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Muchas dietas de adelgazamiento se echan a perder
por culpa de los arrebatos de hambre que se presentan
entre horas y que se sacian con alimentos demasiado
calóricos.
También es frecuente
que una persona empiece a ganar peso por culpa de
picar entre horas, tomar algo en el bar, hacer el
aperitivo o simplemente beber varios cafés
con su correspondiente dosis de azúcar.
La cervecita, las patatas,
el pincho de tortilla, los refrescos, los cortaditos,
la copa, el montadito...
Todo ello supone un
aporte extra de calorías que, con el tiempo
y sin apenas darnos cuenta, fulminan nuestra silueta.
La grasa se va instalando poco a poco, gramo a gramo,
y al cabo de unos meses nos percatamos de que tenemos
un “rollito primavera” en la tripa.
Eso no significa que
debamos pasar hambre ni dejar de comer entre horas.
Todo lo contrario; es bueno para nuestro organismo,
para activar nuestro metabolismo, tomar algo a media
mañana e incluso hacer una merienda frugal,
pero sin pasarse y a base de cosas saludables.
Los tentempiés
deben ser lo suficientemente ligeros para evitar aportes
calóricos excesivos que nos hagan ganar peso.
Cualquier bebida alcohólica dispara las calorías.
En consecuencia, hay que evitar el alcohol. Sustituir
el azúcar por sacarina es otra medida a tener
en cuenta para restar calorías.
Cuales
son mis Opciones
Te damos unas cuantas
opciones de tentempiés ligeros para media mañana
o para la merienda que te permiten matar el gusanillo
sin temor a que tu silueta se resienta:
Un
kiwi con una infusión o té
con sacarina: si estás en el trabajo puedes
traerte el kiwi de tu casa o aprovechar para estirar
las piernas y comprarlo en una frutería o centro
comercial cercano. Debes tomar el kiwi partido por
la mitad y coger la pulpa con una cucharilla. Aporta
vitamina C y es diurético.
Berberechos
o almejas con un refresco light: una tapa
de berberechos o almejas al natural sin aceite apenas
te aportan calorías y suponen una magnifica
fuente de hierro. Si tiendes a la anemia o tienes
las menstruaciones muy fuertes no dudes en tomar este
tentempié. Las navajas y los mejillones son
igualmente válidos.
Una
cerveza sin alcohol: si eres amante de las
cervezas, tómala sin alcohol, te privarás
de una buena dosis de calorías vacías
y, sin embargo, aprovecharás las vitaminas
y el ácido fólico que te aporta la cerveza
y que son muy beneficiosos para tu organismo.
Una
zanahoria a mordiscos con una infusión: muy
práctico de tomar y sin ensuciarte las manos.
Cógela de casa o cómprala en una frutería
cercana. Te aporta sustancias antioxidantes, betacarotenos
que protegen tu piel y ayudan a broncearla. Su fibra
te sacia y combate el estreñimiento.
Un
yogur desnatado: sus bacterias vivas (lactobacilus)
protegen tu flora intestinal y aumentan tus defensas.
Es rico en vitamina B y, además, supone una
magnífica fuente de calcio para tus huesos.
Un yogur desnatado supone sólo 35 calorías.
Si
tienes una comida de trabajo:
- come despacio y
masticando bien los alimentos
- evita los sandwiches,
pizzas y hamburguesas
- toma ensaladas
y alíñalas con aceite de oliva
- toma caldos y consomés
en invierno
- evita los refrescos
y las bebidas azucaradas
- come pan con moderación
y restringe las patatas fritas
- elige alimentos
a la plancha y de postre, fruta
La falta de tiempo
o ganas también hace que muchas veces, aunque
comamos en casa, recurramos a comidas congeladas o
precocinadas. Si no hay más remedio, al menos
combínalas con frutas y verduras frescas. Entre
este tipo de alimentos los mejores son las verduras
congeladas y las legumbres precocidas, que conservan
sus propiedades. Trata de evitar las pizzas, hamburguesas,
rollitos de primavera, platos congelados o de sobre,
sobre todo para los niños, a quienes debes
inculcar unos buenos hábitos alimenticios.
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