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de poner en peligro nuestra salud y nuestro sistema
nervioso, estar estresados puede hacernos atacar la
nevera cuando la ansiedad nos puede. |
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Por
ello, hay que convertir la comida en una aliada. Además,
hay ciertos alimentos que pueden ayudarnos a mitigar el estrés.
Comer
de forma equilibrada es fundamental para mantener en orden tu
cuerpo y tu mente y evitar que el estrés afecte a tu estómago,
tus defensas y tu sistema nervioso. De tus menús depende
buena parte de tu estabilidad física y emocional.
Amistades
peligrosas
Estar
estresado puede hacerte devorar una tableta de chocolate en unos
minutos. Según los especialistas, la ansiedad, el estrés
y la tensión nos empujan a establecer relaciones peligrosas
con la alimentación. De hecho, un estudio realizado recientemente
en España demuestra que muchas de las mujeres que sufren
anorexia nerviosa estuvieron sometidas a fuertes situaciones de
estrés.
Recurrir
a la comida cuando estamos nerviosos es una mala solución
por muchos motivos: una dieta rica en azúcar es perniciosa
para la salud y, además, engorda. Por otra parte, los dulces
aumentan la concentración de azúcar en la sangre,
lo que, después del “subidón”, provoca
decaimiento. Otra de las consecuencias es la proliferación
de radicales libres, que se traduce en la oxidación de
los tejidos.
Si
el estrés forma parte de tu vida diaria, debes tratar de
aliarte con la alimentación para evitar que llegue a superarte.
Aquí tienes una lista de los alimentos beneficiosos que,
por sus nutrientes e incluso sabor, calman tu sistema nervioso
y te ayudan a mantener tu cuerpo en orden. Para que lo tengas
más fácil, también te hemos preparado una
lista de la compra muy especial: antiestrés y baja en calorías.
¿Existen
los alimentos antiestrés?
Ningún
nutriente puede en sí mismo atribuirse efectos antiestresantes.
Sin embargo, hay un hecho irrefutable: el placer que nos produce
comer ciertos alimentos provoca en nuestro organismo una secreción
de “opiáceos endógenos” que nos proporciona
sensación de bienestar e incluso cierta euforia.
Pero
no podemos olvidar que los gustos de cada uno son diferentes y
cada persona tiene sus propios alimentos antiestrés. Aunque
en general la mayoría se decanta por los dulces y las grasas,
hay a quien le puede encantar el pan o las frutas. El problema
está en controlar las cantidades...
Más
que alimentarse de ciertos alimentos, la mejor estrategia frente
al estrés es comer bien y de todo, ya que de ello depende
que nuestras defensas estén altas.
Los
nutrientes que contribuyan a mantener fuerte nuestro organismo
y, por tanto, a paliar el estrés, son:
Las
vitaminas. La A, la C y la E combaten directamente la formación
de radicales libres. La A se obtiene de las zanahorias, el melón,
el brócoli, las coles de Bruselas, las espinacas y los
boniatos. La C está presente en los cítricos y en
el brócoli, los pimientos, el melón y el tomate.
Para obtener vitamina E hay que consumir frutos secos y aceites
vegetales. Las vitaminas del grupo B fortalecen el sistema nervioso
central y tienen un efecto sedante. Se encuentran en la levadura
de cerveza, lácteos, carne, cereales, aguacate, repollo
y judías verdes.
Minerales.
Potasio, magnesio y calcio son imprescindibles porque estimulan
la reacción orgánica frente a las hormonas que el
cuerpo segrega como respuesta al estrés. Por otro lado,
tienen propiedades relajantes y mantienen a raya el ritmo cardíaco.
Frutas, verduras, cereales enteros y carne son alimentos ricos
en potasio. El magnesio se encuentra en las verduras (puede desaparecer
en la cocción, por eso es aconsejable consumir esta agua
en forma de sopa o salsas). Los frutos secos, cereales y semillas
también lo contienen, pero hay que consumirlos enteros
porque el magnesio se destruye en el proceso de trituración.
El calcio, por último, es conocido como “el tranquilizante
natural” y, desde luego, pocas cosas tienen un efecto tan
sedante como beber un vaso de leche tibia antes de acostarse.
Alimentos
relajantes. Algunos alimentos estimulan el buen funcionamiento
de las células nerviosas ayudando al organismo a mantenerse
relajado mientras que otros favorecen la irritabilidad. Entre
los alimentos “relajantes” están el plátano,
las almendras, el germen de trigo, la levadura de cerveza y las
semillas de girasol.
Chocolate:
¿amigo o enemigo?
Es
uno de los alimentos más utilizados por miles de mujeres
para calmar los nervios. Incluso se ha llegado a afirmar que crea
adicción. Efectivamente, el cacao contiene sustancias de
efecto calmante, además del placer que produce su sabor.
Pero ojo: si abusas de él añadirás calorías
extra a tu organismo e incluso puedes producir un efecto excitante.
