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| La
meta en el tratamiento de la diabetes es reducir y mantener
a un nivel adecuado el nivel de azúcar en la
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La alimentación
es un factor primordial para lograr esta meta. El ejercicio, ciertos
suplementos nutricionales, y la práctica de la relajación
y meditación también ejercen efectos positivos para
controlar la diabetes y para evitar los daños ocasionados
por la misma.
Alimentación
Reducción
del consumo de grasas - En un estudio publicado en la revista
Diabetes Care de enero de 1994 se encontró que un incremento
moderado en el porcentaje de calorías derivadas de la grasa
(del 38 al 43 porciento) era suficiente para aumentar significativamente
la cantidad de personas con intolerancia a la glucosa que desarrollan
diabetes. Por otra parte se ha encontrado que ingerir 40 gramos
de grasa adicionales cada día puede hacer seis veces más
probable que una persona con predisposición a la diabetes
la desarrolle. La dieta típica por lo general es demasiado
alta en grasa. Sin embargo no todas las grasas son iguales. Las
grasas saturadas son las que más problemas causan y son
precisamente estas las que muchas personas consumen en exceso.
Es recomendable reducir el consumo total de grasas de modo que
no representen más del 20 porciento del total de calorías.
Las grasas ingeridas deben ser preferiblemente no saturadas.
Otras
recomendaciones alimentarias
Algunas recomendaciones
alimentarias que pueden ser de utilidad para todas las personas
que padecen de diabetes o que están en un alto riesgo de
padecerla son:
• Incrementar el consumo de carbohidratos
complejos, es decir aquellos derivados de vegetales, granos integrales
y aunque en menor cantidad, frutas frescas. Estos carbohidratos
tardan más en digerirse que los azúcares simples
y liberan sus azúcares naturales de forma más lenta
y controlada que los productos hechos a base de azúcares
refinados.
• Aumente el consumo de vegetales de colores
intensos como el brócoli, la espinaca, la zanahoria y el
pimiento ya que estos son ricos en antioxidantes que ayudan a
prevenir los daños causados a los pequeños vasos
sanguíneos de los ojos.
• Elimine el consumo de azúcar refinado
y los productos hechos a base de éste. Por ejemplo, dulces,
galletitas y golosinas en general.
• Evite la comida "basura" es
decir la que contiene muchas calorías vacías pero
muy pocos nutrientes o fibra.
• Reduzca o elimine el consumo de cafeína,
alcohol y cigarrillos. El fumar es especialmente dañino
para las personas diabéticas ya que estas son susceptibles
a daños a los pequeños vasos sanguíneos que
suplen a los ojos y a los nervios periferales. El cigarrillo agrava
estos daños. El alcohol aumenta los riesgos de daños
a los nervios periferales.
• No coma demasiado en una sola comida.
Es preferible comer menos en el almuerzo o la cena e ingerir alguna
merienda ligera entre comidas.
• Reduzca el número total de calorías
Suplementos
Además
de las recomendaciones generales sobre la dieta ya esbozadas,
existen algunos suplementos que pueden ayudar a prevenir la diabetes
tipo II o a evitar que esta condición empeore.
Cromio
- este mineral ayuda a incrementar la actividad de la
insulina. La deficiencia de cromio es sumamente común.
El alto consumo de productos hechos a base de azúcar refinada
agravan la situación ya que este tipo de azúcar
roba al organismo de sus abastos de cromio. Existen estudios que
demuestran que una deficiencia de cromio en la dieta afecta negativamente
la tolerancia a la glucosa. Un estudio llevado a cabo en el hospital
de Beijing en China demostró que un grupo de personas en
las primeras etapas de la diabetes tipo II que recibió
una dosis de 100 miligramos de cromio dos veces al día
durante cuatro meses disminuyó significativamente su nivel
de azúcar en la sangre. En este estudio se empleó
una forma de cromio conocida como picolinato. Algunas buenas fuentes
de cromio son los mariscos, los cereales integrales, el jugo de
uva, la levadura de cerveza, los mariscos y las habichuelas.
Magnesio
- las deficiencias de magnesio pueden alterar el metabolismo de
la glucosa y contribuir a los daños causados por la diabetes.
Algunos de los resultados de una deficiencia crónica de
cromio son alta presión arterial, pérdida ósea,
enfermedades vasculares. Algunos investigadores incluso sugieren
que un bajo nivel de magnesio en la dieta puede ser un factor
que precipite ambos tipos de diabetes en personas susceptibles.
