Esta
duda se ha planteado con la llegada de los pasteurizados,
que no contienen las bacterias vivas y activas características
de este producto lácteo.
Según
muchos expertos, se trata de una leche fermentada diferente
que se encuentra en una posición intermedia entre la leche
y el yogur.
Lo
que diferencia al clásico yogur ‘de toda la vida’ de este
nuevo producto lácteo es que el primero conserva vivas,
tras la fermentación, sus dos bacterias principales que
contienen los beneficios adicionales para la salud. Por
ello, caducan a los 28 días de su elaboración y deben mantenerse
en la nevera para su correcta conservación.
Por su parte, los pasteurizados carecen de estas bacterias,
que han sido destruidas durante su fabricación, pero mantienen
las mismas propiedades nutritivas que el yogur habitual.
Las bacterias activas hacen que el lácteo sea más digerible,
contribuyen a mantener y generar la flora intestinal y aseguran
un importante aporte de calcio.
En definitiva, permiten que este producto tenga las mismas
propiedades que la leche, pero que su digestión sea más
fácil. Por ello, las personas que padecen algún grado de
intolerancia a la lactosa es preferible que consuman los
clásicos yogures.
Las bacterias activas contribuyen a mantener y generar la
flora intestinal.
Algunas
de sus Propiedades
Se le atribuyen propiedades para disminuir los
niveles de colesterol, en el organismo femenino reduce síntomas
del síndrome premenstrual como la hinchazón
y el malestar abdominal durante este periodo, ya que se
reducen los mecanismos de defensa e incluso también
ayuda a prevenir los síntomas de la cistitis (infección
en las vías urinarias, sobre todo en la vejiga) que
algunos casos tiene su origen en la migración de
gérmenes patógenos del intestino a las vías
urinarias.
En pacientes en recuperación postoperatoria
de intervenciones quirúrgicas abdominales, ingerirlo
puede ayudar a hacer más rápida la recuperación
y mejorar la acción del tratamiento, dado que el
yogurt contribuye a la salud del aparato digestivo.
Un vaso de yogurt natural de 250 mls. contiene
250 mgs. de calcio, mas que suficiente para prevenir la
osteoporosis y otros problemas óseos. Pero inicie
su consumo desde ahora, enséñele a sus hijos
y cónyuge la importancia de este magnífico
alimento, que es de más fácil digestión
que muchos productos lácteos
Contiene vitamina A y vitaminas del complejo
B, además de otros minerales como el fósforo,
el yodo, el potasio, el zinc; además sólo
aporta por porción de 250 mls. 150 calorías.
Por eso es recomendable para las personas con sobrepeso
u obesas, en régimen de adelgazamiento; tiene propiedades
cosméticas. Una mascarilla de yogurt provee de humedad
al rostro, es indicada para todo tipo de piel. En usos gastronómicos
tiene mucha aceptación, en sopas, ensaladas, aderezos,
platos fuertes, postres, galletas, gelatinas y pasteles.
Parece increíble que esta humilde leche fermentada
sea tan benéfica, consúmala diariamente y
disfrute de sus beneficios y, usted, consuma yogurt.
Receta
de Yogurt Casero
La
receta de yogurt es muy sencilla de preparar y permite elaborar
un delicioso yogurt casero. Este yogurt es un derivado lácteo
muy sano y nutritivo y suele gustar a todo y especialmente
a los niños además, con el yogurt se pueden
realizar otros platos y recetas muy ricos y apetitosos.
Ingredientes
para 6 yogures:
- Leche
entera :1 litro
-
Yogurt natural o desnatado: 1 unidad
Preparación:
Tiempo
estimado: 8 horas aproximadamente
- Se
pone la leche en un cazo y se calienta hasta alcanzar
los 85-90 grados y se mantiene en esta temperatura durante
5 minutos evitando que llegue a hervir
-
A continuación se deja enfriar hasta que alcance
los 40-45 grados. Es importante realizar todo este proceso
para evitar que queden bacterias vivas que puedan estropear
el yogur
-
Cuando la leche está tibia se pone en un recipiente
de vidrio o de barro (que no sea metálico) y
se le agrega dos cucharadas soperas de yogur natural
(preferiblemente desnatado) y se remueve bien para que
se disuelva
-
Se tapa el recipiente con una tapa o con un paño
limpio (o una toalla limpia) y se deja reposar durante?
6 o 7 horas manteniendo la misma temperatura y evitando
que se enfríe
-
Pasado este tiempo la leche debe haber coagulado de
forma homogénea. De no ser así, si la
leche está poco coagulada y su sabor es ligeramente
ácido es que le falta reposar un poco más.
Se vuelve a tapar bien y se deja reposar un par de horas
más
-
Cuando el yogur está listo desprende un suave
aroma láctico típico del yogurt. Entonces
se pone en el frigorífico y listo
Una vez en el frigorífico el yogurt dura aproximadamente
una semana pero poca gente puede resistirse a la tentación
durante tanto tiempo.