Y
además, hacen posible la oferta de una gran variedad
de alimentos convenientes sin tener que estar comprándolos
a diario.
Los aditivos alimentarios siguen siendo el tema que más
se desconoce dentro de la alimentación y que preocupa
más a los consumidores.
Aunque se asocian a los tiempos modernos, los aditivos alimentarios
llevan siglos utilizándose. Se emplean desde que el
hombre aprendió a conservar los alimentos de la cosecha
para el año siguiente y a conservar la carne y el pescado
con técnicas de salazón y ahumado. Los egipcios
utilizaban colorantes y aromas para realzar el atractivo de
algunos alimentos, y los romanos empleaban salmuera (nitrato
potásico), especias y colorantes para conservar y mejorar
la apariencia de los alimentos. Los cocineros han utilizado
a menudo levadura en tolvo, que hace crecer ciertos alimentos,
espesantes para salsas y colorantes, como la cochinilla, para
transformar materias primas de buena calidad en alimentos
seguros, saludables y apetecibles. En general, los propósitos
de la cocina casera tradicional y de la industria alimentaria,
que emplea métodos de elaboración para preparar
y conservar los alimentos, son los mismos.
Gracias
al desarrollo de la ciencia y la tecnología de la alimentación
en los últimos 50 años, se han descubierto varias
sustancias nuevas que pueden cumplir funciones beneficiosas
en los alimentos, y estas sustancias, denominadas aditivos alimentarios,
están hoy al alcance de todos. Entre ellas, destacan
los emulsionantes de la margarina, los edulcorantes de los productos
bajos en calorías, y una gran variedad de conservantes
y antioxidantes que ralentizan la degradación y enranciamiento
de los productos, pero mantienen su sabor.
P.
¿Qué es lo que hace que el pan no se llene de
moho y que los aderezos para ensalada no se separen?
P.
¿Qué ayuda a que las mezclas pasteleras suban
durante el horneado y hace que las carnes saladas puedan comerse
con seguridad?
P.
¿Qué es lo que mejora el valor nutricional de
las galletas dulces y las pastas, y otorga al pan de jengibre
ese sabor tan particular?
P.
¿Qué es lo que otorga a la margarina su agradable
coloración amarilla y evita que la sal se humedezca?
P.
¿Qué es lo que permite que muchos alimentos estén
disponibles durante todo el año, en grandes cantidades
y de la mejor calidad?
A.
Los aditivos alimenticios
Pese
a que en la actualidad, la sal, el polvo para hornear, la vainilla
y la levadura se usan en los alimentos, muchas personas piensan
que los aditivos son únicamente compuestos químicos
complejos. Todos los aditivos alimenticios están regulados
cuidadosamente por las autoridades federales y por numerosas
organizaciones internacionales que se ocupan de asegurar que
los alimentos sean seguros para consumir y que estén
adecuadamente etiquetados. El propósito de este folleto
es ofrecer información útil sobre los aditivos
alimenticios, por qué se usan y de qué manera
se regula su uso seguro en el abastecimiento de alimentos.
¿Por
qué se usan los aditivos en los alimentos?
Los
aditivos desempeñan una variedad de funciones útiles
en los alimentos, las que, por lo general, damos por sentado.
Debido a que ya no quedan muchas personas que vivan en granjas,
los aditivos ayudan a mantener saludables y apetecibles a muchos
de los alimentos que llegan a los mercados después de
haber recorrido miles de kilómetros. Además, los
aditivos también mejoran el valor nutricional de ciertos
alimentos y pueden transformarlos en más apetitosos ya
que mejoran su sabor, textura, consistencia o color.
Se
podrían eliminar algunos aditivos si estuviéramos
dispuestos a cultivar nuestros propios alimentos, cosecharlos
y molerlos, destinar muchas horas a cocinarlos y envasarlos,
o a aceptar un aumento en los riesgos de la descomposición
alimenticia. En la actualidad, muchas personas confían
en los beneficios tecnológicos, estéticos y convenientes
que los aditivos proporcionan a los alimentos. Los aditivos
se usan en los alimentos por cinco razones principales:
Para
mantener la consistencia del producto.
Los emulsificantes otorgan a los productos una textura consistente
y evitan que se separen. Los estabilizantes y espesantes otorgan
una textura suave uniforme. Los agentes anticoagulantes ayudan
a que las sustancias como la sal fluyan sin apelmazarse.
