Alimentación Sana |
Novedades | |
|
|
Después
de los 45.....Según el experto en nutrición, Jesús Llona Larrauri, no existe una alimentación tipo para aquellos que están o han superado la cuarentena. Se suele aconsejar una buena adaptación a los gustos y preferencias de cada individuo, respetando siempre las prioridades y el equilibrio nutricional. Lo más recomendable es evitar los excesos, sin guardar restricciones inútiles. VERDADERO. Es normal comer menos cuando uno se hace mayor La pérdida de apetencia es muy corriente en las personas mayores, sobre todo después de los 75-80 años. A esta edad, la actividad se reduce y las necesidades calóricas disminuyen (pasan de 2.000 ó 2.200 a 1.600 ó 1.800 calorías por día). Si se mantiene un peso constante, eso significa que, probablemente, se esté realizando un aporte energético correcto. No obstante, algunos elementos de seguridad –proteínas, minerales, vitaminas- son indispensables. VERDADERO. Es positivo comer pescado y utilizar aceite
de oliva VERDADERO. Las ensaladas, el pan y las pastas son
indispensables VERDADERO.El estreñimiento aumenta con la
edad VERDADERO. No debe faltar la fruta. VERDADERO. No hay que olvidar legumbres y patatas
VERDADERO Y FALSO. Es preferible comer sin sal FALSO. Se puede prescindir de la carne FALSO. Es suficiente cenar una taza de café
con leche y galletas. Los hábitos alimentarios de las personas de cierta edad suelen ser inadecuados porque se adquirieron en épocas de la vida en que las demandas de energía eran muy superiores a las que tienen en la actualidad. Además, el metabolismo se torna más lento con los años, lo que también contribuye a que la carga energética normal en otras épocas sea excesiva en edades avanzadas. Por tanto, convendrá que coman con moderación, lo que también les ayudará a evitar la obesidad o a reducirla si la tienen. Dado que las necesidades de proteínas, vitaminas y minerales siguen siendo las mismas, lo que deben reducir es la ingestión de hidratos de carbono y, en particular, la de grasas, dulces y toda clase de frituras. El menor consumo de estos últimos alimentos no sólo les brindará la posibilidad de mantenerse libres de un tejido adiposo excesivo, sino también la de evitar la ulterior degradación de las arterias. Temperaturas ExtremasLas temperaturas extremas suelen suponer un riesgo para las personas que ya han superado cierta edad. Puesto que han perdido parte de la sensibilidad a los cambios de clima, cuando los días de verano son especialmente calurosos es necesario asegurarse de que permanezcan en casa, al fresco. En esa época deben consumir una buena cantidad de líquidos para evitar una posible deshidratación, factor que en las personas de edad avanzada puede tener graves repercusiones. También deben cuidarse de forma especial cuando hace mucho frío. La dieta deber ser entonces más calórica que en otras épocas del año y debe procurarse que tengan el cuerpo abrigado y que permanezcan en los lugares más caldeados de la casa. Un simple resfriado, que en una persona joven no pasará de causar molestias durante unos días, en un anciano puede ser el detonante de una enfermedad pulmonar irreversible. A toda formaHacerse mayor, envejecer, es algo natural, progresivo e irreversible. Sin embargo, se trata de un proceso que puede ralentizarse con ayuda de la ciencia y unos hábitos de vida saludables, que permitirán en un futuro no muy lejano alcanzar una esperanza de vida de 120 años. Actualmente, más de seis millones de españoles tiene más de 65 años y, según un estudio hecho público por la ONU, esta cifra seguiría creciendo hasta alcanzar el 38% de la población dentro de 50 años. Envejecer implica necesariamente cambiar, pero no enfermar. Según explica José Manuel Ribera, presidente de la Sociedad de Geriatría, “la mala salud en la vejez es una problema más de falta de prevención que de edad”. Para hacer algo frente a este problema lo mejor es aprender a vivir saludablemente lo antes posible, máximo si tenemos en cuenta que el ser humano comienza a envejecer a los 30 años. A partir de esa edad las probabilidades de muerte se duplican cada ocho años. Estar en forma Una dieta completa y equilibrada, y la práctica
de algún tipo de ejercicio físico pueden prolongar la vida
e, incluso, recuperar funciones mermadas como el tono muscular y la capacidad
cardio-respiratoria. Para ello se reducirá la ingestión de grasas, pero manteniendo el aporte de proteínas e hidratos de carbono. El tabaco y el alcohol tampoco son buenos compañeros de viaje para envejecer en plena forma. Es aconsejable beber un par de vasos de vino al día durante las comidas, más cantidad sería peligroso. Tampoco hay que abusar de los medicamentos. Un 5% de los ingresos hospitalarios de ancianos se deben a reacciones adversas al exceso de medicamentos. Salud mental A partir de cierta edad las enfermedades suelen convertirse en crónicas. Por eso, lo mejor es aprender a vivir con ellas. Para ello es útil tener una mentalidad activa y disfrutar de cada día; realizar actividades placenteras para nuestros gustos y preferencias; desarrollar y poner en práctica las aficiones; y mantener contactos sociales y evitar el aislamiento, que lleva a la soledad y a la depresión. También es muy importante estimular las capacidades cognitivas. A partir de los 60 años es normal que disminuya la memoria reciente: se olvidan los números de teléfono, dónde se dejaron las llaves, el nombre de alguna personas. Pero no hay que preocuparse si se sufren
estos fallos de memoria, ya que no tienen relación con la enfermedad
de Alzheimer. Lo que no es normal es perder otras capacidades cognitivas
como la orientación, no reconocer a familiares cercanos, no saber
cómo vestirse, olvidar cosas importantes de la vida de uno mismo,
como el nombre de un hijo o no comprender una frase larga o no poder seguir
una conversación. Si cualquier de estos síntomas permanecen
más de seis meses habrá que consultar con un médico.
|
|
|
E-Mail: info@alimentacion-sana.com.ar |