|
|
|
|
Bajo
unos complicados nombres de laboratorio se esconden
numerosas bacterias y organismos. Dentro de los lactobacilos,
se encuentra el lactobacillus bifidus, que más
comúnmente se conoce como bifidus, y que, tal
como presenta la publicidad, tiene innumerables efectos
beneficiosos para la salud. |
|
En
el cuerpo humano, y más concretamente en la vía
digestiva, se encuentran multitud de organismos. Los podríamos
dividir entre bacterias buenas y malas. Las primeras se encargan
de controlar la acción dañina de las otras. Las
llamadas bacterias amigas ayudan a que la digestión se
realice apropiadamente, y favorecen la producción y regulación
de vitaminas esenciales. Juntas, las bacterias amigas y las dañinas
forman la llamada flora intestinal, y ambos grupos son necesarios
para que se realicen funciones importantes del organismo.
Bacterias
en el cuerpo
El
lactobacilo es un micro-organismo presente en la vía-gastrointestinal,
relacionado con la síntesis de enzimas y vitaminas beneficiosas
para el metabolismo, y con la digestión de la lactosa.
No se trata de parásitos, sino que trabajan de manera simbiótica
con el resto del individuo.
Una
de las principales tareas del lactobacilo es la producción
de vitamina K, esencial para la coagulación de la sangre
y el fortalecimiento de los huesos. Existen varias clases de lactobacilo.
Muy parecidos resultan los del tipo L. Acidophilus, y el L. Bifidus.
Dado que mucha gente reacciona mejor ante éste último,
nos centraremos en él.
De
más a menos
Las
bifidobacterias se encuentran de manera natural en los niños
recién nacidos alimentados con leche materna. De bebés,
los intestinos están estériles y no cuentan con
la ayuda de estas bacterias. La leche materna promueve entonces
su crecimiento, logrando que el cuerpo se inmunice contra agentes
patógenos causantes de algún tipo de enfermedad.
Con
la edad, su presencia en el cuerpo es menor, la acción
de estos ayudantes disminuye, debido a cambios de composición
del intestino, favoreciendo el crecimiento de virus y hongos dañinos.
Esta disminución de bifidobacteria puede ser clave a la
hora de que se produzca la aparición de graves enfermedades
degenerativas. Así que se ha tenido que buscar la manera
de consumirlo a modo de suplemento, como Bifidus Activo.
Las
4 bifidobacterias
Se
han clasificado cuatro tipos de bifidobacteria: B. Longum, B Fifidum,
B.Infantis, y B.Breve. La primera de ellas protege especialmente
de la formación de tumores en el hígado relacionados
con microbios del intestino. E inhibe la aparición de cáncer
de colon y de mama.
El
resto han sido estudiadas como importantes productoras de vitamina
B, sin la cual, se hace más probable el endurecimiento
de arterias, y se ayuda a prevenir la arterioesclerosis. Mantener
un óptimo nivel de vitamina B12 es esencial para la agilidad
mental y el vigor físico, especialmente en edad adulta.
Algunas
propiedades del bifidus
Presenta
innumerables propiedades beneficiosas. Junto con un tipo de streptococo,
se encarga de la composición de la microflora intestinal,
controla e impide el crecimiento de la flora responsable de putrefacciones
y de producir sustancias tóxicas.
Contribuye
a la producción de la enzima láctica esencial para
la digestión de la leche y de otros productos lácteos.
Produce sustancias antibacterianas capaces de proteger el organismo
de la acción de otras bacterias, virus, y hongos dañinos
para la salud.
Trabaja
como antialergénico y como reductor en los problemas comunes
de deficiente funcionamiento de la absorción intestinal.
Ayuda a reducir el nivel de colesterol. También se ha demostrado
su eficacia para solucionar infecciones vaginales crónicas,
y para reducir los síntomas de síndrome post-menopaúsico,
dada su capacidad para reciclar los estrógenos.
Sustancias
inhidoras del bifidus
El
bifidus es un lactobacilo que como tal es esencial para un óptimo
funcionamiento del aparato digestivo. Éste se logra mediante
una correcta alimentación, y un perfecto equilibrio entre
las bacterias que componen la flora intestinal.
En
ocasiones, ese equilibrio del sistema de la vía gastrointestinal
se rompe. El 90% de las enfermedades conocidas, entre las que
se incluyen algunas como el cáncer de colon o de mama,
son causadas por este desequilibrio del aparato digestivo. El
resultado de las siguientes actitudes y productos es un exceso
de bacterias dañinas que atacan la acción de las
bacterias amigas.
Consumo
de antibióticos, y uso frecuente de productos medicinales
anti-inflamatorios.
Padecer
estrés, o algún tipo de tensión (física
o emocional) de manera continuada.
Excesivo
consumo de azúcar.
Beber
agua con cloro.
Seguir
dietas basadas principalmente en comidas procesadas (precocinadas,
enlatadas, o congeladas), o en carnes rojas y grasas saturadas.
Excesivo
consumo de tabaco o alcohol, así como de refrescos carbonatados.
Algunos
de los síntomas de esta ruptura del balance intestinal
son la fatiga crónica, diarrea, pobre respuesta inmunológica
que le hace proclive a padecer gripes y constipados, infecciones
crónicas de vejiga y vagina, alergias, problemas en la
piel...
Para
solucionarlo de manera natural, basta con llevar una dieta adecuada,
y tomar productos tales como yogures (sobre todo, los que tienen
suplementos de bifidus), queso cottage, y leche de mantequilla.
|