|
|
|
|
Los viajes
o un hambre voraz hacen que muchas veces no se planteen
dudas ante un alimento en mal estado. |
|
La
mayoría de las colitis siguen estando causadas por bacterias.
Una pequeña contaminación, por pequeña que
sea, no es inofensiva ni mucho menos.
Poca
gente conoce que, en condiciones idóneas, las bacterias
de la intoxicación alimenticia se dividen para doblar su
número cada 20 o 30 minutos. De este modo, es posible que
una célula llegue a los dos millones en siete horas, y
a siete mil millones en doce, sin olvidar que algunas sufren un
proceso multiplicador mucho más rápido.
Una célula
no hace daño, pero millones de células constituyen
una gran calamidad. Aunque la mayoría de la gente se recupera
de las intoxicaciones alimenticias, no hay que olvidar que éstas
pueden ser mortíferas, sobre todo, frente a niños
y ancianos.
Higiene
y precauciones
Por muy limpios
que seamos, las bacterias de la intoxicación alimenticia
pueden entrar en casa por otros conductos. La salmonella, en particular,
está en muchos productos animales y puede pasar desde los
intestinos de los fiambres y otros productos cárnicos ya
cocinados de un carnicero que no tenga los productos y utensilios
completamente separados; de hecho, servidos por dependientes diferentes.
En temperaturas
idóneas, las bacterias se multiplican muy bien en la carne,
aves, pescados, mariscos, los productos lácteos, huevos,
arroz y cualquier componente alimenticio que acompañe a
éstos. Queda muy claro, entonces, que no hay que dar a
las bacterias la oportunidad de entrar en contacto con los alimentos.
Consecuentemente, la mejor herramienta contra las intoxicaciones
es el frigorífico.
Consejos
Se
debe enfriar la comida lo más rápidamente posible.
En
cuanto se enfríe, se deben meter los alimentos en el frigorífico.
Cuando la comida no se esté consumiendo, hay que guardarla
bien al frío, pero todo el tiempo. No se debe recalentar
y enfriar una comida. Es aconsejable calentar sólo la cantidad
necesaria. El resto, hay que guardarlo, en porciones manejables
en el frigorífico o en el congelador.
Proceso
de descongelación.
Además,
si fuera posible, descongele carne y aves en el refrigerador o
en el microondas, pero no las deje durante horas en una cocina
caliente. Recuerde, que ni la refrigeración ni la congelación
matan las bacterias; puede que el frío no las permita multiplicarse,
pero cada vez que el alimento esté en contacto con el calor,
comienzan a hacerlo otra vez.
La
higiene empieza por uno mismo.
En
primer lugar, lávese las manos antes de manejar los alimentos,
sobre todo cuando se ha pasado pòr el servicio, tocan focos
de infección como granos o cortes, usado un pañuelo,
o tocado la nariz o animales domésticos. También
hay que incrementar las precauciones si se ha manejado carne cruda
o pescado o realizado trabajos sucios.
Cuidado
con los alimentos crudos.
A
su vez, no debe permitir que la carne cruda ni el pescado entren
en contacto con otros alimentos que estén depositados en
el mismo frigorífico. También se evitará,
en la medida de lo posible, que estos alimentos goteen sobre otros.
Por último, la carne cruda y el pescado no deberán
tocar los utensilios de cocina que más tarde se usarán
para comidas ya preparadas, sin antes lavarlos.
Precaución
con la mascota.
Si posee
un animal doméstico, debe evitar que contamine los alimentos.
Para ello, hay que tenerlos siempre muy bien tapados. Ni que decir
tiene que ésta medida se reforzará en el caso de
detectar moscas, cucarachas u otros insectos.
El riesgo al viajar
El riesgo
de intoxicarse tiene mucho que ver con el país a dónde
se viaje. Es fácil contraer una ligera intoxicación
alimenticia cuando se viaja, porque cada bacteria tiene numerosas
versiones ligeramente diferentes.
Además,
los países menos desarrollados pueden combinar prácticas
poco higiénicas con agua no purificada y una refrigeración
poco adecuada.
Hay que tomar
platos de comida fresca, no comidas frías ni recalentadas.
En cuanto
a las bebidas, tomar sólo embotelladas, hasta para limpiar
los dientes o utilizar pastillas de esterilización. El
hielo, por supuesto, no se debe consumir.
La fruta,
como medida de precaución, siempre se comerá pelada.
El marisco que presente alguna duda, no comerlo.
Hay que tener
especial cuidado con los productos lácteos. Puede que no
estén pasteurizados. Las ensaladas evitarlas si no se está
seguro de su higiene.
Cómo
detectar el peligro
El aspecto
de un alimento no es ninguna garantía de su buen estado.
Muchas vedes, un producto puede contener las suficientes bacterias
como para matar a cualquier persona y, sin embargo, tener un aspecto
fresco y encantador.
Es mentira
que alimentos altamente condimentados, como un guiso con curry,
no puedan ser tóxicos. Algunas especias son antibacterianas;
sin embargo, se han descubierto bacterias vivendo en latas de
polvo de curry.
Los alimentos
crudos para animales domésticos muchas veces llevan bacterias
tóxicas: deberán estar bien cocinados antes de meterlos
en el frigorífico o congelador.
Para estar
seguro de la adecuada cocción de los alimentos, de los
que no se esté seguro, es muy importante que el centro
del alimento haya alcanzado la temperatura necesaria, en la que
hay que mantenerse, por lo menos, durante 20 minutos.
|