|
|
|
|
Si estas a dieta, presta atención a los condimentos:
se les suele hacer poco caso, se tiende a no medirlos
fiándose del ojo. |
|
Pero
incluso una nuez de mantequilla de más o demasiadas cucharadas
de aceite, o rociar con abundante mayonesa la ensalada, pueden
frustrar los esfuerzos hechos para limitar la entrada de calorías.
Aceite,
mantequilla y Compañía
Para las ensaladas y verduras, para el pescado, la carne y la
pasta, el aceite extra virgen de oliva resulta un óptimo
condimento. De hecho, el extra virgen tiene mucho sabor, y una
cucharada en la ensalada basta para darle un aroma muy especial
sin interferir demasiado sobre el contenido en calorías.
Además, el aceite es muy rico en grasas no saturadas que
ayudan a reducir los niveles de colesterol nocivo o LDL en la
sangre, y de sustancias antioxidantes, importantes para combatir
el envejecimiento. Una cucharada contiene casi 35 calorías.
Para no exagerar, acostumbraros a añadir también
a las ensaladas y a las verduras vinagre o zumo de limón.
Para sofreír las verduras, mejor el aceite o también
el caldo, antes que mantequilla.
Para
la fritura, utilizad aceite en abundancia y alimentos en pedazos
medio/pequeños. Para hacer que la fritura sea más
ligera, incluso la cocción al horno y en sartén,
se puede recurrir a nebulizaciones de aceite en agua, que permiten
utilizar menos de un gramo de aceite (sólo 9 calorías).
Basta coger un espulverizador para plantas y llenarlo con 7 partes
de agua y una de aceite extra virgen de oliva. Cerradlo, agitadlo
y conservadlo en el frigorífico. Cuando lo consideréis
necesario, pulverizad 12 veces sobre el fondo del recipiente de
cocción.
Para
que el risotto resulte mantecoso, podéis utilizar una cucharada
de nata en lugar de mantequilla.
Vinagre
El vinagre se puede utilizar de forma abundante, porque aporta
poquísimas calorías. El de manzana es excelente
en las ensaladas con fruta, el balsámico, de sabor agridulce
bastante fuerte, se utiliza con cuidado, para no encubrir el sabor
de los alimentos. Una cucharadita aporta 0,4 calorías.
Hierbas
aromáticas y especias
Hierbas aromáticas: hierba cebollino,
perejil, tomillo, eneldo, romero, orégano, albahaca tienen
la cualidad de resaltar el sabor de los alimentos sin añadir
calorías. Uniendo varias hierbas según los gustos,
se puede limitar el uso de la sal, que en cantidades excesivas
favorece la retención de agua. Un ejemplo: 100 g de perejil
aportan 20 calorías.
Especias: pimienta, curry, nuez moscada, páprika,
azafrán son prácticamente acalóricos y pueden
utilizarse para dar sabor a los alimentos sustituyendo a la sal.
Mostaza
La mostaza, dulce o picante, tiene un sabor especial y muy intenso,
y da a los platos un toque particular con pocas calorías.
De hecho 100 gramos tienen sólo 10 calorías.
Yogur
El yogur natural puede utilizarse como condimento unido a ajo
o a cebolla Machacados. Para no encubrir demasiado los sabores,
perfumadlo con hierba de cebollino o menta, o con una pizca de
páprika, de azafrán o de curry. El yogur ayuda al
estómago a trabajar mejor y una cucharadita de yogur desnatado
aporta sólo 5 calorías.
Ajo
El ajo tiene un sabor muy fuerte y especial: para quien le guste,
es un excelente aderezo para la verdura, pescado, ensaladas, y
proporciona sólo 41 calorías por cada 100 gramos.
Trucos
de bajas calorias
Basta
algún pequeño truco para llevar a la mesa platos
sanos y apetitosos, sin renunciar al gusto y mantener la línea.
Estos pequeños trucos que te ayudan tener bajo control
el colesterol y los problemas cardiovasculares.
1.
SOFRITO SIN ACEITE. Dorar la cebolla picada,
apio y zanahoria en un poco de caldo preparado con CALDO Y CONDIMENTO.
Como alternativa al aceite podéis utilizar también
un poco de vino o de LECHE DE SOJA.
2.
SALSAS LIGERAS. Si os gustan las salsas para
asados, hervidos o crudos, evitar las hipercalorias, como la mayonesa,
tártara, bernesa, etc. prefiriendo a estas el ketchup,
la mostaza o el vinagre balsámico.
3.
BECHAMEL LIGHT. Utilizar LECHE DE SOJA en lugar
de leche entera y al final añadir una pizca de mantequilla
light y un poco de nuez moscada.
4.
ALIÑAR LA ENSALADA. Probar la vinagreta,
es muy gustosa y bastan un par de cucharada para dar sabor. Para
prepararla batir en un cuenco mostaza, vinagre, una cucharada
de aceite y otra de agua.
5.
ESTOFAR CON LIGEREZA. Usar LECHE DE SOJA para cocinar
en la sartén las verduras (por ejemplo coliflor, zanahorias
e hinojos) pero también para preparar pavo, pechugas de
pollo y lomo de cerdo.
6.
VALORIZAR LOS MARINADOS. Las especias dan gusto
a la comida, mientras el vinagre y el limón hacen más
tiernas las carnes, evitando el uso de ulteriores condimentos.
Para las carnes podéis preparar las marinadas con vino,
verduras (zanahoria, apio, cebolla) y aromas (laurel, tomillo,
romero, salvia); para el pescado podéis utilizar el zumo
de los cítricos (limones, naranjas) enriquecido con orégano,
perejil, ajo, sal y pimienta.
7.
CONDIMENTAR LIGHT. Para condimentar los arroces,
los filetes de carne y los BURGER cocinados a la plancha es muy
buena la salsa de soja: bastan pocas gotas para dar un sabor inconfundible
y gustoso.
|