso corporal una hora antes del ejercicio,
puede mejorar la resistencia en actividades que se
prolongan por más de una hora.
El consumir dosis no mayores a 6 miligramos de cafeína
por kilogramo de peso corporal, puede minimizar los
efectos negativos de la misma.
Nunca se debe probar el consumo de cafeína
por primera vez antes de una competencia. Los efectos
psicológicos varían entre las diferentes
personas y, depende de la dosis y la frecuencia con
que se ingiera cafeína, de la composición
corporal y de los niveles de ansiedad de cada individuo.
NOTA:
Aquellas
personas con problemas de vejiga como la cistitis,
deben abstenerse de consumir cafeína. También
aquellas personas que padezcan enfermedades del corazón,
glaucoma y quistes en el pecho.
Necesidades
del Deportista
La
importancia de una alimentación adecuada es un hecho
conocido por los deportistas y sus entrenadores. Para
los que se dedican a la competición, tiene un objetivo:
mejorar sus marcas. Para los aficionados que practican
deporte por pasatiempo o con la idea de mejorar su
salud o su figura, el objetivo de una alimentación
adecuada es satisfacer las necesidades nutritivas,
evitando tanto las carencias como los excesos. Por
tanto es fundamental, que quienes practiquen deporte
se alimenten en consecuencia.
Energía
Las
necesidades nutricionales dependen de la edad, estilo
de vida, estado de salud, y en especial, del tipo
de actividad física. La dieta debe ser equilibrada
para conseguir un óptimo rendimiento deportivo. La
ingesta energética debe cubrir el gasto calórico y
permitir al deportista mantener su peso corporal ideal.
Proteínas
Se
recomienda que las proteínas supongan alrededor del
10-15% de la energía. Se comprende fácilmente que
el deportista ansioso de mejorar su desarrollo muscular
tenga la tentación de exagerar la ingesta de proteínas.
Pero, las necesidades no superan los 2 g de proteínas
por kg. de peso y día.
Estos
requerimientos son cubiertos ampliamente por la ingesta
razonable de carne, huevos, pescado y productos lácteos.
Un exceso de proteínas en la alimentación puede ocasionar
una acumulación de desechos tóxicos y otros efectos
perjudiciales para la buena forma del deportista.
Grasas
La
ingesta óptima de grasas en deportistas debe ser de
un 30-35% de las calorías totales. Tanto un exceso
como un aporte deficitario de grasa puede desencadenar
efectos adversos para el organismo. Si el contenido
lipídico de la dieta es bajo, existe el riesgo de
sufrir deficiencias en vitaminas liposolubles y ácidos
grasos esenciales. Si por el contrario, la dieta tiene
un contenido excesivo de grasa el rendimiento físico
es menor, y además, favorece la aparición de una serie
de alteraciones como la obesidad, problemas digestivos
y cardiovasculares.
Hidratos
de Carbono
Las
recomendaciones de carbohidratos para deportistas
son de 50-60% del total de las calorías ingeridas,
correspondiendo menos del 10% a los hidratos de carbono
simples (azúcar, dulces …) y el porcentaje restante
a los hidratos de carbono complejos (cereales y derivados,
verduras, patatas …).
En
general, los deportistas deberían consumir una dieta
relativamente alta en carbohidratos para optimizar
la disponibilidad de glucógeno muscular durante períodos
de entrenamiento intenso y competición y así obtener
una mayor resistencia deportiva.
Agua
En
condiciones normales, necesitamos alrededor de tres
litros diarios de agua para mantener el equilibrio
hídrico (un litro y medio en forma de bebida y el
resto a través de los alimentos). En caso de un esfuerzo
físico importante las necesidades de agua aumentan,
pudiendo perderse hasta más de dos litros por hora.
Es aconsejable, beber antes, durante y después del
ejercicio físico, sobre todo en los deportes de larga
duración.
Minerales
Las
mujeres con una gran actividad deportiva, en las que
suele producirse ausencia de la menstruación, las
necesidades de calcio aumentan y hay que incrementar
el aporte de este mineral para compensar sus bajos
niveles estrogénicos y su menor absorción intestinal
de calcio. Por lo que se recomienda una alimentación
rica en productos lácteos (leche, queso, yogur …).
Se
ha observado que las necesidades de hierro de las
personas que practican habitualmente deporte son mayores
que las de una persona sedentaria. Ello se debe a
que sus pérdidas son superiores y a que tienen unos
niveles de hemoglobina en sangre. Además, la mujer
debe compensar las pérdidas que se producen a través
de la menstruación. En el caso de mujeres deportistas
es conveniente aumentar el consumo regular de alimentos
ricos en hierro (carne, huevos, legumbres …).
Vitaminas
En
lo relativo a las vitaminas, se ha demostrado que
la capacidad física disminuye cuando hay una carencia
de las mismas. A partir de este hecho se ha extendido
la creencia de que un suplemento vitamínico puede
incrementar el rendimiento en una práctica deportiva.
Pero todos los estudios realizados hasta ahora han
llegado a la conclusión opuesta: una adición de vitaminas
no mejora el rendimiento físico.
Un
aporte suplementario de vitaminas sólo puede ejercer
un efecto beneficioso en el rendimiento de las personas
que tengan un déficit vitamínico. Pero éste no es
el caso de la persona alimentada de forma equilibrada.
Ritmo
de las comidas
El
reparto del total energético en el transcurso del
día es extremadamente importante para una buena utilización
de todos los nutrientes ingeridos. A igual proporción,
a un mayor número de comidas corresponde un rendimiento
mejor, se evitan así las fatigas digestivas y los
accesos de hipoglucemia. Una buena distribución de
la energía consistiría en efectuar cuatro comidas
diarias.
Desayuno:
15-25%
Almuerzo: 25-35%
Merienda: 10-15%
Cena: 25-35%
El
estado nutricional óptimo no se alcanza mediante las
comidas previas a la competición, ni siquiera mediante
las pautas de alimentación seguidas los días inmediatamente
anteriores a la prueba. Un buen estado de nutrición
es el resultado de unos hábitos alimentarios practicados
adecuadamente y durante mucho tiempo, con regularidad,
no una cuestión de unas pocas comidas.
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