Para mejorar o mantener los valores nutricionales.
Muchos alimentos comunes como la leche, la harina, los cereales
y la margarina tienen incorporados vitaminas y minerales para
compensar aquéllos que probablemente falten en la dieta
de una persona o que se pierden durante el proceso de cocción.
Esta fortificación y enriquecimiento ayudó a reducir
la desnutrición en la población de los Estados
Unidos. Todos los productos que contienen nutrientes adicionados
deben haber sido etiquetados apropiadamente.
Para mantener un sabor agradable y un alimento saludable.
Los conservantes retardan la descomposición de los productos
que es causada por el moho, el aire, las bacterias, los hongos
o la levadura. La contaminación bacteriana puede provocar
intoxicaciones y otras enfermedades, algunas tan peligrosas
como el botulismo. Los antioxidantes son conservantes que evitan
que las grasas y los aceites de los alimentos horneados se pongan
rancios o adquieran un mal sabor. También evitan que
las frutas frescas recién cortadas, como las manzanas,
se pongan marrones cuando entran en contacto con el aire.
Para facilitar la fermentación o controlar la acidez/alcalinidad.
Los agentes de fermentación que liberan ácidos
cuando son expuestos al calor reaccionan con el polvo de hornear
y facilitan la elevación de pasteles, galletas y otros
alimentos durante el proceso de horneado. Otros aditivos ayudan
a modificar la acidez y alcalinidad de los alimentos para que
tengan buen sabor, gusto y color.
Para mejorar el sabor o lograr el color deseado.
Muchas especias y condimentos naturales o sintéticos
mejoran el sabor de los alimentos. De la misma manera, los colorantes
mejoran la apariencia de los alimentos para cumplir con las
expectativas de los consumidores.
Algunos ejemplos de las sustancias que cumplen cada una de estas
funciones pueden verse en la tabla "Usos comunes de los
aditivos".
Muchas
de las sustancias que se adicionan a los alimentos pueden resultarnos
extrañas tal como aparecen en la etiqueta de ingredientes,
pero, en realidad, se trata de elementos familiares. Por ejemplo,
el ácido ascórbico es otro nombre para la vitamina
C, el alfatocoferol es otro nombre para la vitamina E, y el
betacaroteno es una fuente de vitamina A. Pese a que no existen
sinónimos sencillos para todos los aditivos, vale la
pena recordar que todos los alimentos están compuestos
por químicos. El carbono, el hidrógeno y otros
elementos químicos constituyen los bloques básicos
de todo lo que tiene vida.
¿Cómo
se regulan los aditivos?
Los
aditivos no son siempre productos derivados exclusivamente de
la tecnología del siglo XX o del know-how moderno. Nuestros
antepasados utilizaban la sal para preservar carnes y pescado;
agregaban hierbas y especias para mejorar el sabor de los alimentos;
conservaban las frutas con azúcar; y encurtían
verduras con vinagre, como por ejemplo, los pepinos.
Sin
embargo, con el transcurso de los años se logró
aumentar la eficiencia y garantizar la seguridad de todos los
aditivos. Hoy en día, los aditivos que se incorporan
a los alimentos están regulados mucho más estrictamente.
La base de la legislación moderna es la Ley Federal de
Alimentos, Drogas y Cosméticos (FD&C) de 1938 que
otorga a la Administración de Alimentos y Fármacos
(FDA) la autoridad legal sobre los alimentos, sus ingredientes
y define los requisitos que se deben cumplir en las etiquetas.
La
Enmienda de Aditivos Alimenticios de la ley FDCA, que se aprobó
en 1958, exige el consentimiento de la FDA para utilizar e incluir
un aditivo en cualquier alimento. También requiere que
el fabricante compruebe la seguridad del aditivo para el uso
que se le dará.
La
enmienda sobre los aditivos alimenticios eximió a dos
grupos de sustancias del proceso de regulación que se
aplica a los aditivos. Todas las sustancias que tanto la FDA
como del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA)
haya considerado seguras para su uso en un alimento específico
antes de la enmienda de 1958, se designaron como sustancias
ya aprobadas. Por ejemplo, el nitrito de sodio y el nitrito
de potasio que se utiliza para conservar carnes frias.
