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| Para
algunas mujeres los días previos a su menstruación
son verdadero tormento debido a que las molestias suelen
ser severas y, en ocasiones, incapacitantes. |
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El
consumo de algunos alimentos aminora los síntomas y, de
seguir al pie de la letra ciertas indicaciones, incluso puede
perderse peso; lo que sigue seguramente le interesa.
Se conoce como síndrome premenstrual al conjunto de síntomas
que aquejan a la mujer durante los días previos a la regla,
los cuales se deben a la respuesta anormal del organismo ante
los cambios hormonales, en concreto de estrógenos y progesterona.
De acuerdo a estudios al respecto, estas alteraciones provocan
variaciones en serotonina y triptofano (neurotransmisores, es
decir, sustancias en el cerebro que permiten la comunicación
entre las neuronas), participantes en procesos importantes, como
estado de ánimo, apetito, sueño, memoria, aprendizaje,
temperatura, comportamiento y contracciones musculares.
Sintomas
Generales
No
en todos los casos se presentan los mismos síntomas, ni
lo hacen con la misma intensidad, aunque tensión mamaria,
inflamación en abdomen e irritabilidad parecen ser síntomas
comunes en la mayoría de la mujeres. No obstante, en términos
generales puede hablarse de los siguientes signos, además
de los antes mencionados:
- Aumento
o disminución del apetito.
-
Cansancio.
-
Dificultad para concentrarse.
-
Dolor de cabeza.
-
Estreñimiento o diarrea.
-
Incremento de peso.
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Necesidad de ingerir dulces.
-
Retención de líquidos.
-
Tristeza y depresión.
-
Sueño excesivo o dificultad para dormir.
-
Acné, ya que antes del período, en algunas mujeres,
se elevan los niveles de andrógenos (hormonas), generando
estimulación de las glándulas sebáceas
de la piel.
Sin
embargo, investigaciones recientes también atribuyen la
presencia del síndrome premenstrual a los alimentos que
se consumen habitualmente, de manera que si se controla la ingesta
de éstos las molestias pueden aminorar considerablemente.
¿Dieta
y menstruación?
Aunque no puede establecerse cuál es la mayor de las molestias
generadas durante el periodo menstrual, la retención de
líquidos causa grave preocupación por ser razón
de considerables incomodidades, así como aumento de peso.
La dificultad para desechar fluidos del organismo se explica porque
durante el ciclo menstrual normal los niveles de estrógenos
y progesterona se elevan después de la ovulación
hasta el día de la menstruación; pero, la presencia
de factores como estrés puede producir que la progesterona
no alcance la cantidad requerida y que con ello se retengan líquidos.
Para
algunas mujeres, sobre todo quienes superan los 30 años
de edad, lo anterior significa ganancia de peso, de 3 a 4 kilos
en promedio, lo que también contribuye a cambios emocionales
como depresión e irritabilidad. Además, la sensación
de inflamación abdominal suele acompañarse de hinchazón
en tobillos y dedos de las manos.
Para
combatir este problema se recomienda la disminución de
sal en la alimentación, no sólo en la preparación
de los alimentos, sino también evitar el consumo de aquellos
procesados que la contienen en exceso, como sopas de preparación
rápida, alimentos enlatados y frituras, por ejemplo.
En
algunas mujeres seguir estas medidas no es solución completa
a la retención de líquidos, por lo que muchos médicos
recetan diuréticos (medicamentos que motivan la acción
de orinar).
Nuestra
intención es ayudarle a que antes y durante los días
del periodo menstrual las molestias sean menores y no la confinen
a guardar cama, de forma que a continuación le presentamos
una dieta que le ayudará notablemente a no retener líquidos;
el régimen deberá iniciarse cinco días antes
de la menstruación y seguirse durante dos días;
con ello, además de sentirse mejor, perderá por
lo menos un kilo, no lo dude.
Dieta
para disminuir dolores menstruales
Primer
día
Desayuno
1 taza de café o te de diente de león.
1 rebanada de pan integral.
1 rebanada de queso panela.
A media mañana
1
yogurt bajo en calorías con sabor a frutas.
Antes de la comida (15 ó 20 minutos antes de la comida)
1 plato de sopa de verduras sin sal.
Comida
150 gramos de pescado (salmón, trucha, mero o el que usted
elija) cocido al vapor, sin sal.
A
media tarde
1 taza de te de valeriana.
1 rebanada de pan integral con mermelada baja en calorías.
