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Las colaciones y los aperitivos o tentempies
adecuados no engordan. Sabiendo elegiros ayudan a
mantener la silueta y/o el peso ideal además
de mantener los niveles de azúcar en el cerebro,
lo cual nos produce una sensacion de bienestar.
Lo ideal es hacer 5
comidas diarias, es decir desayuno, colacion de media
mañana, almuerzo, merienda y cena. Esto se
debe a que nuestro organismo debe regular los niveles
de azúcar en la sangre, y al mantener constantes
estos niveles el cerebro recibe las señales
de saciedad y por lo tanto produce esa sensación
de bienestar. Se deben fijar horarios para organizar
nuestras comidas del día de manera que entre
ingestas deben pasar al menos dos o tres horas, puesto
que si se alargan estos tiempos entre comidas se produce
una bajada de glucosa apareciendo asi la fatiga.
Los mejores aperitivos y los más naturales
son los ricos en fibra y bajos en grasas, como pueden
ser las frutas, verduras frescas, jugos naturales
y los frutos secos.
Es recomendable que
los aperitivos mas calóricos se ingieran por
la mañana, como por ejemplo los frutos secos,
y dejar para la tarde los de menos aporte como pueden
ser lácteos o frutas.
Esta de más decir que tanto la merienda como
la cena deben ser ligeras ya que todo lo que se ingiera
por la tarde y noche se asimila el doble y puede provocar
un aumento de peso.
Por otro lado, siempre
se deben beber de dos a tres litros diarios de agua.
Y en esto se debe observar que la calidad de la bebida
que se ingiera acompañando su colación
sea de bajo aporte calórico (si es que pretende
cuidar su linea). Tenga en mente que una gaseosa en
lata implica 130 kilocalorías; y que la misma
gaseosa en su versión dietética aporta
5 kcal. o quizas menos aun.
Tabla
de Calorias
Las calorias ideales
o recomendadas a consumir en cada colación
o aperitivo están entre las 50 y 70 kcal. Para
dar una idea mas aproximada de que tipo de alimentos
hablamos, tenga en mente la siguiente tabla:
Tabla de calorías
para colaciones o aperitivos
Alimentos Aporte Bebidas
Aporte
Duraznos (1) 50 kcal
Gaseosa (1 lata 354ml. - normal) 130 kcal
Cerezas (15) 60 kcal
Gaseosa (1 lata 354ml. - dietética) 3 a 10
kcal
Ciruelas (2) 50 kcal
Café / Té / Mate 10 kcal
Kiwi (1) 50 kcal
Reposteria Bajas Calorias (20 a 80 kcal)
Leche descremada (1 taza 250ml) 70 kcal
Cítricos (1 naranja o mandarina) 50 kcal
Cerveza (1 lata 354 ml.) 200 kcal
Manzana (1 pequeña) 70 kcal
Pera (1 pequeña) 60 kcal
Plátano / Banana (1) 90 kcal
Uvas (100 gramos) 70 kcal
Espárragos (100 gramos) 20 kcal
Zanahorias (1) 30 kcal
Yogurt descremado (1 pote) 65 kcal
Queso descremado (100 gramos) 80 kcal
Galletas de agua (3) 70 kcal
Pan lacteado o lactal (1 rebanada) 80 kcal
Todos los valores
mencionados son aproximados y
pueden diferir según peso, tamaño o
marca.
Evite
seleccionar como colación:
golosinas, bebidas
de fantasía, papas fritas, alimentos ricos
en grasas saturados y azúcares.
Los volúmenes
y aportes calóricos de las colaciones dependen
principalmente de la edad de los menores. Se recomienda
que ellas no aporten más de:
-150 kcals. Para Preescolares
-200 kcals. Para Escolares de Enseñanza Básica
-250 kcals. Para Escolares de Enseñanza Media
Obesidad
Un 25 % de los escolares
presenta algún grado de obesidad o sobrepeso.
Y cómo no, si toman malos desayunos, consumen
poca fruta e ingieren muchos alimentos con grasa.
“Pero si mi hijo come bien en la casa”,
dirán algunos papás. Es que es precisamente
ahí donde radica el problema... ¿Qué
le estamos dando de comer a nuestros hijos?
