Todos sabemos que el secreto de un estilo de vida vegetariano
saludable es la alimentación bien equilibrada, pero
para los que quisieran ser vegetarianos o los recién
llegados al vegetarianismo, los aspectos más confusos
son: ¿qué alimentos contienen cierto nutriente?
¿Y qué nutrientes, precisamente, son necesarios?
Alimentar a los bebés vegetarianos difíciles
(o a los adultos por esta misma razón) puede causar
problemas, pero afortunadamente hay muchas fuentes dietéticas
diferentes para cada nutriente. Por lo tanto, uno siempre
puede encontrar alternativas. La guía de vitaminas
y minerales de Denise Rooke considera esas opciones.
No es necesario absorber diariamente ciertas vitaminas específicas
juntas, aunque si Ud. consume por término medio dos
o tres comidas al día, esto es probablemente inevitable.
Son las vitaminas liposolubles que el cuerpo puede acumular,
comprenden las vitaminas A, D, E y K. Las vitaminas hidrosolubles,
que incluyen la vitamina C y las del grupo B, no son acumuladas
tan fácilmente y un consumo diario es esencial. Las
vitaminas solubles son también más susceptibles
a la destrucción por la cocción. Para obtener
la máxima nutrición de las frutas y verduras,
la cocina al vapor o al microondas (nota: hay que tener cuidado
con este modo de cocinar) son preferibles a la ebullición.
El consumir las frutas frescas o crudas es otra alternativa
excelente, tanto como escoger alimentos frescos en vez de
alimentos preparados o conservas.
Las necesidades de energía y de nutrientes para una
salud óptima varían según el individuo.
La guía, llamado RNI (Reference Nutrient Intake) estima
la cantidad más importante recomendada para cada nutriente
necesario. El RNI se usa a su máximo para tener en
cuenta a las personas con necesidades nutritivas especiales.
Los niños, los ancianos, las mujeres encintas y que
amamantan, todos forman parte de esta categoría. Si
el apetito no aumenta durante estas etapas, entonces los alimentos
ricos en nutrientes específicos deben consumirse en
cantidades concentradas para asegurar la absorción
de nutrientes esenciales.
En cambio, preocuparse de las precisas necesidades nutritivas
cotidianas es un poco irrazonable. Una dieta sana, variada,
especialmente baja en grasas pero alta en fibra y alimentos
integrales garantiza no sólo que se reciba una buena
variedad de nutrientes, sino que también reduce a su
vez el riesgo de desarrollar hipertensión, enfermedades
cardíacas, cáncer de intestino y diabetes. Nuestros
cuerpos tienen una manera única de hacernos saber si
nos faltan los nutrientes: reducción/aumento de peso,
fatiga, problemas de la piel, etcétera. Así
que es muy importante prestar atención a lo que nos
tratan de decir nuestros cuerpos.
Nutrientes Buenas fuentes Esencial
Vitamina A Frutas y verduras amarillas, zanahorias, pimientos,
todos los productos lácteos incluyendo la margarina,
las hortalizas de hojas verdes, y los albaricoques secos Visión
nocturna, piel sana, desarrollo de los huesos
Vitamina B1 (Tiamina) Productos suplementarios, ej: cereales
de desayuno, levadura dietética, legumbres, castañas,
arroz/pastas/panes integrales Metabolismo de carbohidratos
a energía.
Vitamina B2 (Riboflavina) Productos suplementarios, levadura
dietética, huevos, leche, champiñones Ayuda
a la transformación de las grasas, carbohidratos y
proteínas a energía
Vitamina B3 (Niacina) Productos suplementarios, levadura dietética,
maníes, arroz integral/pastas y panes integrales Producción
de energía, piel sana y el sistema nervioso
Vitamina B6 Cereales de desayuno, manzanas, nueces, legumbres,
aguacates Ayuda a la transformación de las proteínas
a energía
Vitamina B12 Levadura dietética, productos lácteos,
productos suplementarios ej: TVP Formación de los glóbulos
rojos, crecimiento y sistema nervioso
Vitamina C Limones y limonada, la mayoría de las hortalizas
verdes, manzanas y tomates Salud de los huesos, los dientes
y las encías, piel; crecimiento, cicatrización
y producción de energía; resistencia a la infección
Vitamina D Sol sobre la piel, productos suplementarios, huevos,
margarina y queso Salud de los huesos y los dientes y para
la asimilación del calcio
Vitamina E Aguacates, aceites vegetales, olivas, castañas,
granos de cereales, margarina, tahín (puré de
sésamo blanco), hortalizas con hojas verde oscuro Actúa
como antioxidante
Acido Fólico (grupo B) Pan con diversos cereales integrales,
judías estilo "blackeye", levadura dietética,
hortalizas con hojas verdes, productos suplementarios Producción
de glóbulos rojos, y síntesis del ADN, importante
durante el embarazo
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Hierro Pan integral, pasta, legumbres, frutas secas, yema
del huevo, dátiles, mijo, tahín, semillas de
calabaza, melaza, tofú Transporte del oxígeno
a través del cuerpo
Calcio Leche, productos lácteos y leche de soja, germinados
de soja, pan blanco, legumbres, tofú, tahín,
hortalizas con hojas verdes Solidez de los huesos y los dientes;
importante para la coagulación de la sangre y la contracción
de los músculos
Zinc cereales, almendras, legumbres, tofú, leche y
productos lácteos, pan integral, y pastas Fabricación
de los músculos y funcionamiento de enzimas
Yodo Algas marinas, hortalizas con hojas verdes, legumbres,
leche y productos lácteos Síntesis de hormonas
de la tiroides y desarrollo del feto
Magnesio Avellanas, legumbres, tofú, queso, yogur,
pan integral y pastas Funcionamiento de músculos, del
sistema nervioso y de los enzimas, ayuda con el equilibrio
del calcio
Fósforo Leche y productos lácteos, cereales
integrales, incluyendo el pan y pastas integrales, arroz integral,
cereales, avellanas, legumbres y tofú Consolidación
de los huesos; importante para mantener el equilibrio químico
del cuerpo
Sodio Sal, levadura dietética, cereales, leche y productos
lácteos, alimentos salados Mantenimiento del equilibrio
acuoso; funcionamiento muscular y de los nervios
Potasio Frutas y zumos de frutas, patatas y legumbres Equilibrio
del sodio, funcionamiento muscular y de los nervios
Cloro Sal, levadura dietética y alimentos salados Mantenimiento
del equilibrio del sodio y del potasio
Cobre Cereales integrales, pan integral y pastas, frutas secas,
tofú, legumbres, avellanas y cereales Funcionamiento
de los nervios y los enzimas
Selenio Lentejas marrones y verdes, pan, anacardos y nueces
de Brasil Funcionamiento de los glóbulos rojos