Intoxicación
por Plomo
DEFIÉNDASE DE LA INTOXICACIÓN
POR PLOMO
El plomo es uno de los más tóxicos, es un veneno
que se acumula en el sistema nervioso central, huesos, cerebro,
glándulas y pelo. Una gran cantidad de personas, tienen
niveles elevados de plomo debido al ambiente en que viven; algunas
pinturas comerciales, insecticidas, gasolina, baterías
de automóviles, vajillas de barro vidriado y selladuras
en latas de alimentos contienen cantidades importantes de plomo.
El Dr. Erikson reportó que mujeres embarazadas con niveles
elevados de plomo pueden dar a luz bebes con altos niveles de
plomo. Se estima que el 90 % del plomo acumulado en la madre atraviesa
la placenta libremente. Estudios recientes indican que la exposición
a niveles bajos de plomo provoca desarrollo intelectual anormal
y problemas de conducta en los niños.
Según los datos reportados en el New England Journal of
Medicine, los niveles bajos de plomo ocasionan problemas serios
en la lectura, reflejos lentos y poca coordinación ojo-mano;
el 16 % de los niños americanos tienen niveles de plomo
mayores de los aceptables. Psicólogos de la Universidad
de Wyoning descubrieron una relación directa entre problemas
de conducta e hiperactividad en niños con niveles moderados
de plomo, debido a que el plomo se acumula en el cuerpo y es tóxico
puede dañar el hígado, los riñones, el corazón
y el sistema nervioso.
Las personas que sufren de intoxicación por plomo experimentan
cólicos gastrointestinales, debilidad muscular y eventualmente
parálisis de las extremidades, ceguera, pérdida
de la memoria, infertilidad y anemia.
La dieta ideal para evitar intoxicación por plomo es:
Evite el consumo de alimentos enlatados con selladuras de plomo.
Tenga cuidado al comprar vajillas de barro.
No compre barro vidriado.
Nunca caliente en estos recipientes, no añada limón
o algún cítrico en ellos.
Diversos estudios han establecido que la deficiencia de hierro
ocasiona un aumento en la absorción de plomo en los humanos.
Consuma alimentos ricos en hierro como la yema de huevo, los frijoles,
lentejas y carne roja.
El calcio evita que el plomo se deposite en el cuerpo. Ingiera
queso, yogurt, tortillas de maíz, semillas (almendras,
nueces) amaranto, y sardinas o jugo de alfalfa.
El ajo y la cebolla protegen el sistema inmunológico y
ayudan a eliminar el plomo.
Consuma una dieta alta en pectina (fibra encontrada en la manzana
y zanahorias), facilita la excreción de plomo.
La vitamina E tiene una gran capacidad de protección frente
a diversos tóxicos entre los que se encuentran los metales
pesados como el plomo y el mercurio y contaminantes ambientales
como el ozono.
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