Según la doctora
Sylvia Guardia, pediatra y especialista en nutrición
infantil de Clínica Alemana, los hábitos
de los niños se forjan de acuerdo a lo que
ven en su familia, y es por eso que educar para una
alimentación más saludable es tarea
tanto de los padres como de los hermanos más
grandes.
“Los papás
suelen hacer aperitivos los fines de semana, donde
comen papas fritas, choripanes y alimentos que, en
general, tienen mucha grasa. Entonces, es lógico
que los niños se acostumbren a consumir ese
tipo de cosas, incluso antes de sentarse a almorzar”,
sostiene la especialista.
Estos malos hábitos
alimenticios se hacen todavía más patente
en el colegio, cuando los menores tienen plena libertad
para comer cualquier cosa que ofrezca el kiosko. “Muchos
padres le dan a sus hijos plata para que se compren
algo en el recreo, pero los alimentos que se venden
son casi todos ricos en grasas, azúcares y
sal. En mi opinión, los apoderados deberían
ponerse de acuerdo, y exigir que también estuviera
la alternativa de comprarse una fruta o un yogurt
hipocalórico”.
Pero el tema de las
colaciones no sólo guarda relación con
el “qué” comen los niños,
sino también con el “cuánto”.
Y es que según la Dra. Guardia, si un menor
consume sus cuatro comidas al día, no tendría
necesidad de comer nada a deshora. “Las colaciones
se justifican en los jardines infantiles, cuando los
niños son más chicos, pero en el colegio
no son necesarias. Muchas veces ocurre que ingieren
algo tan grande, que después no tienen hambre
a la hora de almuerzo. Y esto al final es peor, porque
llegan a la casa a comer cualquier cosa”, asegura.
Ahora bien, como las
colaciones son casi una institución, y la mayor
parte de los escolares espera con ansias comerse algo
rico en el recreo, la pediatra recomienda vigilar
que estos alimentos no sean excesivamente calóricos,
y que ojalá signifiquen un aporte nutricional
para el niño. “Una opción es mandarles
frutas, que pueden ser frescas (manzanas, naranjas),
deshidratadas (huesillos, ciruelas), o secas (maní,
nueces, almendras). Otra posibilidad es enviarles
un producto lácteo, como yogures hipograsos,
leches descremadas o petits de queso”.
Menú
puertas adentro
A pesar de que los
niños pasan gran parte del día en el
colegio, la pediatra Sylvia Guardia recomienda que
los padres pongan especial énfasis en lo que
ellos comen en la casa. “El ideal es que los
menores tomen un buen desayuno, que contenga una porción
de lácteos, frutas y cereales. Los niños
que se van a clases con el estómago vacío
tienen un menor rendimiento que los que desayunan
bien, y tienden a ser más obesos, porque comen
cualquier cosa que compran en el recreo”, sostiene.
Por otro lado, es importante
conocer el menú de comidas del colegio, para
poder complementar la dieta en caso de que éste
sea insuficiente. “Los niños en edad
escolar deben consumir al día tres porciones
de lácteos descremados (en forma de leche,
yogures o quesillo), dos porciones de carne, pescado
o huevo (considerando que este último debe
ser sólo una vez a la semana), dos porciones
de hortalizas y verduras, cuatro porciones de fruta,
y cinco a seis porciones de pan, cereales, pastas
y arroz. Las grasas, aceites y azúcares pueden
estar presentes, pero en pocas cantidades”,
asegura la especialista.
Es en base a lo anterior
que los padres deben confeccionar un menú saludable
y nutritivo para sus hijos, de modo de evitar las
carencias nutricionales. “Los niños hoy
en día consumen muy poco calcio, porque en
vez de un vaso de leche se toman un vaso de bebida
o jugo. Es por esto que en Chile muchos menores tienen
una baja densidad ósea, lo que incrementa el
riesgo de osteoporosis y fracturas”.
Complementos
Vitaminicos
Respecto a la pregunta
de si son aconsejables los complementos vitamínicos
en los escolares, la Dra. Guardia sostiene que éstos
deben reservarse sólo en los casos en que sean
realmente necesarios. “Una dieta equilibrada
no requiere suplementación, porque cada comida
entrega un aporte adecuado de vitaminas y minerales.
Distinto es cuando los jóvenes realizan una
actividad física intensa, porque en esa situación
el organismo sí demanda una mayor cantidad
de nutrientes”.
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