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El kéfir
es una leche fermentada originaria de las regiones
del Caúcaso, de textura algo espesa y sabor
más o menos ácido o achampañado,
que se prepara a partir de las bacterias 'Bacterium
caucasicum' y 'Streptococus lactis' o 'caucasicus',
desencadenantes de la fermentación láctica.
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Este
producto, conocido desde hace siglos en los países que
ejercen de frontera entre Europa y Asia, se complementa con las
levaduras 'Torula kefir' o 'Leuconostoc caucasicum' y 'Saccharomyces
kefir', cuya fermentación es de tipo alcohólico.
El producto
resultante es semilíquido, denso y algo amargo, debido
a la acción del ácido láctico. De hecho,
buena parte de las acciones benéficas para el organismo
humano se debe a la presencia de esta sustancia, fundamental en
el metabolismo de las células.
Como promedio,
la acidez del kéfir es del 0,6% al 1% de ácido láctico
(pH 4,2-4,5), con ligerísimo contenido de alcohol (de 0,6%
a 0,8%) y un 50% en volumen de gas carbónico. Nada que
ver con el yogur que es, en principio, sólido, y de un
sabor menos ácido que el kéfir. Durante años,
este producto sólo podía prepararse a partir de
unos nódulos o granulaciones específicas (como las
que aparecen en la imagen inferior), pero actualmente la industria
láctea trabaja directamente con las bacterias y levaduras.
Como sucede
con el yogur, el kéfir favorece la predigestión
de la leche manteniendo su valor nutritivo. El resultado es la
mejora de la resistencia a las enfermedades a partir de una flora
intestinal beneficiosa. Es muy adecuado para prevenir la osteoporosis,
un mal común en la sociedad occidental, y resulta ideal
para el tratamiento por 'Candida albicans'. Por otra parte, es
un producto muy nutritivo y un antibiótico natural para
prevenir infecciones, además de demostrar una gran utilidad
en el tratamiento de problemas del aparato digestivo. Refuerza
la inmunidad.
Como sucede
con otras leches fermentadas, se ha comprobado que su consumo
reduce la presencia de elementos carcinógenos. El kéfir,
más difícil de preparar que el yogur, se encuentra
en los mercados a disposición de los consumidores.
Sus Aplicaciones
«Enfermedades
de tipo nervioso, úlceras internas, catarros bronquiales,
esclerosis, infarto cardíaco, problemas de vesícula,
de hígado, riñones, ictericia, enfermedades del
estómago e intestinos, diarreas, estreñimiento,
intestino perezoso, anemia, leucemia, dermatitis y eczemas. Su
uso continuado produce muy buenos efectos en convalecencia después
de graves enfermedades. También da buenos resultados en
alergias de la piel, embarazo y en las molestias femeninas del
bajo vientre.
El Kéfir
previene putrefacciones intestinales y contribuye a la depuración
del organismo. Se debe beber diariamente, no altera la digestión
y es asimilado con rapidez por la sangre. Cuando se tienen afecciones
crónicas, se debe beber gran cantidad de Kéfir de
agua, por la mañana, al mediodía y por la noche,
½ litro cada vez.
El Kéfir
no es un remedio universal. Cuando exista enfermedad, siempre
se debe acudir al médico. El Kéfir puede ayudar
a la Medicina por su efecto desintoxicante en muchas enfermedades.
El Kéfir
de 24 horas actúa como laxante y se debe tomar por la noche,
con una duración de 2 a 4 semanas. En cambio, el de 48
horas, regula y restablece la función intestinal.
El Kéfir
de agua tiene unas propiedades con efectos superiores al Kéfir
de leche. Se puede tomar en mucha más cantidad (de 1 a
3 litros al día). Sus gránulos son casi transparentes,
sueltos y de un color acaramelado. »
Diferentes
dolencias y su dosis recomendada
Nervios
1 litro diario
Úlceras
1 litro diario (desaparecen después de 2 meses)
Catarro bronquial
1 litro diario
Asma
1 litro diario (durante más tiempo)
Leucemia, Anemia
1 litro diario. 2 litros diarios en casos graves. (Comprobar si
después de 3 meses la sangre es normal).