Un par de onzas de chocolate negro (menos calórico) pueden
ayudarte a calmar la ansiedad y proporcionar combustible a tu
cerebro sin aportar apenas calorías.
Lo
mismo nos ocurre con los dulces: aparte del chocolate, es lo que
más nos apetece comer cuando estamos nerviosos. La explicación
es que los glúcidos provocan un aumento de la cantidad
de insulina en sangre, lo que permite la secreción de triptófano,
un aminoácido que se transforma en serotonina, que calma
la depresión y la ansiedad. Los azúcares de digestión
rápida producen este efecto casi inmediatamente, por lo
que no debe extrañarte que te apetezca comer dulce cuando
estás triste. Una vez más, debes utilizarlos de
forma inteligente para no darle a tu cuerpo grasas y calorías
en exceso.
Además de poner en peligro nuestra salud y nuestro sistema
nervioso, estar estresados puede hacernos atacar la nevera cuando
la ansiedad nos puede. Por ello, hay que convertir la comida en
una aliada. Además, hay ciertos alimentos que pueden ayudarnos
a mitigar el estrés.
Comer
de forma equilibrada es fundamental para mantener en orden tu
cuerpo y tu mente y evitar que el estrés afecte a tu estómago,
tus defensas y tu sistema nervioso. De tus menús depende
buena parte de tu estabilidad física y emocional.
Tus
compras antiestrés
Imprime
esta lista y llévatela al súper al próxima
vez que vayas a la compra. Que no se te olvide pasar por estas
secciones:
-
frutas y verduras. Que no falten en tu carrito todas aquellas
ricas en vitaminas del grupo B y C: coles, espinacas, lechuga,
tomate, naranjas, kiwis, etc.
-
sección lácteos: las vitaminas y minerales aportados
por la leche son indispensables para evitar el estrés.
Que no falten en tu nevera yogures normales o desnatados, leche
semidesnatada y quesos (escoge los bajos en grasas)
-
en la carnicería: la carne es rica en vitamina B3, que
ayudará a tu organismo a luchar contra las tensiones externas.
Lo mejor: las carnes magras, sobre todo la ternera, el jamón
serrano y los embutidos ibéricos, el pollo o el pavo
-
en la pescadería: el pescado contiene montones de vitaminas,
minerales y oligoelementos excelentes para combatir el estrés.
Por su relación calidad-precio, los pescados azules como
el boquerón, la sardina o la caballa, son los mejores.
-
en la panadería: la fibra es absolutamente necesaria para
el buen funcionamiento de tu organismo y, sobre todo, para proteger
tu estómago, uno de los principales afectados por el estrés.
Mejor el pan normal que el de molde, y mejor aún el integral.
Echa también al carrito cereales completos para el desayuno
y biscotes integrales para la merienda o el tentempié (con
atún llenan y engordan muy poco).
-
conservas y congelados: además de sacarte de un apuro,
las conservas de atún, sardinas o berberechos son un alimento
excelente y bajo en grasas. De la sección de congelados
te interesan las verduras y productos del mar, olvídate
de los platos precocinados. Llévate también botes
de legumbres para preparar en ensalada, y de verduras para tomar
con vinagreta
-
sección bebidas: además de la leche, no te olvides
de las infusiones: tila, poleo y valeriana. Respecto a los zumos,
los envasados tienen demasiados azúcares. Los refrescos:
mejor ligth o sin cafeína. Compra cacao para chocolatear
la leche cuando estés decaída y cereales solubles
para sustituir el café. Para darte un capricho: un buen
vino.
-
condimentos: no te olvides de coger una ramita de perejil, ayuda
a absorber el hierro, un mineral imprescindible para estar fuerte.
Añadir especias como el oréganos o la canela te
harán regalarte los sentidos y te harán sentir mejor
-
¿sección caprichos? Todo el mundo tiene sus particulares
alimentos antiestrés (chocolate, dulces, frutos secos...).
Echa algunos al carrito pero sabiendo que son para casos de emergencia
y en pequeñas dosis
Un
truco antiestrés y anticalorías. Ten siempre a mano
una barrita de regaliz por si te asalta el hambre entre horas:
además de calmar el hambre sin aportar apenas calorías,
tiene una poderoso efecto antiestrés.
¿Sabías
que?... Cuando a nuestro cuerpo se le exige una carga extra de
energía por presiones en el trabajo por estrés emocional,
el organismo agota las reservas de energía y, en consecuencia,
las reservas de vitamina B, lo que nos vuelve vulnerables a padecer
depresión, insomnio o irritabilidad. Para evitarlo, debes
incluir en tu dieta alimentos como el brócoli, acelgas
y espinacas, los cereales y las leguminosas, que contienen el
complejo de vitamina B.
Un
consejo: si estás sometida a situaciones de estrés
o te sientes agotada mental y físicamente, toma levadura
de cerveza, es un suplemento alimenticio rico en proteínas
y vitaminas que tiene propiedades antiestresantes y desintoxicantes.
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