| El
garbanzo y sus perspectivas
Que marche una fainá,
maestro
El cultivo de garbanzo se presenta
muy promisorio en nuestro país. El sector se caracteriza
por la gran diversidad de agentes que actúan en toda la cadena
mediante integraciones verticales hacia adelante y hacia atrás,
llegando en algunos casos directamente hasta Brasil. Argentina era
un neto importador de garbanzos , pero en la actualidad ha logrado
revertir el saldo comercial. Si el país supera una serie
de limitantes en la cadena productiva comercial, se le presenta
una gran oportunidad de participar del mercado de América
Latina, que importa anualmente más de 20 mil toneladas. Localmente,
el garbanzo se consume como grano seco, pero su harina se encuentra
en franco crecimiento, fundamentalmente por la difusión de
la fainá y del consumo de platos étnicos. Panorama
actual del cultivo y de su industria procesadora.
Con el nombre vulgar de ¨garbanzo¨
se designa a la especie Cicer arietinum L, correspondiente a la
familia botánica de las leguminosas, subfamilia de las papilionoideas.
Se trata de la primera leguminosa cultivada por el hombre, entre
el año 6.000 y 7.000 antes de Cristo, y en la actualidad
se halla en tercer lugar de importancia mundial, luego del poroto
y la arveja
La especie es oriunda de la
región sur del Cáucaso y del norte de Persia (Irán).
Los centros más importantes de dispersión son sudoeste
asiático, Mediterráneo y Etiopía.En la actualidad
cuenta con dos subtipos bien diferenciados: tipo Kabuli, de semillas
claras y calibres grandes, cultivado durante el período primavero-estival
en la cuenca del Mediterráneo, y tipo Desi, de semillas oscuras
y calibres menores, cultivado en invierno en Oriente.
Producción mundial
La superficie plantada anualmente
en el mundo ronda los 10 millones de hectáreas, registrándose
una gran variabilidad en la superficie cosechada y los rendimientos
por hectárea, debido a la presentación de sequías
durante el cultivo. La producción mundial ronda los 8 millones
de toneladas, pero con grandes altibajos en el tiempo. Puede citarse
como ejemplo el hecho de que alcanzó volúmenes de
9,5 millones de toneladas en 1999 y de 6,7 millones de toneladas
en 1990.
El principal productor es India
con el 65% del total, y le sigue en importancia Pakistán:
entre ambos países producen el 90% del total mundial. Muy
distante ocupa el tercer puesto Turquía, que cosecha el 5-6%
del volumen mundial. Otros productores relevantes son Canadá
y México, y en los últimos años comenzó
a adquirir importancia Estados Unidos.
Producción
nacional
En nuestro país, el
cultivo de garbanzo comenzó a realizarse durante la etapa
colonial en los establecimientos que dirigía la Compañía
de Jesús en el actual departamento cordobés de Cruz
del Eje. Desde ahí se difundió hacia el norte . Actualmente,
el centro de producción nacional se encuentra en el valle
del río Juramento, provincia de Salta, concretamente en la
localidad de Gaona, donde se concentra cerca del 70% de la superficie
plantada. También se cultiva en Perico, provincia de Jujuy,
y en menor medida en las provincias de Catamarca, Córdoba
y Tucumán.
El cultivo se realiza en secano
o regadío, dependiendo de la región considerada, en
fincas de producción mixta, que usualmente destinan al cultivo
de garbanzo una superficie que oscila entre 100 y 150 has. La fecha
de siembra coincide con los últimos días de mayo para
las variedades de ciclo largo y los primeros días de julio
para las de ciclo corto. Como método recordatorio, se suelen
mencionar las dos fechas patrias: 25 de mayo y 9 de julio. La cosecha
se realiza a fines de año, pero se acopia hasta Semana Santa.
La producción argentina
no es significativa en el contexto mundial: ronda las 2500-3000
toneladas anuales. Este volumen excede la demanda doméstica,
pero aún así resulta demasiado pequeño para
desarrollar negocios permanentes en el exterior. En los últimos
años, la cosecha se ha incrementado impulsada por un aumento
de la demanda brasileña y por la sustitución de importaciones.