Una
segunda categoría de sustancias excluidas del proceso
de regulación de los aditivos son aquéllas generalmente
reconocidas como seguras o GRAS. Las sustancias GRAS son aquellas
cuyo uso ha sido reconocido como seguro por los expertos, sobre
la base de amplios antecedentes que existen sobre su uso en
alimentos antes de 1958 o bien sobre la base de la evidencia
científica ya publicada. La sal, el azúcar, las
especies, las vitaminas y el glutamato monosódico son
sustancias GRAS, pero existen muchos cientos más. Los
fabricantes también pueden solicitar a la FDA que revise
el uso de una sustancia para determinar si puede considerarse
GRAS.
Desde
1958, la FDA y el Departamento de Agricultura de los Estados
Unidos han continuado monitoreando todas las sustancias aprobadas
previamente y las sustancias GRAS a la luz de la nueva información
científica. Si surge nueva evidencia que sugiere que
una sustancia GRAS o previamente aprobada, pudiera no ser segura,
las autoridades federales tienen la facultad de prohibir su
uso o de exigir la realización de más estudios
para determinar su seguridad.
En
1960, el Congreso aprobó una ley similar que se aplica
a los colorantes. La enmienda sobre aditivos colorantes exige
que los colorantes que se utilicen en los alimentos, medicamentos,
cosméticos y ciertos dispositivos médicos hayan
sido aceptados por la FDA antes de su comercialización.
Contrariamente
a lo que sucedió con los aditivos alimenticios, los colorantes
que se utilizaban antes de la legislación debieron aprobar
nuevos exámenes para confirmar su seguridad, y una vez
así fueron aceptados. De los 200 aditivos colorantes
listados originalmente, 90 fueron confirmados como seguros y
el resto fueron eliminados o retirados por las industrias.
Tanto
la Enmienda de Aditivos Alimenticios como la Enmienda de Aditivos
Colorantes incluyen una disposición que prohíbe
la aprobación de un aditivo si se descubre que causa
cáncer tanto en los seres humanos o en los animales.
Esta Cláusula suele denominarse la Cláusula Delaney,
bautizada en honor a su promotor en el Congreso, James Delaney
(D-NY).
Las
normas conocidas con el nombre de Buenas Prácticas de
Fabricación (Good Manufacturing Practices (GMP)) limitan
las cantidades de aditivos y colorantes que se permite incorporar
a los alimentos. Los fabricantes sólo utilizan la cantidad
de aditivo que resulte necesaria para lograr el efecto deseado.
¿Cómo
se aprueban los aditivos?
Para
poder comercializar un nuevo aditivo alimenticio o colorante,
el fabricante deberá presentar una solicitud ante la
FDA. Anualmente, la FDA recibe unos 100 pedidos de aprobación
de nuevos aditivos y colorantes. La mayoría de estas
solicitudes son para aditivos indirectos tales como materiales
de empaque.
Un
pedido de autorización de aditivo alimenticio o colorante
debe proporcionar pruebas convincentes de que el aditivo funciona
como se espera y es seguro para el consumo humano. A menudo
es necesario realizar estudios en animales de laboratorio usando
grandes dosis de aditivos durante períodos prolongados
para demostrar que la sustancia no causará efectos dañinos
si se utiliza a los niveles esperados de consumo humano. También
se pueden enviar a la FDA estudios que analicen el efecto de
los aditivos en los seres humanos.
Para
decidir si un aditivo debe aprobarse o no, la agencia toma en
cuenta la composición y las propiedades de la sustancia,
la cantidad que se consumirá, sus efectos probables en
el largo plazo y otros varios factores de seguridad. Jamás
se puede llegar a probar que una sustancia es absolutamente
segura. Por lo tanto, la FDA debe determinar si el aditivo es
seguro en las condiciones de uso propuestas, sobre la base del
mejor conocimiento científico disponible.
Si
el aditivo es aprobado, la FDA emite normas que establecen,
por ejemplo, los tipos de alimentos en los que se puede usar
el aditivo, la cantidad máxima en que se lo puede utilizar,
y la forma en que se debe identificar en la etiqueta de los
alimentos. Los aditivos propuestos para ser usados en productos
de carnes y aves también deben obtener una autorización
específica de la USDA. Luego, los funcionarios federales
monitorean cuidadosamente el alcance del consumo que puede llegar
a tener el nuevo aditivo y los resultados de las nuevas investigaciones
realizadas sobre el tema de su seguridad, para garantizar que
su uso continúe ubicándose dentro de los límites
seguros.
