Independientemente
de cual haya sido el origen de la enfermedad que presenta el
hígado, la meta para el tratamiento es tratar de disminuir
el daño a la célula hepática y potencializar
los procesos de reparación del órgano.
En 1968,
científicos alemanes aislaron el Silymarin, extracto
de la hierba Cardo mariano o lechero (Milk thistle-Sylybun marinarun)
y es ahora una de las hierbas indicadas con mayor frecuencia
por los médicos europeos, para el tratamiento de la enfermedad
hepática.
Diferentes
estudios han demostrado la actividad terapéutica del
Silymarin, basada en los siguientes mecanismos de acción.
1- El Sylimarin
es una mezcla de flabolignans, potentes antioxidantes.
2- Cambia
la estructura de la membrana externa o pared celular de la célula
hepática (hepatocito), previniendo que las toxinas u
otros contaminantes entren a la célula.
3- Estimula
la síntesis de proteínas en la célula hepática
y la regeneración de células hepáticas
dañadas. El Silymarin no estimula el crecimiento de tejido
hepático maligno.
5- Inhibe
la enzima lipoxygenasa, que cataliza la reacción para
la formación de grasas oxidadas poli-insaturadas que
dañan al hígado.
6- Como
antioxidantes es 10 veces mas potente que la vitamina E y aumenta
los niveles de glutation en la célula hepática.
El glutation es un antioxidante natural intracelular, muy importante
para evitar mutaciones del DNA y RNA.
6- Aumenta
la enzima superóxido dismutasa. Esta enzima en conjunto
con la enzima glutation peroxidasa son fundamentales en la detoxificación
y regeneración de la célula hepática.
La comisión
alemana (organismo que regula la prescripción de tratamientos
con plantas medicinales), recomienda el Cardo Mariano (Milk
Tistle) para el tratamiento del daño hepático
por toxicidad, como soporte enfermedades inflamatorias crónicas
del hígado y cirrosis. La hierba contiene cromo, importante
para la regulación de los niveles de azúcar en
sangre y otros minerales importantes para otras funciones del
organismo como hierro, magnesio, manganeso, fósforo,
selenio, zinc y estaño.
En estudios
en animales con daño hepático por tetracloruro
de carbono, tioacetamida y virus, los investigadores demostraron
la efectividad del Cardo Mariano en la disminución de
los efectos tóxicos, en la mejoría de la función
hepática y la supervivencia.
Uno de los
estudios más importantes fue llevado a cabo en Europa,
con pacientes que accidentalmente habían ingerido el
hongo Amanita muscaria (llamado también “El Boleto
del Diablo”). La muerte sobreviene en 30 a 40% de estos
pacientes y es por toxicidad hepática. Sin embargo, de
49 pacientes tratados con Cardo Mariano en las primeras 24 a
36 horas después de la ingestión del hongo, ninguno
murió.
En un estudio
a gran escala realizado en Alemania en 1992 con 2637 pacientes
tratados con Cardo Mariano en condiciones como cirrosis hepática,
hepatitis e hígado graso, después de 8 semanas
tomando el extracto estandarizado de la hierba, 63% de los pacientes
habían disminuido sus síntomas en forma significativa,
27% de los pacientes sus hígados volvieron al tamaño
normal y 56% de los pacientes el hígado disminuyó
de tamaño en una forma considerable. En 46% de los pacientes,
la medición en la sangre de las enzimas hepáticas
que en estos casos están muy elevadas, disminuyó.
La
hierba cardo mariano se puede tomar por largos periodos de tiempo
sin peligro de toxicidad
Si
usted tiene enfermedad hepática siga las siguientes recomendaciones