Limitantes
La producción se enfrenta
con una serie de limitantes: en primer lugar la obtención
de semilla de buena calidad, tanto en los aspectos relacionados
con la performance culinaria como en la resistencia a enfermedades.
Otro impedimento importante
es la dificultad de lograr negocios permanentes en el exterior.
Debido a la variabilidad de la producción y al pequeño
saldo exportable anual, esta tarea resulta difícil en el
corto plazo.
No se dispone de suficiente
información sobre el mercado mundial que permita a los productores
asegurarse decisiones de producción acertadas. En cambio,
existen algunos datos de mercado que posibilitan estar al tanto
del precio de compra del día. La escasez de conocimiento
sobre el panorama de los mercados mundiales y la dificultad para
exportar, junto con una escasa información sobre precios
de referencia en el mercado interno, transforman a la producción
de garbanzo en una actividad de éxito incierto para el productor.
La volatilidad de los precios
y los inconvenientes en la comercialización produjeron un
desplazamiento desde el garbanzo hacia el cultivo de trigo y soja,
que si bien poseen rentabilidades menores, otorgan mayores certezas.
Otro cultivo que compite con
el garbanzo es el tabaco. Si bien la legumbre se cultiva en invierno,
su cosecha se superpone temporalmente con la siembra del tabaco.
Cabe aclarar que, según técnicos en la materia, el
garbanzo es una excelente alternativa para los suelos empobrecidos
por el monocultivo de tabaco.
Actualmente, la integración
vertical de productores que distribuyen directamente en Brasil el
producto fraccionado, amplió las posibilidades de colocación
y la rentabilidad; sin embargo, el crecimiento del sector sigue
limitado por la falta de disponibilidad de semilla de buena calidad.
La genética
El garbanzo producido en nuestro
país es del subtipo Kabuli, que aqui se cultiva durante el
período otoño - invernal. Se siembran dos tipos de
garbanzo llamados ¨blanco lechoso¨ y ¨mexicano¨.
El primero se caracteriza por tener un grano de gran tamaño,
parejo y con tegumento de coloraciones claras. Es el tipo de garbanzo
más demandado por el mercado externo pero su cultivo se halla
limitado por la gran susceptibilidad a los hongos de cuello y por
la falta de semilla en cantidad.
Dentro del segundo tipo, se
encuentran dos cultivares muy difundidos: el mexicano propiamente
dicho y Sauco, que representan más del 80% del total. Su
gran difusión se debe a la mayor rusticidad y a la disponibilidad
de semilla. El grano es de calibre medio a grande y el tegumento
es de color crema. Cabe aclarar que Sauco es en realidad una población
mejorada, cuya característica más importante es la
resistencia al frío. Debe su gran difusión a la disponibilidad
de semilla y a la resistencia a Fusarium sp., uno de los principales
causantes de muerte de plantas en cultivo.
En los últimos tiempos
comenzaron a difundirse dos cultivares: Chañarito S-156 y
Norteño, caracterizados por su buena tolerancia a bajas temperaturas
(resisten hasta 5ºC bajo cero en el período vegetativo).
Estos nuevos cultivares producen garbanzos de calidad de exportación.
En particular, Norteño produce brinda grano grande, rugoso
y de color crema que cumple con los requerimientos de calidad que
demanda el mercado europeo, en especial España.
Destino de la producción
El destino principal de la
producción de garbanzos es el consumo interno, como grano
seco. La clasificación se realiza de acuerdo a un estándar
de calibres, ya que los diferentes tamaños tienen distintos
destinos industriales. Se trata un estándar de hecho, dado
que no existe una tipificación comercial oficial. En el caso
de la exportación, se realiza una clasificación más
exigente, mecánica, con zarandas y con terminación
manual.
Del total producido el 60%
corresponde a los calibres super a grande -70 granos cada 100 gramos
o menos- que se destinan a consumo directo como grano seco. En este
caso es muy importante el aspecto visual del producto, debiendo
hallarse libre de manchas y deformaciones.
