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¿Quién dijo que comer vitaminas no era
divertido? La ensalada, aderezada con fantasía,
cumple con las necesidades nutricionales.
Templada o fría,
dulce o salada así es nuestra ensalada. Cumple
al pie de la letra con nuestras necesidades nutricionales
sin ocasionarnos perder mucho tiempo en su preparación.
Las ensaladas ofrecen una deliciosa y fácil
manera de aportar más frutas verduras, pescados,
carnes, cereales y legumbres que completan nuestro
menú.
La lechuga, representa
a la ensalada por antonomasia, contiene mucho caroteno,
vitamina C, y una cantidad de grasa, sodio y calorías
que hará feliz a los que el peso les preocupa,
además desempeña un papel importantísimo
en la prevención del cáncer. Puede sustituir
o acompañar a la lechuga , los berros, las
espinacas, el roble, la escarola, toda una amplia
variedad rica en vitaminas.
Pero la ensalada no
tiene porque pintarse únicamente en tonos verdes.
También puede tener como base otros ingredientes
que completan nuestra dieta, como el arroz que es
bueno para controlar la tensión arterial alta,
y que posee cinco proteínas por cada taza.
Se la puede acompañar con puerros que enriquecen
el plato, zanahorias que contiene un importante nivel
de caroteno, pollo que es el símbolo de la
salud por su hierro, proteínas, niacina y cinc,
tomate que es rico en vitaminas A y C. Todos ellos,
hacen de la ensalada un alimento completo y nutritivo.
En cuanto a la pasta,
también goza de un importante papel, además
de ser fácil de cocinar, tiene la cantidad
de minerales que se requiere en nuestra dieta diaria.
Junto a ella, cualquier ingrediente puede lucirse,
por ejemplo una nutritiva salsa de carne y tomate,
aderezado con un rico sofrito de verduras, y con el
imprescindible chorrito del saludable vino que previene
enfermedades cardiovasculares.
Las legumbres, concretamente
los garbanzos, que previenen el colesterol, son parte
importante de la ensalada, acompañada de unos
colorados pimientos que contienen altos honores nutritivos
y un sabroso bonito que mima a nuestro corazón,
tendremos un completo primer plato.
Sin olvidarnos del
versátil papel de las salsas, agridulces, saladas,
ácidas, tropicales, orientales, dan un toque
de identidad que encierra infinidad de variedad de
vitaminas .El queso o la nata, entre otros ingredientes,
la condimentan con su rico sabor y con su calcio que
previene la osteoporosis.
Un toque fresco recibe la ensalada de mano de las
frutas. Variados ingredientes llenan la fuente de
las virtudes nutricionales que con un toque exótico,
las pasas, los mangos, la piña ... llenan de
sabor los platos más imaginativos.
Existen tantas ensaladas
posibles como fantasía cabe en una receta.
Combinación de aromas, ingredientes, texturas
y colores cumplen con nuestras exigencias nutricionales
de una manera creativa
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