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| La
grenetina es un alimento cuyas propiedades lo hacen
ideal para deportistas, personas convalecientes, con
sobrepeso y mujeres embarazadas; comúnmente se
consume en forma de mousses y gelatinas, recetas versátiles
que se encuentran entre las favoritas de todos los niños. |
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En
esta época de calor, nada mejor que deleitar al paladar
con alimentos frescos y saludables, que a la vez sean siempre
distintos y nos sorprendan con su audacia al combinar sabores
diversos. Tenemos la solución ideal para todos los miembros
de la familia, incluyendo a los de paladar más exigente.
Gelatinas
y mousses son exquisitas alternativas para combinar los sabores
de lácteos, licores y otros productos, a la vez que se
logran equilibrios nutrimentales de gran valía, ideales
para personas con requerimientos especiales (mujeres embarazadas
o en lactancia; gente que se recupera de operaciones, con problemas
en articulaciones y atletas), así como para animar a los
niños a probar los sabores de las frutas de temporada.
Sin
embargo, debe reconocerse que el papel protagónico de tan
aplaudidos postres, responsable de su consistencia peculiar y
atractiva, es una sustancia muy antigua de la que todos hemos
escuchado hablar alguna vez en nuestra vida y que en la actualidad
comienza a ser estudiada científicamente con resultados
muy halagadores: la grenetina.
Vieja
conocida
La grenetina es el ingrediente especial de muchas recetas y cuyo
uso cobra cada vez más interés en la industria alimenticia;
se trata de un compuesto obtenido de los huesos y pieles animales,
principalmente del cerdo, que a través de distintos procedimientos
es separado de la grasa. Su componente principal es una proteína
llamada colágeno, que disuelta en agua y sometida a bajas
temperaturas adquiere peculiar consistencia, conocida como coloidal,
que se encuentra justo entre los estados líquido y sólido.
Cierto
es que la grenetina se ha utilizado en alimentos, cosméticos
y medicamentos desde la época del antiguo imperio egipcio,
pero fue en Francia durante la época napoleónica
cuando comenzó su auge en alimentos y medicamentos; más
aun, aunque su obtención es relativamente sencilla (la
consistencia parecida a un gel que adquiere un caldo o consomé
cocinado con huesos se debe a la presencia de este compuesto),
fue hasta la primera mitad del siglo XIX que el investigador Peter
Copper logró obtenerla en estado puro, y en 1845 consiguió
la patente para su uso.
Es
interesante saber que desde hace varias centurias se han atribuido
propiedades medicinales a este producto, pero también que
las investigaciones modernas han ratificado las añejas
conclusiones que se tenían. Por ejemplo, es tradicional
el empleo de grenetina en dietas para tratar problemas en articulaciones
(fortalece huesos y combate artritis), además de que es
fácil de digerir y ayuda en la atención a trastornos
estomacales, gastritis y exceso de acidez en el estómago
y tracto digestivo en general.
Postre
muy saludable
Gracias a un estudio realizado en el Departamento de Medicina
Deportiva de la Universidad Heinrich-Heine de Dusseldorf, en Alemania,
se ha llegado a la conclusión que consumir gelatina (hijo
predilecto de la grenetina) en forma regular puede aportar importantes
beneficios a la salud: además de contener proteínas
y sales minerales, produce aumento de hidroxiprolina, componente
del colágeno que tiene acción regenerativa sobre
las articulaciones.
La
investigación se realizó con ayuda de 20 deportistas
de 24 años de edad en promedio, que sostuvieron sesiones
de entrenamiento físico durante varios meses, de una hora
durante tres días a la semana; la mitad de ellos recibieron
10 gramos diarios de gelatina y la otra mitad no. Los niveles
de aminoácidos fueron examinados cada cuatro semanas en
ambos grupos, y los análisis practicados demostraron un
incremento significativo de hidroxiprolina en los atletas que
consumieron grenetina.
Esto
también ayuda a explicar con más claridad por qué
los alimentos con este compuesto son consumidos tradicionalmente
en dietas para aliviar los efectos de osteoporosis o artritis.
Por
si fuera poco, los especialistas señalaron que este producto
también contiene arginina, aminoácido del cual nuestro
organismo obtiene creatina, compuesto vital para las células
musculares que es capaz de aumentar el peso de un atleta sin añadir
grasa.