El 27% corresponde a calibres
medianos, ubicados entre 70 y 85 granos cada 100 gramos que se destinan
a la industria de conservas. Este requerimiento de tamaño
es para asegurar una cantidad significativa de garbanzos por lata.
También en este caso, los garbanzos deben estar libres de
defectos, en especial manchas. Para el enlatado se utiliza garbanzo
seco rehidratado. El resto es garbanzo de calibre pequeño,
de más de 85 granos por cada 100 gramos y granos partidos
que se destinan a la producción de harinas.
Un párrafo especial merece la industria de harina de garbanzos.
Anualmente se muelen cerca de 700 toneladas de garbanzo, lo que
representa entre el 20 y el 25% de la producción anual de
dicha legumbre. El volumen anual de harina ronda las 550 toneladas.
En general, esta industria se provee de productos de descarte, sin
embargo en años de faltante de producto o de cosechas de
buena calidad, debe encarar la compra de calibres de mayor tamaño
y por lo tanto, más costosos.
Comercio mundial
En comercio mundial de garbanzos
ronda las 500.000 toneladas pero registra grandes fluctuaciones
de año en año, en función de la producción
de India y Pakistán. Durante 2001, las malas cosechas de
los países anteriormente citados elevaron el volumen transado
a más de un millón de toneladas.
Los principales países
exportadores suelen ser grandes productores cuyo consumo interno
es muy bajo. La participación de cada uno es muy variable
a lo largo de los años. El mayor vendedor mundial es Australia
con volúmenes que oscilan entre 130.000 y 380.000 toneladas.
Le siguen en importancia Canadá y México, y Turquía.
Tanto Australia como Canadá cuentan con programas de mejora
genética del grano, sea en el aspecto productivo como en
las características culinarias.
Esta inversión en mejora
genética les otorga alta competitividad. Es de destacar que
Canadá ingresó en el comercio mundial recién
en 1990 y en diez años pasó a ser el segundo exportador
mundial. Con un volumen promedio de 55.000 ton., España es
el principal importador del planeta. Le siguen en importancia Jordania
y Bangladesh. El principal producto comercializado es el garbanzo
entero.
Consumo internacional
El mercado internacional de
garbanzo es considerado un mercado de autoconsumo. Los principales
países consumidores son también los principales productores:
India y Pakistán. El consumo indio oscila en torno de los
7 millones de toneladas anuales. Durante los años en que
el cultivo se malogra por malas condiciones climáticas India
se transforma en el principal importador. Brindó un clarísimo
ejemplo en el 2001, cuando debió satisfacer su demanda interna
importando 516.000 Toneladas, lo que representó el 50% del
total transado.
El consumo mundial de garbanzos
se realiza de dos formas bien definidas y diferentes: como poroto,
en las naciones de tradición cristiana, y como harina en
los de tradición musulmana, judía e hindú.
En los países de origen cristiano la demanda es francamente
estacional: se consume generalmente en invierno y durante las celebraciones
religiosas de Pascua. España es uno de los principales consumidores
de garbanzo entero; también es importante el consumo en Italia
y Grecia.
En los países de Medio
y Lejano Oriente la demanda es bastante estable a lo largo del año
porque la harina de garbanzos forma parte de la dieta diaria de
la población.
Consumo interno
El consumo interno ronda las
3000 toneladas de garbanzo medido como grano. Esto representa cerca
del 8% del total consumido de legumbres en el país (35% de
lentejas, 30% de porotos y 25% de arvejas). Según una encuesta
realizada en Salta, la principal provincia productora, el 41% de
la población no consume garbanzo, el 19% lo hace raramente
y sólo el 2% es consumidor habitual. Esto indica un bajo
nivel de conocimiento del garbanzo como alimento o en sus formas
de utilización, aún en las zonas de producción.
En nuestro país, la
principal forma de consumo es como grano seco, fundamentalmente
vendido en paquetes de 500 gr. Según el sector privado. la
distribución más común es a través de
las casas de dietética, en las grandes ciudades. También
hay un componente muy importante de venta institucional en bolsas
de 50-60 kg.
