|
Por sus infinitos beneficios para la salud, se transformó
en uno de los alimentos más aconsejados por
especialistas.
Reduce la presión arterial, la tasa de colesterol
y previene las enfermedades cardíacas.
Los
valores nutritivos
De las fuentes de proteína, el pescado representa
el alimento por excelencia. Además, es rico
en grasas insaturadas, bajo en grasas saturadas y
especialmente, rico en ácido omega-3.
Aporta:
-
Calcio.
-
Yodo.
-
Hierro.
-
Vitamina A.
-
Vitamina B1.
-
Vitamina D.
-
Vitamina E.
-
Cinc.
¿Qué
es el Omega-3?
Los
Omegas-3 son ácidos grasos poliinsaturados.
Estos aceites se encuentran principalmente en la carne
de pescado de aguas frías.
Los
beneficios de OMEGA-3:
Reduce los niveles de grasa en la sangre y por consiguiente,
la posibilidad de que ésta se deposite en las
paredes de los vasos.
Contribuye a un normal flujo sanguíneo, previniendo
posibles ataques cardíacos.
Aumenta los niveles de " buen colesterol"
HDL colesterol, y reduce los de " mal colesterol"
LDL colesterol.
-
Contra la dermatitis, y la psoriasis.
-
Contra la colitis ulcerativa.
-
Contra la falta de calcio.
-
Contra la artritis reumatoidea.
-
Contra el mal funcionamiento de la tiroides.
Los pescados que aportan más cantidad de omega-3
son:
-
Sardinas en aceite.
-
Salmón.
-
Atún.
-
Caballa.
-
Arenque.
-
Trucha.
-
Calamar.
Todas
las variedades de pescado azul aportan omega-3.
Consuma cualquier variedad de pescado azul fresco,
ahumado o enlatado. Los ácidos omega-3 se reducen
con una cocción prolongada, pero no hasta el
punto de perder su eficacia y grandes beneficios.
Los
especialistas aconsejan comer pescado por lo menos
dos veces por semana, una de ellas, la variedad azul
especialmente.
Cantidad ideal:
Mujeres, entre 120 y 380 g.
Hombres, entre 150 y 480 g.( por semana).
Las
mejores formas de prepararlo
Asado:
sazone los pescados y úntelos con aceite. Luego
colóquelos en el grill o en horno ya caliente.
Las especies pequeñas se hacen enteras pero
en los pescados más gruesos conviene hacer
unos cortes en los costados para evitar que la piel
se rompa. Esta forma de cocción es muy digestiva
y conserva bien sus propiedades nutritivas.
Estofado:
antes de colocar el pescado en la cacerola, debe saltearlo
En una sartén untada con aceite para que luego
no se deshaga.
Ponga en la cacerola un fondo de verduras con un poco
de jugo de limón y caldo. Tápela y déjelo
cocer durante 20 minutos por cada kilo de peso. El
pescado está listo cuando resulta fácil
pincharlo con un tenedor. Para evitar que se pase,
puede cocinar antes las verduras y recuerde que el
fondo de la cocción le servirá luego
para la salsa.
Cualquier variedad de tamaño grande admite
esta forma de preparación.
Frito.
Pase los trozos de pescado por una pasta para rebozador
o por leche y harina o huevo y colóquelos en
aceite caliente durante unos minutos y luego póngalos
sobre una servilleta de papel para que absorba la
grasa. Esta preparación tiene un alto valor
calórico, aún más si se lo acompaña
con salsas.
Salteado:
Saque los trozos y condiméntelos. Páselos
por harina y luego disponga en una sartén con
aceite caliente hasta que comiencen a tomar color
dorado. Si utiliza peces pequeños o filetes
que no pesan más de 400 grs, también
puede rebozarlos con pan rallado. Está forma
de cocción conserva todo el valor nutritivo
aunque debe comerse al instante y no usar muchas veces
el mismo aceite para evitar que se tornen menos digestivos.
|