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| La
Navidad es una buena ocasión para recuperar las
recetas tradicionales. Nos harán recordar sabores
y olores de la infancia de nuestra familia. |
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La preparación
de las comidas y de las cenas se puede convertir en todo un ritual
culinario en el que algunos tienen la posibilidad de emplear más
tiempo y algo más de dinero, pero de nuevo sin excesos,
sin derroches.
El cariño puesto cuando se cocina está presente
en la comida. No se trata de sentir 'orgasmos' con cada bocado,
como pasaba en la película 'Como agua para chocolate',
pero al menos disfrutar de lo que comamos, saborearlo, degustarlo
para que la comida nos siente mejor.
De hecho,
en ocasiones, los platos tradicionales suelen resultar bastante
equilibrados. La doctora Emma Camarero-González, jefe de
sección de la Unidad de Nutrición del Hospital Clínico
Universitario de Santiago de Compostela, explica, que en ellos
se suelen combinar la carne o el pescado con verduras. "Las
comidas este tipo de platos no son abusivas. Lo que sí
lo es lo que el mercado está poniendo de moda, como la
ingesta excesiva de grandes cantidades de marisco, que a veces
se combinan con embutidos".
Los expertos
recomiendan que no se exceda el consumo de marisco, debido a que
posee gran cantidad de grasa y de ácido úrico. No
obstante, "si se toma una cantidad mayor de marisco de forma
puntual éste es más tolerable, a no ser que la persona
sufra alguna patología", aclara Ricardo Gracia, jefe
de servicios de Endocrinología del Hospital Universitario
de la Paz, en Madrid.
El doctor
Ramón Coronas Alonso, consultor senior del Servicios de
Endocrinología y Nutrición del Hospital Clinic de
Barcelona, añade, “en estos días se debería
no insistir en tomar grandes cantidades de grasas, alcohol o féculas
(cereales, patatas, etc.)". Este tipo de restricción,
que tampoco ha de ser severa, también debería realizarse
en los días posteriores a las fiestas, según añade
este médico.
Atención
a los postres
Además
de los platos principales, los postres son otro de los puntos
que deben centrar nuestra atención, para lograr una 'dulce',
y no amarga, Navidad. Como explica Javier Aranceta, secretario
general de la Sociedad española de Nutrición Comunitaria,
a menudo sientan mal y descompensan a las personas diabéticas
o que padecen del estómago, por ejemplo. Y señala
que "es el momento para los postres caseros que no hacen
tanto daño, como un roscón hecho en casa, unas peras
al vino, tartas de fresas/frutillas o de uvas".
En este sentido,
la doctora Camarero-González sugiere que se tomen "frutas
de temporada, como piñas/ananás, chirimoyas, sandías
y melón además de los dulces navideños. Pero,
lo que no se debe hacer es añadir postres extra, como una
tarta de chocolate". Particularmente, la piña es uno
de los postres más recomendados: "Posee pocas calorías
y tiene enzimas que ayudan a la digestión" resalta
Ramón Coronas, quien también destaca el buen papel
que juegan los cítricos, como las naranjas.
En cuanto
a los dulces navideños, que invaden por estas fechas los
centros comerciales y que conforman otra de las tradiciones, los
expertos no ven ningún problema si se consumen con moderación
y de forma puntual. El turrón suele poseer, entre otros
ingredientes, "almendras que tienen grasas insaturadas que
no inciden en la subida de colesterol. Por esta razón,
las personas que tienen el azúcar o el colesterol un poco
alto no tienen por qué prescindir de ellos, asegurándose
de que consumen una cantidad reducida de turrón",
señala el médico del Hospital Clinic de Barcelona.
Ahora bien,
este experto no duda en afirmar que "el turrón posee
muchas calorías". Y es que muchas personas se suelen
preocupar por el peso que pueden ganar con estos dulces típicos.
En este sentido, si se quieren tomar es importante fijarse unas
cantidades moderadas y tomarlo de forma puntual.