El consumo interno tiene una
estacionalidad muy marcada: durante el invierno, en guisos, y en
Pascua para acompañar el bacalao. Durante los meses más
cálidos la demanda es ínfima y se limita a ensaladas
frías y platos étnicos. Precisamente es por esta marcada
estacionalidad que el precio comienza a establecerse recién
a fines de febrero (el garbanzo se cosecha entre octubre y noviembre
dependiendo de la zona y el cultivar).
Otra importante forma de consumo
se realiza bajo la forma de harina de garbanzos, que ronda las 550
toneladas anuales. Esta harina se utiliza en la cocina de los principales
países que originaron la inmigración llegada a la
Argentina: en Italia se la denomina farinata y se la emplea en la
elaboración del panelle o la focaccia genovesa. En Francia
se la utiliza en la preparación de socca o panisses. El consumo
de harina de garbanzos también es muy importante en comidas
étnicas, fundamente de orígenes árabe -como
en el hummus-, y judío.
En nuestro país, el
principal producto elaborado con la harina de garbanzos es la fainá,
alimento que aún no se encuentra definido en el Código
Alimentario Argentino. La fabricación de fainá absorbe
del 85% al 90% este producto. Otros usos se presentan en la cocina
étnica de las colectividades árabes que se encuentran
en nuestro país, especialmente en las provincias de La Rioja
y Santiago del Estero.
Comúnmente, se entiende
por la fainá o el fainá a la masa en forma de disco
hecho de harina de garbanzos con aceite que se come horneada. El
aspecto es el de una tortilla homogénea de menos de un centímetro
de espesor. Se trata de un producto tradicional del barrio porteño
de La Boca. Cabe aclarar que en Uruguay también se consume
la fainá pero la preparación resulta de mayor espesor.
El consumo de fainá
es regional: el 90% del total se registra en Capital Federal y Gran
Buenos Aires y está vinculado con la pizzería. Una
segunda área importante de consumo son las provincias patagónicas.
En el resto del país su demanda es menos significativa, siendo
Rosario y Santa Fe dos plazas de posible aumento.
Con el objetivo de fomentar
el consumo, las empresas del sector están realizando una
importe campaña de promoción. Los primeros resultados
de la misma permiten ser optimistas.
Debido al marcado destino del
uso de la harina de garbanzos, el 75% de la misma abastece al rubro
gastronómico, al que llega envasada en bolsas de 5, 10 y
30 kgs. Se trata fundamentalmente de pizzerías, dietéticas,
casas naturistas y el nuevo rubro comercial denominado "todo
suelto". El resto abastece las cocinas hogareñas, en
paquetes de 200 grs.
Cabe señalar que el
consumo de garbanzos en lata es muy bajo comparado con el de arvejas.
Sin embargo, como política dirigida a completar la oferta
de productos todas las empresas que procesan arvejas también
hacen garbanzos en conserva. En el primer semestre de 2003, los
precios al consumidor oscilaron en torno de los siguientes valores:
3 $/paquete de 500 grs. de garbanzo grano; 1,65-1,85 $/lata de 202-220
gr., y 1,60-1,75 $/paquete de 200 grs. de fainá.
Comercio exterior argentino
En el caso del garbanzo en
grano, el arancel externo común es del 11,5%; el derecho
de exportación extra e intrazona y el derecho de importación
extrazona del 5%; el derecho de importación intrazona 0%,
y el reintegro de exportación 4,05%. En el caso de los garbanzos
en lata, el arancel externo común asciende a 15,5%, manteniéndose
los reintegros y derechos. Las exportaciones argentinas de garbanzo
se realizan principalmente en forma de grano seco en bolsas de 50-60
kg. En los últimos años comenzó a promocionarse
la venta de harina de garbanzo.
A partir de 1996 empezaron
a manifestarse cambios en la balanza comercial argentina de este
producto: si bien el intercambio comercial fue deficitario hasta
el año 2001, el país comenzó a aumentar las
exportaciones y a reducir la cantidad importada.