Esclerosis
1 litro diario.
Alergias, Dermatitis, Eczemas
½ litro diario + aplicación sobre la parte afectada
dejándolo secar. Lavarse cara y manos (de 2 a 4 semanas
desaparece la alergia más rebelde).
Cistitis
1 litro diario
Problemas renales
1 litro diario
Afecciones de la vesícula biliar
1 litro diario (después de 2 a 6 meses los problemas de
la bilis desaparecen).
También normaliza la presión arterial y el peso
físico.
El
Kéfir puede ayudar a la Medicina por diferentes efectos:
• Desintoxicante
en muchas enfermedades
• El Kéfir de 24 horas actúa como laxante
y se debe tomar por la noche, con una duración de 2 a 4
semanas.
En cambio, el de 48 horas, regula y restablece la función
intestinal.
• Regula el tránsito intestinal. Como la función
intestinal está en óptimas condiciones, la secreción
de jugos gástricos también es correcta. Todo ello
contribuye a aumentar el peritaltismo, es decir el movimiento
de expulsión de las heces.
• Fortalece
las defensas frente a infecciones tanto víricas como bacterianas,
estimula el sistema inmunitario, gracias a la acción de
la sustancia llamada sphingomyelin.
• Reduce
los niveles de colesterol y el riesgo de padecer cáncer
de colon.
• Los
componentes alimenticios del kéfir difieren poco respecto
al medio donde se cultiva (agua con azucares o leche, pero son
de cualidades biológicas superiores y facilitan la asimilación
de los nutrientes contenidos en ellos)
• También se puede usa el kéfir en el tratamiento
de afecciones externas porque es un poderoso antiséptico
que ayuda a curar heridas.
• También
se ha comprobado una buena respuesta en el cuidado de alergias
y herpes. Como el yogur, contribuye a curar infecciones genitales
femeninas como las candidiasis, que son un proliferación
de hongos de cándida albicanis en un medio poco ácido.
• El
kéfir estimula todo nuestro cuerpo; su efecto sobre el
estómago abre el apetito y su acción sobre la piel
y los cabellos nos hace aparecer más radiantes y llenos
de vida, más bellos y saludables.
Respuestas
a preguntas habituales de preparación
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Es normal que algunos gránulos de Kéfir floten
(hasta la fruta), ya que el gas los hace flotar.
- La
luz no afecta a la preparación del Kéfir,
y por lo tanto, lo podemos guardar en un estante, armario
o en un rincón de la cocina. Personalmente lo tengo
encima del mármol de la cocina, en un rinconcito,
donde puedo ver el proceso y controlarlo a diario.
- Como
los granos de Kéfir se reproducen bastante (depende
de la temperatura, adaptación del mismo al medio,…)
podemos dar los que sobren a amigos, familiares o personas
que necesiten recuperar la salud. También podemos
comerlos (un lujo).
- Variando
las proporciones conseguiremos variar el gusto de la bebida.
Yo doblo las proporciones de Kéfir por litro.
Con
más o menos azúcar conseguiremos obtener una
bebida más dulce o más amarga, más
o menos alcohólica.
Con
el fruto seco añadiremos un poco el sabor del fruto
y según parece afecta a la fermentación alcohólica
reduciéndola.
- Cuando
empezamos a prepara el Kefir de agua, miremos que no toque
ni el plástico ni el metal.
- Cuando
lo colemos, lo realizaremos con colador de ropa de paño,
plástico o papel, intentando evitar el de aluminio
(aunque se puede utilizar cuando no disponemos de otro mejor)
- La
limpieza del Kefir, siempre la intentaremos realizar con
agua mineral, y la realizaremos cada vez que cambiemos en
agua.
- Siempre
utilizaremos agua mineral o filtrada sin cloro. (el cloro
por su poder desinfectante acabaría dañando
el Kéfir). |
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