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| En
el idioma culto antiguo de la India ayur significa vida,
y veda, conocimiento. |
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Ayurveda,
la medicina tradicional de la India que demanda cinco años
y medio de estudio en las universidades de dicho país,
es entonces el conocimiento de la vida a través del cual
los médicos practican el arte de la salud.
“Su
sentido más poético es el conocimiento de los aspectos
de la vida que permiten vivir más tiempo, más pleno
y más feliz”, señala el doctor Jorge Luis
Berra. Este médico argentino, pediatra, también
especializado en medicina familiar, con veintitrés años
de profesión, hace trece que comenzó a formarse
en la medicina tradicional de la India, para lo cual viajó
en ocho oportunidades a aquellas lejanas tierras.
Director
del programa de actualización médica para graduados
en medicina Ayurveda de la Facultad de Medicina de la Universidad
de Buenos Aires, el doctor Berra es un claro ejemplo de que la
alopatía y las llamadas, por ahora, medicinas alternativas
pueden integrarse para brindar respuestas más eficaces
para la salud de las personas.
El
médico es un instrumento de la naturaleza, muchas cosas
las hace el paciente. La curación se logra fundamentalmente
con tratamientos naturales: los remedios, técnicas de masajes
con aceites naturales, el uso terapéutico de alimentos,
las técnicas de meditación y armonía mental.
Hay muchas herramientas que pueden usarse, depende del dominio
del profesional. Existen 5000 remedios ayurvédicos, todos
naturales, en su mayoría provienen de hierbas (pueden ser
de una sola hierba o de combinaciones de hasta 50 distintas),
algunas veces se usan minerales, o derivados de animales. Los
remedios ayurvédicos se pueden dar en conjunto con los
alopáticos. La OMS (Organización Mundial de la Salud)
sostiene que hay medicamentos ayurvédicos que no deben
ser sometidos a pruebas de toxicidad o de eficacia clínica
porque ya han sido demostradas su utilidad y seguridad por su
uso continuado a lo largo de siglos.
¿Cuáles
son sus métodos de diagnóstico?
El
Ayurveda pone mucho énfasis en conocer cómo es la
persona, físicamente, cómo interactúa con
la naturaleza, con los otros, a partir de este conocimiento se
puede hacer un plan de equilibrio con todos los flujos de la vida
para que la persona se mantenga más sana durante más
tiempo. Se diagnostica a través del examen fisico, como
el que hace el médico clínico. El diagnóstico
no es de enfermedad y de órganos, sino de personas. Se
tiene en cuenta cómo habla la persona, cómo piensa,
cuál es su color de piel, si es friolenta o calurosa. También
se recurre a muestras de laboratorio y diagnóstico por
imágenes.
Tiene
mucho en común con la homeopatía…
Con
la homeopatía comparte muchas cosas, pero esta medicina
tiene 180 años, también integra el cuerpo, la mente
y el espíritu. El ayurveda desarrolla mucho más
la terapéutica a través de la alimentación,
además los remedios tienen principios activos concretos,
no diluídos.
¿Cómo
puede ayudar la meditación para mejorar la salud de una
persona?
La
meditación es una técnica para aquietar la mente,
que tiene efectos corporales definidos, y un impacto mental. Existen
numerosos estudios científicos que demuestran que produce
en quienes la practican un mejoramiento de la capacidad cardiovascular,
de la actividad respiratoria, y una sincronización electroencefalográfica.
En la meditación se ha comprobado una respuesta integrada
con cambios metabólicos y circulatorios periféricos
dirigidos a un incremento en la actividad neurológica central.
Tiene eficaces usos clínicos, sus beneficios se perciben
tanto en el nivel de prevención como de alivio de la enfermedad
y mejoramiento de la calidad de vida de personas con hipertensión
arterial, diabetes, cáncer, epilepsia, dolor crónico,
psoriasis, HIV, trastornos de ansiedad, depresión, entre
otras indicaciones. También permite quitar el acelerador
del proceso de envejecimiento. Hay un neurotransmisor llamado
dehidroepiandosterona que se usa para medir la edad biológica
de una persona. Todos tenemos una edad cronológica (la
que corresponde a la fecha de nacimiento), una edad biológica
y una psicológica (actitud frente a la vida). Un estudio
realizado con 423 meditadores y 1252 controles, desmostró
que las personas que meditan veinte minutos en forma continuada
por más de cinco años, tienen marcadores hormonales
correspondientes al grupo de edad anterior al suyo. Por ejemplo,
un meditador de 35 años tiene una dehidroepiandosterona
de una persona de 30 o 25 años.
¿Cómo
puede hacer la gente para reconocer a un buen médico alternativo
y no caer en manos de charlatanes?
Hay
que desconfiar de un método único que cure todo.
El ayurveda no propone curaciones mágicas, más allá
de que hay casos de curación que no se explican. Lo otro
que debe tenerse en cuenta es la trayectoria y formación
del profesional al que se recurre. Hay que formar profesionales,
es una larga tarea, para la cual se deben crear instancias de
educación y evaluación avaladas por instituciones
reconocidas. En la India hay 350.000 médicos ayurvédicos,
que han estudiado cinco años y medio en la facultad, también
existe un equivalente al Conicet de la Argentina, de ayurveda,
con 2000 profesionales en 20 centros regionales con convenios
en universidades. En los Estados Unidos, existe un instituto oficial
llamado Centro nacional de medicinas alternativas y complementarias,
también hay una clínica ayurvédica que depende
del Insituto nacional de salud, y posgrados en universidades,
así como instituciones no médicas donde la gente
se entrena. En Holanda hay un posgrado de farmacología
en ayurveda, por ejemplo.
¿Qué
opina sobre los adelantos tecnológicos y científicos
aplicados a la medicina?
Para
mí hay un déficit en la atención que se intenta
suplir con el avance tecnológico. En la realidad, las personas
la mayor parte de las veces se curan en el cara a cara con el
médico. La atención de la salud está en crisis,
el médico dispone de seis minutos para la consulta, está
mal pago, solicita análisis y prescribe varios remedios
en la consulta. Muchas veces el paciente se va sin un problema
resuelto, la obra social gasta en análisis y remedios,
y el médico está mal remunerado. Falta prevención
y educación, hay tratamientos muy agresivos que podrían
reemplazarse por otros naturales de comprobada utilidad. También
la medicina funciona como una ameba, por un lado hay una evolución
en el área tecnológica, pero también hay
un cambio de perspectiva en el enfoque filosófico, según
el cual la salud está más a cargo del paciente.
El siglo XXI va a ser el siglo de las enfermedades crónicas,
en las que se hace evidente la importancia de la palabra del paciente,
además de la del médico, porque aparte de tomar
una pastilla tres veces al día, tiene 24 horas al día
para hacer otras cosas por su bienestar.
En
ayurveda existen tres tipos principales que definen el balance
corporal.
Esto
esta basado en el tipo de la combinación de los cinco elementos
de la naturaleza:
Aire Espacio Fuego Agua Tierra.
Las
infinitas combinaciones de estos elementos crean tres tipos principales
de fuerzas, que se llaman dosas. Estas fuerzas gobiernan las funciones
cuerpo y la mente. La tres dosas principales son:
Vata Pitta Kapha.
De acuerdo al ayurveda muchas de nuestras enfermedades son causadas
por desbalances en nuestra dosa. Si conocemos nuestro tipo de
dosa y seguimos algunos guías podemos balancear nuestro
organismo.
El primer paso en la técnica ayurveda es identificar nuestra
dosa. Después de identificar la dosa podemos aprender a
balancearla a través de nuestra alimentación y algunas
actividades especiales.
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