Algunas buenas fuentes de magnesio son los albaricoques, los guineos,
los granos íntegrales y el salvado de trigo.
Potasio
- el potasio ayuda a aumentar la producción y la eficiencia
de la insulina. Alimentos ricos en potasio son los guineos o bananos,
las papas, los productos lácteos y los granos integrales.
Vitamina
B6 - esta vitamina ayuda a aumentar la eficiencia de
la insulina. También ayuda a prevenir la retinopatía
diabética, una de las principales causas de la pérdida
de visión en las personas diabéticas. El nivel de
vitamina B6 tiende a ser bajo en las personas mayores de 50 años.
Algunas fuentes alimentarias de vitamina B6 son el pescado, el
pavo, los aguacates, el brócoli, las papas, los pimientos
rojos y las nueces.
Vitamina
E - la vitamina E actúa como antioxidante y también
posee propiedades como anticoagulante. Además ayuda a metabolizar
mejor los azúcares. Puede ayudar a prevenir la arterioesclerosis
y las complicaciones vasculares comunes en las personas diabéticas.
Estas complicaciones son responsables de los daños a los
riñones y los ojos causados por la diabetes.
Vitamina
C - ayuda a reducir la necesidad de insulina, prevenir
problemas vasculares y mantener la salud de los ojos.
Plantas
medicinales - existen varias plantas, como la bardana
y el fenogreco que poseen la capacidad de reducir los niveles
de glucosa en la sangre. Sin embargo, ninguna es un sustituto
para la administración de insulina. La utilización
de estas plantas en personas diabéticas sólo debe
hacerse bajo el cuidado profesional ya que en ocasiones pueden
ocasionar un descenso rápido en el nivel de azúcar.
Por otra parte, existe un buen número de
plantas que no alteran significativamente el nivel de azúcar
en la sangre pero poseen propiedades sumamente valiosas para la
prevención y el tratamiento de las complicaciones de la
diabetes. Dos de estas son:
Arándano
(bilberry) - Ayuda a evitar la destrucción de
los pequeños vasos sanguíneos del ojo conocida como
retinopatía diabética que ocasiona la pérdida
de visión en pacientes diabéticos. (Más información
sobre el arándano).
Ginkgo
Biloba - Aumenta la circulación en los pequeños
vasos sanguíneos, especialmente en los del cerebro. En
el caso de las personas diabéticas los problemas circulatorios
en las piernas son frecuentes y pueden incluso culminar en amputaciones.
El ginkgo ayuda a mejorar la circulación en las piernas,
contribuyendo a prevenir estos problemas.
El
Ejercicio
el ejercicio
ayuda tanto a prevenir la diabetes en personas que están
a riesgo, como a evitar muchas de las complicaciones en las personas
que ya la padecen. Investigaciones llevadas a cabo en la Universidad
de Tufts en Massachusetts indican que el ejercicio aeróbico
regular reduce el riesgo de desarrollar diabetes aun en los casos
en que no produzca pérdida de peso. Otros estudios demuestra
que las personas diabéticas que se ejercitan con regularidad
tienen un tienen un riesgo menor de muerte que las que no se ejercitan.
Una de las formas en que el ejercicio ayuda es incrementando el
nivel de cromio en los tejidos. Otra es mejorando la capacidad
del organismo para utilizar la insulina disponible.
El ejercicio con pesas o de resistencia también
ayuda. Este ejercicio incrementa la masa muscular. Puesto que
el músculo requiere más calorías que la grasa
el resultado es un aumento en la tasa metabólica. Es decir
se queman más calorías, lo que hace más fácil
bajar de peso, algo que es deseable para la gran mayoría
de quienes padecen de diabetes. Las personas con buena masa muscular
también son menos susceptibles a desarrollar diabetes ya
que a mayor masa muscular menos cantidad de insulina se necesita
para llevar la glucosa de la sangre a los tejidos.
Relajación
y meditación
Cualquier
tipo de práctica que ayude a controlar el estrés
será de gran ayuda tanto para prevenir la diabetes como
para evitar los daños causadas por esta. La meditación,
la yoga, la hipnoterapia, y la musicoterapia son algunas de las
modalidades que pueden ser practicadas con gran beneficio. (Más
sobre la relajación y la meditación y sobre la musicoterapia). |