|
Por
necesidades básicas se entiende la cantidad
de calorías, proteínas, grasas, hidratos
de carbono, vitaminas, minerales y agua que un individuo
necesita para asegurar su crecimiento y mantenimiento
de su organismo.
Estas necesidades se satisfacen con una dieta equilibrada
y variada.
Crecimiento
y Alimentación
Son
varios los factores que determinan el crecimiento
y la talla (altura) definitiva de un niño.
El factor genético (la herencia) influye en
gran forma pero no debemos olvidar la importante relación
que existe entre CRECIMIENTO Y ALIMENTACIÓN.
Está demostrado que una dieta hipocalórica
(pocas calorías) severa llevada a cabo sin
el control del médico o nutricionista, altera
el crecimiento en dos etapas: si la malnutrición
dura poco tiempo, el retraso de crecimiento se recupera
tan pronto como se vuelva a una alimentación
adecuada. En cambio, si el déficit alimentario
se prolonga por más tiempo, la fase de recuperación
no se produce aunque se restablezca la dieta equilibrada
con un suplemento.
Las consecuencias de la malnutrición son especialmente
severas si esta se produce en edades muy tempranas.
Es importante tener en cuenta tanto la provisión
de nutrientes para un adecuado crecimiento y desarrollo,
como también para iniciar la prevención
de trastornos en la adultez.
La enseñanza de una correcta alimentación
desde la niñez, con el transcurso del tiempo
genera hábitos alimentarios que acompañan
al individuo durante toda la vida.
Priorizando
Alimentos
Alimentación
correcta es aquella que:
- Es
variada: compuesta por los 5 grupos de alimentos
-
Es suficiente: porque su cantidad está en
relación con el período de la vida,
actividad y trabajo que desarrolla el individuo.
-
Está bien distribuida: se realiza con intervalos
variables, no menos de 4 comidas al día.
-
Es higiénica: porque se realiza siguiendo
ciertas reglas que disminuyen el riesgo de transmitir
enfermedades infecciosas o tóxicas.
Una
dieta sana y equilibrada para un niño debe
estar constituida por alimentos variados y adecuados
a la edad, gustos, hábitos y actividad física
e intelectual del mismo.
El
aporte calórico debe ser adecuado para mantener
el peso normal, para evitar tanto la malnutrición
como la obesidad.
La dieta debe proporcionar un 60 % de hidratos de
carbono, 15 % de proteínas y un 25% de grasas.
La base de una buena alimentación está
asegurada consumiendo diariamente alimentos de los
5 grupos que componen la pirámide alimentaria.
Lácteos
(
Leche, quesos, yogur, ricota)
Los
lácteos son fuente de proteínas, aportando
además calcio y vitaminas A y D.
Recomendación:
2 vasos de leche por día o 2 yogures o sus
equivalentes.
Cada vaso de leche equivale a :
-
1 yogur
-
1 helado
-
1 flan o postre.
-
1 trozo de queso
-
1 vaso de leche chocolatada
Carnes,
Legumbres y Huevos
Junto
con los lácteos, representan la más
importante fuente de proteínas de buena calidad.
Cuando hablamos de carnes incluímos carne vacuna,
de pollo y pescado.
Además de proteínas, las carnes aportan
hierro de origen animal que es mejor aprovechado por
el organismo que el hierro de origen vegetal como
el que aportan las legumbres.
El consumo deberá estar limitado a una sola
porción de carne por día, especialmente
la carne vacuna por contener grasas saturadas y colesterol.
Las legumbres, son todo tipo de porotos (de soja,
de manteca), los garbanzos y las lentejas. Estos alimentos
están incluídos en este grupo por el
elevado aporte de proteínas que brindan. Algunos
se destacan más, como la soja que contiene
más proteínas y de mejor calidad.
También contienen hierro de origen vegetal
que combinado con vitamina C va a ser mejor aprovechado
por el organismo.
Los huevos, se incluyen en este grupo porque son una
buena fuente de proteínas de alta calidad así
como las carnes y las legumbres. También aportan
hierro y su yema es muy rica en colesterol.
Recomendación:
-
1 porción chica de carne por día (100-150
gr)
-
1 porción de legumbres o 1 huevo (no más
de 3 veces por semana)
Frutas
y Verduras
Dentro
de este grupo incluimos todas las frutas y verduras
(frescas o envasadas).
Las frutas pueden ser frescas ó desecadas (higos,
orejones, pasas de uva, ciruelas, etc) que al cocinarse
pierden algunas vitaminas pero conservan la cantidad
de fibra.
Las frutas y verduras, sobre todo si son frescas aportan
gran cantidad de vitaminas y minerales (indispensables
para el metabolismo celular y el crecimiento del organismo)
y fibra.
La fibra contribuye a regular la función del
intestino y a prevenir enfermedades (obesidad, cáncer,
enfermedades intestinales y cardiovasculares)
Aportan vitamina C (si son frescas y crudas) y las
amarillas-anaranjadas y las de color verde oscuro,
vitamina A.
Se recomienda el consumo de frutas y verduras preferentemente
crudas para preservar sus vitaminas y minerales, en
forma diaria y abundante, especialmente desde la niñez
para crear el hábito de por vida.
Recomendación:
-
2 o 3 frutas diarias, prefiriendo cítricos
y kiwis porque aportan abundante vitamina C.
-
2 porciones de verduras cruda o cocidas, prefiriendo
los de color amarillo intenso como la calabaza,
zapallo y zanahoria, y los de color verde como la
acelga y la espinaca.
Harinas
y Cereales
En
este grupo se incluyen los granos como el arroz, el
trigo, la avena, la sémola, los cereales en
copos o inflados, sus harinas y los productos que
se realicen con ellas como el pan, las pastas y las
galletas.
Todos ellos son fuente de hidratos de carbono que
aportan energía para el crecimiento y la actividad
física, de fibra en su variante integral y
algunas vitaminas del grupo B.
Pese al mito de que "las pastas engordan"
se pueden incluir en toda dieta equilibrada sin temor
a agregar muchas calorías, siempre y cuando
estén acompañadas de salsas livianas.
Recomendación:
-
4 porciones de cereales por día
Cada porción equivale a :
- ½
taza de cereales cocidos
-
2 rodajas de pan
-
½ taza de copos
-
1 plato chico de pastas
Grasas
y Azúcares
Los
alimentos de este grupo aportan fundamentalmente energía,
vitamina E (aceites), vitamina A (manteca) y colesterol
(manteca, crema, chocolate y golosinas).
Incluimos
en este grupo:
Azúcares:
el azúcar común, los dulces en general,
las mermeladas, el dulce de leche, las golosinas,
el chocolate y las gaseosas
Grasas: Aceites, manteca y crema.
Entre
éstas se puede distinguir entre las de origen
vegetal (aceites) y las de origen animales (manteca,
crema y la grasa de la carne y el pollo).
Esta distinción es necesaria para recomendar
el uso de las de origen vegetal en lugar de las de
origen animal, ya que éstas últimas
inciden en el aumento de colesterol y de las enfermedades
cardiovasculares.
Recomendación:
-
Limitar el uso de las grasas de origen animal en
general, no así el uso de las de origen vegetal
(aceites) - Moderar el consumo de dulces vinculado
con la aparición de caries y obesidad.
-
No favorecer el consumo de gaseosas y jugos artificiales
que contienen gran cantidad de azúcar, favorecer
el consumo de jugos naturales de fruta fresca.
|