Además,
la FDA pone en práctica el Sistema de Control de las
Reacciones Adversas (ARMS) que es una verificación de
seguridad constante de todos los aditivos. El sistema controla
e investiga todos los reclamos presentados por damnificados
o sus médicos y que se considera pueden estar relacionadas
con un alimento, aditivo, colorante, suplemento vitamínico
o mineral específico. La base de datos computarizada
de ARMS ayuda a los funcionarios de la FDA a decidir si las
reacciones adversas informadas representan un riesgo para la
salud pública asociado al alimento, de manera que se
puedan llevar a cabo las acciones necesarias.
Información
adicional sobre los aditivos
P.
¿Cuál es la diferencia entre aditivos 'naturales'
y 'artificiales'?
R.
Algunos aditivos se elaboran a partir de fuentes naturales como
la soja y el maíz, que proporciona la lecitina para mantener
la consistencia del producto, o bien la remolacha, cuyo polvo
se utiliza como colorante alimenticio. Hay otros aditivos que
no se hallan en la naturaleza y deben ser fabricados por el
hombre. Los aditivos artificiales pueden ser producidos de forma
más económica, con gran pureza y calidad más
consistente que algunos de sus contrapartidas naturales. La
seguridad de los aditivos no depende del hecho de que sean naturales
o artificiales.
P.
¿Es un aditivo natural más seguro porque no contiene
productos químicos?
R.
No. Todos los alimentos, sean de su propia huerta o de los anaqueles
del supermercado, están compuestos por productos químicos.
Por ejemplo, la vitamina C o ácido ascórbico que
se encuentra en una naranja es idéntica a la que se produce
en el laboratorio. Estos elementos se combinan de diferentes
maneras y producen los almidones, las proteínas, las
grasas, el agua y las vitaminas que contienen los alimentos.
P.
¿Son seguros los sulfitos?
R.
Algunas veces se utilizan sulfitos para conservar el color de
los alimentos, como por ejemplo, de las frutas y verduras secas,
y para inhibir el crecimiento de microorganismos en alimentos
fermentados, como por ejemplo el vino. En ocasiones se usan
también en productos horneados, condimentos, botanas,
etc. Los sulfitos son seguros para la mayoría de las
personas. Sin embargo, existe un pequeño segmento de
la población que desarrolla una reacción alérgica,
que puede ser fatal, instantáneamente después
de exponerse a este tipo de conservantes. Los sulfitos son capaces
de producir ataques de asma severos en las personas asmáticas
y sensibles a los sulfitos. Es por ese motivo que en 1986 la
Food and Drug Administration (FDA) prohibió el uso de
sulfitos en las frutas y verduras frescas (excepto en las papas)
que se venden o sirven crudas a los consumidores. Las etiquetas
de los productos deben consignar si se ha incluido o no sulfito
en la el proceso de elaboración de todos los alimentos
empacados y procesados.
P.
¿Qué son los eritorbatos?
R.
Los eritorbatos son ingredientes alimenticios que inhiben el
cambio de sabor y color en los alimentos expuestos al aire,
como por ejemplo, las manzanas. Elaborados a partir del azúcar,
los eritorbatos tienen una estructura química similar
a la de la vitamina C. Hay dos formas de eritorbatos, el ácido
eritórbico y el eritorbato de sodio que se usan en perros
calientes, en carnes frías, en carnes curadas y saladas,
en el cerdo crudo, en las aves, en las bananas congeladas, manzanas
deshidratadas y otros alimentos. Los eritorbatos han sido clasificados
por la FDA como sustancias GRAS y se han estado utilizando por
más de 30 años. La etiqueta del alimento indicará
si incluye eritorbatos en su composición.
P.
¿Causa el FDyC Amarillo No. 5 reacciones adversas?
R.
