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Alimentos infantiles
Son purés de carne, frutas o vegetales. Suelen salir
mucho más baratos que si los preparamos en casa, sobre
todo si se hacen separados de los del resto de la
familia.
Pan y productos de
panadería
como galletas, pasteles, congelados de pastelería,
etc. Salvo aquellos que contienen leche y huevos,
su coste también es menor que si los hacemos "caseros",
pero hay que tener en cuenta que generalmente se elaboran
con grasas saturadas que no son saludables.
Bebidas
como el café o el té instantáneos. Su producción al
por mayor determina que sean más baratos que los tradicionales.
Aperitivos: como los ganchitos, patatas fritas, chocolatinas,
etc. Se elaboran con grasas saturadas, por lo que
no deben consumirse en exceso. También tienen un coste
menor que si los preparásemos en casa.
Productos congelados
croquetas, calamares, barritas de pescado, etc. Sus
ventajas son muchas, empezando por que están limpios
y listos para su preparación. Además, su largo período
de conservación y la comodidad de su uso los convierten
en insustituibles en la cocina.
Frutas
bien sean en conserva, desecadas, congeladas o en
zumos. Son más baratas que las frescas, pero hay que
tener en cuenta que pierden vitaminas durante el procesamiento.
Legumbres: enlatadas con agua o con salsa y congeladas.
Ofrecen la ventaja de una rápida preparación y además,
tienen un precio similar a las frescas.
Carnes
en conserva, congeladas, precocinadas, etc. El coste
de las congeladas es considerablemente menor que la
carne fresca. El de las precocinadas como las salchichas
es algo inferior.
Leche
leche en polvo, evaporada o condensada, etc. La leche
evaporada o en polvo no sólo nos permite añadirla
a cualquier plato, sino que es una importante fuente
de proteínas, aunque sea algo más cara que la leche
fresca. Con la condensada podemos elaborar deliciosos
postres.
Pizzas
congeladas, etc. 
Aunque el espesor y textura de la masa sea distinto
a la fresca, su coste similar al de las caseras y
la rapidez en su preparación las convierten en una
buena opción. Aves como el pollo congelado o precocinado.
Es mucho más caro que el preparado en casa.
Ensaladas
de lechuga, zanahoria rallada, apio, etc. Son más
caras que las preparadas en casa. Sopas: en polvo,
uperizadas, etc. Las conocidas "sopas de sobre" salen
bastante más caras que las tradicionales: hasta el
doble de coste.
Verduras en
conserva (en agua, en salsa, en vinagre),
congeladas, deshidratadas, etc. Si solo tienen un
ingrediente te costarán lo mismo que las frescas pero
si lo que buscas es una menestra (por ejemplo), te
costará más caro. Las congeladas ofrecen la ventaja
de su calidad, lo que garantiza que conservan sus
propiedades si su distribución se realiza en lugares
alejados a donde se produce. Los purés de patata deshidratados
resultan muy cómodos, pero son más caros que los caseros.
En resumen, por regla general, los alimentos industriales
y la comida rápida cuestan menos que si los preparamos
en casa, si tenemos en cuenta todo el proceso y no
solo el coste inicial: su proceso de elaboración suele
ser analizado por el fabricante o el distribuidor
de tal forma que minimice el precio.
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