Los valores máximos
de importación se alcanzaron en el año 1996 con un
total de 1244 toneladas, que representaron cerca del 50% del consumo
interno. El principal origen del producto importado es México
con más del 50% del total. Otra procedencia importante son
los Estados Unidos.
En contraposición, a
partir del año 1996 el país comenzó a aumentar
su volumen exportado, pasando de 23 a 702 toneladas en el año
2002. El porcentaje de la producción nacional exportada es
muy variable, dependiendo de la producción anual. Hasta 2000
el 95% de las exportaciones se destinaba a Brasil. En 2002, hubo
una gran diversidad de destinos y se ingresó en mercados
demandantes de productos de alta calidad como Italia.
En los últimos dos años,
algunas de las empresas productoras se integraron verticalmente
y comenzaron a vender sus productos directamente en Brasil, alcanzado
valores sensiblemente mayores. Productores de Salta lograron realizar
exportaciones en bolsas de 50 kg. a San Pablo, donde se fraccionaron
con su marca y se vendieron a valores cercanos a los 4.000 US$/ton.
en bolsas de 500 gr. Otros productores también avanzaron
en la cadena hasta la comercialización y realizaron ventas
en frontera a valores de 600 US$/ton.
De desarrollarse el cultivo,
Argentina podría transformarse en uno de los principales
abastecedores de América Latina, que anualmente importa cerca
de 20.000 ton. de garbanzo en grano. Sólo Brasil importa
cerca de 3000 ton por año. Las empresas productoras de harina
de garbanzo han realizado en forma exitosa incursiones en mercados
internacionales como España, Francia, Estados Unidos y Medio
Oriente.
Empresas
Si bien en el país son
pocas las empresas relacionadas con el sector, existe una gran diversidad
en las articulaciones de los diferentes agentes de la cadena. La
modalidad más común es la de acopiadores regionales.
También existen coordinaciones e integraciones verticales
entre el sector productivo y el industrial.
En el país hay 10 productores
importantes de garbanzos, que representan cerca del 90% de la producción
nacional. De éstos, 9 se encuentran ubicados en Salta, y
1 en Jujuy. También hay un número variable de productores
pequeños en las provincias de Catamarca y Córdoba.
La región salteña
cuenta con 2 acopiadores locales y algunos productores que realizan
la venta directa de sus productos, incluso llegan a exportar su
propia producción. Otros de menor magnitud se encuentran
ubicados en Córdoba y Santa Fe.
Las principales exportadoras son Food Way S.A., CFM Brokers S.A.,
VECSA SRL y All Food S.A. Para la venta de garbanzo en grano en
el mercado interno hay numerosas empresas que se dedican al fraccionado.
En lo que respecta a la harina,
existen 4 molinos y tres marcas comerciales, una de las cuales representa
el 75% del mercado. Las más importantes son Fainalind y Molinos
Formica. La industria de conservas tiene 7 empresas que elaboran
garbanzos en lata. Las más importantes son Canale, La Campagnola,
Versalles e Inca.
Fuentes consultadas
Boletines de la Cámara
de Legumbres de la República Argentina (CLERA) - Grao de
bico, publicación del Departamento de Forragens, Pastagens
e Proteaginosas - Estaçao Nacional de Melhoramiento de Plantas,
Elvas, diciembre 2000 - Producción de legumbres: caracterización
del sector garbanzos, CFI, 2001 - Legumbres - Garbanzo, Ing. Agr.
Viviana Failde, INTA - Boletín electrónico ¨Consumer
- Guía para producir garbanzo en la Costa de Hermosillo,
estación de desarrollo productivo de Hermosillo, México,
sin fecha - Base de datos de FAO - Base de datos de comercio exterior
del INDEC y Aduana - Comunicaciones personales con productores e
industriales - Ing. Regozzoni, INTA Perico - Ing. Fiore, INTA J.V.
González, - Ing. Santana, INTA Metán - Universidad
Nacional de Córdoba, Ing. Julia Carreras.
Ing. Agr. José Luis
Marginet Campos
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