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La
fama del huevo como alimento se explica, entre otros
motivos, por sus características nutritivas.
Se
le considera alimento de referencia por poseer todos
los aminoácidos esenciales para el hombre.
Aporta altas cantidades de vitaminas (sobre todo vitaminas
B12, ácido pantoténico, biotina, vitaminas
D, A, B2 y niacina) y minerales (especialmente selenio,
fósforo, iodo y zinc) y una cantidad relativamente
baja en calorías.
La grasa supone el 10,8% de la parte comestible e
incluye una elevada proporción de fosfolípidos,
una alta cantidad de ácido graso esencial linoléico,
un elevado contenido de ácidos grasos monoinsaturados
(AGM 4,7 g / 100 g) y una relación entre ácidos
grasos polinsaturados y saturados muy favorable (AGP
/ AGS). Cada huevo contiene unos 245 mg de colesterol.
Las características en la composición
grasa del huevo y los conocimientos que se tienen
actualmente sobre la etiología de la enfermedad
coronaria, obligan a rectificar la mala fama que ha
tenido hasta hace poco tiempo en su relación
con el colesterol plasmático y la enfermedad
coronaria.Posee un elevado contenido en proteínas,
de calidad superior a las de la carne, el pescado,
y la leche.
El
Huevo como parte de la Dieta
La dieta equilibrada, cuyo modelo más reconocido
es la dieta mediterránea, ha contado siempre
con el huevo como alimento esencial por su aporte
nutritivo y posibilidades gastronómicas.
Posee un gran valor
nutritivo (El huevo de gallina y sus propiedades nutritivas)
y es considerado un alimento recomendable dentro de
toda dieta variada y equilibrada. Contiene proteínas
de alta calidad (13 g por cada 100 g), grasas saturadas
e insaturadas, colesterol y cantidades apreciables
de vitaminas y minerales, destacando las liposolubles
A, D, E (en la yema) y otras hidrosolubles del grupo
B (principalmente en la clara). Entre los minerales
predominan el hierro, el fósforo, el zinc y
el selenio; siendo estos dos últimos, importantes
antioxidantes naturales.
El
Alimento para todas las Edades
Tan importante es
el valor de las proteínas del huevo que la
Organización Mundial de la Salud las ha propuesto
como patrón de referencia para determinar la
calidad proteica de otros alimentos. El contenido
graso del huevo es del 11 por ciento.
En
el periodo de crecimiento infantil y en la adolescencia,
los huevos deben considerarse como alimento recomendable
para su correcta nutrición, siendo así
mismo indispensable en etapas posteriores de la vida.
En los ancianos, el
huevo, por ser un alimento fácil de preparar,
de masticar y de elevado valor nutritivo, puede mejorar
el estado nutricional y de salud de los ancianos.
Además, la colina presente en el huevo, favorece
la función mental de los ancianos que tienen
cifras insuficientes de acetilcolina, esencial para
un buen funcionamiento del sistema nervioso.
Por
otro lado, los niveles de colesterol de una persona,
no son consecuencia del consumo de un alimento concreto,
sino del conjunto de alimentos que compone su dieta
en el día a día. Además, en el
control de la colesterolemia (niveles de colesterol
en sangre) no sólo influye el contenido en
colesterol de la dieta, sino más bien otros
factores tales como el aporte de vitaminas y minerales
de los alimentos, así como su contenido en
ácidos grasos saturados y poliinsaturados y
la relación entre ambos. En el caso del huevo,
esta relación es favorable en cuanto a su influencia
sobre el nivel de los lípidos (grasas) en sangre.
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