El FDyC Amarillo No. 5 o tartrazina, se usa para dar color a
las bebidas, a los polvos para preparar postres, dulces, helados,
masas para tartas y otros alimentos. Este aditivo colorante
puede causar urticaria en 1 de cada 10.000 personas. La ley
establece que cada vez que se agrega color a algún alimento,
deberá mencionarse en la etiqueta. De esta forma, esa
pequeña cantidad de personas que pueden ser sensibles
al FDyC No. 5 pueden evitarlo.
P.
¿Causa el edulcorante de bajas calorías aspartamo
reacciones adversas?
R.
En estudios clínicos cuidadosamente controlados, el aspartamo
no ha demostrado ser la causa de reacciones alérgicas
ni en adultos ni en niños. Además, los reclamos
de los consumidores sobre las posibles reacciones alérgicas
han sido monitoreados durante más de 10 años por
la FDA. Los expertos en seguridad alimenticia han llegado a
la conclusión de que no existe evidencia convincente
de que exista una relación causa-efecto entre el aspartamo
y las sensibilidades informadas. La etiqueta del alimento indicará
si incluye aspartamo en su composición. Las personas
que tengan dudas sobre las posibles reacciones adversas al aspartamo
o a otras sustancias deberían ponerse en contacto con
sus médicos.
P.
¿Pueden los aditivos alimenticios causar hiperactividad
infantil?
R.
No. Pese a que esta teoría se popularizó en la
década del 70, se han llevado a cabo estudios controlados
que no obtuvieron evidencias suficientes para probar que los
aditivos o colorantes causen hiperactividad o problemas de aprendizaje
en los niños. En 1982, el Panel de Desarrollo de los
Institutos Nacionales de Salud (NIH) llegó a la conclusión
de que no existía evidencia científica que probara
que los aditivos o colorantes causaran hiperactividad. Sin embargo,
en algunos niños que padecen el trastorno por déficit
de atención con hiperactividad (ADHD) y que son alérgicos
a algún alimento, la modificación dietaria ha
producido mejoras en su comportamiento.
P.
¿Por qué en ocasiones se modifican las decisiones
sobre la seguridad de los ingredientes alimenticios?
R.
Debido a que no se puede probar la seguridad absoluta de cualquier
sustancia, las decisiones sobre la seguridad de los ingredientes
alimenticios se efectúan sobre la base de la mejor evidencia
científica disponible. El conocimiento científico
está en constante evolución. Por consiguiente,
los funcionarios federales a menudo revisan las decisiones anteriores
para garantizar que la evaluación de seguridad de una
sustancia alimenticia continúe actualizada. Cualquier
cambio que se efectúe en las autorizaciones debería
reconocerse como una garantía que se está aplicando
el conocimiento científico más reciente y mejor
para resaltar la seguridad del abastecimiento de alimentos.
P.
¿Cuáles son algunos de los aditivos alimenticios
que se pueden llegar a usar en el futuro?
R.
Por ejemplo, la FDA está evaluando cuidadosamente peticiones
para usar ingredientes que podrían reemplazar al azúcar
o grasa en los alimentos. En 1990, la FDA confirmó el
estado GRAS de Simplesse®, un sustituto de la grasa hecho
a base de proteína de leche o clara de huevo, para su
uso en postres congelados.
La
agencia también está evaluando una petición
para un aditivo alimenticio llamado olestra, que podría
llegar a reemplazar parcialmente a la grasa.
P.
¿Qué función cumple la tecnología
moderna en la producción de aditivos alimenticios?
R.
Se están investigando muchas técnicas nuevas que
permitirán que se produzcan aditivos aplicando métodos
que antes no eran posibles. La biotecnología, por ejemplo,
utiliza organismos simples para producir aditivos que son iguales
que los componentes alimenticios que se encuentran en la naturaleza.
En 1990, la FDA aprobó la primera enzima elaborada biogenéticamente,
la renina, que anteriormente se extraía de los estómagos
de las cabras y que se usaba en la producción quesera.
¿Qué
es un aditivo alimenticio?
En
su sentido más amplio, un aditivo alimenticio es cualquier
sustancia que se agregue a los alimentos. Legalmente, el término
hace referencia a “cualquier sustancia cuyo propósito
resulte o pueda llegar a resultar—directa o indirectamente—un
componente o agente que afecte las características de
cualquier alimento”. Esta definición incluye a
cualquier sustancia que se utilice en la producción,
procesamiento, tratamiento, empaque, transporte o almacenamiento
de los alimentos.