Las
bebidas alcohólicas
El alcohol,
en una cultura como la nuestra, está muy presente en estas
fechas. Igual que con los alimentos anteriores, los diferentes
expertos no son partidarios de prohibir su consumo pero sí
de limitarlo a las cantidades recomendadas, y más si la
persona posee algún tipo de patología que se pueda
ver implicada. El especialista en nutrición, Javier Aranceta,
recomienda consumir sobre todo 'calidad' y de forma moderada,
igual que con la comida. Un buen vino o cava, si se toma en las
cantidades adecuadas hará menos daño y nos provocará
menos dolores de cabeza la mañana siguiente.
El alcohol
se use de modo correcto, siguiendo los máximos establecidos
(dos copas de vino al día por el hombre y una por la mujer).
Si estas cantidades se excediesen un poco, lo fundamental es que
se haga en los días señalados de las fiestas pero
no en todo el período vacacional. Y, si se consume más
de lo permitido se debe seguir el lema de 'si bebes no conduzcas',
para evitar poner en peligro la salud propia y de los demás.
¿Las
Navidades giran alrededor de las comidas?
El alimento
es socialización, es afecto". Esta afirmación,
resume el espíritu navideño. Las familias se reúnen
alrededor de la mesa y deciden pasar tiempo juntos, un detalle
que con el estrés del día a día se suele
pasar de largo. Él mismo explica la importancia de las
comidas y las cenas, ya no para alimentarnos, sino para satisfacernos
al tomar alimentos caseros, familiares y compartiendo la ocasión
con los nuestros. "A menudo importan los neurotransmisores
cerebrales que nos permitan sentirnos bien".
Debido a que
las Navidades giran en torno de la comida, las personas que el
resto del año deben realizar una dieta estricta, por cuestiones
saludables, se pueden sentir algo más 'tristes' al no poder
participar de la celebración. Por esta razón, el
secretario general de la Sociedad española de Nutrición
Comunitaria subraya la importancia de "hacer un esfuerzo
para que todos compartan la mayor parte de las tradiciones".
Y, como en todo, utilizar la imaginación.
Una vez haya
comenzado el período festivo, las personas sanas pueden
comer de todo de lo que sea tradicional, vigilando las cantidades
durante los días de celebración propiamente dichos.
Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo, víspera
de Reyes y Reyes, pero no los días restantes que quedan
entre medias de uno y otro festivo. Por esta razón, no
es buena opción comer los restos de la cena de Navidad
durante los tres días siguientes puesto que en este caso
nuestra dieta no está siendo equilibrada.
En estas fechas,
según Aranceta, los servicios médicos suelen verse
sobrecargados por pacientes que se descompensan debido a los alimentos
que han ingerido, "poniendo en juego su salud y su vida".
"Ya no son sólo casos de indigestión o de borracheras,
sino que también se incrementa la incidencia de hiperglucemia
o de infartos", afirma el doctor Gracia. "En algunas
ocasiones son personas que desconocían que eran hipertensas
o que padecían algún otro tipo de problemas",
añade.
Personas
con una dieta estricta
'Basta que
te prohíban algo para que lo hagas'. Las personas a las
que su especialista les niega participar de la celebración
gastronómica, son en muchas ocasiones las que mayor peligro
corren de sufrir los posibles malos efectos de la comida. Comen
más de lo que no deben al sentir la frustración
y la tristeza de no participar de la celebración familiar.
Por esta razón, los endocrinólogos no son partidarios
de prohibir ni de -como resalta el doctor Coronas- "romper
con la tradición que es parte de nuestro conjunto humanístico
y cultural".
Las personas
diabéticas pueden tomar más cantidad de los alimentos
que les está permitido comer (no de los que su enfermedad
les impide tomar), pero sin excederse. No obstante, la doctora
Camarero González destaca que estas personas "lo primero
que deben hacer es consultar a su médico y que, en caso
de que tomen dulces especiales para ellos, lo hagan siempre con
moderación ya que suelen tener un mayor aporte graso".
Los niños
y los mayores son otros de los grupos que deben controlar lo que
toman. Según el doctor Gracia, "es fundamental que
los más pequeños de la casa, sobre todo si tienen
entre dos o tres años, consuman la menor cantidad de grasa
posible." Pero sí se les puede dejar que prueben algo
de lo que toman los demás (medio langostino, por ejemplo).
Y, en ningún caso, se debe de permitir que beban alcohol".
¡Felices
Fiestas!
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