En
la actualidad
existen un gran
número
de bebidas realizadas
a base de hierbas
y agua (o de plantas
aromáticas)
con capacidades
medicinales que
pueden mejorar
nuestra salud.
Las
infusiones pueden
ser una alternativa
de gran interés
a las famosas
bebidas gaseosas
o café
que tan de moda
están en
este siglo.
Un
estudio español
publicado en "Annals
of Internal Medicine"
muestra que tomar
hasta seis tazas
al día
no incrementa
el riesgo de morir
por enfermedad
cardíaca,
incluso puede
disminuirlo.
El
té verde
contiene compuestos
antioxidantes
que son muy beneficiosos
para luchar frente
a determinados
tipos de cáncer
y en la reducción
de los efectos
del propios envejecimiento.
En
las últimas
décadas
se ha empezado
a prestar especial
atención
a la investigación
de los productos
naturales, particularmente
de las plantas
medicinales. La
rosa mosqueta
(rosa aff. rubiginosa)
es un arbusto
perteneciente
a la familia de
las rosáceas
que está
compuesto por
sustancias con
importantes propiedades
terapéuticas
Un
proverbio chino
asegura que el
té deja
el alma plácida
y tranquila, y
la vista clara
y penetrante.
Un obispo francés
lo llamó
la escoba del
cerebro. Más
allá de
tan tentadores
mensajes, muchos
coinciden en las
propiedades benéficas
de la deliciosa
infusión
a base de hojas
de la planta del
Té
El
origen del café
no ha sido una
excepción.
Una leyenda, conocida
por musulmanes
y cristianos,
habla de que en
una ocasión
en que el Profeta
Muhammad (swas)
estaba enfermo,
el ángel
Gabriel le devolvió
la salud y la
fuerza viril,
ofreciéndole
una bebida negra
como la gran Piedra
Negra que hay
en La Meca.
El
elixir de la juventud
existe hace siglos.
Se trata de un
té que
brota en las montañas
chinas de Fu-jian,
a 6.000 metros
de altitud y hasta
hace poco ha estado
vetado a la mayoría
de los mortales.
Se le conoce como
Té blanco
Ya
sea que despierte
en la mañana
con el aroma de
un café
recién
molido, que acompañe
su almuerzo con
una refrescante
gaseosa o que
se relaje en la
noche bebiendo
una taza de té,
cada uno de estos
placeres diarios
a menudo tienen
un ingrediente
en común:
la cafeína.