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| Ricos
en preciosos nutrientes, tienen magníficas virtudes
terapéuticas, pero sobre todo aportan mucha fibra,
proteínas y vitamina B. |
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Los
cereales son una rica fuente de carbohidratos con un elevado valor
nutritivo. Además, aportan un nivel adecuado de proteínas,
ácidos grasos esenciales y fibra alimentaria así
como suplemento de minerales y vitaminas.
Los
cereales se introducen hacia el 4º o 5º mes de vida,
con el inicio del "beikost", término que indica
la introducción de alimentación suplementaria, a
la exclusiva entonces, alimentación láctea. Aportan
una excelente digestibilidad por estar hidrolizados enzimáticamente
facilitando su absorción intestinal y que a su vez permite
una disolución instantánea con una rápida
preparación y una textura idónea.
Cereales
Sin Gluten
Los
primeros cereales son los conocidos "sin gluten", que
contienen preferentemente arroz y maíz para los preparados
comerciales. Habitualmente se indica su inicio en pequeñas
cantidades dentro del biberón en la toma de la noche para
iniciarnos en el hábito del descanso nocturno.
Así
con ello se favorece el desarrollo intestinal, el aporte calórico
y adecuada saciedad a los requisitos del lactante. Debemos iniciarnos
en el hábito del sueño y para ello el lactante debe
recibir a lo largo del día las calorías necesarias
para su desarrollo pondo-estatural, no es conveniente aumentar
la "ración" de cereales por la noche con el propósito
de que no se despierte. A partir de los 4-5 meses los bebés
pueden dormir durante toda la noche y si no lo hacen es debido
a un mal hábito adquirido del sueño.
Cereales
Con Gluten
El
otro grupo de cereales es el denominado "con gluten",
al que pertenecen el trigo, centena, cebada y avena. La harina
de trigo es una mezcla compleja que contiene aproximadamente 70-75%
de proteínas en las que se han identificado cuatro grupos
heterogéneos: gliadinas, gluteninas, albúminas y
globulinas. De la molécula de gluten el 43% es glutamina
y el 16% prolina.
Existen
diferentes teorías que han intentado explicar la proteína
de la enfermedad conocida como Enfermedad Celíaca. La lesión
de la mucosa intestinal producida por la ingesta de gluten conlleva
la mala absorción de alimentos como hidratos de carbono,
proteínas, grasas, minerales y vitaminas, manifestándose
preferentemente con un déficit en el desarrollo del lactante.
El
gluten debe iniciarse hacia el 7º mes de vida porqué
se entiende que es el momento idóneo en la maduración
del intestino para su correcta absorción. A partir de dicho
momento pueden tomar galletas y pan que cuenten con harina de
trigo en su elaboración.
Los
Celíacos
Existen
diferentes presentaciones de la Enfermedad Celíaca: desde
la conocida como clásica con clínica que consiste
fundamentalmente en diarreas, distensión abdominal y diversos
signos de malnutrición acompañados de alteraciones
psíquicas. Pueden existir formas tardías que a veces
dificultan su diagnóstico, así como formas latentes
que presentado mínima sintomatología no son catalogadas
hasta edades muy avanzadas.
Para
la correcta evolución de la enfermedad, la dieta juega
un papel fundamental, una dieta exenta de gluten lleva a la normalización
en la absorción intestinal de estos pacientes. Hoy día
existen todo tipo de alimentos sin gluten aptos para dicha dieta,
así como tiendas especializadas y cuentan con el apoyo
de diversas instituciones.
Guía
de cereales para niños
El
mercado nos ofrece un sin fin de posibilidades para
cambiar de cereal cada día. Con esta pequeña
guía de cereales podrás descubrir
nuevos ingredientes para elaborar un menú
variado y sano para tu bebé y para toda la
familia.