Si
se agrega una sustancia a un alimento por un motivo específico,
el aditivo agregado se conoce como aditivo directo. Por ejemplo,
el edulcorante de bajas calorías aspartamo, que se usa
en bebidas, postres, yogur, gomas de mascas y otros alimentos,
se considera un aditivo directo. Muchos aditivos directos están
correctamente identificados en la etiqueta de ingredientes de
los alimentos.
Los
aditivos alimenticios indirectos son los que se incorporan al
alimento en pequeñísimas cantidades como consecuencia
del empaque, del almacenamiento o de la manipulación.
Por ejemplo, pequeñísimas cantidades de sustancias
de empaque pueden meterse dentro de los alimentos durante el
almacenamiento de los mismos. Los fabricantes de empaques para
alimentos deben probar a la Administración de Alimentos
y Fármacos de los Estados Unidos que todos los materiales
que entran en contacto con los alimentos son seguros, antes
de que se les autorice su uso.
¿Qué
es un aditivo colorante?
Un
aditivo de color es cualquier colorante, pigmento o sustancia
que puede impartir color cuando se adiciona o aplica a un alimento,
fármaco o cosmético, o bien, al cuerpo humano.
Los aditivos colorantes pueden utilizarse en los alimentos,
fármacos, cosméticos y ciertos dispositivos médicos
como los lentes de contacto.
Los
aditivos colorantes se usan en los alimentos por muchas razones,
incluso para compensar la pérdida de color debida al
almacenamiento o procesamiento de alimentos y para corregir
las variaciones naturales de los colores de los alimentos.
Los
colores que se permite usar en los alimentos se clasifican ya
sea como certificados o exentos de certificación. Los
colores certificados son los artificiales, y cada lote debe
ser comprobado por el fabricante y la FDA para asegurar que
cumplen con las estrictas especificaciones de pureza. Existen
nueve colores certificados aprobados para su uso en los Estados
Unidos. Un ejemplo es el FDyC Amarillo No. 6 que se usa en los
cereales, los productos de panadería, botanas, etc.
La
Ley de Etiquetado y Educación sobre la Nutrición
de 1990 exige que cualquier color certificado que se agregue
a los alimentos, deberá incluirse en la declaración
de ingredientes por su nombre usual o común.
Los
aditivos colorantes que están exentos de certificación
incluyen a los pigmentos derivados de fuentes naturales como
por ejemplo los vegetales, minerales o animales. Por ejemplo,
el color caramelo se produce comercialmente calentando azúcar
y otros carbohidratos bajo condiciones estrictamente controladas
y para su uso en salsas, bebidas carbonatadas, productos de
panadería, etc. Los colores exentos de certificación
también deben satisfacer ciertos criterios legales específicos
y tener un extremado grado de pureza.
Usos
comunes de los aditivos
Impartir
/ mantener la consistencia deseada: Alginatos, lecitina, mono-
y diglicéridos, metilcelulosa, carrageenan, glicerina,
pectina, goma guar, Aluminosilicato de sodio Alimentos en los
que se usa: productos horneados, mezclas para pasteles, aderezos
para ensaladas, cremas heladas, queso procesado, coco, sal de
mesa, chocolate
Impartir
/ mantener la consistencia deseada Alginatos, lecitina, mono-
y diglicéridos, metilcelulosa, carragenian, glicerina,
pectina, goma guar, Aluminosilicato de sodio Alimentos en los
que se usa: harina, pan, galletas, cereales para el desayuno,
pasta, margarina, leche, sal iodada, postres de gelatina
Mantener
el sabor apetitoso y la salubridad Ácido propiónico
y sus sales, ácido ascórbico, butilato hidrosianisol
(BHA), butilato hidroxitolueno (BHT), benzoatos, nitrito de
sodio, ácido cítrico, eritorbatos Alimentos en
los que se usa: pan, queso, galletas saladas, frutas congeladas
y secas, margarina, grasa vacuna, chips de papa, mezclas para
preparar pasteles, carnes
Producir
una textura liviana; controlar la acidez / alcalinidad Levadura,
bicarbonato de sodio, ácido cítrico, ácido
fumárico, ácido fosfórico, ácido
láctico, tartratos Alimentos en los que se usa: pasteles,
galletas dulces, galletas saladas, manteca, bebidas carbonatadas.
