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YORK (Reuters Health) - Los suplementos que contienen
dos cepas diferentes de lactobacilo, una bacteria hallada
con frecuencia en el yogur, pueden ayudar durante los
episodios de diarrea profusa en niños y reducir
la estancia en el hospital, según investigadores.
Esos tratamientos, con las llamadas "bacterias
buenas", son conocidos como probióticos. |
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Se cree que su efecto se produce alterando la ecología
microbiana en el intestino de la persona que los ingiere. En la
presente investigación, el autor principal Vibeke Rosenfeldt,
de la Clínica Universitaria de Pediatría, en Hvidovre,
Dinamarca, y sus colegas, estudiaron a 69 niños entre los
seis meses y los tres años de edad que recibieron hospitalización
por diarrea profusa. La mitad de los niños recibió
un suplemento que contenía una mezcla de Lactobacillus
rhamnosus y Lactobacillus reuteri dos veces al día durante
cinco días, mientras que el resto recibió un placebo.
Tratamiento
Aunque los niños tratados con las "bacterias buenas"
tuvieron episodios de diarrea más cortos que los niños
sin tratar --82 horas comparado con 101 horas-- esta diferencia
no fue estadísticamente significativa, escribieron los
investigadores en su informe publicado en la edición de
mayo del Pediatric Infectious Disease Journal. Sin embargo, al
quinto día después de empezar el tratamiento, tres
de los 30 niños tratados con probióticos tenían
deposiciones blandas, comparado con 13 de los 39 niños
que recibieron el placebo, revelaron los investigadores.
El tratamiento probiótico redujo el tiempo que los niños
con diarrea pasaron en el hospital, indicó el informe.
Los niños con el tratamiento probiótico pasaron
un promedio de 1,6 días en el hospital, comparado con 2,6
días para los del grupo de placebo. Además, los
niños que recibieron tratamiento en las primeras 60 horas
del comienzo de la diarrea pasaron un promedio de 1,7 días
en el hospital, comparado con 3,5 días entre los niños
que recibieron placebo durante ese período.
El equipo de investigación halló, asimismo, que
los niños a los que se administró lactobacilos fueron
menos propensos a mostrar signos de infección con rotavirus,
la causa principal de diarrea en los lactantes, que los niños
pequeños que no recibieron el tratamiento bacteriano. Rosenfeldt
y sus colegas concluyeron que el tratamiento probiótico
puede ayudar a los niños con diarrea, y que parece ser
más eficaz cuando se administra a las pocas horas del comienzo
de la enfermedad.
FUENTE: Reuters Health
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