Arroz
El arroz es uno de los primeros cereales en introducirse
en la dieta del bebé porque es el más
fácil de asimilar ya que es pobre en celulosa
y sus gránulos de almidón son más
pequeños que los de los otros cereales. Sin
embargo nutritivamente hablando no es de los mejores,
sobre todo si se utiliza arroz blanco en vez de
integral, aunque tiene propiedades antihipertensoras
y ayuda a combatir los problemas renales. El arroz
blanco aporta vitaminas del grupo B, así
como fósforo y potasio.
Como se consume: aunque en España
se consume casi exclusivamente en forma de grano,
no está de más probar otras alternativas
como en forma de harina (ideal para cremas, dulces
y postres), de sémola para las primeras sopitas
del bebé, de copos inflados (que entran en
la composición de algunas galletas y barritas
y que se pueden tomar también en el desayuno)
y de leche de arroz (una bebida naturalmente dulce
que se le puede dar a los niños cuando muestran
intolerancia a la leche o cuando tienen diarrea.
Cuándo empezar a dárselo:
a partir de los 12 meses (bien cocido).
Avena
El cereal nórdico por excelencia, es el más
energético, el más proteico y por
eso, el más adecuado para el invierno. Tiene
propiedades anticolesterol, regula el nivel de azúcar
en la sangre y tiene un efecto laxante. Es remineralizante
y depurativo y tiene una buena dosis de vitamina
B.
Cómo se consume: sobre todo
en forma de copos con leche o yogur, o también
sustituyendo la pasta en sopas.
Cómo se prepara:
. Se dejan los copos en remojo en leche o en agua
durante una hora y luego se calientan y se dejan
hervir un poquito. Se les pueden añadir frutos
secos, frutas deshidratas o frutas frescas y yogur
para preparar la papilla de la merienda.
. Para hacer sopas o purés, se ponen a hervir
junto a las verduras, 10 minutos antes de que termine
la cocción. Luego, según la edad del
niño, se pueden dejar enteros o pasar por
la batidora.
Cuándo empezar a dárselo:
a partir de los 18 meses
Cebada
Es un cereal de un gran poder nutritivo que contiene
mucha vitamina PP (buena para la belleza de la piel
y para los nervios) y E (una de las vitaminas del
rejuvenecimiento), así como potasio, fósforo
y magnesio. Es remineralizante y suavemente laxante.
Cómo se consume: en forma
de harina (que mezclada con la de trigo compone
el famoso pan oscuro alemán), como polvo
soluble para añadir a la leche, como malta
(un sucedáneo del café elaborado con
cebada fermentada, germinada y tostada, que resulta
muy digestivo incluso para los niños), en
copos y en grano entero.
Cómo se prepara:
. Como malta o polvo soluble: para sustituir el
café. Se añaden dos cucharaditas por
cada taza de agua o leche caliente.
. Los copos se usan en sopas o con leche en desayunos
y meriendas.
. En grano entero: necesita hervir de 60 a 70 minutos
en dos veces su volumen de agua previo remojo de
algunas horas. Se puede servir en poca cantidad
mezclado con verduras hervidas.
Cuándo empezar a dárselo:
a partir de los 18 meses
Maíz
Al no tener gluten es uno de los primeros cereales
que se le da al bebé en forma de papillas,
aunque es uno de los más pobres en proteínas.
Contiene un poco de vitamina A,B y C. Tiene cualidades
terapéuticas contra las tensiones y el nerviosismo.
Es un cereal rico en carotenos, por tanto es ideal
para el verano. En forma de copos tostados muy azucarados
es el ingrediente básico de los famosos "cornflakles"
que se toman en el desayuno.
Cómo se consume: en forma
de harina (maicena), de sémola (polenta),
de copos ("cornflakes" y naturales sin
azúcar para añadir a sopas y mueslis
preparados en casa) y en grano entero tierno.
Cómo se prepara:
. Con la harina se preparan todo tipo de pasteles
y papillas y se utiliza también como espesante
de salsas.
. Como polenta se puede preparar hervido mezclado
con salsa de tomate, o en forma de croquetas y supremas.