Mejorar
el sabor o impartir el color deseado Clavos de olor, jengibre,
fructosa, aspartamo, sacarina, FDyC Rojo No. 40, glutamato monosódico,
caramelo, bija, limonene, turmenica Alimentos en los que se
usa: pastel especiado, pan de jengibre, bebidas carbonatadas,
yogur, sopas, dulces, productos horneados, quesos, dulces y
jaleas, goma de mascar.
Resumen
Los
aditivos se han usado por muchos años para conservar
los alimentos, darles sabor, facilitar su mezcla, espesarlos
y colorearlos. Han jugado un papel importante a la hora de reducir
las graves deficiencias nutricionales de la población
de los Estados Unidos. Los aditivos ayudan a garantizar la disponibilidad
de alimentos saludables, apetitosos y económicos que
satisfagan las exigencias de los consumidores.
Hoy
en día, los aditivos que se incorporan a los alimentos
están regulados mucho más estrictamente. Las leyes
federales exigen que se pruebe científicamente que cada
sustancia que se agrega a los alimentos es segura en los niveles
de uso, antes de que se autorice su utilización. Todos
los aditivos se someten a revisiones de seguridad continuas
a medida que los conocimientos científicos y los métodos
de evaluación siguen progresando.
Modificadores
de sabor y textura
Ejemplos:
Emulsionantes y estabilizantes - Estos aditivos
alimentarios se emplean para mantener la consistencia de la
textura y evitar que se disgreguen los ingredientes en productos
como la margarina, las pastas para untar bajas en grasa, los
helados, los aderezos para ensaladas y la mayonesa. Hay muchas
versiones bajas en grasas o bajas en calorías de alimentos
comunes que dependen de esta tecnología. Cualquier proceso
que requiera mezclar ingredientes, que normalmente no se mezclarían,
como la grasa y el agua, requiere emulsionantes y estabilizantes
que confieran y mantengan la consistencia deseada en dichos
alimentos. Entre otros ejemplos están la lecitina, los
monoglicéridos y los diglicéridos.
Espesantes - Estas sustancias ayudan a incrementar
la viscosidad de los alimentos. Se añaden a alimentos
como los aderezos de ensaladas y los batidos de leche. Frecuentemente
se utilizan como espesantes sustancias naturales como la gelatina
o la pectina.
Edulcorantes - tanto los edulcorantes 'de carga'
como los edulcorantes 'intensos' confieren un sabor dulce a
los alimentos y se utilizan en productos bajos en calorías,
como los productos para diabéticos. Los edulcorantes
intensos como el acesulfamo K (E950), el aspartamo (E951) y
la sacarina (E954) son , respectivamente, 130-200, 200 y 300-500
veces más dulces que el azúcar - y tienen cero
calorías. La Taumatina (E957), que es una proteína
edulcorante natural que se extrae de la fruta de la planta Thaumatococcus
danielli, es 2500 veces más dulce que el azúcar
y se utiliza en cantidades muy pequeñas, por sus propiedades
aromatizantes. Los edulcorantes de carga, incluidos el sorbitol
(E420), la isomaltosa (E953) y el maltitol (E965) se pueden
incorporar en edulcorantes de mesa y en alimentos bajos en calorías,
para aportar volumen y sabor. Estas sustancias tienen un valor
calórico reducido, y aportan 2,4 kcal/gram en comparación
con las 4 kcal/gram de otros carbohidratos..
Potenciadores del sabor - Probablemente el
más conocido es el glutamato monosódico (MSG;
E621), que se emplea para realzar y potenciar el sabor de los
alimentos a los que se añade. Se utiliza principalmente
en productos salados y en una gran variedad de platos orientales.
Otros: - Además de los mencionados anteriormente,
este grupo incluye acidulzantes, correctores de la acidez (que
se usan para controlar la acidez y la alcalinidad de varios
tipos de productos alimenticios), antiaglomerantes (que se usan
para que los polvos queden sueltos), antiespumantes (que reducen
la formación de espumas, p. Ej. cuando se hierven mermeladas),
gases de envasado (que se usan en ciertos tipos de envases herméticos
para carne, pescado, marisco, verduras y ensaladas precocinadas,
que se pueden encontrar en la zona de refrigerados), etc.