Los
Berros
Sección Verduras
Los antiguos peregrinos del Camino de Santiago empleaban los berros
como planta medicinal contra las inflamaciones, los dolores producidos
por el reuma, las grietas de la piel y otras heridas.
En muy pocos años, los berros
han pasado de ser un hierbajo del que sólo se alimentaban
las ovejas, a una exquisitez que mejora, en sabor y en estética,
cada plato que toca.
Esta planta herbácea está
contraindicada para todos aquellos que padezcan de gastritis, úlcera
gastroduodenal, hipotiroidismo e inflamación de las vías
urinarias. Tampoco es aconsejable su consumo para los pacientes
con problemas de hipertensión.
Su forma estéticamente delicada y su sabor, ligeramente picante,
han convertido a los berros en uno de esos ingredientes que transforman
una ensalada en algo más que una mezcla de lechuga y tomate.
En la actualidad, esta preciada planta está considerada casi
una exquisitez, pero es así desde hace muy poco. Tradicionalmente,
era alimento de ovejas y poco más; de hecho, la generación
que ronda los 60 ó 70 años no tiene costumbre de consumirlos.
La situación hoy es bien distinta.
Nadie duda de sus excelencias y son pocos los que no han sucumbido
a un plato de berros con aceite de oliva y a utilizarlos como acompañamiento
de quesos y nueces. Lo que no todos saben es que requieren de una
escrupulosa limpieza, aunque en multitud de establecimientos se
comercializan ya limpios; envasados en bolsas y preparados para
su consumo.
Originaria de Asia septentrional y
Europa, esta planta tiene la ventaja añadida de ser hipocalórica
y tener un alto valor energético. Una vez en casa, deben
utilizarse casi de inmediato (no aguanta más de tres o cuatro
días en la nevera). Para su perfecta conservación,
déjelos envueltos en el plástico o, mejor aún,
póngalos en agua en un ramillete o enteramente sumergidos
en ese líquido en una ensaladera.
Variedades
Lo que comúnmente se conoce como berro no es una sola planta
sino varias que pertenecen a diversas especies, pero que comparten
el sabor algo amargo y picante. Es su contenido en estimulantes
aceites etéreos de mostaza, lo que le otorga ese sabor tan
peculiar. El que se encuentra con mayor facilidad y durante todo
el año es el berro mastuerzo, no en vano se cultivan grandes
extensiones en Dinamarca, Bélgica, Holanda, Francia e Inglaterra.
Una de sus particularidades es que crece muy rápidamente
y que se recoge dos o tres días después de su germinación,
cuando todavía no ha terminado de desarrollarse.
Los brotes del berro de fuente o de
agua son de color verde oscuro. Crecen en el fondo de los estanques
y a lo largo de las corrientes de agua, y sus hojas son de las más
nutritivas. A la hora de comprarlos hay que tener en cuenta que
los de las hojas grandes y oscuras son los mejores.
La coclearia se caracteriza porque
sus hojas son brillantes, arqueadas y tienen forma de cuchara. Esta
especie crece silvestre en la zona septentrional y occidental de
Europa. En Alemania es conocida con el nombre de planta del escorbuto,
ya que, por su alto contenido en vitamina C antiguamente se empleaba
para paliar esta enfermedad.
Otro tipo de berro, el denominado
de invierno, sólo se cultiva a pequeña escala en Francia
y Estados Unidos. En esta clasificación también puede
incluirse el Daikon, que en realidad no es un berro sino un rábano,
ya que se obtiene de las semillas del rábano del que toma
el nombre. Su sabor es muy similar al de los berros de huerta y
se cocina igual. La diferencia estriba en que el Daikon pierde todo
el sabor cuando se hierve, por lo que se recomienda sólo
para comer crudo.
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