. Como copos naturales: en sopas y con leche y yogur
para desayunos y meriendas (previo remojo)
. Como grano entero tierno: si es fresco o congelado
se hierve en agua salada tan solo tres minutos (si
se deja más tiempo se endurece) y se ponen
en ensaladas o como guarnición de platos
de pescados o carne.
Cuándo empezar a dárselo:
a partir de los 12 meses (maicena y sémola),
a partir de los 18 en copos y grano tierno.
Mijo
Es un cereal con un grano muy pequeño que
parece una semilla como el alpiste. Está
especialmente indicado para los niños porque
además de su sabor suave y neutro, contiene
una buena dosis de fósforo, magnesio, hierro
y vitaminas A y B. Va muy bien para la salud y la
belleza del cabello y los médicos lo suelen
recomendar a los niños que nacen con poco
o débil cabello.
Cómo se consume: como grano
entero pelado.
Cómo se prepara: Se hierve
durante 15 minutos en una medida y media de su volumen
de agua. Luego se puede usar para hacer papillas,
en sopas o para preparar rellenos y croquetas.
Cuándo empezar a dárselo:
a partir de los 12 meses
Trigo
Después de la avena es, de los cereales de
nuestras latitudes, el más proteico y el
más usado. Es el ingrediente base de todos
los productos de horno y bollería. Rico en
vitaminas B y E (sobre todo el germen de trigo),
es útil para combatir la colitis, muy necesario
para el crecimiento del niño y ayuda a revitalizar
el organismo.
Cómo se consume: en forma
de harina, de copos, de sémola y de grano
entero.
Cómo se prepara: En forma
de grano entero hay que dejarlo hervir durante una
hora en una medida y media de su volumen de agua.
Cuándo empezar a dárselo:
a partir de los 12 meses (harina, pastas
y sémola), a partir de los 18 meses (copos
integrales).
Trigo
sarraceno
Es un cereal muy equilibrado que contiene una buena
dosis de ácidos grasos esenciales y un 10
por ciento de proteínas. Su contenido en
magnesio le hace ideal para los estados de decaimiento
tanto físico como psíquico. Es remineralizante
yalcalinizante.
La harina del trigo sarraceno es el ingrediente
principal de las famosas crepes de Bretaña
y cuando está tostado se le conoce como "kasha",
un plato típico de la Europa oriental.
Cómo se consume: en forma
de harina (es la mejor para hacer crepes, rebozados
y postres), de copos y de grano entero.
Como se prepara: La harina y los
copos se utilizan con los usos culinarios normales.
. El grano entero, que suele gustar mucho a los
niños por su sabor suave, se cuece solo con
una medida y media de su volumen de agua y durante
15-20 minutos. Después se puede mezclar con
judías verdes hervidas al vapor con puerro
y cebolla y con trocitos de pollo u otra carne.
Cuándo empezar a dárselo:
a partir de los 12 meses
Quinoa
Este sabroso cereal que empieza a ser conocido en
España y que se encuentra en casi todas las
tiendas de dietética y en algunos supermercados,
destaca por su riqueza en proteínas de muy
buena calidad . Contiene un alto porcentaje de aminoácidos
esenciales como lisina -casi ausente en el trigo
y en el arroz- y fenilalanina, tirosina, metionina
y cisteina -también muy escasos en los otros
cereales-. Otra de sus virtudes nutricionales deriva
de su alta concentración en ácidos
grasos poliinsaturados, sobre todo de ácido
linoleico, lo que le da virtudes anticolesterol.
Según la tradición popular, este cereal
es muy bueno para los niños lactantes, para
los problemas de huesos (fracturas, osteoporosis,
problemas reumáticos....) y para aumentar
la leche en las mujeres lactantes (que deben tomar
el caldo de hervir quinoa en ayunas). La quinoa
va bien también para los problemas gastrointestinales,
de hígado y de riñones.
Cómo se consume: en forma
de grano y en harina (forma parte ya de algunas
galletas dietéticas).
Cómo se prepara: Hervido
en el doble de agua de su volumen, durante 15 minutos.
Cuándo empezar a dárselo:
a partir de los 12 meses
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