Cena
1 plato de sopa de verduras sin sal.
1 huevo duro.
1 taza de cereal integral, puede ser arroz cocido al vapor.
Segundo
día
Desayuno
1 taza de café o te de diente de león.
1 rebanada de pan integral con mermelada baja en calorías.
A
media mañana
1 yogurt bajo en calorías con sabor a frutas.
Antes de la comida (15 ó 20 minutos antes de la comida)
1
plato de sopa de verduras sin sal.
Comida
Ensalada de vegetales de hoja verde (espinaca, lechuga y berros),
la cantidad que usted guste aderezada con limón o yogurt
natural o bajo en calorías.
150 gramos de pollo a la plancha, sin piel ni sal.
1 yogurt bajo en calorías con sabor a frutas.
Cena
100
gramos de pechuga de pollo a la plancha.
1 manzana.
Al acostarse (unos minutos antes de ir a dormir)
1
taza de te de tila o valeriana.
Con
tacto y paciencia
Como
cabe esperar, la dieta señalada le ayudará notablemente,
pero de seguirse otros cuidados los resultados se multiplicarán;
es por ello que a continuación le indicamos qué
medidas pueden ser de gran beneficio en esos días difíciles:
Agua.
No deje de tomar el vital líquido, aunque la intención
sea evitar su acumulación, ya que un organismo deshidratado
colaborará en la retención; beba agua, por lo menos
entre 6 y 8 vasos al día.
Calcio.
Este mineral puede ayudar a impedir la retención de líquidos;
se encuentra en leche y sus derivados, principalmente.
Fibra.
Se sabe que el consumo de alimentos ricos en fibra ayuda a disminuir
los niveles de estrógenos y evita la retención de
líquidos. La llamada fibra soluble retiene el agua durante
la digestión y la transforma en una sustancia de consistencia
gelatinosa, la cual retarda la digestión y la velocidad
de la absorción de los nutrientes desde el estómago
y los intestinos; se puede encontrar en avena, cebada, nueces,
semillas, fríjoles, lentejas y algunas frutas y verduras.
A su vez, la reconocida como no soluble acelera el paso de los
alimentos a través del estómago y de los intestinos,
agregándole volumen a las heces; se consume en alimentos
como salvado de trigo, verduras y granos integrales.
Piña.
Tiene potente acción diurética, es decir, promueve
la eliminación de orina, además es de fácil
digestión y contiene importante cantidad de fibra para
evitar estreñimiento.
Infusiones.
Algunas hierbas actúan como diuréticas y pueden
ayudar a disminuir la retención de líquidos, como
el diente de león (Taxacarum officinale-Dandelion) en tes.
Otras, como la valeriana, manzanilla o tila, administradas en
la misma forma, son de gran utilidad para proporcionar tranquilidad
y reducir estrés.
Vitamina
B6. Debido a que ayudan a estabilizar los niveles hormonales,
es recomendable aumentar el consumo de alimentos que contienen
este nutriente, como cereales integrales, vegetales verdes, carnes
rojas sin grasa, productos lácteos, frijoles, huevos, pollo
y pescado.
Hierro.
Dado que este mineral es necesario para la formación de
la sangre, en las mujeres cobra particular importancia para recuperar
la pérdida del fluido durante la menstruación y
con ello evitar estados de anemia.
Por
otra parte, para disminuir otros de los molestos síntomas
ya citados se deben evitar alimentos procesados, azúcares
refinados y grasas, por ejemplo, chocolate, alcohol, pizza, refrescos
de cola, así como hamburguesas, productos lácteos,
embutidos y carnes rojas.
Cabe
destacar que para reducir las molestias del síndrome premenstrual
resulta conveniente practicar ejercicio, el cual mejora la circulación
sanguínea, proporciona sensación de bienestar y
energía, y ayuda a atenuar los síntomas y a regular
los fluidos en el organismo; se recomienda la caminata, bicicleta,
patinar o nadar, por lo menos 30 minutos al día.
Finalmente,
no podemos dejar de mencionar que existen medicamentos que ayudan
en momentos de crisis, como analgésicos, indicados si se
sufren dolores de cabeza, espalda y abdomen.
La
mujer en edad reproductiva no tiene por qué sufrir en esos
días en los que parece que la vida es un tormento por las
molestias del periodo menstrual; todo está en saber qué
comer, lo cual modificará el comportamiento del cuerpo
y también el estado de ánimo.
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