|
Proveen importante cantidades de vitaminas A y C y
Potasio. Vitamina C es importante para la conservación
de los huesos y dientes y para ayudar al cuerpo a
absorber hierro. Las frutas cítricas y los
tomates son una buena fuente de vitamina C. Mas de
la mitad de la vitamina C en nuestra dieta viene de
estos productos.
La vitamina C es soluble
en agua y no se almacena en el cuerpo. Por esta razón
y porque además son naturalmente bajas en grasa
y en sodio, y son altas en contenido de fibra, se
deben consumir diariamente.
A diferencia de los factores como la grasa y las calorías,
las cuales parecen aumentar el riesgo de desarrollar
cáncer, otros componentes de la dieta pueden
reducir dicho riesgo. La evidencia más considerable
se ha obtenido de las frutas y verduras, cuyo consumo
está sumamente correlacionado con una reducción
en el riesgo de desarrollar cáncer. Aunque
todavía no se han identificado en estos alimentos
los componentes químicos responsables de estos
efectos protectores, muchos grupos involucrados en
la prevención del cáncer recomiendan
comer por lo menos cinco porciones de frutas y verduras
al día.
|