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Susana
Aríngoli
Instructora en Salud, Alimentación y Actividad
Física
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| Las
necesidades energéticas se definen como la cantidad
de energía necesaria para mantener la salud,
el crecimiento y un nivel apropiado de actividad física. |
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El
gasto energético está compuesto por varios componentes:
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Tasa Metabólica Basal (TMB)
-
Efecto Térmico de los Alimentos (ETA)
-
Termorregulación
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Actividad Física
Metabolismo basal:
El
concepto de metabolismo basal engloba a aquel gasto energético
destinado al mantenimiento de las funciones vitales como puede
ser la actividad cardiorrespiratoria, la excreción, el
mantenimiento de la temperatura corporal, y el mantenimiento del
tono muscular.
Acción termogénica de los alimentos:
Se denomina al consumo energético empleado en la digestión,
absorción, distribución, excreción y almacenamiento
de los nutrientes. En una dieta mixta, la termogénesis
inducida por los alimentos no es superior al 10% del gasto energético
total, siendo las proteínas las que conllevan la mayor
parte del consumo.
Termorregulación:
Los mamíferos regulan su temperatura corporal entre límites
estrechos. Este proceso es llamado termorregulación. Sin
embargo, parece ser que la temperatura ambiental tiene poca influencia
sobre el gasto energético.
Actividad
física:
Se suele clasificar en función de la actividad cardiaca
o respiratoria y a través del consumo de oxígeno,
esto hace diferir el gasto energético de acuerdo a los
niveles de actividad física del individuo. (Sedentario,
leve, moderada, intensa)
Equilibrio
Energético: La clave para ganar o perder peso
Nuestro cuerpo
absorbe y utiliza la energía contenida en los alimentos
que ingerimos para mantener las distintas funciones internas y
las actividades diarias.
Para mantenernos
en un peso saludable, debemos conocer el valor calórico
total que necesita nuestro organismo en función de la talla,
el peso, sexo y la actividad diaria, luego tenemos que proporcionarle
la cantidad adecuada de raciones de cada uno de los nutrientes
esenciales para no cometer excesos y obtener una alimentación
equilibrada.
La actividad física es la variable más importante
que modifica nuestro peso.
Si somos sedentarios o nos mantenemos en reposo absoluto el gasto
energético será menor, que cuando nos mantenemos
en movimiento, y realizamos una rutina regular de ejercicios físicos.
Aumentamos
de peso cuando comemos alimentos en demasía acumulando
más energía de la que nuestro cuerpo precisa.
El proceso
metabólico del exceso de nutrientes da como resultado la
creación de grasa corporal. Nues-tro organismo tiene infinita
capacidad para almacenar grasa alojándola donde la genética
de cada uno ordena, quedando luego fielmente reflejada en nuestro
físico y en el peso corporal.
Mantenemos
nuestro peso cuando se produce el equilibrio entre los alimentos
que ingerimos y la energía que utilizamos para mantener
la tasa metabólica basal y realizar las actividades diarias
Disminuimos
de peso cuando el aporte nutritivo es menor a los requerimientos
energéticos de nues-tro cuerpo obligándolo a utilizar
los depósitos grasos para obtener el combustible necesario
para mantener todas las funciones.
La cantidad de energía contenida en la comida que ingerimos
y la cantidad de energía usada por nues-tro cuerpo se expresan
en calorías. La energía de los alimentos se cuenta
en kilocalorías, que es una unidad con la que se evalúa
la energía que liberan los diferentes alimentos y se la
define como la cantidad de calor que eleva en 1°C la temperatura
de 1 gramo de agua. En el caso del cuerpo humano, gran consumidor
de energía, se utilizan valores grandes y por eso, se aplican
Kilocalorías (muchas veces mal llamadas calorías)
Los alimentos varían en su contenido calórico, Los
carbohidratos, las grasas, las proteínas y el alcohol contienen
calorías. El agua, las fibras, las vitaminas, y los minerales
no contienen.
La
cantidad de energía que aporta cada uno de estos nutrientes
al cuerpo es de:
- Hidratos
de Carbono 4 cal. por gramo
- Proteínas
4 cal. por gramo
- Grasas
9 cal. por gramo
- Alcohol
7 cal. por gramo
Analizando
tres situaciones
Analizaremos
el caso de Juan, María y Pedro; tres situaciones diferentes,
que reflejan actitudes y resultados diferentes.
Juan, durante
el año tiene un trabajo muy activo y estresante es por
ello que en las vacaciones su principal objetivo es descansar,
nada de actividad, solo descanso físico, y mental. Recostado
en su reposera pasa varias horas por día meditando y disfrutando
de la naturaleza.
Su alimentación
no ha variado mucho con respecto al resto del año, es decir
que su sistema digestivo y por consiguiente los demás sistemas
de su organismo no se han tomado vacaciones, siguen trabajando
igual o tal vez más que durante el período laboral
de Juan ya que en vacaciones las tentaciones son mayores, las
comidas principales son más abundantes, los postres, los
tragos con amigos, etc. Todas estas situaciones llevan a Juan
a consumir un exceso de calorías, (alrededor de 3.000 por
día) pero su gasto calórico ha disminuido por su
vida sedentaria (2.000 calorías por día), es decir
que hay un sobrante de nutrientes importante que su organismo
almacena como grasa.
Si Juan aplicó esta conducta alimentaria durante todos
los días de sus vacaciones el aumento de peso será
notable.
María,
en su primer día de vacaciones realizó distintas
actividades, media hora de bicicleta, otro tiem-po similar lo
ocupo en natación y junto a un grupo de amigas salio a
caminar a orillas del mar, todos estos movimientos los realizó
a lo largo del día, evitando sobre exigir su físico.
Mantuvo esta rutina a lo largo de sus vacaciones y no descuidó
su alimentación, fue moderada, y ordenada realizando las
in-gestas diarias recomendada en cantidades adecuadas. Debido
a su conducta pudo manejar algunas tentaciones y equilibrar el
balance energético.
En
consecuencia María logro mantener su peso.
Pedro, ha
comenzado ha cambiar sus hábitos alimentarios para bajar
de peso ya que aún no ha salido de vacaciones y quiere
lucir mejor.
Guiado por un profesional en alimentación ha logrado, en
principio, entender que debe consumir menos calorías e
incrementar su actividad física.
Para bajar de peso, el aporte energético tiene que ser
menor al que su organismo gasta a diario para obligar a este a
que recurra a gastar la reserva que tiene acumulada como grasa
y la que justamente hace que Pedro tenga sobrepeso.
Para lograrlo
en forma saludable tuvo que hacer algunos cambios, en especial
su actitud ante la comida, en principio tomarse el tiempo necesario
para incorporar como mínimo las cuatro ingesta diarias,
consumir más frutas y verduras, también algo de
lácteos y elegir las comidas con menos contenido de grasa
en su composición y en su preparación, estos importantes
cambio alimentarios más la incorporación de algunas
de las actividades recomendadas (bicicleta, natación, caminatas
etc.) han logrado que Pedro además de bajar algunos kilos
haya mejorado notablemente su estado general.
Hay tablas
orientativas para conocer el gasto metabólico basal y la
variación del mismo según las acti-vidades que realicemos,
pero hay que tener en cuenta que cada persona hace un uso diferente
de los nutrientes que ingiere, con mayor aprovechamiento en unos
casos y menor en otros.
Es apropiado
la visita a un profesional de la salud si se quiere conocer aproximadamente
los valores energético que precisa nuestro organismo y
así poder acotar el margen de errores que cometemos en
nuestra alimentación, ya sea por abundancia o por disminución
de nutrientes.
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