Asimismo,
la gelatina es empleada habitualmente en la alimentación
de personas con obesidad y diabetes; debido a que es difícil
renunciar a la tentación de las golosinas, los médicos
recomiendan el consumo de gelatinas dietéticas (endulzadas
con sustitutos de azúcar), tanto porque no representan
calorías extra como por no ocasionar complicaciones en
el control de la glucosa en sangre.
Como
elemento adicional, la gelatina tiene la peculiaridad de retener
líquidos, evitando que éstos salgan inmediatamente
del estómago y brindando sensación de saciedad.
Este mismo principio ayuda a neutralizar la producción
excesiva de ácidos gástricos, que son "encapsulados"
por las moléculas de grenetina, volviéndolos menos
dañinos y reduciendo el riesgo de gastritis.
Debido
a que se extrae de huesos animales, la grenetina también
proporciona calcio, por lo que se recomienda su consumo a mujeres
embarazadas o que están lactando, pues ayuda a prevenir
que sus huesos carezcan de este mineral necesario para alimentar
a su hijo, sea en el vientre o a través de leche.
Finalmente,
y dada su fácil digestión y propiedades, las gelatinas
son empleadas como uno de los primeros alimentos que se ofrecen
en los menús de hospitales a los enfermos convalecientes.
Postres
para todo gusto
La grenetina es empleada en la elaboración de postres caseros,
aunque su uso más frecuente es en mousses y gelatinas.
En cuanto a los primeros, podemos decir que se trata de mezclas
ligeras, esponjosas y dulces, y entre sus ingredientes se encuentran
crema batida, huevos enteros (o sus claras), fruta y semillas;
empero, esta receta puede ser también salada y elaborarse
con pescado, mariscos u hongos, entre otros alimentos; entonces
se llama aspic.
Las
gelatinas, en cambio, se obtienen básicamente de la unión
de grenetina y agua, aunque ésta última es sustituida
en numerosas ocasiones por leche. Esta misma sencillez permite
recurrir a toda una gama de posibilidades en la que caben quesos,
yogurt, licores, miel, ciertas frutas y verduras, chocolate, café,
nueces, almendras, crema batida y hasta helados.
En
el mercado existen gelatinas que ya incluyen saborizantes, y en
sus instrucciones se especifica claramente la cantidad de líquido
en que se deben disolver (usualmente 500 mililitros o un litro),
pero cuando se utiliza grenetina natural debe saberse que una
bolsita o sobre contiene 10 gramos, los necesarios para dar consistencia
adecuada a dos tazas de agua o leche.
Asimismo,
en la elaboración de estos postres se recomienda restringir
el uso de piña, papaya, kiwi e higos, ya que contienen
enzimas que impiden la solidificación de la grenetina y
provocan que se corte. En el caso particular de la piña,
es posible emplearla sin problemas siempre que sea de lata, ya
que ha sido hervida y endulzada para eliminar el exceso de ácido.
Para
que goce de los placeres de este platillo, le ofrecemos receta
sencilla muy fresca:
Gelatina
de frutas
Ingredientes
-
2 sobres de grenetina
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2 y 1/2 tazas de agua
-
1/2 taza de azúcar
-
1/2 cáscara de limón rallada
-
4 cucharadas de vino blanco
-
1/2 lata de peras en almíbar
-
1/2 lata de duraznos en almíbar
-
1 taza de almíbar de frutas
-
400 gramos de frutas frescas al gusto (mango, gajos de naranja
o mandarina, melón, fresas, ciruela pasa, plátano,
guayaba o manzana)
-
Color vegetal (opcional)
Preparación
Primeramente se hidrata la grenetina en media taza de agua, se
agita y se deja reposar 10 minutos aproximadamente. Las otras
dos tazas del líquido se ponen al fuego junto con azúcar
y almíbar; poco después se añaden la cáscara
de limón y el vino.
Cuando
la mezcla hierve se incorpora la grenetina hidratada a la vez
que se realizan movimientos cuidadosos pero constantes para que
los ingredientes se integren bien. En este momento se puede agregar,
si se desea, un poco de colorante vegetal. Una vez que se tenga
una solución uniforme se deja enfriar.
En
tanto, se prepara un molde acomodando las frutas bien escurridas,
donde se vaciará la mezcla que contiene la grenetina, ya
fría. Se refrigerará hasta que esté firme;
para acelerar el cuajado puede ponerse el molde en agua y hielo.
Finalmente, se saca del recipiente y se sirve al gusto.
Después
de esta sencilla tarea sólo queda disfrutar el sabor y
la frescura de sus nutritivas y saludables cualidades. Que la
disfrute durante esta época de calor.
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