Se
trata de un fermento elaborado artesanalmente mediante
la adición a la leche o agua de diferentes
levaduras y bacilos, que no soporta los procesos industriales.
Es
una bebida cremosa, similar al yogur, es un fermento
de origen caucasiano.
Este producto es conocida desde tiempos remotos, en
Europa las leches ácidas alcanzaron difusión
a partir de los pueblos nómadas asiáticos,
así como de los germánicos y nórdicos,
grandes consumidores de productos lácteos.
Inicialmente el Kéfir se elaboraba fermentando
leche de camello; luego se pasó a la leche
de yegua, y posteriormente a la leche de cabra y la
leche de vaca. Esta materia prima fresca sería
la ideal, pero actualmente es casi imposible acceder
a ella. Numerosas personas han comprobado en la práctica
cómo su kéfir crece sano en leche convencional
directamente ordeñada, buscando siempre la
mejor calidad posible y evitando con ello contaminaciones.
A partir de su cultivo en leche, en algún momento
posterior se empezó a cultivar en agua azucarada.
Las bebidas que se obtienen en los cultivos del Kéfir,
tienen según tradición histórica
y verificaciones científicas en laboratorios,
propiedades muy beneficiosas para los humanos, tanto
por los efectos preventivos como curativos.
Hay tres tipos de Kéfir, el de leche, el de
agua y el de té. Del primero, el Kéfir
de leche, se obtiene una especie de yogurt, del segundo,
una bebida parecida a una limonada con gas, y del
tercero, una bebida de hierbas. La mayoría
de gente conoce más el Kéfir de leche.
En realidad, los tres tipos son el mismo Kéfir,
con la misma microflora, pero adaptados a medios distintos.
Un
efecto característico del Kéfir es que
está en constante crecimiento, puesto que son
microorganismos vivos. Los nódulos que crean,
se parten por gemación y pronto duplicarán
su tamaño necesitando más aporte energético
y espacio. Es entonces cuando se separa un poco, que
se puede ofrecer a otras personas para que se beneficien
con él y así con nuestra ayuda y a lo
largo de la historia, han logrado colonizar un planeta
de tribus y gente alternativa.
El Kéfir, sería como un cultivo, pero
tradicionalmente no se compra ni se vende, sino que
ha seguido un flujo de mano en mano, como regalo entre
conocidos y amigos, en gesto de buena voluntad. No
es casual que signifique más o menos eso, un
deseo de bendición, etimológicamente
en Turco ¨sentirse bien¨.
Kefir
no es lo mismo que yogur...
A
pesar de que es similar al yogur, la diferencia principal
entre el proceso de fermentación del kéfir
y del yogur estriba en que el primero fermenta la
leche mediante una reacción lacto-alcohólica
(la lactosa de la leche se transforma en ácido
láctico y se produce anhídrido carbónico
y alcohol, este último en una proporción
inferior al 1%), mientras que la del yogur es sólo
láctica (sólo se transforma la lactosa
en ácido láctico).
El
Kéfir previene putrefacciones intestinales
y contribuye a la depuración del organismo.
De este modo, la absorción y asimilación
de nutrientes es más completa y se pueden sintetizar
componentes necesarios como la vitamina k. Se debe
beber diariamente, no altera la digestión y
es asimilado con rapidez por la sangre.
El yogur favorece la flora intestinal pero el Kéfir
es un auténtico regenerador de la misma, por
ello es muy aconsejable el tomarlo después
de haber tomado un tratamiento antibiótico,
el Kéfir transforma la putrefacción
intestinal en fermentación láctica,
provee al intestino de abundante ácido láctico,
cuya acción convierte en peptonas los residuos
de las sustancias albúminas que llegan al colon.
El
Kéfir no es un remedio universal y siempre
cuando exista enfermedad, siempre se debe acudir al
médico.
Propiedades
nutritivas
La
fermentación del kéfir permite descomponer
la leche en nutrientes más simples haciéndola
más digestiva y tolerable por personas que
sufren de intolerancia a la lactosa. También
aporta microorganismos que regeneran la flora intestinal
y compiten eficientemente contra las bacterias patógenas
de nuestro intestino.
Esto permite tomar el kéfir sin necesidad de
hervir o esterilizar la leche en su elaboración,
de forma que permite aprovechar todas las propiedades
beneficiosas de la leche cruda.
Si
vamos a salir de vacaciones y no tenemos posibilidad
de llevárnoslo con nosotros, podemos dejarlo
3 ó 4 días en agua con azúcar
en la nevera. Si vamos a estar más tiempo,
será necesario escurrirlo bien, secarlo y congelarlo,
de esta forma aguanta varios meses. No obstante, después
se deberá descongelar muy poco a poco, poniéndolo
previamente en la nevera y si es posible, rehidratarlo
con agua mineral y azúcar unos días
antes de dejar que produzca la bebida fermentada.
