Etimológicamente
la palabra dieta significa "régimen de vida".
La dieta se considera equilibrada si aporta los nutrientes
y energía en cantidades tales que permiten mantener
las funciones del organismo en un contexto de salud
física y mental.
Esta dieta
equilibrada es particular de cada individuo y se adapta a su sexo,
edad y situación de salud. No obstante, existen diversos
factores (geográficos, sociales, económicos, patológicos,
etc.) que influyen en el equilibrio de la dieta.