Después de este proceso de congelación,
se observa que el kéfir no crece al mismo ritmo
que lo hacía anteriormente, los primeros días
con leche se puede dejar más de 24 horas.
¿Cómo
tomarlo?
El kéfir permite
múltiples posibilidades culinarias, desde tomarlo
como leche fermentada, el líquido obtenido
después de colarlo, como hacer batidos con
hortalizas, frutas, con germen de trigo y miel en
el desayuno, hasta elaborar exquisitas cremas de queso.
Para elaborar la crema de queso, debemos dejar la
leche fermentada sobre un trapo de sábana puesto
sobre un colador con un recipiente debajo que recoja
el suero que se desprende de la leche kefirada. A
las 24-36 horas obtendremos sobre el trapo una crema
de kéfir, que con un poco de buen aceite de
oliva y sal, será una crema base que puede
ser combinada con nueces (queso de nueces), aguacate,
ajo y perejil, finas hierbas, etc.
El Kefir es una leche fermentada de textura algo espesa,
refrescante y de sabor más o menos ácido
y ligeramente gaseoso (achampañado).
- La doble fermentación
láctica y alcohólica del kéfir
es lo que le confiere las características
organolépticas que le distinguen del yogur.
- El Kefir Mejora
en la capacidad de asimilación de los alimentos.
- El Kefir regula
el tránsito intestinal.
- El Kefir Fortalece
las defensas frente a infecciones tanto víricas
como bacterianas.
- El Kefir Reduce
los niveles de colesterol y el riesgo de padecer
cáncer de colon.
Los
componentes alimenticios del kéfir difieren
en muy poco respecto a los contenidos en la leche
de la que ha sido elaborado, pero son de una cualidad
biológica superior, pues hace más asimilables
los nutrientes contenidos en la leche.
¿Sabías
qué el Kefir...?
Para
su elaboración, utilizar leche no tratada
con antibióticos, pues frenan y dañan
la actividad de las bacterias de los nódulos.
-
Un kéfir suave es algo laxante, un kéfir
"fuerte" será un poco astringente.
-
Si no se va a consumir en el día conviene
guardarlo en la nevera.
-
El Kéfir es la leche fermentada más
antigua que existe. Su origen se sitúa en
las montañas del Cáucaso. Tiene especiales
y valiosísimas propiedades, según
lo evidencia la longevidad de los pueblos que lo
consumen habitualmente, desde hace miles de años.
-
La acción fermentadora de las bacterias y
levaduras del Kéfir:
Incrementa el valor biológico de las proteínas
de la leche.
-
Produce la síntesis de vitaminas del complejo
B, siendo una fuente importante de potasio, fósforo,
calcio y vitaminas.
-
Restablece y equilibra la flora intestinal, siendo
un alimento probiótico y previniendo gran
número de enfermedades.
-
Sintetiza ácido láctico, reduciendo
la lactosa y favoreciendo la digestibilidad de la
leche.
-
El Kéfir de agua tiene unas propiedades con
efectos superiores al Kéfir de leche. Se
puede tomar en mucha más cantidad (de 1 a
3 litros al día). Sus gránulos son
casi transparentes, sueltos y de un color acaramelado
(el color depende el medio, azúcar y frutos
añadidos).
El Kéfir se realiza mediante siembra directa
de un cultivo con la siguiente composición:
- Lactococus
lactis.
-
Lactococus cremoris.
-
L.biovar diacetylactis.
-
Leuconostoc mesenteroides subs. cremoris.
-
Lactobacillus plantarum.
-
lactobacillus Casei.
-
Kluyveromices marxianus var. fragilis ( Torula kéfir)
El Kéfir es una estructura polisacárida
donde conviven en simbiosis diversos microorganismos.
Aunque se ha comparado con el yogurt, la microflora
del Kéfir es mucho más compleja.
¿Cómo
conseguirlo?
Lo habitual es que alguien te lo
regale o te lo ofrezca. Sigue el principio de la solidaridad.
El Kéfir no se comercializa
(al menos el Kéfir original, ya que sí
hay sucedáneos o preparaciones comercializadas)
También lo puedes solicitar a muchas de las
redes de consumidores de Kéfir que existen,
basta con enviar una carta con el franqueo para que
te lo remitan en un sobre por correo. (Busca en Internet
en un buscador como google o yahoo)
Cuando lo tengas en tu poder, el
Kéfir te crecerá y llegado el momento
serás un potencial donante o difusor del probiótico.
Algunas herboristerías, tiendas biológicas
o parafarmacias lo tienen, preguntar si lo entregan
gratuitamente, si fuese así perfecto, pero
no dejéis que se cambien las reglas de su distribución
pagando un precio a estos establecimientos.
Actualmente solo en Europa se comercializa
de forma industrial.
|